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viernes, 11 de septiembre de 2009

EL MUNDO Y SUS MUCHOS DEMONIOS

'El Mundo Y Sus Demonios' es el título de un libro escrito por Carl Sagan, el mismo que creó la serie 'Cosmos'. En este libro, el autor habla de la importancia que tiene el conocimiento científico para disipar toda serie de dudas por encima de creencias sin sustento, religiones diversas y fantasías inventadas (como las abducciones extraterrestres).

Sagan sostiene que la ciencia es nuestra luz en un mundo de oscuridad invadido por percepciones en donde no se ven los 'detrás' y los trasfondos. Incluso aboga porque, en la medida en que el desarrollo y gusto por las ciencias se fomente en la sociedad, ello incluso coadyuvará al buen desempeño de las instituciones democráticas de las naciones. ¿Será cierto entonces que el conocimiento científico sí va ligado en gran medida con el pensamiento de ideas liberales? Definitivamente lo es.

¿Y esto también es una casualidad? Para nada.

'El Mundo y sus Demonios' comprende una serie de capítulos en donde se desentrañan toda una serie de mitos y falacias a las cuales es muy próclive el ser humano a creer. En palabras de Sagan, es precisamente esto lo que vende y atrae; por el contrario, la ciencia tiene ante sí a un duro competidor en dichos mitos contra los cuales lleva todas las de perder y esto no debe extrañarnos, pues los mitos son una fantasía y la fantasía es una manera de evadir la realidad, misma que muchas veces es cruda y dura, pero si queremos cambiar las cosas en nuestra actualidad, tenemos que ser concientes de que hay que empaparse de esa realidad para comprenderla y caminar sobre ella por muy difícil que sea el andar de ese camino.

Y los mitos están tan arraigados en nuestra sociedad que invade los ámbitos más inesperados, hasta los académicos.

En donde yo trabajo habemos de todo un poco: desde personas sin título profesional, hasta quienes cuentan con él; hay desde secretarias hasta contadores, pasando por ingenieros en diversos ramos, químicos, ambientalistas y licenciados. La empresa donde me desenvuelvo es un universo bastante amplio, pero la ignorancia, desafortunadamente, no brilla por su ausencia.

Una joya que muestra lo que es esa oscuridad a la que se refiere Sagan la demuestro en lo siguiente: dentro de la red de intranet institucional se tiene la manía (¡y vaya manía!) de las socorridas cadenas de correos electrónicos en un estilo 'mándala a tantas personas y algo lindo te sucederá, ¡no es broma!' y lo que más gracia me causa es que este tipo de mensajes siempre van acompañados de oraciones a dios y muchos santos, mensajes divinos y promesas de milagros al vapor.

Ejemplifico lo anterior: un correo electrónico que incluye una presentación en power point con una música hiper-tierna y celestial y en donde nos muestra una fotografía tomada por la NASA. En la presentación se nos "explica" que a esa imagen se le conoce como El Ojo de Dios, que dicha imagen solo puede verse una vez cada 3,000 años y quienes han tenido al fortuna de verla han cambiado su vida... para bien, por supuesto. Obvio, la presentación cierra con la invitación(condición) de reenviar a 7 personas y pedir con mucha Fe, ¿qué?: cada quién sabrá.

La imagen de la que se habla en dicho mensaje es la siguiente:



Se le conoce como La Nebulosa de la Hélice, objeto celeste del cual hace poco confirmé que sí, efectivamente, popularmente se le conoce como 'El Ojo de Dios'.

No critico la Fe de nadie y no es el objetivo de esta entrada en absoluto, después de todo yo también creo en alguien superior y tengo mi propia espiritualidad. Tampoco me gusta criticar las creencias de los demás, ya que como la sexualidad, considero que la Fe es una cuestión muy, pero que muy personal. También estoy convencida de que, más que ser Némesis la una de la otra, ciencia y la espiritualidad pueden llegar a acloparse. No me gustan tampoco los extremos: así como no me gusta un individuo fanático de la Fe, mismo que deriva en visiones de discriminación enfermiza en muchos sentidos, tampoco me gusta el individuo que centra todo su mundo en lo que palpa con la pobreza de sus cinco sentidos y no se da la más mínima posibilidad a dejar algunas dudas como preguntas abiertas que ni la ciencia ha podido responder, pero ya constatar que la mayor parte de la gente se desenvuelva en el mundo a base de información que ni siquiera tiene a bien intentar confirmar en su veracidad me asombra.

Me consta que la visión del Universo nos inspira muchos pensamientos profundos y hasta filosóficos de nuestros orígenes y nuestro futuro. Es raro que, alguien que vea una imagen así, no se sienta conmovido y quizá hasta un poquito más humilde. A mí me sucede, pero dotar a un objeto celeste de poderes para cumplirte un deseo es algo que ofende a la inteligencia. Basta decir que dicho fenómeno es visible en cualquier noche despejada -y no cada 3,000 años, como señala la presentación- con unos buenos prismáticos y/o un telescopio casero. Esta es una de las nebulosas planetarias más cercanas a nuestra Tierra. Yo la he visto... y no, no le pedí deseo alguno.

¿Que si me sorprende darme cuenta como mitos como este y muchos otros se difunden con una aceptación ausente de crítica y cuestionamiento pasmosa? Sí y mucho, porque ejemplos como este se reflejan en todo lo que hacemos a diario y con esto no me queda duda alguna de que nos desenvolvemos en un mundo en donde gran parte de lo que sabemos se basa en percepciones superficiales sin averiguaciones de fondo, aún siendo personas con un grado aceptable de conocimientos y educación intelectual. No sé como sea en otros países, pero al menos en mi México, el mundo de la percepción tiene un emisario masivo de percepciones al por mayor y por ser masivo lo vuelve de cuidado: la televisión.

Entiendo entonces porqué nuestra sociedad no critica ni cuestiona lo que se le dice. Lo veo simplemente con los spots del sistema gubernamental. Pero más preocupante que lo que diga la televisión, me preocupa más que haya receptores que se lo crean, ya que para que una mentira surta efecto se necesitan dos: quien la difunde y quien se la cree.¿Y que debo tocar con este tema el asunto de las deologías políticas?, ¡pero por supuesto! Porque también en donde trabajo se han girado muchos correos bajo la misma tónica: transmisión de "información" sin un sólo ápice de curiosidad para confirmar su veracidad. Uno de los correos más circulados y que tienen que ver con AMLO se movió con la misma premisa: desinformación al completo. Me refiero a cierta "información" que circuló en algún momento dado respecto a López Obrador cuestionando de qué vivía, cómo se mantenía y de dónde obtenía ingresos para desplazarse como lo hace al día de hoy.

Tampoco puedo evitar recordar la "información" que se circuló respecto a su persona y el financiamiento que obtenía para su campaña, allá por el 2006, del narcotáfico.

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El colofón:Escuché alguna vez, con todo esto de la influenza, que para el 2012 México podría crear su propia vacuna contra la influenza. Pongo en duda esto en virtud de que también decían que para el 2011 tendríamos una refinería y ahora lo han aplazado hasta el 2015... y eso si bien nos va, pero en caso de lograramos contar con esa vacuna propia contra la influenza, ¿qué tal contar también con una vacuna contra la influencia (y no la de Elba Esther precisamente) para el 2012? Porque nada más de pensar e imaginar las jugarretas mercadotécnicas con las que se discutirá la derecha, máxime porque sabemos quien será nuestro candidato obligado por la izquierda y con esa tendencia tan natural en la gente de creer lo primero que se le dice, pues sí que vivimos en un México lleno de demonios y sin nada de luz.

¿Por qué existen tan pocos Sagan y abundan muchos López Dóriga?

jueves, 10 de septiembre de 2009

Recorte a becas de posgrado, protesta en el CONACYT

De homolexis en Youtube.

En esta entrega, la primera de "Reflexiones de la tijera", los muchachos de posgrado
reflexionan sobre los efectos y las razones por las que el gobierno panista ha decidido
recortar las becas para estudiantes de posgrado, de 7 a 4 pesos pasando de becarios a "precarios", pues con eso pagas la renta, el teléfono y la luz, ¿qué no?.

Carta de Estudiantes de diversos posgrados

Alfonso Lujambio Irazábal,Secretario de Educación Pública
Juan Carlos Romero Hicks,Director del CONACYT
Dra. Rosaura Ruiz,Presidenta de la Academia Mexicana de la Ciencia
Rafael López Castañares,Director ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior
H. Cámara de Diputados
H. Cámara de Senadores
PRESENTES

Hasta el año pasado, el Conacyt otorgaba los siguientes montos de beca para quienes eran admitidos a programas en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad: 6 salarios mínimos para Doctorado, 4.5 para Maestría y 4.0 para Especialidad.

Este año el Conacyt ha reducido el presupuesto para becas, sustituyendo el mencionado tabulador único por cuatro tabuladores distintos según el nivel de calidad que este organismo asigna. Para la clasificación “competente a nivel internacional”, los montos serán de 7.0, 5.6 y 4.72 (doctorado, maestría y especialidad respectivamente); para posgrados “consolidados” se mantendrán en 6.0, 4.5 y 4.0; para los posgrados “en desarrollo” serán de 4.2, 3.25 y 2.8; y para los “de reciente creación” serán de 3.6, 2.7, 2.4.

Ante esta inesperada y sustancial reducción de los recursos destinados a las becas de posgrados en desarrollo y de reciente creación, la Asamblea de Becarios del Conacyt manifiesta lo siguiente:

1. No ignoramos la crisis económica que atraviesa el país y que ésta se ha manifestado con particular fuerza en México. Sin embargo, consideramos que ello no justifica la reducción de recursos a la educación, cuyo carácter estratégico para el desarrollo a largo plazo debe estar fuera de duda. Por otra parte, no resulta coherente esta reducción cuando se observa un aumento desmedido en el gasto corriente del gobierno federal, los millonarios e inmorales salarios y bonos de consejeros del IFE, ministros de la corte, diputados, senadores, y de la alta burocracia en general. Más aún, resulta paradójico y absurdo que al tiempo que se dan estos recortes, se aprueben más de 2 mil millones de pesos a empresas como Volkswagen (36 millones de pesos), Kimberly Clark (26 mdp) y Monsanto (18 mdp) como parte del programa de apoyo a la investigación científica y tecnológica (La Jornada, 6-Ago-2009). ¿Para el Conacyt resulta más prioritario financiar a empresas transnacionales que a la investigación científica mexicana?

2. Rechazamos totalmente la reducción del monto de las becas para los posgrados en desarrollo y de reciente creación. El nuevo monto de las becas para estos estudiantes, impide satisfacer las necesidades básicas de estudiantes a quienes se les exige dedicarse de tiempo completo a la actividad académica. Todos los estudiantes tenemos las mismas necesidades para cubrir gastos de vivienda, alimentación, transporte, material de estudio y de todo lo necesario para desempeñar nuestro trabajo en condiciones dignas. La decisión del Conacyt obliga a tales estudiantes a buscar formas alternas de ingresos, desincentivando de esta manera el desarrollo de nuevos posgrados y contribuyendo a que los posgrados existentes afectados no se consoliden, lo que significa aumentar la brecha con los posgrados favorecidos por el tabulador. En otras palabras, con esta medida, que no tiene una justificación académica seria, el Conacyt, contrario a su objetivo, contribuye a rezagar el desarrollo científico del país. (Considérese también que el Plan Nacional de Desarrollo estipulaba el compromiso de mantener o bien incrementar el presupuesto a la educación.)

3. Las políticas educativas no deben implementarse con base en criterios de eficiencia industrial. La investigación científica no tiene ningún paralelo con la producción de bienes y servicios. Es totalmente ajeno a criterios académicos el promover la competencia entre los estudiantes por el monto de las becas: parece que el Conacyt cree que las becas son un premio por el que se debe competir y no un vehículo que permite la manutención del estudiante para que pueda dedicarse de tiempo completo a sus estudios; sólo así los programas académicos pueden cumplir a cabalidad sus objetivos. Es claro que el nuestro es un país atrasado y que sin estas becas muchos estudiantes (de los cuales gran parte cambian de lugar de residencia para realizar el posgrado) no podrían sostener sus estudios de posgrado, dañando la de por sí incipiente actividad científica de México.

4. Las políticas públicas deben ser instrumentadas de manera democrática. Un principio democrático elemental es que aquellos ciudadanos que directa o indirectamente son afectados por propuestas de políticas públicas tengan el derecho de réplica cuando se tomen decisiones que los afecten de manera tan grave. En el caso que nos ocupa, el Conacyt ha tomado estas medidas de manera unilateral y sin consultar a las instituciones académicas, planta docente, investigadores ni estudiantes. Esto se ve agravado al haber notificado la reducción del monto de las becas cuando los estudiantes estaban ya inscritos en sus posgrados correspondientes y, por lo tanto, habían renunciado a trabajos y lugares de residencia.

En función de las anteriores consideraciones, solicitamos lo siguiente:

1. Que se anulen los cuatro tabuladores según el nivel de clasificación del Conacyt y se restablezca el tabulador único.

2. Que se revise a fondo la distribución del presupuesto del Conacyt por un comité donde estén representados los actores académicos pertinentes. Resulta inaceptable que Conacyt destine millonarios fondos para investigación a grandes empresas transnacionales, mientras reduce las becas para estudiantes de posgrado.

3. Que el gobierno federal rectifique el rumbo de sus actuales políticas económicas. La crisis económica en curso no justifica el recorte presupuestal a sectores tan estratégicos para el desarrollo del país como la educación y la investigación científica. El presupuesto para este sector no puede ser reducido a conveniencia de las administraciones en turno.

Atentamente:

Estudiantes de diversos posgrados de la UNAM, FLACSO, UAM, CIESAS

lunes, 7 de septiembre de 2009

Jóvenes sin escuela ni trabajo

Sara Lovera / Semlac en APIAVirtual

saralovera@yahoo.com.mx

El reto más grande para el sistema de educación mexicano en los próximos años será atender a la juventud que actualmente ni estudia ni trabaja y es presa fácil del crimen organizado.

Lo más grave es que la población de entre 15 y 18 años crecerá en los próximos cuatro años a un ritmo anual de 2.7 por ciento y habrá 666 mil jóvenes demandado un lugar en el bachillerato. Las mujeres son las que desertan más rápidamente y, al mismo tiempo, las que más aprovechan la educación superior, cuando logran quedarse.

Actualmente viven en México 10.7 millones de jóvenes de entre 15 y 18 años, de ellos 3.7 millones están en las escuelas preuniversitarias. El 40 por ciento de ese total no concluirá sus estudios, engrosando con ello las cifras de la desocupación, la apatía y/o la delincuencia.

Una multitud de información se ha hecho pública sobre este segmento de la población mexicana, a propósito de una reforma integral para la educación media superior que entrará en vigor el próximo agosto, en todas las escuelas públicas del país.

La reforma, decretada en 2008, es una respuesta a la caída de la productividad, el aumento de la delincuencia y la necesidad de dar alternativas a una juventud que, según una encuesta nacional sobre discriminación y violencia, se siente profundamente desencantada y, ocho de cada 10 de ellos, tristes.

Las aspiraciones de una nación es que sus jóvenes vayan a la escuela, sean eficientes y felices, sentenció en entrevista con Semlac Miguel Székely Pardo, subsecretario de Educación Media Superior, al reconocer que en México sólo tiene esa oportunidad menos de 60 por ciento de quienes están comprendidos en ese rango de edades.

Según la pedagogía moderna, entre los 15 y 18 años hombres y mujeres definen el horizonte de su vida, su vocación y el camino que han emprendido para su futuro, dijo a Semlac la especialista Virginia Illescas, del Colegio de la Frontera Norte.

Agregó que es en este segmento, precisamente, donde las oportunidades escasean en México, por lo que muchos jóvenes deciden dejar los estudios, buscar otros derroteros, como migrar, y reniegan del sistema. Si actualmente sólo tienen esa oportunidad menos de 60 por ciento de los más de cuatro millones de jóvenes de ese nivel etario, en los próximos cuatro años habrá 666 mil más que no podrán ingresar al bachillerato, pero tampoco a un empleo formal.

De acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en los últimos dos años se han perdido más de 2 millones de empleos y la tasa de demanda de una ocupación es de 2 por ciento, sobre una población que asciende a 107.5 millones, según datos del 11 de julio último.

Es decir, otros 2 millones de personas están sin empleo permanentemente y, entre ellos, el segmento más grande corresponde al de las edades del bachillerato.

Por la pobreza y obligaciones de adultos que debe asumir, pese a su edad, el 58 por ciento de los jóvenes que ingresan al bachillerato, en el primer año deserta 78 por ciento, afirmó la investigadora Lorenza Villa Lever, en entrevista con Semlac.

Lo más grave es que muy pocos jóvenes de 15 a 18 años de edad dedican tiempo completo a los estudios. Un buen número, además de estudiar, trabaja y/o ayuda en los quehaceres domésticos, lo cual indica que de la escasa mitad que logra continuar hasta la universidad, más de la tercera parte no puede permitirse la posibilidad de ser alumno de tiempo completo.

El grupo de jóvenes que no sigue estudiando aduce como razones la poca motivación hacia el estudio (60.6 por ciento hombres y 54.3 por ciento mujeres); o la necesidad de trabajar para ayudar al sostenimiento familiar o propio (29.2 por ciento de hombres y 18.6 por ciento de mujeres). De acuerdo con los estudios que realizó sobre el bachillerato la maestra Villa Lever, investigadora de la Universidad Iberoamericana , el dique de ingreso a la educación preuniversitaria impide continuar y ha hecho que la escuela superior sea para unas cuantas personas y una forma de reafirmar la inequidad y la desigualdad en México.

Las cifras de la investigadora Villa Lever muestran que cuatro de cada 10 jóvenes entre 15 y 18 años no asisten a la escuela de nivel medio superior. En el país, 13 estados atienden a un porcentaje todavía menor y las diferencias entre ellos son muy grandes: Michoacán apenas atiende a 39.2 por ciento; Baja California Sur recibe a 69 por ciento; Distrito Federal, 84.9 por ciento. Un análisis de los datos oficiales y las proyecciones de la Secretaría de Educación Pública, indagadas por esta agencia, indica que a partir del próximo agosto entrará en vigor una reforma integral de la educación superior que intentará revertir el proceso de exclusión de los jóvenes de la escuela como una obligación del Estado y a reanimarlos para que permanezcan en las aulas. Pese a que en toda la historia de México nunca se han formado profesores con preparación pedagógica orientada específicamente al bachillerato, aproximadamente 240 mil dan clases a esos 3.7 millones de bachilleres, aunque no existe un censo confiable sobre el número de planteles, alumnado y profesorado de ese nivel educativo.

El proyecto civil Primera Plana para la Educación , que trabaja acercando a las y los periodistas al tema, sostiene en su carpeta de información que, además, 60 por ciento de los profesores de enseñanza preuniversitaria no ha terminado la licenciatura y no se sabe si tienen vocación para ello. Esto plantea que los jóvenes, de quienes hablan siempre las y los políticos, están varados, sin alternativa alguna.

La calidad

Otro reto que afronta este sistema educativo es la calidad de la educación. Según precisó a Semlac el delegado en la fronteriza Baja California, Víctor Garibay, México no podrá encarar la competencia global en productividad si no se garantiza una calidad educativa en el nivel preuniversitario que presione a los segmentos universitarios.

Para la investigadora Villa Lever, se necesita una verdadera voluntad política, que implica certificar a los profesores, mover de puestos a directores, enfrentar los sistemas sindicales arcaicos y asegurar mejores ingresos al personal.

En materia de calidad, sostiene, los mecanismos de selección de los alumnos son pobres y poco objetivos. Hay que señalar que los niveles de educación obligatoria sólo cubren 12 años: tres de preprimaria, seis de primaria y tres de secundaria, y todavía no acaba de asegurarse la cobertura para preprimaria.

En ninguno de estos niveles se prepara a los alumnos en habilidades para la vida, que son esenciales entre los 15 y 18 años, porque es ahí donde se tienen que enfrentar a la vida laboral y ya no dependen del cuidado de sus padres.

Los jóvenes sin habilidades no pueden tomar decisiones y tampoco conocer sus derechos. Los exámenes del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA por sus siglas en inglés) han demostrado que hasta un 75 por ciento de los estudiantes mexicanos de nivel básico no aprenden a leer ni escribir correctamente.

Se aprecia una gran heterogeneidad en la calidad del sector en México, comenta Villa Lever y afirma que, al constatar que son los estratos sociales más desfavorecidos los que tienen los resultados más bajos, “obliga a replantearnos todo el sistema”.

En lugar de analizar los resultados de pobreza-adquisición de conocimientos, se atiende acríticamente la demanda y no se forma al profesorado. Para esta especialista, el problema adicional al crecimiento de la población juvenil, a sus actitudes preocupantes, es el tema de la inequidad social y de género, que no permite contar con una educación para todas y todos, y de calidad.

martes, 21 de julio de 2009

40 AÑOS HA...

Justo ayer fue cuando se celebraron 40 años de la llegada del hombre a la Luna. Por supuesto, cuando ese evento sucedió, mi presencia en este mundo aún brillaba por su ausencia, así que lo que yo sabía del tema era gracias a libros, fotografías y testimonios de personas que sí lo vieron.
Dicho evento histórico, por supuesto, es de esos pocos (o muy raros) que han centrado la atención de todo el mundo en una visión de un futuro verdaderamente diferente.

Los canales televisivos que suelo ver estuvieron invadidos de documentales del tema. Mi padre, cuando habla del suceso, lo hace emocionado; si mal no recuerdo, mi madre, al hablar de ello, reaccionaba igual y sus ojos hasta de lágrimas se rasaban. De haberlo vivido yo, creo que mi reacción hubiera sido similar a la de mi madre, pero hasta ayer, cuando vi especiales de la misión del Apolo 11, fue que pude adentrarme más en el espíritu de ese momento y sí que me impactó la reacción a nivel mundial que tuvo un evento que hace solo 300 años fue tan solo un relato imaginario salido de la mente de Kepler: pisar la Luna.

De entre las muchas imágenes, me conmovió ver a cantidad de barcos y buques de todo el mundo (rusos incluidos, en una época en donde la Guerre Fría ensombrecía a todas las naciones), monitoreando la zona del océano donde la caería la cápsula con sus tres astronautas de regreso del alunizaje, así como el ver rostros de todas las naciones fijando su atención en televisores y pantallas gigantes aplaudiendo y sonriendo ampliamente, muchos incluso llorando, en el momento en que el primer pie humano dejó su huella sobre la superficie lunar.

¿Y por qué no tener motivos para sonreír con un evento así? Haciendo recuentos, tenemos montón de sucesos para tirar por la ventana que nos hacen cuestionarnos seriamente de nuestra condición de seres humanos como entidades pensantes y concientes: hacemos guerras movidas por afanes de ambición y poder, depredamos ecosistemas, sobre-explotamos recursos, nos discriminamos, despreciamos y hasta nos acabamos por motivos verdaderamente absurdos, ya sea por creencias diferentes, pasando por ideologías políticas, color de la piel y hasta tendencias sexuales; a diario, salvo contadas ocasiones, damos muestras de lo que somos capaces de hacer mostrando nuestro lado más negro; a diario demostramos que podemos ser monstruos, parásitos, indolentes vegetales y hasta asesinos. Son muchos los eventos históricos que hacen que el mundo centre su atención en ellos, pero para alarmarnos, para desangrarnos y llorar.

Pero la llegada a la Luna, ese evento por sí mismo y en su esencia de trascendencia, es, quizá, el único en donde por leves instantes, toda diferencia fue hecha a un lado. Sin temor a equivocarme, en los momentos claves de ese hecho, al hombre promedio se le olvidó si era chino, japonés, ruso o nerteamericano; si hablaba inglés, español o mandarín; si era blanco, amarillo o negro; si era católico, protestante o ateo. La llegada a la Luna fue un ínfimo instante en nuestro paso por este mundo en donde, seguramente, todos por igual fuímos lo que tantos próceres han soñado que lleguemos a ser de manera permanente y por lo que han dado incluso su vida: humanidad. Solo eso.

Y aún ese crucial momento tiene sus antecedentes que nos remiten al tradicional actuar humano cuando se enfrenta a algo diferente, porque detrás de la llegada a la Luna está el legado de hombres de ciencia que vivieron la censura, la persecución y la crítica, en diferentes estilos, con diferentes matices, pero lo experimentaron. Todo por que fueron visionarios, porque soñaron, porque se adelantaron a su tiempo y por ende, fueron tildados de locos.

Se sabe de sobra (¡ah, mi México!), que nuestra educación está para llorar y, como se ha mencionado en repetidas ocasiones que lo ameritan, vamos para largo con la misma situación. Aquí es la caja idiota la que manda, la que "educa"; sin embargo, también Sagan llegó a reflexionar en lo mismo, aunque claro, ubicándose en el contexto de su propia nación: la NASA muchas veces se ve recortada en su presupuesto, sacrificando los recursos de muchos proyectos de investigación aero-espacial (el proyecto SETI es uno de ellos), con tal de mantener un sano presupuesto para constante innovación en industria bélica... y cosa curiosa: es ese mismo belicismo lo que ha hecho de los norteamericanos unos constantes buscadores (¿o saqueadores, cazadores, acaparadores?) de yacimientos petroleros que, por supuesto, no les pertenecen. La guerra de Irak tiene mucho de su origen en esto y si no queremos irnos más lejos, el mismo México también ha sido triste protagonista de este drama.

Es una lástima que el concepto de progreso y desarrollo cuente con más historias de depredación y abuso y no con espisodios como el de la llegada a la Luna. Es mi convicción personal de que no se logrará un cambio sustancial, no solo en nuestro país, sino a nivel mundial, mientras no pongamos atención en cambiar aspectos y mentalidades como éstas. Solo así, probablemente, se dará una evolución que no nos lleve, como lo decían los más profundos temores de Sagan, a la auto-destrucción.

El colofón: SETI es un proyecto científico que está enfocado a la búsqueda constante de vida e inteligencia extraterrestre. El libro Contacto es una excelente novela que habla del tema, y, si da flojera, la cinta del mismo nombre también se recomienda.