Julio Boltvinik en su columna Economía Moral
En la entrega del 4 de septiembre, analicé la evolución de la pobreza en el DF y a nivel nacional entre 2004 y 2008, aplicando tanto el método foxista de medición de la pobreza que sigue utilizando (indebidamente) el Coneval como el Método de Medición Integrada de la Pobreza (MMIP), que desarrollé a principios de los años noventa y que he venido aplicando (al igual que Araceli Damián) desde entonces. Concluí que de las tres dimensiones que conforman el MMIP, sólo la evolución de los ingresos es la que explicaría el alza de la pobreza integrada (las otras dos dimensiones, necesidades básicas insatisfechas, NBI, y tiempo disponible, permanecieron sin cambios). Dos preguntas quedaron en el aire: si la baja en los ingresos de la población del DF es real y por qué no bajó la pobreza de NBI en el DF como ocurrió a nivel nacional. Advertí, con datos, que la muestra en el DF está sesgada y que eso puede explicar, al menos en parte, la baja en el ingreso y, por ello, el aumento de la pobreza de ingresos en el DF. Hoy analizo la evolución de los ingresos por fuentes y deciles (décimas partes de la población ordenadas según su ingreso), tanto en el DF como a nivel nacional.
En la gráfica se aprecia que entre 2004 y 2008 creció el ingreso corriente total (YCT) de todos los deciles a nivel nacional, mientras en el DF esto habría ocurrido sólo en la mitad de ellos. Aún más: se aprecia que a todos los deciles nacionales les habría ido mejor que a los del DF, lo que se refleja en que la curva nacional está siempre por arriba de la del DF. Los deciles; sin embargo, son posiciones relativas y cada decil del DF se ubica a niveles más altos de ingresos que su correspondiente nacional. En el cuadro se han ordenado los deciles tanto del DF como nacionales según su YCT mensual por persona en 2004. Como se aprecia, el decil I del DF tenía un YCT promedio cercano al del decil III nacional; mientras el decil II tenía un ingreso intermedio entre los deciles IV y V nacionales, por ejemplo. Por tanto, la baja de 111 pesos mensuales del ingreso por persona en el decil I del DF (véase gráfica) debería compararse con el alza de 30 pesos del ingreso del decil III nacional, y así sucesivamente. Las conclusiones no sólo no se alteran sino que se fortalecen al hacerse más agudos los contrastes. Por ejemplo, el decil V del DF, parecía haber experimentado poco más de la mitad del incremento de su contraparte nacional (61 contra 118; véase gráfica), pero ahora sabemos (por el cuadro) que su ingreso está entre los de los deciles VII y VIII nacionales, y por ello aparece experimentando entre la tercera y la quinta parte del incremento correspondiente nacional (al compararse con incrementos de 193 o 310 pesos).
¿Cómo se explican, según la propia ENIGH, estas fuertes diferencias en la evolución del ingreso entre el DF y el país, aparte del sesgo de la muestra ya comentado? Para acercarse a una respuesta, conviene analizar la evolución de las fuentes de ingreso en ambos niveles.
Entre 2004 y 2008, como se aprecia en la gráfica, el ingreso mensual por persona en el DF cayó (según las ENIGH) en (-) 134 pesos, mientras a nivel nacional aumentó en (+) 225 pesos. En el DF habrían caído tanto el ingreso monetario (-131 pesos) como no monetario (-3 pesos) por persona, en contraste con el país, donde habrían aumentado ambos (+179 y +46 pesos). Aumentaron tres de los cuatro rubros agregados que componen el ingreso monetario a nivel nacional: salarios (+79), negocios (+52) y transferencias (+54) y sólo bajó la renta de la propiedad (-7). En agudo contraste, en el DF sólo habrían aumentado los salarios (+145, como se aprecia, mucho más que a nivel nacional), mientras caían estrepitosamente los ingresos por negocios (-226), sustancialmente la renta de la propiedad (-30) y moderadamente las transferencias (-17). Como se aprecia, más de 100 por ciento de la caída en el ingreso se explica por la caída de los ingresos derivados de negocios, que constituye uno de los rubros, después de renta de la propiedad, que las ENIGH captan muy mal y que, por ello, tiene baja confiabilidad.
En general, las ENIGH subestiman fuertemente los ingresos de los hogares, de ahí que sea aconsejable ajustar los datos de ingresos de los hogares de las encuestas a los que proveen las cuentas institucionales (hogares) del sistema de cuentas nacionales (como lo hace la Cepal). En el año 2000, mientras la subestimación del ingreso total de los hogares fue del 51.2 por ciento (es decir que el ingreso de la ENIGH debe ser multiplicado por 2.05, su coeficiente de ajuste, para obtener el de cuentas nacionales), los ingresos que derivan de negocios, el coeficiente de ajuste fue de 4.4 en el año 2000. Es decir, la ENIGH 2000 captó sólo 22.5 por ciento del total de cuentas nacionales, y en el caso de renta de la propiedad (intereses y alquileres de tierras y terrenos) sólo 8 por ciento (el factor de ajuste es 12.3). Mucho más confiable resulta el dato de los ingresos derivados del trabajo, que "sólo" subestiman el dato de cuentas nacionales en 25 por ciento y que deben ser ajustados con un factor de 1.3.
Con otra lógica totalmente distinta (la de las técnicas estadísticas), el INEGI estima el intervalo de confianza de cada fuente de ingresos. En la estimación realizada para 2004 (el INEGI sorprendentemente no ha publicado la de 2008), el intervalo de confianza de salarios (con una confiabilidad de 90 por ciento) es de más/menos 3.4 por ciento, es decir que al valor promedio de salarios por hogar le sumamos y restamos 3.4 por ciento del mismo y podemos afirmar (al 90 por ciento de probabilidades de acertar) que en ese intervalo se encuentra el valor real de los salarios promedio de los hogares, pero el de renta empresarial (o negocios propios) es del doble: más/menos 6.2 por ciento, y el de renta de la propiedad de más/menos 26.1 por ciento. No hay estimaciones similares para el DF.
En el DF, entonces, la única fuente de ingresos altamente confiable aumentó casi al doble que nivel nacional, mientras decrecieron las que explican casi 200 por ciento de la caída del YCT. Podemos concluir que la supuesta caída del ingreso 2004-2008 en el DF, y por tanto el aumento de la pobreza, están por demostrarse.
jbolt@colmex.mx
sábado, 26 de septiembre de 2009
Pobreza de ingresos en el DF y a nivel nacional: ¿Son creíbles las diferencias?
Vivir como monarcas
Francisco Velasco Zapata en APIAVirtual.
“Yo por eso les digo que mejor no lean“. Vicente Fox, ex Presidente de México.
México se encuentra en el extremo de una crisis económica sobre todo porque el gobierno se mantiene en la paraplejía. ¿Qué esperarán sus principales representantes para darse cuenta de que no podemos mantenernos en la actual y lamentable caída del producto nacional? Los ciudadanos no vemos, ni por asomo, ninguna medida eficaz que permita visualizar que el riesgo de inestabilidad social se está desvaneciendo. Todo lo contrario, parece que les place la idea de una revuelta social o de tanto miedo están pasmados. Mientras, a todos los contribuyentes nos piden -exigen- por medio de iniciativas nonatas, de discursos huecos, chafas y sin mínimos razonamientos, que sigamos pagando imposiciones fiscales para que los gobernantes sigan viviendo como “monarcas”.
¿Pensarán que no sabemos, no leemos, o no estamos enterados de las lujosas casas de descanso, eufemísticamente denominadas de gobierno, donde viven con lujos escandalosos a costa del pueblo? ¿Acaso pensarán que no sabemos lo que cuesta su manutención en gasto ordinario y de personal, y su mantenimiento correctivo y preventivo? ¿Cuánto cuestan las decoraciones periódicas que se presupuestan año con año? ¿Lo que implica que haya casas con altos costos presupuestales donde los más íntimos de sus círculos familiares o amistosos acuden y festejan con estruendosos tumultos sus inconfesables bacanales personales?
Yo desconozco a persona alguna que haya desmentido a la valiente periodista Anabel Hernández, quien en su minucioso y muy documentado libro “Fin de fiesta en Los Pinos” hizo un recuento preciso de las reuniones en las que familiares de la “ex pareja presidencial” hicieron de las suyas con espacios y recursos que aparentemente surgieron del presupuesto público y de los cuales no hemos sabido que alguien haya sido amonestado, o se le haya imputado responsabilidad, ni siquiera administrativa, mucho menos penal.
Por el bien del país es urgente que esos bienes inmuebles dejen de existir como parte del menaje de casa de privilegiados gobernantes y se transformen en museos que generen recursos fiscales. Un museo puede ser, además de un necesario espacio para la cultura y el arte, una eficiente fuente para la generación de recursos fiscales obtenidos de los visitantes extranjeros. Las residencias a las que me refiero deberían transformarse -las que tengan vocación para ello- en centros de rehabilitación para adictos; algunas de ellas podrían ser vendidas y con los recursos obtenidos se podrían realizar, construir, pequeños hospitales o escuelas de “negocios” que formen generaciones de jóvenes mejor capacitados para enfrentar las contingencias del desempleo. Podrían ser, incluso, guarderías del IMSS, claro, mejor planeadas que la ABC de Sonora.
El poder legislativo tiene la palabra, el ejecutivo la oportunidad de demostrar que tiene voluntad de decir y hacer. Los representantes del gobierno no deberían olvidar nunca, nunca, nunca, que la defensa de la independencia y de la soberanía de nuestro país es mandato explícito en la Constitución para todos ellos y que la independencia lograda en el siglo XIX no debería se motivo, ni pretexto, para dilapidar recursos en festejos, al contrario, debería ser fuente de inspiración para emular a Hidalgo, a Morelos, a Guerrero y muchos más de su tipo. Esta fracasada generación de malos gobernantes no debería pasar desapercibido, jamás, que nuestra “Constitución Federal” consigna que el Estado es el principal responsable en la conducción del desarrollo nacional para fortalecer la soberanía nacional, no para menguarla, mucho menos para atentar contra ella y, sobre todo, que ellos deberían acatar ese mandato. A los ciudadanos nos piden austeridad, pero ellos -los gobernantes- ni la intentan. Por eso la pregunta ¿Puede haber austeridad cuando los responsables de la conducción del gobierno viven como monarcas? ¿Sabrán que para poder recaudar más se requiere hacer crecer la economía y los recursos de quienes tenemos que pagar impuestos, sino de dónde? ¿Y usted, cómo la ve?
Politólogo. Presidente de Parlamento Ciudadano A. C.
El paquete entrampado
Por AdriAnA AmezcuA en Reporte Índigo.
Ni para adelante, ni para atrás. El Paquete Fiscal 2010 está atorado en la Cámara de Diputados. Y el único consenso que ya logró es que, tal como está, no sale. Las opiniones son casi unánimes. Nadie quiere dar el sí a severas medidas fiscales que sólo aliviarán en el corto plazo el flujo de caja del gobierno federal, pero que no trazan un proyecto fiscal de fondo. Uno que resuelva a largo plazo. A una semana de iniciados los debates, el plan fiscal del presidente Felipe Calderón está entrampado entre indecisiones y rechazos.
Primero, porque los diputados no aciertan todavía a definir las comisiones legislativas. Ni la de Hacienda, ni la de Programación. Y ya está por terminar el mes.
Segundo, porque nadie, salvo los panistas –y no todos–, están dispuestos a firmar el cheque en blanco de la creación y el aumento de impuestos. Lo menos que piden a cambio es que el gobierno haga un esfuerzo real, no superficial, de recortes a un gasto burocrático que califican de dispendioso.
Tercero, porque la apuesta de los cabilderos del gobierno es que podrían conseguir del PRI los votos necesarios para sacar adelante la iniciativa, siempre que logren seducir con participaciones a media docena de gobernadores tricolores para que sus bancadas la aprueben con modificaciones menores.
Reporte Índigo cuestionó a cinco legisladores de las distintas corrientes políticas sobre su posición frente a la propuesta fiscal 2010. Porfirio Muñoz Ledo es definitivo cuando dice que “el país no tiene un problema presupuestal”. Considera que la iniciativa es “una tontería, un crimen contra México”. En su opinión, hay otras salidas al boquete fiscal, que se puede resolver sin perjudicar a las clases bajas y medias ni a las empresas productivas. El diputado por el PT da las siguientes
alternativas: que las grandes empresas dejen de eludir impuestos, que ya no se transfiera dinero al rescate de bancos extranjeros, que se redimensionen los costos
de la alta burocracia y que se haga uso de los “fondos ociosos”.
Jaime Cárdenas, su compañero de bancada, coincide en que los recursos de los fondos de estabilización podrían utilizarse para incentivar la economía y el mercado interno. “Pero nos quieren dar solamente de una sopa que va a generar más pobreza, más conflictividad social”, dice el ex consejero del IFE.
El priista Jesús Cano Vélez señala que “un gran filón adicional es meterle mano al gasto público de fondo”. Explica que de la multiplicidad de programas sociales, dos o tres absorben la mayor parte de los recursos centralizados por la federación. “Esto ha provocado un mecanismo perverso” que favorece el desperdicio de recursos.
El perredista Alejandro Encinas considera que hay que apelar a las medidas contracíclicas para alentar la inversión pública y el consumo, además de fortalecer el desarrollo de estados y municipios. Refiere que no es con alzas impositivas y nuevas cargas tributarias como se enfrentan los tiempos de crisis. “Ya lo dijo un Premio Nobel de Economía, a ver si así lo creen”. Destaca que si hay congruencia entre los discursos en tribuna y los hechos, puede haber puntos de acuerdo entre distintas fracciones para decir “no” al 2 por ciento generalizado así como eliminar los pari passus y los regímenes de privilegio.
El panista Javier Corral afirma que vale la pena apoyar el paquete del Ejecutivo federal. Y aunque está a favor del polémico incremento del 2 por ciento al consumo generalizado, lo condiciona. Se aprueba “si nos garantizan los mecanismos y la transparencia para la redistribución de este denominado Impuesto Contra la Pobreza”. Reconoce que la actual legislatura es una “cámara muy difícil”. Dominada por los gobernadores, que “son los jefes de
bancadas por estado”. Compuesta por “antiguos cabilderos que hoy son diputados” que operan a favor de intereses económicos y políticos. “Si se está negociando en lo oscurito o no, pronto lo vamos a saber”, asegura Corral.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Las y los jornaleros de Guerrero trabajan en campos tóxicos de Sinaloa
Por Yunuhen Rangel Medina en CIMAC noticias.
México, DF, 25 de sep. 09 (CIMAC).- Sequía, crisis alimenticia, falta de empleo y pobreza extrema obligan a las mujeres y los hombres de Guerrero a migrar de sus comunidades al lado de sus familias para trabajar a los campos tóxicos de Sinaloa, como se muestra en “Migrar o morir”, documental realizado por Tlachinollan, Centro de derechos humanos de la montaña.
Estas dificultades derivadas del abandono en que se encuentran algunas comunidades en el estado de Guerrero, como las de la montaña, quedan de manifiesto en la cinta “que examina la vida empobrecida de la población jornalera agrícola del pueblo de Ayotzinapa, Guerrero”, que debe emigrar a Sinaloa para ir a trabajar a “Buen año”, una agroindustria donde cosechan verduras chinas exóticas para exportarlas a Estados Unidos y Canadá.
“Hay que salir a trabajar, aquí no hay nada, no hay dinero, esta todo seco” dice Diego Vázquez, joven de 32 años habitante de la localidad guerrerense donde la pobreza es extrema por lo que él, como muchos más de sus coterráneos, ven obligadas a realizar un viaje de hasta 45 horas para llegar al campo agrícola sinaloense, donde se centran las historias que ejemplifican la situación.
En este lugar, las y los jornaleros y sus familias cosechan 33 tipos de hojas que son consumidas por chinos y vietnamitas e importadas a Estados Unidos y Canadá, trabajo por el que ganan aproximadamente 120 pesos por una jornada de 10 u 11 horas.
A este trabajo que, por temporadas, dura de 4 a 6 meses, acuden cerca de 800 jornaleras y jornaleros con sus familias, el 80 por ciento es de Guerrero y el 20 de Oaxaca. El 20 por ciento de quienes trabajan en la cosecha en nuestro país, se afirma en el video, son niñas y niños.
El documental recuerda el caso de David Salgado, un niño de 8 años de edad que en 2007 perdió la vida en uno de estos campos; cuando fueron las y los periodistas a preguntar sobre el hecho, los patrones escondieron a las niñas y niños jornaleros.
Esta migración masiva deriva muchas veces en la pérdida de memoria histórica y del conocimiento y cultura de las comunidades, señala Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinoallan, para no hablar de las pérdidas en materia de salud.
Estos enormes campos son fumigados constantemente con productos tóxicos que, explica por su parte Patricia Díaz, del proyecto “Huicholes y plaguicidas”, son sustancias sumamente peligrosas que alcanzan hasta 80 kilómetros de distancia a partir del punto desde donde se aplican.
En “Buen Año” estos plaguicidas son aplicados de forma aérea, lo que resulta aun más peligroso. “Las personas, incluyendo las y los niños presentan enfermedades que no relacionan con estos productos químicos, por que no lo saben”, denuncia Díaz.
“Estos trabajos no solucionan la pobreza en las comunidades de Guerrero sino que las eternizan”, refiere Abel Barrera, director de Tlachinollan, centro al que el pasado 23 de septiembre la oficina en Washington para asuntos latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) le otorgara el premio 2009 por su constancia en la defensa de los derechos humanos de las comunidades indígenas, en especial las de la zona montañosa de Guerrero.
El documental “Migrar o morir”, realizado en colaboración con Chiapas media Proyect y el Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, se exhibirá el próximo 30 de septiembre en el cine Lido, en la Condesa.
martes, 22 de septiembre de 2009
Pobreza y desnutrición
Andrea Bárcena en su columna Infancia y Sociedad de La Jornada.
La mayoría de las muertes de niños menores de cinco años en México, América Latina y países pobres de otros continentes se deben a enfermedades asociadas con la pobreza y la desnutrición.
De cada 100 niños que nazcan entre 2009 y 2019, 88 lo harán en países subdesarrollados; de ellos, 10 tendrán bajo peso al nacer, 6 morirán antes de cumplir un año y 3 antes de los 5 años. De los 79 sobrevivientes 28 serán desnutridos.
De éstos, seis no ingresarán al sistema escolarizado, y de los 73 que sí lo harán, sólo 44 podrán terminar la primaria, 23 concluirán la secundaria y uno de cada 10 alcanzará el nivel profesional.
Estos datos se basan en un modelo prospectivo del doctor Joaquín Cravioto Muñoz, quien fue uno de los más grandes científicos de México y del mundo en el estudio de la nutrición, el desarrollo mental, la conducta y el aprendizaje. Definía a la desnutrición comunal como “un desastre producido por el hombre…” Según Cravioto, ésta no sólo se explica por la pobreza, sino también por un sistema social que consciente o inconscientemente produce niños desnutridos generación tras generación, por medio de mecanismos que reducen desde los satisfactores básicos hasta la oportunidad de experiencias fundamentales en momentos cruciales de la vida.
Así, podemos definir a los niños desnutridos, no como enfermos, sino como víctimas políticas y condenados sociales. Ser desnutrido significa no sólo el riesgo de enfermar y de morir, también de sobrevivir con una disminución de capacidades y potencialidades.
A nivel social, las oportunidades de ser genio y de crear individuos muy inteligentes –decía Cravioto– se pierden por generaciones, mientras aumentan las probabilidades de ser mediocre. Esto involucra a todos los miembros de las sociedades donde hay desnutrición.
Por eso es impensable el desarrollo de una nación sin desarrollo humano y buena nutrición generalizados; sin embargo, no es necesario que país sea desarrollado para derrotar a la malnutrición. Lo que importa es la conciencia de la sociedad y la voluntad política. En cambio, generaciones de niños bien nutridos y estimulados pueden vencer al subdesarrollo. Será bueno recuperar el lema de "Si la leche es poca, al niño le toca".
Aunque sabemos, señor Carstens, que en México la "leche" no es tan poca, pero sí insensata y abusivamente mal distribuida. En época de crisis, la infancia debería tener protección especial. Un país sin proyecto para su infancia es un país sin proyecto.
martes, 15 de septiembre de 2009
Pobreza, un panorama desolador
Gabriela Guerra Rey / Prensa Latina
* México, el más afectado en AL por la crisis
México presenta hoy un triste panorama pues será el país más afectado en América Latina por la crisis, debido al aumento de la pobreza y de la desigualdad en la distribución de las riquezas. Esas son las informaciones oficiales de un gobierno que, sin embargo, se muestra reacio a reconocer lo dramático de la situación.
Cuando analistas nacionales y organismos internacionales aseguran que el retroceso económico para 2009 será de casi 10 por ciento, el presidente Felipe Calderón y su secretario de Hacienda, Agustín Carstens, consideran que ya están saliendo del atolladero.
Pero hay una realidad evidente en este país que se revela, avalada incluso, por las cifras oficiales. Un estudio de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de Hogares (ENIGH) destacó que el leve avance logrado en 2006 en materia de distribución equitativa se anuló dos años más tarde. En ese entonces, el 60 por ciento de la población más pobre poseía 27.6 por ciento de los ingresos totales del país, porcentaje que disminuyó a 26.7 en 2008.
Por el contrario, 10 por ciento de los mexicanos más ricos concentraron 35.7 por ciento de los ingresos en 2006, cifra que creció a 36.3 por ciento en igual periodo, lo que claramente significa un avance de la desigualdad. En ese tiempo, coincidente con el mandato de Calderón, el número de marginados se incrementó en casi seis millones, desafiando los programas sociales.
Según una medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), durante los dos últimos años, las cifras de pobreza se dispararon.
Los números de patrimonio crecieron en casi cinco por ciento, pero los que no tenían ni para comer aumentaron en valores similares, confirmó el reporte.
Asimismo, los 44.7 millones de mexicanos carentes de ingresos suficientes para satisfacer necesidades básicas como salud, alimentación, vivienda, vestido, transporte y educación en 2006, se convirtieron en 50.5 millones en 2008, según Coneval.
En tanto, el Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical registra datos de estudios independientes que dan en 60 millones de habitantes la cifra de la pobreza y en unos 35 millones los que padecen pobreza extrema. Aunque, según la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), de no existir los programas sociales habría muchos más en esta penosa lista. También el sector de más bajos recursos resultó el principal perjudicado por la caída del ingreso corriente total de los hogares mexicanos, que disminuyó hasta los niveles existentes en 2004, señaló ENIGH 2008.
Crisis alimentaria
Las fuertes alzas reportadas en los últimos años en los precios de los alimentos y combustibles redujeron la calidad de vida de la población, pues las familias tuvieron que destinar mayor proporción de sus ingresos a cubrir esas necesidades básicas, mostraron analistas.
En ese marco, el secretario de Sedesol, Ernesto Cordero, consideró que el aumento de la pobreza en México es también consecuencia de la crisis alimentaria internacional.
Según cifras aportadas durante la conferencia de prensa para analizar los resultados de las políticas sociales, entre 2007 y 2008, productos como el arroz, el huevo y el aceite, incrementaron su valor en 25, 12 y 40 por ciento, respectivamente.
En realidad la subida de los precios fue un detonante de esa creciente pobreza.
Un informe difundido por la Cámara de Diputados destaca que el valor de los comestibles básicos creció en un año 10.5 por ciento y 24.86 por ciento desde 2005.
Tanto en México como en el resto del planeta, productos como el maíz y el arroz son pilares de la alimentación de las poblaciones marginadas. Los precios de ambos son ahora 50 y 115 por ciento más altos, respectivamente, del nivel que tuvieron antes de que un incremento en la demanda de granos para producir combustibles disparara el costo de los alimentos hace tres años, dice el Banco Mundial (BM). El organismo advirtió que entre 130 y 155 millones de personas en todo el mundo cayeron en pobreza en los últimos dos años, periodo en que a la crisis desatada por esa alza de valores, se sumó el incremento en los combustibles y la mayor recesión económica global en siete décadas.
En América Latina, una región que en términos generales es exportadora neta de alimentos, la inflación en el costo de esos productos se mantiene, lo cual está afectando el ingreso, nutrición y salud de los más pobres, según el BM.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) reveló que uno de cada seis habitantes del planeta pasa hambre todos los días, la mayor cifra en la historia de la humanidad.
La falta de alimento en las mesas de mil 20 millones de personas en todo el mundo, 100 millones más que el año previo, es provocada por la crisis económica, según el reporte de la FAO difundido en Roma, Italia. Hoy, cifras de la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL) dejan claro que por su dependencia de Estados Unidos, tanto en comercio como en remesas, éste será el país del continente que sufrirá el mayor retroceso. Las consecuencias son directas y evidentes para los millones de mexicanos que no tienen ni para comprar la canasta básica alimentaria.
plmexico@prensalatina.com.mx
sábado, 12 de septiembre de 2009
Son tan pobres los pobres que por pobres se los joden y los empobrecen más
Por: Pedro Echeverría V, en APIAVirtual
1. Reveló ayer el secretario de Hacienda Carstens, que el gobierno de Felipe Calderón (panista) buscará combatir la pobreza a partir del cobro a toda la población (ahora sí primero los pobres) de un nuevo impuesto de 2 por ciento a todos los bienes y servicios que se intercambian en la economía, también alimentos y medicinas, hoy exentos del pago de un tributo al consumo. Otras medidas son: elevar en dos puntos, de 28 a 30 por ciento, la tasa del impuesto a los sueldos de las personas y a las ganancias de las empresas inscritas en el padrón de contribuyentes. Además, aumentar los gravámenes que ya se aplican a cerveza, vinos, licores, cigarrillos y servicios de telecomunicaciones, como telefonía celular o Internet, así como a los juegos de azar y apuestas. Antes había señalado que también subiría la gasolina, el diesel y –se supone- todo lo demás.
2. Contrario a la pobreza que se profundiza entre la inmensa mayoría de la población Wal-Mart de México se expandió en 7% por lo que ahora pondrá en operación en total de 270 unidades operativas en lugar de las 252 que había contemplado inicialmente. El ejecutivo de la empresa mencionó que actualmente trabajan en la remodelación de 85 tiendas y que retomará la expansión de Banco Wal-Mart Adelante, lo que implicará la apertura de 100 a 150 sucursales y cajeros automáticos. Wal-Mart es una empresa del sector comercial cuyas acciones cotizan en la BMV desde 1977 y es la segunda emisora más bursátil en el mercado. Opera 1,295 unidades comerciales integradas de las siguiente forma: 525 Bodegas Aurrerá, 94 Sam’s Club, 158 Wal-Mart Supercenter, 67 Superamas, 84 Suburbias y 367 Restaurantes, incluyendo franquicias.
3. Frente a esa enorme concentración de negocios, el clero reaccionario señala:”No importa que hayan muchos más pobres que ricos, de todas maneras los sufrimientos en la tierra serán recompensados por dios con riquezas en el cielo”. Dicen los ricos mexicanos: “la pobreza es natural, así ha sido y será porque unos son haraganes y el poco dinero que obtienen lo tiran en borracheras; los ricos, por el contrario, heredaron de sus padres, son inteligentes y ahorrativos”. ¿Qué dan como respuesta los pobres? “Ni modo así tiene que ser porque dios así lo quiso; nosotros no estudiamos y sólo nacimos para trabajar. Los patrones, por el contrario son inteligentes, además sin su dinero y sus empresas no podríamos vivir; ¿qué más podemos hacer?, así está hecho el mundo. Nacimos pobres, así serán nuestros hijos y así tendremos que morir todos”.
4. En la sociedad capitalista –con la rara excepción de unos poquitos que suelen “triunfar”- pareciera que todos los pobres nacen derrotados. Por lo menos nacen de padres mal alimentados y con deficiencias en nutrición. Por el contrario, injustamente, los multimillonarios y riquillos nacen en cunas con extremas atenciones. Desde el nacimiento, por no decir antes, las clases sociales están claramente marcadas. Pero el sello se hace imborrable cuando entra la educación familiar, la de la iglesia, la escuela y las relaciones sociales; es decir, las diferencias se amplían. Los pobres, por más que quieran, no encuentran cómo salirse de ese estrecho y fuerte círculo que les impide desarrollarse. Por eso los jóvenes proletarios buscan todas las formas o maneras de romper su círculo pero el 95 por ciento de ellos no lo logra, a pesar de la escuela.
5. Cuando se revisan los números estadísticos de la escuela se encuentra que de cada 100 niños que ingresan a la primaria sólo concluyen 50 y que los que la abandonan antes son los más pobres de los pobres cuyos padres son desempleados, trabajadores de temporal o asalariados miserables. Luego viene el segundo bajón, en secundaria donde entran 40 y salen 20. Ya después de secundaria por lo menos el 80 por ciento ha dejado de estudiar por carecer de ingresos familiares y por necesidad de ayudar o tener ingresos propios. Ya desde la preparatoria, es decir, quien estudia su décimo año, ya puede decirse que pertenece al 15 por ciento de privilegiados del país y mucho más si se pertenece al 4 por ciento que llega a la licenciatura. Fuera de cualquier argumento que invente la burguesía el origen primario es la pobreza. De allí se origina todo.
6. En los servicios de salud sucede lo mismo: en México la cobertura formal o pública más importante para los campesinos, obreros y empleados, así como para trabajadores no afiliados, ha sido proporcionada por el IMSS (14 millones de derechohabientes), luego el ISSSTE (más de 2.5 millones) y la SSA (sin números precisos, pero que podrían acercarse a 5 millones) instituciones públicas con cerca de 7 o 6 décadas de historia. Desde 1982, con la implantación de la política privatizadora, el gobierno se desentendió del presupuesto público, golpeó enormemente su sistema financiero y su desplome como servicios de salud fue casi total. A falta de camas los pisos de los pasillos se llenan de enfermos, los médicos, las medicinas y las enfermeras son extremadamente insuficientes y las especialidades dan consulta a 6 meses de solicitada.
7. Con los gobiernos neoliberales del PRI (De la Madrid, Salinas y Zedillo) se inició en 1982 la rápida privatización de más de 1000 empresas paraestatales, así como de los bancos y servicios como teléfonos, ferrocarriles, aviones, telecomunicaciones, comercio subsidiado de alimentos (Conasupo), etcétera. La riqueza se concentró más, las micro, pequeña y mediana empresa se desplomaron, el desempleó comenzó a incrementarse y los salarios se depreciaron. Con los gobiernos panista de Fox y Calderón a los pobres se los han estado jodiendo mucho más. Con el desempleo y el hambre que sufren les es más difícil pensar y agruparse. Hay mucho temor a perder el escaso trabajo que tienen y existe terror a la represión y a los asesinatos que a diario se registran. Algo importante tendrá que surgir en las próximas semanas o meses; hay mucho enojo y mucha tensión. Estemos atentos.
pedroe@cablered.net.mx
viernes, 11 de septiembre de 2009
Economía Moral
Julio Boltvinick en su columna Economía moral de la Jornada

La pobreza aumentó a nivel nacional entre 2006 y 2008 según los datos de las encuestas nacionales de ingresos y gastos de los hogares (ENIGH), lo cual he venido analizando en las seis entregas precedentes (24 y 31 de julio, y 7, 14, 21 y 28 de agosto). En el DF, para el cual no se cuenta con datos representativos de 2006, la evolución que puede medirse con mayor grado de confiabilidad es entre 2004 y 2008, porque en ambos años (pero no en 2006) el gobierno del DF pagó al Inegi una muestra de mayor tamaño (más hogares encuestados) de la ENIGH que la que le sería aplicable para la muestra nacional. Hoy muestro, con algún detalle, los resultados de la medición de la pobreza 2004 a 2008 en el DF, con el Método de Medición Integrada de la Pobreza (MMIP), pero primero comparo tales resultados con los que se obtienen con el método foxista que el Coneval ha decidido mantener permanentemente (según comunicación verbal de Agustín Escobar, integrante académico del Coneval) al lado de la medición multidimensional que por ley está obligada a aplicar, lo cual no ha hecho todavía. Espero analizar en detalle este asunto en próximas entregas.
La gráfica muestra la evolución 2004-2008 de la pobreza a nivel nacional, urbano-nacional, rural-nacional y en el DF, tanto por el método foxista como por el MMIP. Ahí se aprecia que el porcentaje de población que vive en pobreza en el DF aumentó entre 2004 y 2008 por ambos métodos (3.7 y 4.6 puntos porcentuales), mientras a nivel nacional la pobreza sólo aumentaba en dos décimas de punto porcentual en el método foxista, pero bajaba levemente en el MMIP. Estos resultados habrían derivado de movimientos contradictorios entre el medio urbano (cuya pobreza habría bajado por ambos métodos) y el rural (que habría subido en ambos).
Ambas mediciones usan las mismas bases de datos de las ENIGH, pero hay un sesgo en la muestra del DF, que se puede apreciar en el cuadro al comparar las ENIGH con el Conteo 2005, tomando en cuenta la tendencia observada entre 2000 y 2005. El sesgo aparece, sin embargo, desde la ENIGH2004, por lo cual sólo una parte del mismo afectaría la medición de la evolución 2004-2008. Sin embargo, resulta notable que el Inegi, habiéndose percatado del sesgo entre la ENIGH2004 y el Conteo 2005, no sólo haya dejado 32.3 por ciento que traía en 2004 para las delegaciones de pobreza alta (1.8 puntos porcentuales por arriba del dato del Conteo), sino que lo haya elevado a 33.1 por ciento (2.6 puntos porcentuales por arriba del Conteo; véase cuadro). La otra cara de la moneda de este sesgo es que, a pesar de que la proporción de población que vive en delegaciones de pobreza baja estaba ya subestimado en la ENIGH2004 en casi un punto porcentual respecto al Conteo 2005, se bajó todavía más, a 23.7 por ciento, quedando 2.5 puntos por debajo del Conteo.
Una opción para el Consejo de Evaluación del Desarrollo Social del DF (Evalúa DF) ante tal sesgo es corregir los factores de expansión en la base de datos, de tal manera que coincidan con una proyección adecuada de la población por delegaciones. Es probable; sin embargo, que el cambio que de ello resulte no altere en lo básico los resultados: es decir, que la pobreza en el DF suba menos que con los datos actuales, pero que de todas maneras aumente. Para que la comparación con la evolución al nivel nacional y urbano fuese aún más sólida, tendría que hacerse un análisis similar con la muestra nacional y, en su caso, aplicarse una corrección similar a los factores de expansión.
El MMIP tiene tres dimensiones: ingresos, necesidades básicas insatisfechas (NBI) y tiempo disponible o tiempo libre. NBI, a su vez, está conformada por ocho componentes: salud y seguridad social, vivienda (calidad de materiales y espacio), educación, condiciones sanitarias (agua y drenaje), energía doméstica (electricidad y combustible para cocinar), teléfono, bienes durables y manejo de basura. El indicador agregado de NBI para cada hogar es la media ponderada de los ocho indicadores individuales. Los ponderadores están basados en los costos sociales de satisfacción de cada componente, de manera que a los más costosos se le aplican ponderadores más altos: vivienda, 31.2 por ciento; salud y seguridad social, 26.9 por ciento y educación (22.5 por ciento); y a los menos costosos, los más bajos. Los indicadores de ingresos y tiempo se combinan bajo la premisa de que los hogares incurren en exceso de trabajo para obtener más ingresos. Por ello, el ingreso del hogar, antes de compararlo con la línea de pobreza se ‘castiga’ en aquellos hogares en los que hay exceso de trabajo, dando lugar a un índice compuesto ingresos-tiempo que es el que se combina con el de NBI. Aquí el sistema de ponderadores se basa también en el costo social. Los rubros que conforman la canasta normativa de satisfactores esenciales (CNSE), cuyo costo de satisfacción es la línea de pobreza (LP) que se utiliza para medir la pobreza de ingresos. Ingresos y tiempo reciben un ponderador de 62.6 por ciento y NBI uno de 37.4 por ciento.
Entre 2004 y 2008, la pobreza de NBI a nivel nacional disminuyó en 4.6 puntos porcentuales, mientras en el DF lo habría hecho en sólo 2 décimas de punto; la pobreza de ingresos habría disminuido a nivel nacional en 4 décimas de punto, pero habría aumentado estrepitosamente en el DF al pasar de 38 por ciento a 46.6; y por último, la pobreza de tiempo habría aumentado 2.5 puntos porcentuales a nivel nacional, y habría permanecido sin cambio en el DF. Como se aprecia, la explicación del aumento de la pobreza en el DF radicaría exclusivamente en el aumento de la pobreza de ingresos. ¿Realmente bajaron los ingresos de la población del DF entre 2004 y 2008? Las posibles respuestas las exploraré en próximas entregas. La otra pregunta es por qué no bajó la pobreza por NBI en el DF.
jbolt@colmex.mx
martes, 8 de septiembre de 2009
El manejo de la información en la red y la RCP en las calles
En México no es fácil tener acceso al internet, por lo que implica en términos del acceso al equipo y lo que se requiere para poder moverse en el medio, desde la conexión y su costo, así como las habilidades para localizar información y no perderse.
Si bien es cierto que el movimiento obradorista ha crecido en número de blogs y medios alternativos que buscan el mismo fin: informar con cierta credibilidad, también es cierto que nos hemos quedado cortos en el vínculo hacia y desde el colectivo de mexicanos que no tienen acceso a la red. La paradoja acá es que quienes tienen las mayores carencias de este país y quienes han resentido –y resentirán aún más- la crisis que nos agobia, no tienen acceso a la cantidad de información que tenemos unos cuantos.
Con esa disyuntiva me sentí un poco acaparadora de la información y mal por ello, por no compartirla con mis connacionales. Desde hace días he venido cuestionándome sobre las opciones y viabilidades de llegar a más gente aprovechando los recursos y beneficios con que contamos un puñado de ciudadanos de México y que hemos ido ejerciendo desde la comodidad de nuestro hogar.
Con el simple afán de evaluar las potencialidades y debilidades que me da el acceso a la red, me permito compartir con ustedes estas reflexiones.
1. En la red hay varios y diversos medios que ofrecen información a cual más variada y enfocada al movimiento obradorista o de apoyo a causas ciudadanas. Por razones más humanas que técnicas, de perfil de apoyo o de forma no logran unirse para integrar un grupo sólido que haga frente al aparato mediático que en su momento disponga la derecha.
2. El escaso acceso a la red, los altos costos y el analfabetismo cibernético limita aún más que la gente interesada llegue a las fuentes de información.
3. Ni aún con toda la tecnología de internet disponible sería fácil contrarrestar las campañas que tienen ya mismo los grandes medios de comunicación a favor de Peña Nieto, si no bajamos y abrimos un canal de comunicación entre la red y la gente que no tiene el acceso a ella.
4. Hay ya puntos de unión y reunión en los llamados círculos de estudio de la ciudad de México y algunas otras ciudades, que con constancia han mantenido –e ignoro si acrecentado- su asistencia. Sin embargo en la provincia este proceso aún es lento y no se está dando con la misma eficacia. Es más hay sitios en donde no se hace nada al respecto o falta por hacer.
5. Hay pocos, sino es que contados compañeros en todos los medios de comunicación, que van hasta los puntos de conflicto o se meten a la problemática social y desde ahí han estado dando voz a los que no la tienen y llevando luz de información.
Estos esfuerzos parecieran pequeños pero no lo son, lo que falta es una estrategia que nos conduzca a ponernos de acuerdo, cosa nada fácil en la izquierda. Cerrar filas entorno a un líder. Confiar unos en los otros, sin ver las diferencias. Tener claro el objetivo y la meta, aún cuando otros lo vean como una ilusión no realizable. No es fácil, y sólo es posible en medio de buenas voluntades, muchas ideas, gente y manos que trabajen; pero hoy por hoy hay que empezar a vincular la información de los medios alternativos de internet hacia la gente que no tiene acceso a ella.
Dasyatis
lunes, 7 de septiembre de 2009
Pensar el modelo económico
Francisco Velasco Zapata en APIAVirtual.
El modelo económico neoliberal que ha llevado a México -y a muchas economías “pre capitalistas”, periféricas y subdesarrolladas denominadas emergentes- a que se amplíe dramáticamente la base de la pirámide social no está agotado. Quienes ya no aguantamos más injusticia social somos todos aquellos que conformamos poco más del 85% de la población del país. Los que hemos padecido en carne propia la injusticia de la nula distribución de la riqueza que genera México - saqueada infamemente por más de quinientos años -; aquellos que trabajan el campo para que todos pero, fundamentalmente, los de las ciudades comamos; aquellos que dejan sus vidas en las fábricas por uno o tres miserables salarios mínimos; aquellos que hemos tenido la oportunidad de prepararnos en las universidades públicas, privadas y a pesar de todo, de tener título, diplomados o postgrados no encontramos oportunidades de empleo, sobre todo empleo bien pagado; aquellos que no aguantaron más el hambre de justicia y que terminaron indebidamente delinquiendo; aquellos que lamentablemente hemos sufrido los estragos de la delincuencia por robo, secuestro, extorsión, corrupción, etc., etc.; aquellos que por sus capacidades diferentes no sólo han tenido que enfrentar el problema de su incorporación a una sociedad injusta donde el machismo, la misoginia, el racismo y los prejuicios de clase impiden oportunidades a quien más las necesita. En síntesis, la gran mayoría de los mexicanos hemos agotado nuestra paciencia, no obstante que el modelo económico neoliberal quiera seguir siendo operado.
Por eso es que urge pensar el modelo económico. Pensarlo primero, luego exponerlo, debatirlo, en su momento aprobarlo y posteriormente ponerlo en marcha. La LXI Legislatura Federal -actualmente con 499 diputados- y 128 senadores de la república y, en general, todos los actores políticos de los tres niveles de gobierno del país, en concordancia con la sociedad civil tenemos el más caro compromiso con nuestra generación y la de aquellos que vivan de aquí a por lo menos los próximos cincuenta años para arreglar el muladar económico que nos está heredando el neoliberalismo. No podemos, ni debemos solamente ¡dejar hacer, dejar pasar!
Las amargas experiencias de las dos guerras mundiales del siglo XX nos alertan que el desempleo puede ser el más grave detonante de un conflicto social y la paz social no está para exponerla irresponsablemente en subasta. Es como el aire que respiramos, apenas unos segundos después de no tenerlo para respirar, su ausencia, se puede transformar en la diferencia entre la vida y la muerte. Así es también la paz social; hay paz social, concordia o acuerdo o en menos de lo que canta un gallo el conflicto social. A nadie en su sano juicio le conviene que eso ocurra, por lo cual es imperante que quienes momentáneamente tienen la conducción del país lo asimilen y rápido generen soluciones. Si al desempleo le sigue el hambre los riesgos son más graves porque entonces deviene inexorablemente el conflicto o como ahora refieren algunos analistas: el estallido social, el riesgo de que la población más desfavorecida enardecida por la injusticia tome las calles e imponga la ley de la selva, la del más fuerte, la del canibalismo.
Urge que los “tecno burócratas” insensibles lo entiendan. Su tiempo, más no el de su modelo económico -que reciclan y perfeccionan cada vez que lo necesitan- está agotado, no obstante que su paso por el mando del país va a cumplir tres décadas en México. Tiempo en el que no fueron capaces de resolver los problemas del país -ni siquiera los más sencillos-; no lograron que la economía crezca, pero sus fortunas personales y familiares son inconfesables, algunas se publican en la revista “Forbes”; fueron incapaces de generar empleos suficientes y bien pagados; fueron abusivos y leoninos en la distribución de la riqueza: se la quedaron toda; ni siquiera lograron implantar un gobierno que ejerciera el poder con legitimidad y habilidad para conducir el gobierno que hoy se desagarra en los más complicados problemas contra el crimen organizado, que opera cárceles saturadas; que se encuentra infiltrado por todo tipo de espías o bandas delictivas.
No hay que confundirse, pues, no se trata de un asunto de personas dentro o fuera del régimen o de los tres niveles de gobierno. Eso es lo de menos, porque al final de cuentas casi todos -los encargados de los distintos despachos estratégicos del gobierno- terminan enriqueciendo o a las órdenes de los barones del dinero, toda vez que cualquiera que umbilicalmente esté subordinado a la lógica de las políticas económicas de gobierno basadas en la exclusividad de la economía de mercado, con orientación neoclásica, monetarista y a la descentralización del control de la economía jamás entenderá -por más que se lo expliquen o lo viva en carne propia- que el Estado, aunque no les guste, es una necesidad y un instrumento para poner en práctica programas de desarrollo social a los que la iniciativa privada no asistiría ni por asomo, excepto sin pudiera deducir impuestos o tener ganancias. Por lo tanto urge pensar y modificar el actual modelo económico. ¿Y usted, cómo la ve?
Politólogo. Presidente de Parlamento Ciudadano A. C., Agradezco sus comentarios a: comunicacionsocial_pacem@yahoo.com.mx
viernes, 21 de agosto de 2009
El país (de y en) las sombras
El país (de y en) las sombras
Nino Gallegos
“Cuando nos presentan un destino turístico se ven personas jugando
al golf, montando a caballo, en saunas y hoteles de cinco estrellas. ¿Y el resto?”
Jon E. Illescas Martínez.
Una y otra vez y las veces que sea necesario: al país (de y en) las sombras nos lo estamos llevando a la chingada, y que no nos quepa duda alguna, más que el dinero de la quiebra del país en los bolsas de los empresarios y los políticos. ¿Respetando o irrespetando? las comparaciones y las proporciones, no es lo mismo los 45 indígenas masacrados en el pasado Acteal por paramilitares que 54 ejecutados en el presente del país por narcotraficantes, mientras que Carlos Slim habla de la Libertad de Expresión. Paradójico o paradigmático este país (de y en) las sombras está pasando a ser y hacerse peri-patético, porque le estamos enseñando a diferenciar mortalmente la belleza de la fealdad, porque nos estamos acercando a lo inevitable: hacernos saber de una buena o mala vez de qué lado estamos cuando no estamos en ninguna parte, aunque sabemos donde están los ricos y los pobres, a nosotros nomás nos restan los créditos para vislumbrar nuestras dudas y deudas. Nos corre que es casi lo mismo que nos corroe un entusiasmo a prueba de derrotas que saltamos desde los estadios deportivos a los sillones caseros para ensanchar nuestras diferencias e indiferencias sociales.
Cuando me siento peri-patéticamente optimista, puedo ser capaz de alumbrar que no es lo mismo que incendiar a este país (de y en) las sombras en estos momentos de ensimismación televisiva, internetiana, informativa y comunicativa, porque el acto del autoconsumismo ya está dado para levantar una pira de leña seca con rajas de ocote del tamaño del país y proceder a prender para alumbrarlo hasta que se funda con una serie de crepitaciones semejando cruentos cortos circuitos y truculentos estallidos que hagan lo posible de lo imposible: redespertarnos. Analiza y escribe Armando Bartra En esas ruinas que ves, que no son o pueden ser Estas ruinas que ves de Cuévano-Guanajuato-México que Jorge Ibargüengoitia parodia, satiriza y critica de aquella ciudad colonial, que En esas ruinas que ves: “Los chicotazos de la crisis económica están despabilando a los despedidos; a los deudores insolventes; a los desalojados; a los bolseados por el alza de la luz, del gas, de la gasolina de los alimentos… Pero la recesión también pasma, achicopala, vuelve conservadores a sus víctimas. Así pues, habrá que resistir el castigo, habrá que preservar lo que resta de país, habrá que crear las condiciones para el cambio. No será fácil”.Y si no, pues que sigamos durmiendo y soñando despiertos en esta siesta que parece una fiesta de sombras que se estrechan y abraz(s)an en una continua danza de afortunados y desafortunados que levitamos sobre un suelo encharcado (de y en) sangre.
El país (de y en) las sombras que pertenece al feudalismo de los narcotraficantes, al modernismo de los políticos-empresarios, y, al postmodernismo de los artistas conacultos, tiene la incertidumbre como inequívoca señal que vamos a un desbarrancadero de pendientes y rezagos que pronto sabremos si vienen de subida o van de bajada, porque en lo alto sabemos quiénes son y en lo bajo quiénes están, mediando unos quiénes serán, y cuando no se tiene más que las vísceras de la filosofía entre las manos, los cerebros de la intelectualidad únicamente sirven para ser trepanados desde la comodidad y la confortabilidad de un sistema político-empresarial de jerarquías y privilegios. F. Nietzsche en Sobre verdad y mentira en sentido extramoral, define: “No sabemos todavía de dónde procede el impulso hacia la verdad, pues hasta ahora solamente hemos prestado atención al compromiso que la sociedad establece para existir: ser veraz, es decir, utilizar las metáforas usuales; por tanto, solamente hemos prestado atención, dicho en términos morales, al compromiso de mentir de acuerdo con una convención firme, mentir borreguilmente, de acuerdo con un estilo vinculante para todos”. He aquí, pues, la fuente de la reactualización en los medios y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, propiedad de los empresarios y espacio para los políticos, la propaganda y la publicidad, de lo cual no está exento el país (de y en) las sombras.
El proyecto de país que Carlos Salinas de Gortari empezó a entronizar desde que fue secretario de Programación y Presupuesto con Miguel de la Madrid y que como presidente hizo del TLC su obra primermundista en un país tercermundista, y desde un lugar de la montaña y la selva chiapaneca, el EZLN, se lo deslustró, aún así no ha dejado ni cesado en irrumpir e intervenir en los escenarios políticos como la presencia transexenal para su proyecto de 24 años en el absoluto poder político y económico, porque han sido y serán veinticuatro-treinta años de absoluta corrupción e impunidad. La alternancia en el poder con 12 años de PRI y 12 años del PAN, se acepte o no, son la suma alusiva de una dictadura porfirista, un maximato callista y un proyecto salinista, y parece que no ha habido hombre más astuto, inteligente, brillante y criminal en todos estos 24 años que Carlos Salinas de Gortari, porque los años sexenales de Zedillo, Fox y Calderón, fueron y son años grises y culimpinados al encebado y nunca satisfecho palo fálico, fáctico, faccioso y mediático de CSG: es tan real que, a veces, es impura presencia con ficción política, moviéndose a su antojo y “construyendo consensos” con la complicidad de dejarlo hacer y dejarlo pasar haciéndonos de la vista gorda. Desde entonces, el país (de y en) las sombras, lo hemos dejado respirar por las heridas, las cicatrices y revueltas a abrir para respirar contenidamente por el pus sanguinolento que nunca ha sido extirpado desde la raíz como esos “nacidos” o protuberancias hinchadas e infectadas en el cuerpo de un niño que ha estado chapoteando-jugando en un arroyo de aguas negras y ensombrecido por una nube de zancudos sobre su cabeza. Si algo le queda de nación a este país (de y en) las sombras, es la nación de la pobreza, de la extrema pobreza, la cual es el resto en esa invisibilidad virtual que cuando nos presentan un destino turístico se ven personas jugando al golf, montando a caballo, en saunas y hoteles de cinco estrellas. Contraponerle a la invisibilidad virtual-el simulacro de lo real en el país (de y en) las sombras, puede darnos como resultado un producto nacional inacabado que se des-centre en la periferia de un país desmadrado y perdido que románticamente pueda que tenga su rencuentro amoroso en Belinda y Giovanni Do Santos, portento de pareja artística y deportiva para contrarrestar a los villanos narcotraficantes de sagas telenovelescas con adicciones, ejecuciones y decapitaciones.
Si ya nos alcanzó el futuro es porque siempre hemos estado en el peorvenir del porvenir, porque las transiciones y las alternancias de la democracia, a la mexicana, han sido las inercias estructurales de un sistema decadente, corrupto e impune basado en la desigualdad social, y si para el año 2010 vamos a confrontarnos con la crisis económica, ¿la inclusión o la exclusión al Mundial de Futbol en Sudáfrica, es y será nuestra premiación de consuelo o desconsuelo por seguir siendo parte de un tercer mundo en el traspatio del primer mundo? Contrapuesta la desigualdad social con el malestar social desde y para el bicentenario de la Independencia al centenario de la Revolución, es posible que lo imposible de ese resto invisible ante personas jugando al golf, montando a caballo, en saunas y hoteles de cinco estrellas, reempiecen a ser y hacer lo que siempre han sido: los pendientes y los rezagos humanos que empezarán, desde el fondo del país (de y en) las sombras, a subir para llegar al altiplano de una nación para confrontarnos a algo con alguien que somos los nosotros desiguales con los otros.
miércoles, 22 de julio de 2009
Se disparan miseria y desigualdad en lo que va del sexenio: Sedeso
Ángeles Cruz Martínez en APIAVirtual.
La pobreza en el país ha aumentado en lo que va del sexenio. Con un ingreso mensual de mil 900 pesos en el área urbana y de mil 282 pesos en la rural, la mitad de la población estuvo el año pasado imposibilitada para cubrir sus necesidades básicas (educación, salud, alimentación, transporte). El número de mexicanos en pobreza patrimonial pasó de 46.1 millones a 50.6 millones entre 2006 y 2008, reveló el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso).
Un análisis del Coneval, realizado con base en los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2008, presentados el pasado 16 de julio, destaca que si bien la pobreza tuvo una tendencia decreciente entre 1992 y 2006, al pasar de 53.1 a 42.6 por ciento de personas en pobreza patrimonial, para 2008 el porcentaje subió a 47.4 puntos.
Aunque los programas sociales han sido un paliativo y servido para mejorar el acceso a algunos servicios, resultan insuficientes para aumentar los ingresos de los mexicanos y dotarlos de los satisfactores mínimos.
Destaca la situación en las zonas rurales (poblaciones con menos de 15 mil habitantes), donde 60.8 por ciento de los individuos se encontraba en pobreza patrimonial. En las áreas urbanas, el problema afectaba a 39.8 por ciento.
Como explicación de estos indicadores, el Coneval planteó que reflejan el inicio de la situación económica adversa a nivel internacional y nacional, aunque también admite que la superación de la pobreza pasa por dirigir la atención a los aspectos estructurales que la originan, a la vez que se otorga prioridad a las condiciones de vida de los grupos de población más vulnerables ante el impacto negativo de los cambios en el entorno económico.
El reporte, difundido ayer, señala que en 2008 19.5 millones de los mexicanos (18.2 por ciento) estaban en pobreza alimentaria. Sus ingresos mensuales per cápita, menores a 949 pesos en el área urbana y de 707 en la rural, les impidieron adquirir una mínima canasta alimentaria, aún si destinaran todas sus entradas a ese fin.
De esos mexicanos, 7.2 millones estaban en zonas urbanas y 12.2 millones en las rurales. En estas últimas la pobreza alimentaria afectaba a 31.8 por ciento de los habitantes.
La desigualdad en el salario también aumentó en los pasados dos años. Mientras en 2006 10 por ciento de los mexicanos más marginados concentraron 1.6 por ciento de los ingresos corrientes totales, para 2008 el porcentaje de esas percepciones se ubicó en 1.4 puntos.
En tanto, 10 por ciento de las personas con mayores ingresos del país se mantuvo con 39.3 por ciento de las percepciones totales corrientes.
Al analizar la situación de la pobreza de patrimonio en el periodo de 1992 a 2008, el reporte de Coneval indica que si bien el porcentaje disminuyó de 53.1 a 47.4, por el crecimiento poblacional el número de personas se incrementó de 46.1 a 50.6 millones. Algo similar ocurrió con la pobreza alimentaria, que en el mismo lapso pasó de 18.6 millones a 19.5 millones de personas.
Sin seguridad social, 65%
Otro indicador que da cuenta del rezago es la falta de acceso a la seguridad social, el cual se ha mantenido en el mismo nivel durante los pasados 16 años.
En 1992, 64.1 por ciento de los trabajadores no eran derechohabientes de alguna institución de seguridad social, es decir, carecían de un empleo formal. En 2008, 65.2 por ciento de la población económicamente activa estaba en la misma situación.
No obstante, en el sector de la sociedad más pobre, más de 90 por ciento no pertenece a ninguna de las instituciones de seguridad social.
En cuanto al impacto de los programas sociales, el Coneval resalta el aumento de la cobertura de servicios básicos de educación, salud y vivienda, principalmente, entre los menos favorecidos. También subraya la disminución de hogares con piso de tierra, que pasó de 22.3 a 18.9 por ciento entre 2006 y 2008.
Afirma, respecto a la cobertura de los programas sociales, que mientras 69.3 por ciento de los hogares nada tenían en 1992, el porcentaje disminuyó a 50.1 en 2006 y a 44.1 en 2008.
El mayor beneficio ha sido para 20 por ciento de los más pobres, 70 por ciento de los cuales eran beneficiarios en 2008 de alguna de las acciones sociales del gobierno federal.
Como ejemplo de la mejoría en las condiciones de salud de los mexicanos, el Coneval señala el incremento en la esperanza de vida, de 71.7 años en 1992 a 75.1 en 2008, y la reducción de la mortalidad infantil, de 31.5 a 15.2 decesos por mil nacidos vivos en el mismo periodo.
En contraste, el análisis reconoce rezagos, ya que a pesar de que la tasa bajó de 89 a 55 muertes maternas por cien mil nacidos vivos entre 1990 y 2007, todavía está lejana la meta del milenio de 22 muertes por cada cien mil nacidos vivos que se debería cumplir para 2015.

