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lunes, 5 de septiembre de 2011

Los tímidos pasos de la PGR en el caso Radilla


Rosendo Radilla, al centro, en una manifestación en Guerrero a principio de los años setenta.


El pasado 29 de agosto México debió informar a la COIDH sobre los avances en la búsqueda de los restos de Rosendo Radilla, caso paradigmático de violación a los derechos humanos en nuestro país.


Milenio semanal


Crear un banco nacional de ADN para desaparecidos en la “guerra sucia”; indagar entre los muertos desconocidos de los cementerios locales de Atoyac, Guerrero; expandir las áreas de búsqueda con georadares a otras zonas del ex cuartel militar de esa localidad, y abstenerse o limitar el uso de maquinaria pesada en estas indagatorias, son las recomendaciones e ideas para dar con los restos de Rosendo Radilla. Sin embargo, las acciones de la Procuraduría General de la República (PGR) son limitadas. Ha pasado un año y medio y sólo se ha buscado, dos veces, en el mismo lugar.

El pasado 29 de agosto México debió informar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) sobre el avance en el cumplimiento de la sentencia dictaminada en el caso de Rosendo Radilla Pacheco, en la cual esa Corte declaró al Estado mexicano autor del delito de desaparición forzada en el contexto de la “guerra sucia” de los años setenta. Así, cuando pasen las lluvias de esta temporada, se realizará una tercera búsqueda de los restos de Radilla en el ex cuartel militar de Atoyac. Las nuevas excavaciones programadas fueron dadas a conocer de forma discreta. Un boletín institucional de la PGR anunció esta búsqueda en el ex cuartel militar de Atoyac, Guerrero.

Por primera vez un grupo de peritos especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) asesorará a la PGR en la búsqueda de posibles cementerios clandestinos y restos óseos. En el grupo de expertos estarán Mario Ramírez Cardona y José Antonio Zamora Téllez, peritos en materia de geología del Área Académica de Ciencias de la Tierra y Materiales de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Al frente del área de arqueología estará Osvaldo José Sterpone, de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH. Participarán también Jorge Arturo Talavera e Israel Dávila Lara Borges, también de esta institución.

“Los peritos actualmente utilizan dos aparatos que, nos dicen, son muy caros: el resistivímetro y el georadar”. Esos aparatos envían electricidad al subsuelo, con lo que obtienen una lectura de las irregularidades del terreno, explica en entrevista con M Semanal Sergio Méndez, abogado de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), organización que acompaña a los familiares de Radilla en el caso. La información obtenida es procesada y se puede hacer un mapa en tercera dimensión del terreno. “El perito nos explicó que hay 18 irregularidades divididas en cuatro o cinco zonas del mismo campo de tiro”. Pero se podría tratar de madrigueras de animales, troncos, piedras, etcétera; la segunda parte de estas indagaciones es excavar y ver de qué se trata.


LC: Hay versiones de que existen otras zonas en el ex cuartel donde también podría haber restos óseos y que allí no se está buscando.
SM: Obviamente el terreno es muy limitado, porque hay otras zonas en las que también podrían estar buscando.

LC: ¿Cuáles son estos otros espacios donde podría haber fosas clandestinas?
SM: Es posible que se encuentren restos enterrados debajo de la cancha de basquetbol. Otros dicen que pueden encontrarse restos debajo de la (actual) casa del presidente municipal. Hay distintas versiones, pero ahorita la PGR se ha circunscrito al campo de tiro. Inicialmente el campo de tiro se dividió en cuatro zonas, y posteriormente se agregó una “zona ampliada”, a solicitud de Tita Radilla, hija del desaparecido Rosendo Radilla.

Los peritos del INAH nos hicieron una presentación muy buena. Nosotros solicitamos esta información pero, al igual que el resto de la averiguación previa, sólo la podemos consultar in situ. Actualmente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación atrajo un amparo para que los familiares de Radilla Pacheco y sus coadyuvantes puedan sacar copias del expediente.


TRASCABOS EN EL EX CUARTEL

Las primeras excavaciones se hicieron con maquinaria pesada, con trascabos, y se detectaron irregularidades. Pero esto podría ser contraproducente en las indagatorias: “Lo que nos explicaron los peritos del INAH es que no se tiene que excavar ni con palas, menos con maquinaria pesada. Se tiene que hacer con herramientas muy finas. Tienen que quitar con mucho cuidado la tierra. Es más, no puede haber más de dos personas, porque (incluso) el perito puede contaminar el resto óseo con una lágrima, con un cabello o con saliva. Entonces, tienen que ser muy cuidadosos con los restos óseos, porque como ya llevan mucho tiempo (en el subsuelo), es posible que se echen a perder y no se pueda analizar el ADN”, explica Sergio Méndez. El abogado reitera: los restos, de ser hallados, pueden estar en muy malas condiciones. “Nos dijeron que pueden parecer como mazapán, o pueden estar llenos de hongos, pueden estar fracturados o pueden estar dañados. Por esta razón, es indispensable que la excavación se haga por secciones, con herramientas muy delicadas”.


EL CAMPO DE TIRO

Leonel Paiz es perito de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) y acompaña el caso de Rosendo Radilla a petición de la CMDPDH. De acuerdo a Paiz, el uso de trascabos no fue inadecuado en una etapa inicial, por el tipo de terreno y el gran espacio en donde había que buscar. Incluso ejemplificó con el caso de los restos en el genocidio de Bosnia, donde se trabajó inicialmente con maquinaria pesada, pero siempre bajo la observación expertos, lo que no fue el caso aquí. En su informe Paiz recomendó que la búsqueda de restos se extendiera a otras zonas del ex cuartel militar y sus alrededores, y no sólo se circunscribiera al campo de tiro; la determinación de indagar en el campo de tiro se hizo a partir de los testimonios varias personas. Sin embargo, como ha denunciado la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem), las autoridades militares no han aportado información interna sobre el paradero de Rosendo Radilla y otros desaparecidos.

Julio Mata, secretario ejecutivo de la Afadem, advierte en entrevista que “todo el caso es producto del trabajo de los familiares. Para nosotros no hay investigación real sobre los desaparecidos”. Todo el trabajo está basado en testigos aportados por los familiares y los peritajes de los antropólogos forenses, porque “la PGR se ha negado a citar a los responsables de las desapariciones forzadas”. Concluye: “Están buscando en lugares donde hay pocas probabilidades de encontrar algo”.

Leonel Paiz añade: se recomendó la expansión de la búsqueda “de acuerdo a nuestra experiencia, y de acuerdo también a los propios testimonios de las personas que vivían en el sector”. El guatemalteco advirtió que en docenas de casos similares se pueden hallar cementerios de este tipo no sólo al interior de un cuartel, sino en los alrededores de éste; es necesario poner atención en aquellos terrenos donde se presentaba vigilancia constante en los años en que se presentaron las desapariciones (en este caso, en la década de los setenta). Pero algunas de las zonas que tanto los testigos como los expertos guatemaltecos han sugerido para excavar ya tienen construcciones nuevas.



LC: De acuerdo a su experiencia, ¿cómo ve el avance de las indagatorias?
LP: Caminan un poco lento. Aunque a veces es así, un poco lento. Aquí en Guatemala llevamos desde 1992 (trabajando el tema de) cementerios clandestinos. Ya con el tiempo se han hecho manuales que agilizan el proceso, pero en general nosotros creemos que acá lo hemos hecho en muchísimo menos tiempo de lo que han sido los trámites para autorizar estas nuevas áreas (en México).

LC: ¿Cómo encuentra el proceso mexicano?
LP: Técnicamente van muy bien en el caso de Rosendo Radilla. Las personas que yo conocí, las vi con muy buena voluntad. En eso no creo que haya ningún problema. Pero me parece que se deberían agilizar las investigaciones, y no dejar pasar demasiado tiempo.

Otra recomendación del grupo guatemalteco en el caso de Rosendo Radilla es buscar en los cementerios legales a aquellos hombres y mujeres muertos no identificados de la época, “a los NN”. Esto no se realiza en México. Finalmente, recomendaron hacer un muestreo genético a nivel nacional, no sólo de Radilla Pacheco, sino de los cientos de desaparecidos de la época.

LC: ¿Cuánto costaría el muestreo?
LP: No te podría dar exactamente cuánto es el costo. Pero sí hay que hacerlo. Son cosas que aquí (en Guatemala) también se están haciendo y han funcionado.

El 19 de mayo de este año la Coidh emitió una primera resolución tras cumplirse el primer año de su sentencia en el caso Radilla. En ese informe la Corte determinó que el Estado había incumplido con todas las recomendaciones en el caso Radilla Pacheco, excepto con publicar extractos de la sentencia del caso en un diario de circulación nacional y en el Diario Oficial de la Federación. El Estado mexicano presentó un informe el 29 de agosto que detalla cómo va el cumplimiento del resto de los puntos —el pago de las indemnizaciones, la investigación—; pero el punto más importante, abatir la impunidad en delitos de lesa humanidad, sigue pendiente. “No han hecho una sola diligencia encaminada a castigar a los responsables de la ‘guerra sucia’”, señaló Sergio Méndez.


Caso paradigmático

El 25 de agosto de 1974, Rosendo Radilla Pacheco fue detenido en un retén militar. Fue visto por última vez en el ex Cuartel Militar de Atoyac de Álvarez, Guerrero. Radilla fue compositor y un líder social de ese municipio. En diciembre de 2009, la Corte Interamericana de Derechos Humanos halló culpable al Estado mexicano de diversas violaciones de derechos humanos en la desaparición forzada de Radilla Pacheco, caso ya paradigmático de la guerra sucia en México. La corte determinó que México violó los derechos a la libertad personal, a la integridad personal, al reconocimiento de la personalidad jurídica y a la vida de Radilla, además de los derechos a las garantías judiciales y a la protección judicial de sus hijos Tita, Andrea y Rosendo.


La sentencia y su cumplimiento

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh) determinó en 2009 que México debía localizar el paradero del señor Rosendo Radilla Pacheco o, en su defecto, entregar sus restos mortales a los familiares. Esto sigue pendiente, así como su determinación de que un representante del Estado mexicano debía ofrecer disculpas públicas por los hechos de desaparición forzada y develar una placa conmemorativa en Atoyac de Álvarez.

Asimismo, la Coidh ordenó que se entregue un monto de dinero a los familiares de Radilla Pacheco como una medida de reparación del daño. La PGR anunció en días recientes que este monto ya se encontraba en un tribunal, listo para ser entregado.

El Estado mexicano debía presentar el 29 de agosto un informe a la Coidh sobre el cumplimiento de la sentencia en el caso Radilla. Hasta el 31 de agosto, los familiares no habían sido notificados si dicho informe fue presentado. Pero esto no necesariamente quiere decir que México fue omiso, ya que puede deberse a que la notificación a los familiares se ha retrasado o que se solicitó una prórroga.

Sin embargo, en México siguen ocurriendo desapariciones. El pasado 30 de agosto, en el marco del Primer Día Internacional de Víctimas de Desapariciones Forzadas, frente a lo que calificó como una urgencia en nuestro país debido al alto número de casos en los últimos años, la Organización de las Naciones Unidas pidió al gobierno mexicano publicar la Ley General de Desaparición Forzada. Cabe recordar que la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas Contra las Desapariciones Forzadas entró en vigor el 23 de Diciembre de 2010.


(Lydiette Carrión)

lunes, 29 de agosto de 2011

El gobierno sólo finge que le interesa el caso Radilla: Afadem

Recuerdan al activista guerrerense, a 37 años de su desaparición

Confía que las próximas excavaciones en Atoyac de Álvarez den resultado

Fernando Camacho Servín
Periódico La Jornada
Viernes 26 de agosto de 2011, p. 22

A pesar de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Estado mexicano sigue sin mostrar voluntad política para buscar los restos del luchador social Rosendo Radilla, y únicamente está preocupado por fingir que el tema le preocupa para lavar su imagen en el extranjero, señalaron defensores de garantías individuales.

En el contexto del 37 aniversario de la desaparición del activista guerrerense –ocurrida a manos del Ejército el 25 de agosto de 1974–, el secretario ejecutivo de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones de los Derechos Humanos en México (Afadem), Julio Mata Montiel, señaló que aunque se ha logrado demostrar la ausencia de justicia en el país, ello no ha sido suficiente para que se encuentren los restos de Radilla.

“Logramos sentar al Estado mexicano en el banquillo de los acusados e hicimos que se conociera la verdad, pero al mismo tiempo tenemos un saldo negativo, porque el gobierno sigue siendo cómplice de la impunidad y no se ha citado a declarar a quienes saben dónde están los desaparecidos”, lamentó.

A pesar de ello, Mata consideró que las nuevas excavaciones en el cuartel militar de Atoyac de Álvarez, Guerrero –que se iniciarán en octubre o noviembre bajo la coordinación del Instituto Nacional de Antropología e Historia–, pueden dar buenos resultados. “Tenemos esperanza y vamos a ubicar su paradero aunque tengamos que levantar piedra por piedra el cuartel”.

De su lado, Sergio Méndez, de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, recordó que un análisis de la propia CIDH, del pasado 19 de mayo, advirtió que el gobierno del país ha incumplido todos los puntos de la sentencia sobre Rosendo Radilla, particularmente los que se refieren a las demandas más importantes: el conocimiento de la verdad histórica, el hallazgo de los restos y la sanción a los responsables del crimen.

Además, las autoridades militares siguen resistiéndose a declinar su competencia sobre casos de abusos contra civiles cometidos por soldados, salvo en los casos de las indígenas Inés Fernández y Valentina Rosendo, agredidas sexualmente por efectivos del Ejército en 2002.

Por todo ello, dijo, habrá que estar pendientes del informe que el gobierno de México presentará este lunes 29 de agosto, en el que seguramente tratará de hacer creer que ya cumplió con la sentencia de la CIDH. “Les urge iniciar las próximas excavaciones para presentar algún resultado más o menos aceptable, cuando el resto de las demandas sigue sin cumplirse”.

Abel Barrera, presidente del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, coincidió en que las autoridades del país han hecho caso omiso de la sentencia de la CIDH, a un año de que fue emitida, pese a que se trata de un mandato inatacable.

“Uno de los puntos más importantes es que haya justicia, verdad y reparación del daño, pero esto no se ha dado porque el gobierno sigue protegiendo a los responsables de la violencia. Podemos contar con la buena fe del INAH, pero sigue habiendo oposición de los militares a que se excave donde lo han solicitado los familiares de Rosendo”, deploró.

viernes, 26 de agosto de 2011

12.511 Caso Rosendo Radilla: Herida Abierta de la Guerra Sucia en México

El 25 de agosto de 1974, en un retén militar cerca de Acapulco, fue detenido y desaparecido Rosendo Radilla, estimado líder comunitario, sin que a la fecha se sepa su paradero.

Durante treinta años la familia se ha enfrentado a la ineficacia de la justicia mexicana. Es por esto que, actualmente, el caso se encuentra ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, máximo tribunal en la materia de nuestro continente.

La desaparición forzada de Rosendo Radilla, es una de las 1200 contabilizadas a nivel nacional durante la época. Casi la mitad ocurrieron en Atoyac de Álvarez, Guerrero, de donde es originario el señor Radilla.

Este caso es ejemplo de lo sucedido durante los años 60s y 70s, donde el Estado mexicano utilizó una estrategia para acabar con los movimientos sociales y políticos que exigían justicia social. Esta política de Estado ocasionó graves y sistemáticas violaciones de derechos humanos, que hasta el momento permanecen impunes.

Mientras no haya justicia para estos crímenes y no se realicen modificaciones legales que impidan que estos hechos se reproduzcan, estaremos en riesgo de que la historia se repita.


A 37 años de la Desaparicion Forzada de Rosendo Radilla



Hoy se cumplen treinta y siete (37) años de la Desaparición Forzada de don Rosendo Radilla Pacheco a manos del ejército mexicano en ese periodo de “Terror de Estado” aplicado contra los disidentes del estado de Guerrero.

Rosendo Radilla, es uno de los más de 450 detenidos desaparecidos del municipio de Atoyac de Álvarez y más de 650 en todo el territorio de Guerrero.

En todo el país se llevaron -la Brigada Blanca y el ejército federal mexicano- a más de 810 ciudadanos, campesinos la mayoría de Guerrero y otros, muchos de ellos, jóvenes estudiantes de todas las universidades del país, que vieron cerradas las opciones democráticas para lograr cambios estructurales.

Rosendo, fue presidente municipal en Atoyac, promotor de centrales campesinas y de cafeticultores, fue ganadero y muy sensible ante las injusticias. La población de Atoyac le estimaba y respetaba por su gran solidaridad. Cuentan los cronistas del lugar que “fue el único presidente municipal que salió más pobre de como entro”. Promovió el primer hospital, el primer camión de basura, el primer edificio de la primera escuela primaria del lugar y otras obras sociales.
Pero también componía corridos y los cantaba.

Le cantaba a las condiciones de pobreza y miseria, a los movimientos sociales, a Genaro Vázquez, a Lucio Cabañas.

Cuando el ejército lo bajo del autobús, donde iba acompañado de uno de sus hijos, Rosendo pregunto, “por que me detienen?” solo le dijeron que “por componer corridos” y el pregunto que si eso era delito, nuevamente le contestaron “pus no, pero mientras, ya te chingaste”.

AFADEM, después de veinte años de promover por todos los medios políticos y jurídicos la búsqueda de Rosendo y todos los desaparecidos del país, junto con la familia Radilla Martínez y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, promovieron el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH y esta ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos CoIDH por no haber acceso a la justicia en México.

En meses próximos, octubre-noviembre la PGR, realizara por tercera vez excavaciones en la zona del ex cuartel militar de Atoyac de Álvarez, donde fue visto por última vez Rosendo y donde fueron desaparecidos más de cuatrocientos cincuenta (450) ciudadanos de Atoyac por el ejército mexicano.

La búsqueda de Rosendo es, la búsqueda de todos los detenidos desaparecidos de Atoyac; a Rosendo y a todos los desaparecidos, se les llevaron vendados de los ojos y amarrados de pies y manos al interior del cuartel militar y ahí pueden estar, en algún lugar que solo los militares saben con certeza.

Las próximas excavaciones dan muestra de la nula voluntad política del ejecutivo federal de cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana, conocer la verdad y llevar a juicio a los responsables, como lo ordena la sentencia, pues el Ministerio Publico de la Federación, la Procuraduría General de la Republica, PGR no ha citado a declarar a nadie de los involucrados en las detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones de personas, protegiendo a los criminales, manteniéndose en la impunidad. Los puntos de excavación son a partir de testimonios de víctimas de desaparición forzada temporal, que narran por donde los llevaron maniatados y vendados de los ojos.

El Estado mexicano, aparenta que cumple con la sentencia de la Corte Interamericana, pero en la práctica no hay verdadera investigación del paradero de Rosendo y los más de cuatrocientos cincuenta (450) Detenidos Desaparecidos de Atoyac.

El actual gobierno de Felipe Calderón, es cómplice de los crímenes de lesa humanidad que fueron cometidos por los gobiernos anteriores.

Rosendo Radilla Pacheco, ha logrado, aun detenido desaparecido, cambios muy importantes en las leyes mexicanas.

Rosendo Radilla Pacheco y los más de 810 detenidos desaparecidos son los constructores de la democracia insípida que hoy disfrutamos millones de mexicanos y que poco a poco nos van intentando quitar.

Rosendo Radilla Pacheco, vive en los ideales democráticos de todo el pueblo de México.

Sin más por el momento

FRATERNALMENTE

JULIO MATA MONTIEL
Secretario Ejecutivo de AFADEM
y vocal de comunicaciones de FEDEFAM

Participará el INAH en la tercera ronda de búsqueda de los restos de Rosendo Radilla

Encuentran expertos 18 “anomalías”; propuesta de la PGR ante presión de la CIDH

Emir Olivares Alonso
Periódico La Jornada
Sábado 20 de agosto de 2011, p. 17

La búsqueda de los restos del activista Rosendo Radilla Pacheco –desaparecido en 1974– en lo que fuera el cuartel militar 27 de Atoyac de Álvarez, Guerrero, se ampliará, ya que expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de la Procuraduría General de la República (PGR) hallaron “diversas anomalías” en los resultados de la reciente diligencia de prospección en la zona.

La PGR dio a conocer en un comunicado que estas anomalías no necesariamente revelan que en el subsuelo del lugar haya osamentas, sino que pudieran ser fallas geológicas, rocas, madrigueras de roedores, cimientos, manpostería enterrada, acumulación de raíces u otros depósitos.

Esta situación se presenta días antes de que el gobierno mexicano rinda un nuevo informe ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el caso Radilla, en el cual el organismo internacional encontró responsable al Estado mexicano de vulnerar los derechos del activista y sus familiares y decretó que en el periodo de la guerra sucia existieron desapariciones forzosas sistemáticas en las que participaron elementos del Ejército Mexicano.

Ante las 18 “anomalías” encontradas, la dependencia federal propuso a los deudos de la víctima y a sus representantes legales de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) iniciar una tercera etapa de excavación en las tres zonas donde se ha buscado, con métodos de excavación minuciosos e instrumental de alta precisión con el propósito de confirmar o desechar la presencia de restos óseos en la región. Estas diligencias se realizarían entre octubre y noviembre próximos.

Al respecto, Sergio Méndez Silva, director del área de defensa de la CMDPDH, indicó en entrevista que pese a la reciente exploración del subsuelo donde presuntamente pueden hallarse los restos de Radilla Pacheco y otras personas de este municipio, en el que más desapariciones forzadas se presentaron durante la llamada guerra sucia, no se pudo definir la posibilidad de que cuerpos estén enterrados en ese lugar.

Aseveró que ésta será la primera vez que el gobierno mexicano, con el apoyo del INAH, realice una excavación con herramientas de alta precisión a fin de que, en caso de encontrarse, las osamentas se analicen científicamente para conocer su identidad.

“Esto demuestra la importancia de que exista una ley de víctimas que, entre otras cosas, establezca la existencia de un equipo de expertos mexicanos en tecnología forense que realice este tipo de búsquedas con estándares internacionales”, refirió el abogado.

Subrayó que si bien se trata de un avance en el proceso para encontrar los restos de Radilla, la PGR da a conocer esta noticia ante la inminencia de que la CIDH exiga a México que rinda un segundo informe, a finales de este mes, sobre el caso. Pues con el primero, que se presentó en mayo, la Corte advirtió que el gobierno federal no había cumplido totalmente con su sentencia, salvo en la publicación de la misma en medios de circulación nacional y en el Diario Oficial de la Federación. “Creo que a la administración federal le urge presentar algo más o menos aceptable”. Y agregó que las investigaciones para sancionar a los responsables militares y civiles –incluido el ex presidente Luis Echeverría– continúan siendo deficientes.

Esperan el fin de las lluvias

En su comunicado, la PGR señaló que Jorge Arturo Talavera González, experto en antropología forense del INAH, expuso la necesidad de realizar una nueva excavación. Debido a que en el terreno se localizó un manto freático que eleva su nivel en época de lluvias, “los expertos en antropología física destacaron la importancia de que las excavaciones deban ser practicadas en época de seca para obtener resultados óptimos, certeros y objetivos de acuerdo con los estándares internacionales previstos en el protocolo modelo para la búsqueda de personas desaparecidas por muertes sospechosas, por graves violaciones a los derechos humanos”, señaló la dependencia.

La PGR informó que estas acciones se realizan en cumplimiento a la sentencia de la CIDH por el caso Radilla.

sábado, 26 de marzo de 2011

Posicionamiento de bases perredistas de Atoyac de Álvarez, Guerrero.

Atoyac de Álvarez, Gro. a 25 de Marzo del 2011.

A los medios de comunicación.

Un saludo fraterno por el periodismo valiente y honesto que ejercen, por otra parte les solicitamos de la manera más atenta tengan a bien publicar es sus distinguidos medios, nuestro posicionamiento respecto a lo que vive hoy el PRD.

El nacimiento del PRD se dio como una alternativa a la política de corrupción, injusticia, y antidemocracia del PRI y del PAN. La dirigencia saliente del PRD lo llevo a nivel de cúpula a la pérdida de su origen, de sus principios y de su ideología (no así en la gran mayoría de la base), convirtiéndolo en un partido burocrático y con el solo afán de conseguir puestos, no importando aliarse para ello con lo más retrógrada y nefasto como es Acción Nacional, línea que el nuevo presidente nacional del PRD pretende seguir, y que esperamos que la compañera Dolores Padierna no permita y sepa hacer frente al pragmatismo de los chuchos desde el segundo puesto que le ha tocado en la dirección de nuestro partido.

Por otro lado, respaldamos totalmente la decisión del compañero Andrés Manuel López Obrador, por la decisión que tomó hace unos días de “pintar su raya” con los chuchos, y llamamos a las y a los ciudadanos y bases del PRD, PT y CONVERGENCIA convencidos de que México necesita una verdadera transformación y derrotar a la Oligarquía, a que sigan sumándose al Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), en comités de base o como protagonistas del cambio verdadero.

Taibo II ciertamente tiene razón en lo que expresó en una entrevista reciente, compartimos su postura, aunque por el momento nosotros (as) no estamos en posición de renunciar al PRD, el poder debe ser un instrumento para la transformación, y no solamente un fin a toda costa como los derechosos de clóset incrustados en las filas de la izquierda creen.

Respetuosamente:

Desidor Silva Valle, Cuauhtémoc Contreras Javier, Francisco Arroyo Delgado, Fabio Tapia Gómez, Héctor López Castro, Helio Munoz López, Fortunato Hernández Carbajal, Jesús Martínez Tabares, Cristóbal Tizapa Dominguillo, Pedro Contreras Javier, Silvano Piza Barrientos, Santiago Quezada Morales, Antonio Díaz González, Fidel Castro Reyes, Ulises García Mendoza, Agustín López Flores, Dahizé Hernández Hernández, Ezequiel Navarrete, Geovanni Flores Tabarez, Arturo Fierro Serrano, Daniel Campos Páez, Laura Cómez Castro Ríos, Franco Gómez Chávez, Ismael Galeana Pino, Luis Ángel Chávez Salmerón, Pedro García Chavacan, Adelia Nájera, Soshio Gómez Nájera, Julio César Gómez Nájera, Marco Antonio Gómez Nájera, Bolívar Rojas Rivas, Angelina Reyes Hernández, Verónica Avilés Reyes, Angélica Castro Rebolledo, Albert Sánchez Jiménez.

martes, 27 de octubre de 2009

El día en que El Jardín de El Edén se acalló. Incursión Militar en Atoyac, Guerrero.

Primero se llevaron a los negros,
pero a mi no me importó
porque yo no lo era.
Enseguida se llevaron a los judíos,
pero a mí no me importó,
porque yo tampoco lo era.
Después detuvieron a los curas,
pero como yo no soy religioso,
tampoco me importó.
Luego apresaron a unos comunistas,
pero como yo no soy comunista,
tampoco me importó.
Ahora me llevan a mí
pero ya es tarde...

Bertold Brecht


Era un día común que dejó de serlo, los pájaros adornaban el ambiente con sus cantos, las ardillas se correteaban mientras emitían chasquidos de alegría, los trabajadores (como 35) a punto de salir al campo. De pronto, una broma, un simulacro, una persecución, gritos, corte continuo de cartuchos, soldados encapuchados con sus rifles de asalto, más de 50 tenían tomado el jardín y otro tanto resguardaba los alrededores en sus hummers y camiones.

Pareció como un cambio de canal en la televisión pero con la diferencia de que estábamos adentro del escenario. Y al asomarse abajo, trabajadores encañonados bocabajo y con las manos en la nuca, 20 fusiles gritando a corte de cartuchos que bajáramos de la oficina con las manos en alto, nos sentimos crueles delincuentes adentro de la película. Luego la duda inmediata, serán asaltantes?, sicarios?, soldados del ejército mexicano?, pero para el caso daba lo mismo, ya estábamos todos encañonados y las armas aderezadas por el factor sorpresa se confirmaron como el único criterio de ley en ese momento, solo había que humillarse y obedecer.

Ya en poder de la situación, vienen las interrogantes altisonantes que daban continuidad a la intimidación: Donde están las secuestradas?, dónde están las armas?. Ni siquiera preguntaron quiénes éramos, qué había aquí, quién es el responsable; nada de eso. La fuerza bruta se enseñoreó sobre la inteligencia.

Luego vino el cateo. Revisaron cada espacio de la oficina y de las habitaciones, cada centímetro cuadrado del jardín, lo único que presumíamos es que buscaban todo lo que encontraran, cualquier cosa que comprometiera. No encontraron nada y a su salida centraron la atención en los vehículos nuestros. Como si fueran agentes de tránsito, exigieron hasta las facturas de las camionetas y en dónde se compraron. Todo ello se les aclaró.

Pero sus dudas continuaron. No encontraron lo que querían encontrar y de nuevo arreciaron con el segundo cateo. Este si más minucioso, la oficina, la bodega, cada centímetro de los 2,500 m2 del jardín; las habitaciones, los colchones, los roperos; todo revisaron y no encontraron nada, nada de lo que algún político de alto nivel les dijo que había. Por más de 3 horas el jardín estuvo tomado, mientras las botas militares insultaban el diseño arquitectónico natural del jardín de permacultura.

Fue un alivio cuando los vimos salir, pero no del todo; permanecieron un buen rato afuera como observando nuestras reacciones, o tal vez, por si en nuestra calidad de criminales pretendíamos huir. De pronto se juntaron en bolitas y regresaron.

Escogieron a 8 trabajadores que porque “debían acompañarlos al cuartel primero y luego a dar una vuelta”, dijo el oficial responsable del operativo. Pero no solo eso, tenía que ir también el responsable de la oficina.

Nos subieron a nuestros propios vehículos operados por personal militar, y avanzamos como un gran convoy escoltados por las hummers. Los que se quedaron en el jardín se preocuparon más, mientras los vecinos observaban el operativo y los curiosos y algunos conocidos se admiraban por el cargamento que el glorioso ejército mexicano había levantado. Salimos a la calle principal, luego rumbo a la colonia Villita; como en los tiempos de la guerra sucia de los años 70, se equivocaron de ruta, luego enfilamos a la colonia 18 de mayo pero en realidad nos llevaban camino a San Martín, no quedaba claro aún qué seguía.

El siguiente acto parecía el principio del fin. Se pararon a medio camino, nos obligaron a bajar, nos formaron en la orilla del monte, ordenaron quitarnos la playera o camisa, nos obligaron con ella misma a vendarnos los ojos. Nos amarran las manos por atrás y los pies, todo ello para consolidar la intimidación. Y así nos tuvieron varios minutos como si estuviéramos en el paredón. El oficial cortaba cartucho y simulaba que nos iba a disparar si no le decíamos lo que él quería. No hubo respuesta afirmativa puesto que no sabíamos nada, ni teníamos ningún delito... Antes de que sucediera lo peor o iniciara la tortura física, el responsable de la oficina se quitó la venda y espetó al oficial: “Tome nota que la gente de Atoyac ya sabe que nos tienen Ustedes y los periodistas esperan ya información; estaremos observando su comportamiento...” El oficial se sintió como intimidado y eso valió para decirle que se fuera, solo se quedarían con los trabajadores; y se portó generoso porque le dio un aventón en la tanqueta hasta la entrada del pueblo.

Al llegar de nuevo al jardín solo se escuchaban los comentarios, la colectivización de los detalles del operativo y, sobre todo, la preocupación por los que seguían detenidos. Ello dio margen para avisar a amigos y tenerlos al tanto de lo ocurrido para buscar caminos de solución; algunos hasta llegaron a la oficina y a otros los regresamos de Acapulco pues consideramos que ya no era necesaria su presencia. Y bueno hasta nos dio tiempo de comerse una torta con sabor a gastritis ya que hasta las necesidades del desayuno se interrumpieron. Y cantó mediana victoria por estar de regreso; ahora solo esperarían a los detenidos.

De pronto otra sorpresa, de nuevo un pelotón de soldados, esta vez con un perro detector de enervantes y arma. Así como la inteligencia fue suplantada por la fuerza bruta, la fuerza bruta cedió su capacidad visual y psicológica a un simple perro amaestrado a punta de botas. Revisaron de nuevo, centímetro a centímetro. Drogas escondidas? Armas enterradas? Ya ni ellos sabían que buscaban. De pronto la reducida inteligencia del oficial del perro afloró y comenzó a urgar en los escritorios, papeles, fotografías, buscando algo que tampoco sabía que era, simplemente algo. El militar perruno recorrió de nuevo y obviamente no encontró nada. Mientras en el centro del jardín seguía retemblando la bota militar, pisoteaban ya como en su cuartel. Se van de nuevo, no encontraron nada de nada, porque no buscaban nada sino cualquier cosa que encontraran, algún pretexto que comprometiera la honestidad de las instalaciones y ocupantes del jardín de El Edén.

Dos horas después llegaron los detenidos. El saldo: fueron amarrados fuertemente, y vendados los llevaron al cuartel, los interrogaron de nueva cuenta; solo a dos les aplicaron agua por la nariz para que cantaran, tal como lo hacia la perjudicial de antaño en los sótanos de Lecumberri. Al final del día tan solo preguntaban si sabían quien vendía drogas en Atoyac, como si fueran extraterrestres chupándose el dedo. Finalmente, y siempre vendados, los soltaron en la subida hacia la sierra.

Vienen ahora los comentarios, las conclusiones y los detalles. Alguien vio temblar a varios soldados, el perro estaba amaestrado a punta de botas y olfateaba nomás pa darle gusto a sus amos. Donde quedó la inteligencia?, porqué no se realizó una investigación previa?, porqué no revisar las grabaciones de las llamadas en los teléfonos de sobra intervenidos?, porque no se intervinieron las cuentas bancarias por el lavado de dinero supuesto?, de donde vino todo esto?. Haciendo cuentas, este operativo costó por lo menos cien mil pesos para agarrar a un pez gordo que ni siquiera tenía pecera. Ello sin considerar los daños psicológicos y perjuicios materiales ocasionados.

Y ahora viene la indignación, el coraje. ¿Qué hacer?, comunicados de prensa?, denuncias ante los Derechos Humanos? avisar a los amigos, funcionarios, diputados, senadores, abogados defensores, denuncia de hechos?. En realidad, se pudo haber tenido la primera plana en al menos tres diarios al día siguiente, pero, y se puede hacer algo contra el ejército? Atendimos todas las opiniones de los conocedores de estos menesteres pero todo nos llevó a una terrible y cruel impotencia. No podemos hacer nada, aún cuando queramos gritar a todo el mundo con coraje.

Baste solo recordar cuando les preguntamos si traían orden de cateo, y respondían haciendo hablar el arma a punta de cortes de cartucho para indicarnos que esa es la nueva ley del gobierno. O cuando un trabajador se “quejó” diciéndole valientemente al soldado que le estaba apuntando: “oiga me está apuntando y cortando cartucho muy cerca…”, y le responde el prepotente militar: “preocúpese solo cuando le dispare!”.

Estamos realmente como hace 100 años ante una dictadura. La supuesta lucha contra el narco dio pié a que el ejército tome el control de todo y, frente a un posible estallido social generado por la crisis de crisis, tenga en sus manos el control de la población, y comience a ubicar los posible brotes de insurrección. Quien mueva gente, genere corriente de opinión, sea de izquierda y no esté metido en el aparato gubernamental, resulta peligroso; hay que escanearlo antes de que salte, según las normas de la inteligencia militar. Y de pilón hay que dejarlo intimidado y en la mira. Lo irónico de todo esto es que el ejército dice que combate la delincuencia, independientemente de cómo lo haga, lo único que hace es combatir los efectos generados por la crisis y descomposición social, gracias a las políticas públicas inadecuadas; en contrapartida, nuestra labor durante 30 años ha sido combatir las causas que originan la pobreza y la descomposición social. Ahora resulta que también somos delincuentes.

Pero no solo eso, el ejército es delator, acusador, ejecutor de cateos y órdenes de aprehensión, ministerio público, torturador, juez y parte. ¡Qué bueno que no pidieron nuestras declaraciones al SAT porque ahí si tenemos delito que perseguir!.
Y bueno, como una manera de romper la impotencia, distender la emotividad causada y, sobre todo, remover la capacidad de indignación en esta aletargada señora sociedad civil, les compartimos esta experiencia que por cierto ningún periodista de los nuestros tuvo el valor de cubrir o tan siquiera preguntar…

Terminamos de nuevo con Bertold Brech, quien realmente fue el inspirador de esta reflexión. Y ojalá de hoy pa´ delante desarrollemos nuestra capacidad de amar, pero también de indignarnos ante la injusticia, y sobre todo de actuar como uno solo.

Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Conmemoración del Día Internacional del Detenido Desaparecido en Atoyac, Guerrero.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional del Detenido Desaparecido, en Atoyac de Álvarez, Guerrero, el abogado que lleva el caso de algunos de los desaparecidos en esa población durante la guerra sucia expuso los avances, expectativas y alcance de su trabajo realizado durante siete años.

Al final del evento, se exhibió una magnífica muestra de “Cine a mano” a cargo del compañero Pío.

Apertura del Evento


Exposición del abogado


Exposición del abogado Atoyac, población afectada por el delito de Desaparición forzada


Exposición del abogado Comenta acerca del Caso Rosendo Radilla


Exposición del abogado Reparación del daño


Cine a mano 1


Cine a mano 2


Cine a mano 3


Cine a mano 4


Cine a mano 5


Cine a mano 6

jueves, 25 de junio de 2009

Con violencia se llevan militares a un ex marino de El Quemado, en Atoyac, Guerrero.

Francisco Magaña (El Sur de Acapulco)

Atoyac

El campesino Guillermo Valdez Reyes, de 24 años de edad, vecino de la localidad serrana de El Quemado, en la parte media de Atoyac, fue sacado por militares de su casa y sin que presentaran ninguna una orden de cateo o aprehensión, denunciaron la esposa del agraviado, Ivette Morales y su madre Francisca Reyes Fierro.

Las mujeres explicaron que el sábado a las 5:30 de la mañana llegaron a la cancha del lugar tres vehículos con militares encapuchados y la zona fue rodeada.

Indicaron que en los uniformes de los castrenses se veían las siglas del Batallón 85 de Infantería, “pero no sabemos dónde queda ese batallón, acudimos a la Zona Militar 27 en El Ticuí pero ahí dicen que no lo tienen, que no saben nada y lo mismo en la UMAN de Tecpan”.

La esposa del también ex marino, quien recién llego de Estados Unidos en noviembre del año pasado, señaló que los militares entraron a su terreno y a gritos exigieron que abrieran la puerta o la iban a tirar.

Ivette Morales indicó que abrieron y los soldados se abalanzaron sobre su esposo y las encañonaron con fusiles al tiempo que les cuestionaban dónde tenía armas.

Agregó que otros soldados revolvieron toda su casa mientras que ellas preguntaban a quién buscaban y si tenían una orden para meterse a su casa; “entraron bravos, nosotros les decíamos que no teníamos armas ni siquiera un tiro y sin mas le dijeron a mi esposo que se vistiera para que lo reconocieran”.

Indicó que tal vez alguien llevó a los militares y que el madrina iba con ellos supuestamente identificó a su esposo.

La mujer dijo que sus pertenencias fueron revueltas y que se llevaron documentos y alhajas. “Se llevaron credenciales, curps, fotos de toda la familia y de él cuando era marino, además de dinero y sus uniformes de la Marina”.

Abundó que como no hallaron nada se llevaron a su esposo pero antes pasaron a otros dos casas, donde en una de ellas lastimaron a un adulto mayor.

Ivette Morales manifestó que ella corrió a la casa del comisario para pedirle su ayuda, pero que los militares al percatarse de ello se burlaron; “me dijeron que no importaba que fuera el comisario que de todas manera se lo iba a llevar”.

Por su parte, la madre del de campesino Francisco Reyes dijo que está preocupada porque ya una vez también detuvieron a su otro hijo Israel Valdez, al que mantuvieron dos años y medio en la cárcel por asesinato y secuestro, “pero al final lo dejaron en libertad porque no pudieron comprobar nada”.