lunes, 13 de diciembre de 2010

Delincuencia organizada saquea plataformas de Pemex



En las plataformas petroleras, las áreas más protegidas de Pemex, se registra desde hace dos años el robo de costosos equipos. Burlando el resguardo militar y los sofisticados sistemas de vigilancia de la Armada de México, la Plataforma México de la SSP y el trabajo de inteligencia del Cisen, hasta un helipuerto fue robado. El saqueo pone en entredicho la seguridad nacional y es parte del ocultamiento de información de Juan José Suárez Coppel al Legislativo, pese a las evidencias de la infiltración de la delincuencia organizada en la paraestatal





Paraíso, Tabasco. Pasaban de las 10 de la mañana cuando el Bell 412 de Heliservicios de Campeche aterrizó sobre el helipuerto de la Yaxche-Bravo, la nueva plataforma de perforación tipo horse ubicada a 20 tirantes de agua en el Activo Integral Litoral de Tabasco (AILT), uno de los activos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Aún los motores no terminaban de apagarse, cuando los supervisores de Pemex Exploración y Producción (PEP) abrían las puertas y bajaban con la cabeza gacha, esquivando el último rehileteo de las aspas, acelerados por iniciar su trabajo. Evaluarían los últimos detalles antes de autorizar la conexión de la Yaxche con los pozos para extraer crudo ligero.

Con la respiración cortada, pasaron de la sorpresa a la incredulidad. La novísima plataforma de 126 millones de pesos había sido saqueada: gabinetes, puertas, tableros e instrumentos de control. Los ladrones se llevaron también todo el cableado, la tubería de asbesto y aluminio; la red de tierras físicas y electrónicas; las alarmas, los sistemas de detección de gas y fuego; todo el alumbrado y hasta las luces de emergencia.

Su asombro no tenía tregua. A medida que recorrían la instalación, tropezaban con tornillos y pedazos de cable. Donde antes estaban los equipos, sólo había huecos. Hacía seis meses que la moderna plataforma –comprada a Industria del Hierro, subsidiaria de ICA– era instalada. Ahora parecía un vehículo recién desvalijado. La premura con la que una hora antes habían descendido del helicóptero les había impedido percatarse que en el helipuerto ya no había luces, señalizaciones ni cableado. Hasta el pararrayos se habían llevado.

El robo implicaba no sólo el valor de los equipos sustraídos, los graves daños a la instalación o la merma de la Yaxche a la producción petrolera contabilizada para ese año; significaba que, la víspera de aquel 15 de septiembre de 2008, alguien había burlado el cerco militar, los patrullajes náuticos y sobrevuelos de la Armada de México, esquivado la mira de Control de Tráfico Marino de Pemex (que revisa la maniobra de las embarcaciones) y la vigía de la Capitanía de Puerto; también, que los equipos fueron desmantelados por expertos –instaladores, maniobristas e instrumentistas– y sacados del área en una embarcación que no fue detectada por las Fuerzas Armadas.


Seguridad nacional, vulnerada
La Yaxche-Bravo es una de las plataformas que comprenden los activos integrales Abkatún-Pol-Chuc y Litoral de Tabasco, los campos con mayor producción de crudo ligero y superligero de la industria mexicana (con 212 mil barriles de petróleo crudo por día y un volumen promedio diario de 531 millones de pies cúbicos de gas), administrados por la Región Marina Suroeste de PEP.

A diferencia de la mayoría de las plataformas que operan en la Sonda de Campeche, las de esta zona sí son propiedad de Pemex. En los últimos tres años, se formalizaron las últimas adquisiciones, en una multimillonaria inversión, para aumentar la producción de los llamados campos maduros. Se trata de sofisticados equipos de primer nivel con tecnología de punta, construidos en patios portuarios de Tampico, Pueblo Viejo y Tuxpan, o adquiridos en el extranjero. De manera que el robo o daño a cualquiera de sus equipos representa un fuerte descalabro a las arcas públicas.

Al área de plataformas, que comienza 20 kilómetros mar adentro del Puerto Marítimo de Dos Bocas, sólo puede acceder el personal adscrito a su operación, y los elementos de las corporaciones encargadas de su vigilancia: Gerencia de Servicios de Seguridad Física (GSSF) de Pemex –integrada básicamente por militares–, Armada de México y Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen). Ingresan vía helicóptero o barco, en traslados estrictamente controlados por Pemex y la Capitanía de Puerto.

Desde tierra, se le monitorea mediante sistemas de supervisión y control de datos, como el sistema Supervisión, Control y Adquisición de Datos, unidades de monitoreo remotas y sistemas de vigilancia que opera la GSSF. Para prevenir robos, ataques, atentados o cualquier situación que vulnere la zona –clasificada de seguridad nacional–, participan también inteligencia militar y, desde 2007, la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP) a través de Plataforma México.

De manera que el robo a la Yaxche, inédito en la industria, generó una reunión urgente entre el personal de la GSSF y la V Región Naval Militar, destacamentada en Centla, Tabasco. En ésta, los directivos de PEP plantearon que personal del área había visto una lancha pesquera cerca de la zona. “Nadie pareció creer en la tesis –explica uno de los asistentes a la reunión–. No hay lancha que aguante el peso de esos equipos, y era imposible desmontarlos sin grúa”. Se acordó “reforzar” la vigilancia.

Tres semanas después, el 11 de octubre, un robo similar se registró en la plataforma Kab-A, una Sea Pony a 24 tirantes de agua, también comprada a Industria del Hierro por 126 millones. Además de llevarse los mismos equipos que en la Yaxche, sustrajeron lo sistemas de cómputo y tableros de control, lo que dañó toda la instalación.

Los partes informativos sobre el hecho, emitidos por la Subdirección de Ingeniería y Desarrollo de Obras Estratégicas (SIDOE), registran además “actos de vandalismo”.

El 14 de octubre el atraco fue a la Kix-2, plataforma tipo hexápodo, ubicada a 20 tirantes de agua hacia la Sonda de Campeche. Además de llevarse los mismos equipos que en los casos anteriores, sustrajeron el panel solar, el banco de baterías y las luces de ayuda para la navegación.

Al siguiente día, en calidad de urgente, en las instalaciones de Pemex en la Terminal Marítima de Dos Bocas, los directivos del área se reunieron con mandos de la Zona Naval. La conclusión, relata el asistente a este encuentro, “fue que ni la Marina ni la Gerencia de Seguridad de Pemex sabían de qué manera detener estos robos, porque no existen procedimientos para emergencia de robo en plataformas, pues jamás habían ocurrido situaciones así”.

Minimizando una situación que implicaba un caso de quebrantamiento de la seguridad nacional, la labor del jurídico de Pemex se circunscribió a presentar las denuncias para hacer válidas las pólizas de los seguros.

Ante la falta de investigación de los robos, personal administrativo de PEP en el área creyó que quizá en Marina Nacional no se tenía conocimiento pleno de lo que ocurría en plataformas, de manera que enviaron relatorías de cada asunto al director general de PEP, Carlos Morales Gil, y al abogado general José Néstor García Reza. Desde las oficinas centrales de Pemex (en Marina Nacional), se les ordenó limitarse a tramitar los seguros y preparar contratos por adjudicación directa para sustituir los equipos robados.

Saynez falló de nuevo

El 16 de noviembre de 2008, en la aguas del Golfo de México, entraron en operación los cinco radares THX Thales Raytheon Systems, de fabricación inglesa y ensamblados en Estados Unidos, que la Secretaría de Marina (Semar) instaló para vigilar toda el área de plataformas desde el Activo Litoral Tabasco hasta la Sonda de Campeche y la zona costera desde Dos Bocas hasta Ciudad del Carmen, Frontera Tabasco y Cayo Arcas.

El equipamiento “de última generación”, dijo el secretario Mariano Francisco Saynez Mendoza, serviría para vigilar las plataformas y evitar algún ataque terrorista.

No habría ninguna embarcación o aeronave, aseguró el almirante, que no fuera divisada por el sofisticado sistema que le permitiría a la Semar detectar “alguna incursión de aeronaves o embarcaciones que se estén aproximando a una zona restringida o prohibida. Por principio de cuentas, se detectará cualquier transporte que no tenga nada que hacer en el área mucho antes de que represente un peligro para las instalaciones, por lo que se podrá dar la alerta y comenzar acciones para interceptar las embarcaciones o derribar las aeronaves”.

Se incorporaron también buques, fragatas, patrullas misileras e interceptoras, helicópteros artillados en sobrevuelos frecuentes y personal de la Marina a bordo de 225 de las plataformas que opera Pemex.

Todo ello fue burlado por quienes el 8 de marzo de 2009 prácticamente desmantelaron todo el cableado de cobre, las fotoceldas y el helipuerto de la plataforma Sinan-SO, en el AILT. Recién había concluido la ingeniería de esta instalación, que le costó a Pemex más de 200 millones de pesos, incluso apenas se estaba autorizando los vuelos diurnos.

En los meses subsecuentes se registraron robos similares en otras plataformas, entre ellas la Sinan-SO, blanco de un segundo saqueo en marzo pasado. Se robaron los instrumentos de medición, los tableros de seguridad y control de pozos, las puertas de tablero de interfase, celdas solares, tubería, tableros, gabinetes, banco de baterías. Al desmontarlos, dañaron el resto equipo y todo el cableado.

Luego ocurrió lo impensable: el robo de todo un helipuerto. La instalación, de unas 20 toneladas, fue sustraída de la Yaxche-Bravo. Desmontarlo implicaba una embarcación con grúa, posicionamiento dinámico y mínimo 12 personas expertas en maniobras. Fue sacado del área en una sola noche.

El martes 4 de mayo, por primera vez en su larga carrera como piloto, el conductor del Bell 412 giró la cabeza para preguntar a sus pasajeros dónde aterrizarían. Disminuyó la velocidad y comenzó un lento sobrevuelo: el helipuerto había desaparecido.

—¡Vamos a la Enlace y desde allí regresamos en lancha! –sugirió uno de los ingenieros.

Llegar a la plataforma Enlace, la habitacional del complejo, les llevó poco tiempo, no así los 60 minutos en los que repitieron una y otra vez el hallazgo a los boquiabiertos compañeros.

—Esto ya parece un Triángulo de las Bermudas –bromeó el jefe de mantenimiento. Después, nadie dijo nada. El asunto era muy serio; denunciarlo, riesgoso.

Debían reportar el hallazgo de inmediato, de manera que los cuatro supervisores (de las áreas de Pozos, Mantenimiento y Seguridad Industrial) subieron a una de las lanchas que se usarían para una evacuación de emergencia de la Enlace, y navegaron de regreso a la Yaxche.

Con cuerdas tarzaneras atadas a la cintura y enganchadas a la plataforma, ascendieron poco a poco por la zona de marea. Arriba se percataron que, además del helipuerto, los ladrones se habían llevado el resto de los equipos de instrumentación y control.

Mientras dos levantaban los reportes, los otros dos avistaban hacia el horizonte, sumidos en el temor de que los que se llevaron los equipos regresaran a la zona o los estuvieran vigilando.


Pérdidas cuantiosas
Aun cuando las plataformas están aseguradas, este tipo de robos implicará para Pemex millonarios gastos adicionales por rehabilitación, de acuerdo con información proporcionada por fuentes de la petrolera que participan en la coordinación de estos trabajos. Hasta el momento, refieren, aún no termina de evaluarse el costo total de rehabilitación y puesta en operación de las plataformas.

Otra pérdida, quizá la más costosa, es “por el petróleo que no produce una plataforma que está fuera de operación”, lo que impacta en la producción estimada, explica Joaquín Dorantes, petrolero que durante 33 años laboró como directivo del área marítima de Pemex. Además de que “este tipo de robos implica una disminución acelerada del valor de los activos de la paraestatal”, añade.

Para la Unidad Jurídica de la SIDOE, prácticamente se ha vuelto rutina tramitar cobros de seguros por robos en plataformas. Así lo refleja la documentación interna entre la SIDOE y la Subdirección de la Región Marina Suroeste. Después del último robo a la plataforma Yaxche-Bravo, por ejemplo, el coordinador de Ejecución de Proyectos del AILT, Gonzalo J Olivares, consultó a la SIDOE qué debía hacer respecto de ese robo.

En el oficio Número GPDM-SCO-D8-190 -2010, del 4 de mayo SIDOE, responde:

“Habida cuenta que existen antecedentes sobre otros robos ocurridos en la plataforma Yaxche-B y que tenemos entendido que el AILT solicitó la intervención de su área jurídica, y en consecuencia ya deben existir expedientes o averiguaciones previas al respecto, consideramos que lo más idóneo es que también este último robo vinculado con el helipuerto de la plataforma Yaxche-B, sea la misma área jurídica la que lleve este caso, a solicitud del AILT, tomando en cuenta las ventajas que representa la atención jurídica integral del asunto y/o por estrategia jurídica.”

El atraco del 4 de mayo, magistralmente coordinado para hacer desaparecer del área un helipuerto, generalizó la indignación de los trabajadores de plataformas que han sido mudos testigos del nuevo modus operandi del robo a la paraestatal. “Parece un delirio lo que está pasando en las plataformas si fueron capaces de burlar todos los dispositivos del almirante Saynez Mendoza para el Golfo de México. Sólo falta que entren aquí para levantarnos, como ocurre a los compañeros que están en tierra, o que de plano metan a operar plataformas para ordeñar pozos”, dice Raúl Méndez, un supervisor.


Saqueos y complicidades
Hasta hoy, no hay pronunciamiento alguno sobre estos hechos por parte de las autoridades involucradas en la seguridad de la zona. La Semar aún “evalúa” responder a la solicitud de entrevista solicitada por Contralínea sobre los hechos aquí planteados. Por parte de Pemex, los directivos se negaron a responder.

La tesis de algunos mandos medios de PEP, tal y como se lo plantearon al director general Juan José Suárez Coppel, es que los equipos podrían estarse revendiendo a Pemex o enviándose al extranjero para usarse en plataformas en otros países, como ocurre con el crudo y condensados que en un mercado negro paralelo se les distribuyen también a petroleras estadunidenses.

Laura Itzel Castillo, secretaria de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, dice que el ocultamiento de información por parte de Suárez Coppel impide que el Legislativo tenga evidencia de si este caso es parte de la infiltración de la delincuencia organizada en Pemex y el nivel de operación que el crimen organizado alcanza en la petrolera.

La legisladora acusa que hay negligencia en la ligereza con la que los directivos de Pemex manejan la situación. Explica: “Sorprende la ligereza con la que los funcionarios de Pemex están tomando el asunto, como ocurre con el mercado negro de combustible. Por ejemplo, en una reunión que tuvimos algunos legisladores con Carlos Morales Gil, llamó ‘competencia’ a los delincuentes que se apoderan de los hidrocarburos en la zona para venderlos en Estados Unidos. Si se tiene tanta información al respecto, ¿cómo es posible que no se actúe contra la delincuencia? No se promueve ninguna investigación ni acción diplomática”.

Aunque lo que ocurre en plataformas, explica Castillo, “evidencia que México pasó ya de ser un Estado fallido a un Estado criminal. Ahora ya no sólo es el robo de hidrocarburos, sino de las instalaciones que están custodiadas por la Marina y el Ejército. Sobre esto deben dar una explicación Felipe Calderón y Suárez Coppel, porque éste es un asunto de seguridad nacional y los dos tienen una responsabilidad directa”.

Legisladores integrantes de la Comisión de Marina alertan que los robos en plataformas son un tema de primer orden, ya que dejan al descubierto la vulnerabilidad de la seguridad nacional, por lo que pedirán a las dependencias respectivas información sobre cada caso.

“Éste es un asunto absolutamente delicado porque significa que ya los actos de la delincuencia organizada llegaron también a nuestra plataformas marinas, lo que pone en riesgo uno de los bienes fundamentales para la nación”, dice la diputada Ifigenia Martínez Hernández, integrante de dicha Comisión y experta en seguridad energética.

La obligación del Ejecutivo, agrega la diputada Martínez, “es garantizar que la explotación de Pemex se haga en condiciones de protección a los bienes de la nación, por el beneficio de todo el país, de manera que Calderón debe responder respecto del daño que estos actos están provocando”.

Legisladores consultados por Contralínea alertan que en tanto Suárez Coppel no clarifique lo que ocurre en las plataformas de Pemex, la escalada de delitos irá en aumento, colocando a la petrolera en una situación de alto riesgo; por ello, el tema es ya una de las prioridades para la Comisión de Energía del Legislativo.

“Hay una gran preocupación porque todos nos preguntamos en manos de quién estamos y si hay un descontrol absoluto. Finalmente, quienes se acaban apoderando de las riqueza son quienes están al frente de esta delincuencia organizada, pero con la complacencia de las autoridades federales”, explica la diputada Castillo.

Las fallas de García Luna
La inacción en los robos a las plataformas petroleras no compete únicamente a las Fuerzas Armadas. En el gobierno de Felipe Calderón, a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública (SSP), se le dieron atribuciones para establecer estrategias de prevención y combate del delito y la delincuencia organizada en las zonas petroleras –incluidas las plataformas– a través de Plataforma México.

El “cerebro informático que facilita el análisis de inteligencia para combatir la criminalidad”, como definió Calderón la Plataforma México (al clausurar la V Cumbre de la Comunidad Latinoamericana y del Caribe de Inteligencia, en julio pasado), no ha logrado prevenir este tipo de delitos.

Según las funciones de Plataforma México, en este sistema debía registrarse cada caso, establecer el perfil de los responsables y el modus operandi. La información de este sistema debía cruzarse además con la de la Policía Federal y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional. Hasta ahora, no hay evidencia de que la SSP tenga conocimiento de los casos. A la solicitud de entrevista de Contralínea para hablar sobre esos hechos, la SSP rehusó dar respuesta.

Irónicamente, en el sexenio de Felipe Calderón, cuando mayor tecnología y elementos de inteligencia militar se han desplegado en las zonas petroleras, la delincuencia alcanzó las plataformas.


Chivos expiatorios
En las reuniones de los directivos de Petróleos Mexicanos con la Armada de México, los funcionarios plantearon la tesis de que los robos de los sofisticados equipos podrían haber sido ejecutados por un pescador del área, pero las lanchas pesqueras no tiene capacidad para cargar más de 2 toneladas; los equipos saqueados requerían de un barco capaz de cargar hasta 20 toneladas. No hay lancha pesquera que soporte ese peso.


Hace cinco años que la costa del Golfo de México, desde Paraíso a Ciudad del Carmen, tiene férreas restricciones para impedir que las lanchas se acerquen a menos de 200 metros de las patrullas que circundan cada plataforma.

Si una lancha invade la zona de restricción, los tripulantes son arrestados y trasladados a la Capitanía de Puerto en Ciudad del Carmen, donde tras permanecer encerrados durante tres días, son liberados siempre y cuando paguen una fianza por la lancha y por cada pescador detenido, explica Juan Chablé, pescador de San Pedro.

De manera que, agrega David, otro pescador, “nos sale muy caro acercarnos a las plataformas; por eso mejor nos vamos a más millas por otros lados”.


Fuente: Contralínea
Difusión: AMLOTV

¿El Mossad detrás de Wikileaks?





Desde que detonó la más reciente ráfaga de filtraciones de cables internos del Departamento de Estado por Wikileaks, que es un verdadero tsunami global de perfidia que deja mal parado a Estados Unidos, se ha gestado una dinámica interesante que obliga plantear si es una divulgación casta y pura de la (des)información –ya no se diga, la selección a cuenta gotas muy personal de su gerente Julian Assange, el polémico australiano de 39 años, algo así como un nuevo héroe anónimo en búsqueda de la piedra del Santo Grial de la verdad absoluta– o si algún servicio muy especializado de inteligencia se encuentra detrás de su divulgación masiva, pero selectivamente desestabilizadora, con propósitos aviesos.


Durante la primera semana del estallido de la vorágine de Wikileaks de más de un cuarto de millón de cables –que tomará analizar siete años por lo menos, de acuerdo con el propio Assange, hoy detenido por la acusación penal de violación sexual en Suecia y una orden de aprehensión de la Interpol–, nos llamó la atención que la teocracia chiíta iraní de los Ayatolás haya surgido como el maldito de la película, mientras Israel era tratado con una tersura inusitada (hecho acreditado por la misma prensa israelí en su conjunto).

Los afectados han reaccionado de manera diferente en los cuatro rincones del planeta. Los primeros días de la filtración, el foco de los grandes periódicos occidentales fue Irán y, en general, el gran Medio Oriente, donde son puestos en la picota los gobiernos de Pakistán y Afganistán.

Pese a la gravedad en el Noreste asiático, el tema de Corea del Norte no fue tan profundizado como el de Irán y sus vecinos árabes del Golfo Pérsico que tampoco salen muy bien librados.

Existen mil maneras y métodos de abordar los contenidos hasta ahora conocidos, y abundan quienes poseen sus propias pistas y sus muy respetables teorías que por el diluvio de datos son inevitablemente reduccionistas. Así las cosas, no pretendemos poseer la única interpretación universal al respecto y sólo nos consagraremos a destacar el cui bono del asunto, aplicado específicamente al gran Medio Oriente: la identidad de a quién(es) benefician las filtraciones al corte de caja de hoy, lo cual puede afianzarse o ir variando, y hasta desvanecerse, en las próximas semanas, meses y hasta años.

Es evidente que la lectura de las filtraciones respecto de Rusia, Europa, Coreo del Norte y Latinoamérica (donde el estado de “salud mental” de los mandatarios de México y Argentina es enjuiciado severamente con el simple hecho de realizar las preguntas pertinentes) es tan específica como la muy singular situación del gran Medio Oriente.

Ya habrá oportunidad de escudriñar estricta y serenamente el contenido de los cables –muchos de los cuales pecan de imprecisiones, inconsistencias, contradicciones y hasta son disparatados.

Baste por ahora señalar que no necesariamente todo lo que se dice en los cables, primero, es verdad (mucho depende del prisma del diplomático en turno en un lugar dado), y segundo, sea tomado en consideración por la Casa Blanca que en última instancia posee el monopolio del botón nuclear y que además cuenta con un abanico de input informativo desde su ejército (la Defense Intelligence Agency, DIA), pasando por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), hasta la depuración cupular en el Consejo de Seguridad Nacional. Los cables son un canal de los varios que posee el presidente Obama, quien en su calidad de comandante supremo tiene la última palabra.

Que la “diplomacia” de Estados Unidos haya sido expuesta en su peor rostro degenerado e indecente tampoco es nada sorprendente.

No faltan quienes hayan fustigado que varios de los cables de los embajadores de Estados Unidos pudieron haber sido formulados después de una sobredosis de cócteles (hoy la principal y vana tarea de la anacrónica “diplomacia” que en su conjunto ha quedado herida de muerte).

Insistimos: nuestro enfoque será indagar al beneficiario en última instancia por las filtraciones. De entrada, podemos avanzar –tal y como lo expresamos el mismo día de la exhumación del tsunami de Wikileaks con la muy solvente conductora Carmen Aristegui, de CNN en español– que, al corte de caja de ese día, el gran triunfador es Israel y el gran perdedor es Irán, lo cual llama poderosamente la atención y obliga a analizar las pistas (que no son muchas) del propio Julian Assange.

Vale la pena también tener presente un escenario nada descartable ni descabellado sobre la castidad ingenua y primigenia de Assange, quien estaría haciendo un involuntario servicio colateral a cierto tipo de países (Israel), así como perjudica a otros (Irán). Sea lo que fuere, el daño está hecho, pero no es nada improbable que posteriormente imprima un efecto boomerang contra sus autores.

Empezaremos por citar las reacciones a partir del más alto nivel estratégico: dos asesores de seguridad nacional de Estados Unidos, el demócrata Zbigniew Brzezinski (con Carter) y el republicano Stephen Hadley (con Baby Bush), ambos entrevistados por la conductora de PBS Judy Woodruff, el pasado 29 de noviembre, un día aciago para los servicios de inteligencia de Estados Unidos desfondados aparentemente por un hacker interno (el analista del ejército Manning Bradley, de 23 años, hoy encarcelado y aislado del mundo), y por Julian Assange, un “romántico” (en apariencia, hasta ahora) de la virtud (des)informativa. Brzezinski comenta que lo relevante radica en saber “quién alimenta a Wikileaks”. En forma interesante, Brzezinski sufre un lapsus linguae muy freudiano entre Wikipedia y Wikileaks, lo que ya, a su nivel, aporta una primera pista sobre el único país del Medio Oriente que no es árabe y a quien se le imputa el control de Wikipedia (debido a la nacionalidad, religión o etnia de sus inventores, controladores y operadores).

El exasesor de seguridad nacional de Carter, hoy íntimo de Obama, reconoce que mas allá de las abundantes trivialidades sin consecuencias, “algunas son apuntadas sorprendentemente”, como las que buscan poner en aprietos las relaciones de Estados Unidos con China. En cuanto a las exageradas citas sobre los líderes árabes, “su objetivo es socavar su credibilidad interna” debido a su postura en contra de Irán. Se pregunta “si Wikileaks está siendo manipulado por “partes interesadas que desean complicar la relación de Estados Unidos con otros gobiernos o desean desestabilizar a algunos (sic) gobiernos” debido al puntillismo implicado.

Brzezinski levanta la sospecha de que Wikileaks, además de su fuente conocida, haya sido “sembrada” y alimentada “al mismo tiempo por otros servicios de espionaje interesados (sic) que desean manipular el proceso y conseguir ciertos objetivos muy específicos”.

No hay que ser genio para deducir que el único país beneficiado es Israel, quien cumple exquisitamente las características delineadas por Brzezinski, quien habla nítidamente entre líneas.

De Defensa, un centro de pensamiento europeo, interpreta que Brzezinski, después de fustigar “la manipulación de un servicio de espionaje foráneo”, quizás “piense en que Israel ya no aprecia particularmente la injerencia del lobby judío en Washington”.

Esta opinión de Brzezinski es la que pesará más en el seno del gabinete Obama y, guste o disguste, es la más seria expresada al más alto nivel de la jerarquía gobernante de Estados Unidos.

No es ocioso exponer otros portales y gobiernos de primer nivel en el gran Medio Oriente (por ejemplo, Turquía) que señalan explícitamente tanto al Mossad (Instituto Central de Operaciones y Estrategias Especiales) como a Israel de encontrarse detrás del tsunami de Wikileaks.

Un disidente de la guerra, John Chuckman, en Scoop (2 de diciembre de 2010), acusa: “Wikileaks representa un frente de la CIA y el Mossad (¡súpersic!)”. No aporta datos duros para demostrarlo, pero sobresale que lo haya proferido con mucha soltura desde su residencia en Canadá.


El periódico israelí Haaretz (2 de diciembre de 2010) –basado en el rotativo turco Hurriyet– informa que “un alto funcionario turco dice que Israel se encuentra detrás de las filtraciones de Wikileaks”; nada menos que Huseyin Celik, líder del partido gobernante AKP, quien dice: “Se debe ver a los países que están contentos con las filtraciones. Israel está muy contento y ha hecho declaraciones antes de la publicación de los documentos”. ¿Conocía el gobierno de Netanyahu el contenido previo de los documentos que prácticamente avalan su postura bélica contra Irán?

El portal Debka (presuntamente vinculado al Mossad), prácticamente al instante de la revelación de Wikileaks, se jacta de que “Israel empujó a Estados Unidos a aprobar un bombardeo contra Irán” y donde se reporta que el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, estimaba que, a partir de 2009, sólo quedaban 18 meses como “ventana de oportunidad” para destruir las plantas nucleares de Irán.

A nuestro juicio, lo enunciado por Wikileaks en contra de Irán de parte de los cables de las embajadas estadunidenses en el gran Medio Oriente es una copia fiel de la postura del gobierno de Israel. ¿A ese grado se ha israelizado la política exterior de Estados Unidos? ¿Controla Israel a la mayoría de los embajadores de Estados Unidos en la región del gran Medio Oriente?

Es evidente que uno de los propósitos aviesos de la revelación de los cables consiste en amarrar navajas entre los persas de Irán y las petromonarquías árabes del Golfo Pérsico, en particular, Arabia Saudita, cuyo rey, Abdalá, incitó a Estados Unidos a “cortar la cabeza de la serpiente” –una expresión exageradamente fuerte en la región, pero que, al corte de caja de hoy, no concuerda con el reciente acercamiento entre Arabia Saudita e Irán sobre los contenciosos en Irak y Líbano–. Pero ése es otro tema sobre las inconsistencias y contradicciones de las filtraciones.

En forma perversa, el portal israelí Debka (1 de diciembre de 2010) filtra que Arabia Saudita e Israel seguirán negociando en secreto “la destrucción del programa nuclear iraní”, pese a las revelaciones de Wikileaks.

El británico Richard Spencer, corresponsal del The Daily Telegraph en Dubai, pregunta si “Wikileaks es un frente de la CIA o del Mossad”, con base en el dicho de un analista iraní a la televisora Al-Jazeera, quien fustigó que las filtraciones “tenían como objetivo socavar la paz en el Medio Oriente y desacreditar a los líderes de la región y de Irán en particular”.

El conocido periodista investigador Wayne Madsen (3 de diciembre de 2010) coloca en relieve las ditirámbicas adulaciones vertidas por Julian Assange al primer ministro israelí Bibi Netanyahu en una entrevista a la revista Time: “Netanyahu cree que el resultado de esta publicación, que hace públicos los sentimientos que tienen varios en forma privada, prometen muy bien… y llevarán a alguna forma de incremento en el proceso de paz en el Medio Oriente y particularmente en relación a Irán”.

Se supone que Assange andaba a salto de mata. Al menos que estuviera pegado imperturbablemente al internet y leyera sólo la prensa israelí, mientras desdeñaba la prensa de Irán, de los 22 países árabes y de las naciones islámicas. Entonces, ¿cómo se ha podido enterar de la peculiar opinión de Netanyahu?

Lo menos que se puede decir en beneficio de Assange es que asombra su sesgo por Israel, en especial por el polémico Netayahu (conocido por su hiperbelicismo) en estos momentos tan delicados.

Mayne Madson ha calificado a Wikileaks como Wikisrael y asevera que forman parte de una operación del Mossad (los célebres servicios de espionaje israelíes) vinculados a los neoconservadores straussianos y “al aparato del lobby judío en el gobierno de Estados Unidos”.

Muy quisquilloso en sus investigaciones, Wayne Madsen apunta los ataques contra el gobierno turco de parte de Martin Peretz, editor de la revista pro-israelí The New Republic y detalla con lujo que “varios de los cables que favorecen a Israel y son hostiles a Rusia y China (…) parecen haber sido escritos en su totalidad (sic) o en parte (sic) o contienen citas de diplomáticos judíos (sic) o políticos designados que tienen lazos estrechos con Israel y su lobby en Estados Unidos: los embajadores (sic) de Estados Unidos en Turquía, Eric Edelman y James Jeffrey; el subsecretario de Estado, James B Steinberg; el embajador de Estados Unidos en Brasil, Clifford Sobel; el encargado de Asuntos de Estados Unidos en Arabia Saudita, Michael Gfoeller; el secretario asistente para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, Philip H Gordon; el embajador Daniel Fried; el embajador de Estados Unidos en Canadá, David Jacobson; entre otros”.

Casi para concluir: la agencia Far News (30 de noviembre de 2010) cita al anterior general y jefe de estado mayor del ejército pakistaní Mirza Aslam Beg, quien señaló a la CIA y al Mossad de estar detrás de los ataques contra Pakistán, publicados por Wikileaks.

Concluimos: nada menos que el portal Debka Net-Weekly (3 de diciembre de 2010), asociado presuntamente al Mossad, pregunta cándidamente: “¿A quién sirven las filtraciones de Wikileaks? La diplomacia de Estados Unidos está avergonzada, pero Irán es la principal víctima”.

¿Empieza a aparecer el peine? ¿Es Assange el reverso de la medalla hollywoodense de Osama Bin Laden? ¿Son Wikipedia y Wikileaks el equivalente a Wikisrael? No pasará mucho tiempo sin que lo sepamos.

Por lo pronto, empiezan a ser exhumados en los feroces blogs los vínculos de Julian Assange con la revista británica The Economist y los esclavistas banqueros Rothschild (los inventores del Estado de Israel), que habría que confirmar, lo cual sería definitorio y definitivo.

*Catedrático de geopolítica y negocios internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de México

Contralínea 212 / 12 de diciembre de 2010

Fuente: Contralínea
Difusión: AMLOTV

Los cárteles de Televisa y del narcotráfico





Los poderes fácticos, como Televisa y las delincuencias –como expresión de cárteles con sobrado poder económico y capaces de maniobrar políticamente para disputarle al Estado constitucional su poder y competencia legal sobre el territorio– prácticamente se han impuesto sobre las instituciones legítimas, constituyéndose en abiertas rebeliones para establecer, con sus golpismos, gobiernos contrarios al estado de derecho. Ni la militarización (la otra cara de otro posible golpe de Estado si los políticos del Partido Acción Nacional, como van, siguen tan ineficaces generando ingobernabilidad y crisis de desastres económicos y sociales) ha podido neutralizar la violencia que se ha generalizado en casi todas las 32 entidades de un federalismo cuestionado por las incapacidades de sus gobernadores y presidentes municipales, al que quieren someter con la policía única que nos hará regresar al centralismo del Estado unitario.


El artículo 136 constitucional sólo plantea como solución que el pueblo restablezca el orden constitucional, cuyo relajamiento (Daniel Cosío Villegas, “La república restaurada”, en la Historia moderna de México: vida política) ya llegó a tal grado que ni los presidentes municipales ni los gobernadores, ni el presidente de la república ni los jueces de los poderes judiciales de los estados ni del Federal respetan, ya que todos ellos constantemente pasan por encima y pisotean la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las constituciones estatales y sus leyes reglamentarias. Los amparos y las suspensiones no se acatan. Cada gobernante no las obedece y, mucho menos, las cumplen, en lo que ya es un desorden, una rebelión que ha interrumpido la observancia de la ley.

“Esta Constitución [escribieron los constituyentes del 17, en la ley suprema de toda la Unión] no perderá su fuerza y vigor, aun cuando por alguna rebelión se interrumpa su observancia. En caso de que por cualquier trastorno público se establezca un gobierno contrario a los principios que ella sanciona, tan luego como el pueblo recobre su libertad, se restablecerá su observancia, y con arreglo a ella y a las leyes que en su virtud se hubieren expedido, serán juzgados, así los que hubieren figurado en el gobierno emanado de la rebelión, como los que hubieren cooperado a ésta.”

Está claro que la rebelión de los cárteles, encabezados por Televisa, y del narcotráfico, más otras delincuencias armadas que han consumado rebeliones violentas, han interrumpido el cumplimiento constitucional. Somos una nación víctima de quienes en los poderes –económicos, sobre todo para financiar sus fines aviesos– ya impusieron su Estado fáctico y están gobernando a través de la violencia audiovisual, la obtención de beneficios al margen de la ley; del miedo a través de cientos de miles de homicidios, secuestros, desapariciones de ciudadanos y la metódica y sistemática violación de derechos humanos, desde los gobernantes replegados tras la militarización que no logra a sangre y fuego someter a esos cárteles. No hay garantías legales. Los tribunales ya no imparten justicia conforme a leyes, presionados por los cárteles, los sobornos y las amenazas. La rebelión en marcha de los intereses creados contra el Estado constitucional, democrático y republicano, ha impuesto sus cotos, donde los cárteles son la gobiernos contrarios a los principios constitucionales. Televisa y los narcotraficantes, con otros medios de comunicación, han usurpado funciones y facultades. Y se han sublevado como pandillas con poder político sustentado en una pavorosa concentración de riqueza, obtenida por la incontrolable publicidad y dineros mal habidos de Televisa, que le entregan empresarios y políticos más las concesiones gubernamentales del panismo calderonista. Mientras los cárteles de la otra violencia, de la delincuencia… ¡organizada!, comercian ilegalmente y obtienen fortunas semejantes a las del cártel de Televisa, la empresa de la violencia audiovisual.

La rebelión actual no es de revueltas civiles ni levantamientos sociales (no faltando causas para unas y otros); son rebeliones de los cárteles económicos que han decidido disputar el poder político completo para, pervirtiendo las instituciones, ponerlas al servicio de sus intereses. Contra los cárteles del narcotráfico, está en marcha la militarización, con estrategias fallidas, donde los uniformados de las Fuerzas Armadas y de las policías federales han obtenido victorias pírricas, ya que son a costos tan altos que, real o aparentemente, pareciera que los narcos y sus sicarios llevan la delantera, pues los miles de homicidios tienen a los mexicanos entre la espada del terror y la pared del pánico colectivo.

El actual relajamiento constitucional por la rebelión de esos cárteles –los narcotraficantes y Televisa, con sus grupos de poder para imponer sus respectivas violencias– ya anuló a los poderes federales y de las entidades. Existe un caos. Hay anarquía por todo el país; los gobernantes no obedecen la legalidad. Y los particulares con poder fáctico hacen lo que se les pega la gana. Aquéllos se han hecho indignos de gobernar y administrar. Los otros, desde sus empresas, los bancos y el comercio, se enriquecen en el “río revuelto” de la ingobernabilidad como incapacidad de las instituciones políticas para dirigir la economía y la sociedad del país, en el contexto de la inestabilidad presidencial que sobrevive en la crisis de su permanencia hasta el final de su sexenio o su relevo con una Presidencia sustituta. Es esto o los cárteles serán los nuevos gobernantes, con la violencia a sangre y fuego y la violencia audiovisual, para repartirse el país con sus golpes de Estado.

*Periodista

Contralínea 211 / 05 de diciembre de 2010

Fuente: Contralínea
Difusión: AMLOTV

Declaración de Cancún

- Foro Internacional de Justicia Climática -

1. Convocados por cientos de organizaciones mexicanas e internacionales de todos los continentes, obreros, campesinos, pueblos indígenas, organizaciones de mujeres, del movimiento urbano popular, ambientalistas, Ong’s, activistas, intelectuales, nos reunimos en Cancún entre el 5 y el 10 de diciembre, simultáneamente a la realización de las negociaciones de la COP 16. Llegamos a Cancún como fruto de un largo e intenso proceso de educación popular, talleres y discusiones, en México y con nuestros aliados internacionales, para avanzar en la construcción de una comprensión común, consensos y propuestas unitarias para ir conformando un gran sujeto social nacional e internacional plurisectorial y unitario capaz de exigir a los gobiernos del mundo que lleguen a acuerdos vinculantes, verificables, justos y con sanciones para los que no cumplan, acuerdos que enfrenten las causas profundas y estructurales de la crisis climática, dadas por el modelo de producción y consumo que concibe a la naturaleza sólo como fuente de recursos y ganancias y no como la Pacha Mama en la que es necesario vivir en armonía, equilibrio y justicia. La urgencia de soluciones frente a la realidad y efectos sociales y ambientales del calentamiento global no puede esperar el realismo político y el conformismo de los poderosos que han puesto en riesgo la sobrevivencia del planeta.

En este proceso conformamos el Diálogo Climático- Espacio Mexicano y un amplio comité internacional buscando la unidad con quienes luchamos por salvar este planeta y creemos que es prioritario y necesario impulsar cambios sistémicos.

2. Frente a un modelo civilizatorio capitalista y patriarcal que pone en el centro la ganancia privada por encima de cualquier cosa, impulsamos una civilización naciente en la que el centro sea la vida en todas sus formas. La crisis climática es el fruto de la civilización de la ganancia y de la depredación de la naturaleza. Sus verdaderas y profundas soluciones están en promover la civilización de la vida y no en el mercado. Muchos gobiernos siguen pensando que sólo se puede detener la crisis climática si hay ganancias con ello, en consecuencia, promueven “soluciones de mercado”, que son sólo negocios para tratar de solucionar lo que han provocado con sus mismos negocios depredadores. Nosotros, como parte del pueblo que aspiramos a movilizar, no tenemos negocios que hacer con el clima, buscamos cambiar el sistema como única forma de superar la crisis climática y seguir viviendo bajo el cobijo de nuestra Pacha Mama, durante las próximas generaciones.

3. Exigimos a los gobiernos que dejen de andar por las ramas y lleguen a compromisos de reducciones obligatorias de emisiones de gases de efecto invernadero en las cantidades necesarias (50%), para estabilizar el aumento global de la temperatura en un máximo de 1.5°C. Ello exige acordar un 2º periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto. El volumen de reducción de emisiones debe ser definido por la ciencia, bajo el criterio de la salvación del planeta y no el que cada país esté dispuesto a ofrecer. Dicho volumen necesario debe ser asumido por los que más han emitido, como lo establece el Acuerdo Marco entre las partes y lo operativiza el protocolo de Kyoto. Las responsabilidades y compromisos deben ser proporcionales a las emisiones acumuladas.

4. El nivel necesario de reducción de emisiones no puede hacerse sin una transición justa a un cambio profundo del modelo de producción y consumo, que incluye un cambio de matriz energética hacia energías limpias, pero que a la vez no ocupe territorios indígenas o indispensables para la agricultura, la seguridad y la soberanía alimentaria. La transición también debe ser justa con los trabajadores y no destruir empleos sin la creación de más empleos decentes y una política pública para re-insertar a los trabajadores de los viejos empleos en el nuevo tipo de empleo decente hoy necesario.

5. Exigimos justicia climática. El que más ha dañado a la Madre Tierra tiene la obligación de reducir más sus emisiones, reparar el daño y transferir apoyos financieros y tecnológicos a los países del Sur, para enfrentar el problema. Los apoyos financieros y tecnológicos no deben ser préstamos, sino reparaciones y reconocimiento de la deuda ambiental. Tampoco deben tener otra condicionalidad que usarlos para mitigar el cambio climático, adaptarse y enfrentar los daños sociales, económicos y ambientales causados por este. Estos recursos no deben ser manejados por el Banco Mundial ni ninguna de las Instituciones financieras internacionales y la banca privada, que han estado promoviendo el modelo neoliberal y depredador.

6. La crisis climática no sólo tiene causas claras, sino responsables evidentes: los países altamente industrializados y sus empresas transnacionales Nadie debe evadir su responsabilidad pero debe ratificarse el principio de la Convención, “todos somos responsables, pero dichas responsabilidades son diferenciadas”.

7. Nos oponemos a las falsas soluciones: Mercados de carbono y de la biodiversidad, agrocombustibles, represas, captación y almacenamiento de carbono y biochar. Nos oponemos a la mercantilización de la vida, la solución está en enfrentar las causas sistémicas en la forma de producir y de consumir.

Hay que reforestar con plantas nativas, usando prácticas ancestrales de los pueblos indígenas y comunidades campesinas y mujeres, evitar la deforestación y degradación de suelos, generada por la misma explotación de los bosques y extracción de recursos naturales de las selvas, es necesario un pleno respeto a los derechos de las comunidades que los habitan, respetando la Convención de las Naciones Unidas para Eliminación de todas las Formas de Discriminación de las Mujeres (CEDAW) y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIPs), especialmente de los pueblos indígenas y poblaciones tradicionales que nos dan ejemplo del manejo sustentable de sus bosques, se debe respetar la consulta libre, previa e informada para cualquier acción en sus territorios.

a) El programa REDD (Reducción de Emisiones por Degradación y Deforestación) no cumple con estos requisitos, aunque se le agreguen versiones que lo disimulan. Su objetivo es garantizar los derechos de los “inversionistas”, por encima de los derechos de los pueblos que habitan en los territorios. Mientras que los derechos del tenedor del bono se dirimen en tribunales penales o comerciales que sí tienen mecanismos reales y efectivos para hacerse cumplir, no sucede lo mismo con los derechos humanos.

b) REDD tiene como objetivo incorporar al mercado las tierras fértiles, ricas en agua y recursos naturales, para lo que diseñan contratos comerciales que buscan el control del territorio por parte de quien aporta los fondos, violando la soberanía territorial e impidiendo que las comunidades que lo habitan lo usen para su vida cotidiana, a pesar de que todos saben que los que desforestan y degradan los suelos no son las comunidades y pueblos indígenas sino las compañías mineras, madereras, agroindustrias y petroleras. En suma, constituye una contra-reforma agraria a escala global. Por todas estas razones, consideramos que REDD es una más de las falsas soluciones y rechazamos su implementación.

c) Los Bonos de Carbono no reducen las emisiones, han sido un mecanismo para compensar el incumplimiento de los compromisos de reducción de emisiones por parte de los países del Norte con la compra de derechos de emisión de otros países.

8. Vemos con profunda indignación las tácticas de los países industrializados que pretenden acabar con el protocolo de Kioto y la convención y que utilizan las promesas de financiamiento para quebrar voluntades, dividir grupos como el G 77 + China, aislar a Bolivia y a los países del ALBA, culpándolos del fracaso de la COP16. Los verdaderos culpables de este fracaso son los países que continúan promoviendo falsas soluciones.

Lo único que les interesa a algunos países del Norte del Protocolo de Kioto es la base jurídica de los mercados de carbono. Por ello quieren pasarla al texto de negociación del grupo de Acción Cooperativa a Largo Plazo (AWG-LCA). Esta es una demostración más del intento de algunos países de evadir compromisos de reducción de emisiones y a la vez asegurar la continuidad y expansión de los mecanismos basados en el mercado, incluso después de poner fin a Kioto.

Nos oponemos a las tentativas de no implementar el segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kioto. Estamos en riesgo de que se revierta lo logrado en 18 años de negociaciones, en especial, la pérdida de principios de justicia que se habían ganado en la Convención. Más aún, de que se destruya el marco de negociaciones multilaterales sobre el cambio climático en la ONU y quedemos a merced de las grandes corporaciones y sus gobiernos. Con la aprobación del acuerdo de Copenhague se aceptan los mecanismos excluyentes de negociación. El proceso en Cancún ha sido antidemocrático, excluyente y poco transparente, tanto con los gobiernos como con los pueblos, muestra de ello es la expulsión de observadoras y observadores de la sociedad civil de las negociaciones por manifestar su rechazo a las falsas soluciones.

9. Tenemos propuestas de fondo y viables, contenidas en el Acuerdo de los Pueblos, las hemos expresado a la opinión pública y a los gobiernos, pero muchos gobiernos están entrampados en el discurso de los acuerdos viables, es decir que sean aceptables para los que sólo piensan en sus negocios, más aún en hacer nuevos negocios. El enfoque de los movimientos sociales es otro, es la evidencia del drama que ya se vive en algunos lugares por la crisis climática que rápidamente tiende a profundizarse y extenderse. Exigimos soluciones reales que no pueden dejarse al mercado, por el contrario son responsabilidad de los gobiernos.

10. Lograr la sobrevivencia de nuestra Madre Tierra y de la vida en ella, implica disminuir drásticamente las emisiones adoptando compromisos vinculantes y creando un tribunal que sancione fuertemente a los que no cumplan. Esto desde la perspectiva de Justicia Climática, implica responsabilidades diferenciadas, fondos de apoyo público nacionales y extranjeros (no crédito) como pago al daño causado y no manejados por el Banco Mundial.

* Transitar con justicia a un nuevo modelo de producción y consumo no desarrollista,
* Límites crecientes a todas las formas de depredación de la naturaleza,
* Transición a una nueva matriz energética,
* Privilegiar los mercados locales que evitan una gran emisión de gases de efectos invernadero asociados a la importación y exportación. El libre mercado global afirma que abarata los productos al consumidor, pero si se interiorizaran los costos ambientales se vería que lo barato sale caro.
* Un nuevo, o mejor dicho ancestral, modelo de producción agrícola, silvícola y ganadero basado en la producción ecológica y orgánica familiar para mercados locales y que tienda a la seguridad y soberanía alimentaria, con semillas criollas. Con políticas públicas y apoyos adecuados los campesinos no sólo puede alimentar a la humanidad, sino además colaborar significativamente a bajar emisiones.
* Todas las verdaderas soluciones incluyen pleno respeto a todos los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, ambientales, culturales, de los pueblos indígenas y de género.

Nuestras demandas forman parte de el torrente de luchas que contra el libre comercio y el modelo neoliberal se han librado a escala mundial en movilizaciones paralelas a las reuniones del G 20, La OMC y las negociaciones de TLC

Nos comprometemos a:

- Continuar caminando en la construcción de un movimiento fuerte multisectorial y unificado en la defensa de la naturaleza a través de la concientización, la educación y la organización desde la base.

- Profundizar en nuestras propuestas que se reflejan en el Acuerdo de Cochabamba.

- Evaluar las posibilidades y modalidades de una consulta popular, la conveniencia de una nueva Cumbre de los Pueblos, así como otras formas de involucramiento de nuevos sectores populares.

- Aumentar la organización y presión sobre nuestros gobiernos nacionales y a nivel global

Cambiemos el Sistema, no el Clima!

Fuera el Banco Mundial del Clima!

Fuente: Notas Rebeldes

Wikileaks y los nuevos dilemas del espionaje internacional





Una primera lectura de algunos de los más de 250 mil cables diplomáticos secretos del Departamento de Estado revelados recientemente en el sitio web de Wikileaks nos da una idea del alcance, naturaleza, métodos y entramado del espionaje internacional que practica Estados Unidos.


Los documentos, puestos al alcance de cualquier usuario de internet, no sólo revelan las prioridades estratégicas en las doctrinas actuales de seguridad estadunidense, sino también los métodos de inteligencia actuales que revaloran el espionaje humano ante las limitaciones que la parafernalia tecnológica ha mostrado en los campos de batalla de Irak y Afganistán.

Esta revaloración implica un incremento en los departamentos de operaciones clandestinas de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos y un esfuerzo por balancear la inteligencia humana con la tecnológica en los contextos, según Estados Unidos, de proliferación de armas de destrucción masiva, terrorismo, insurgencias armadas y crimen organizado.

En el mar de documentos revelados por Wikileaks, aparecen órdenes para evaluar, por ejemplo, el estado anímico de las tropas de las fuerzas multinacionales de la Organización de las Naciones Unidas en Sudán, averiguar los planes de operación militar y monitorear el contacto de los funcionarios de la ONU con el gobierno o con los rebeldes de ese país, localizados en el Noreste de África.

El caso de Sudán, contenido en un documento secreto del Departamento de Estado firmado por la secretaria Hillary Clinton, está catalogado dentro de los asuntos cruciales de corto plazo. Las órdenes para investigar el desarrollo de las fuerzas de mantenimiento de la paz en Sudán no se limitan a operaciones de inteligencia in situ en ese país del Noreste africano, también abarcan 19 países, entre los que se incluyen México y Costa Rica, además de China, Egipto, Francia, Indonesia, Japón, Libia, Rusia, Turquía y Uganda, sólo por mencionar algunos.

El hecho de que éstos sean los dos únicos países de América Latina que están integrados en la agenda de espionaje de Estados Unidos para todos los funcionarios de la ONU revela que México y Costa Rica no sólo son puestos relevantes en el sistema de la ONU, sino que siguen siendo naciones con una concentración elevada de operaciones internacionales de espionaje. Eso implica que los sistemas de contrainteligencia de otros países sujetos al espionaje estadunidense tengan también una actividad intensa en México.

El documento, expedido por el Departamento de Estado, con fecha del 31 de julio de 2009, establece que el gobierno estadunidense ha decidido modificar la Directiva Nacional de Colección de Inteligencia Humana sobre las Naciones Unidas, aprobada en 2004 durante la administración del presidente George Bush. La directiva es una reconsideración de los aspectos estratégicos de corto, mediano y largo plazo de las operaciones diplomáticas y militares de la ONU.

Estados Unidos está obviamente preocupado por los temas de seguridad en Somalia, Afganistán, Irán, Corea del Norte e Irak, así como en asuntos estratégicos, como la reforma al Consejo de Seguridad de la ONU, el proceso de paz en el Medio Oriente y la proliferación de armas de destrucción masiva.

La orden establece que los agentes de inteligencia deberán recopilar toda suerte de información personal de los funcionarios y agentes vinculados con operaciones de la ONU: teléfonos, directorios telefónicos, listas de contactos de correo electrónico, direcciones electrónicas, URL de los sitios de internet, número de las tarjetas de crédito, número de las cuentas de viajero frecuente, horarios de trabajo y otros datos importantes.

El carácter reciente de los cables revelados por Wikileaks permite conocer algunas de las decisiones y procedimientos recientes en materia de inteligencia y contrainteligencia de Estados Unidos y sus efectos en una multitud de naciones investigadas, algo que los periodistas o ciudadanos que siguen procedimientos normales de desclasificación y libertad de información no habían logrado hasta ahora.

Al redactar estas líneas, la cantidad y calidad de los documentos disponibles no permitía aún evaluar de manera integral algunos de los secretos del espionaje hacia México y otros países de América Latina. Sin embargo, algunos cables muestran que las agencias de inteligencia están interesadas en saber no sólo detalles privados, sino problemas sicológicos e incluso fisiológicos, que pueden alterar el comportamiento de presidentes o de sus cónyuges.

Ése es el caso, por ejemplo, de la orden firmada también por la secretaria Clinton el 31 de diciembre de 2009 para investigar el estado de la enfermedad gastrointestinal del ahora difunto expresidente Néstor Kirchner, si tomaba medicamentos y si era propenso a cambios emocionales extremos. El mismo cable, dirigido a la embajada de Estados Unidos en Argentina, explicaba que el Departamento de Estado necesitaba examinar la dinámica interpersonal entre Kirchner y su esposa Christina, y el nivel en la que la presidenta argentina compartía o delegaba decisiones a su esposo.

El contenido de otro cable secreto, fechado el 18 de noviembre de 2009, podría tener aplicaciones no sólo en los casos de agentes desertores, sino también en aquellos casos de periodistas amenazados de muerte que piden asilo en embajadas o consulados de Estados Unidos. El cable nombra como walk-ins a desertores o a individuos que piden asilo, y describe los procedimientos que debe tomar el personal diplomático para interrogarlos y evaluar si ellos tienen un valor para los servicios de inteligencia o contrainteligencia, si presentan un riesgo a la seguridad estadunidense o si necesitan protección inmediata. Los funcionarios diplomáticos, establece el documento, deben estar preparados para mostrar tarjetas en seis lenguajes “de interés”, incluido el español, a los walk-ins que no hablan inglés.

El cable alerta a los funcionarios de la posibilidad de que los walk-ins estén en una situación de riesgo o de que sean personas perturbadas mentalmente, vendedores de información secreta, provocadores de servicios de inteligencia extranjeros o agentes de organizaciones terroristas.

Analizar los 250 mil documentos completos significará, sin duda, una revelación profunda de los métodos de inteligencia táctica y estratégica del Departamento de Estado, apenas una de las instituciones que componen la comunidad de espionaje de Estados Unidos.

Es evidente que la revelación de esos documentos ha ocurrido cuando aún las políticas y operaciones descritas ahí están frescas y sus efectos siguen vigentes. El daño posible a los servicios de inteligencia estadunidense es claro, aunque aún no puede determinarse su alcance verdadero. Ninguno de los cables revelados hasta el momento tiene el carácter de secreto máximo, aunque abundan los documentos considerados “secretos” cuya divulgación no autorizada podría ocasionar un daño grave a la seguridad nacional estadunidense.

Una buena parte de los documentos está dedicada a evaluar el reto que presenta Irán para la seguridad de Estados Unidos y sus aliados. Al analizar los documentos de Wikileaks, el Jerusalem Post señala que la revelación no puso en riesgo a Israel y que más bien le ayudó a poner en claro las diferencias con el gobierno del presidente Barack Obama. Éste sostiene, según el Jerusalem Post, que el acuerdo de paz entre Palestina e Israel es un paso necesario para enfrentar con éxito a Irán. Israel considera, por el contrario, que enfrentar a Irán facilitaría la firma de un acuerdo de paz con Palestina.

El conflicto con Irán, reflejado en los documentos, ha llevado a Estados Unidos a encaminar una alianza con China, informándole que una compañía de Hong Kong ha ofrecido la venta a Irán de artefactos ópticos rusos utilizables en la fabricación de misiles. Ésos y otros secretos de las relaciones internacionales de Estados Unidos han quedado expuestos de un día para otro.

Irritado por la gigantesca exposición de sus secretos diplomáticos, el gobierno estadunidense ha empezado una difícil tarea de reducción de daño. Sin confirmar el contenido de los cables secretos hechos públicos, Washington ha justificado su política actual al comentar que los documentos revelan la preocupación real de Estados Unidos por la “amenaza” que representa Irán para la comunidad internacional. En tanto, el conflicto con Irán se agrava día con día. Los documentos de Wikileaks aparecieron en un contexto difícil y violento. Un día después de la revelación de los cables secretos, uno de los principales científicos nucleares de Irán fue asesinado con un coche bomba en las calles de Teherán.

Mientras, Obama y el procurador Eric Holder han anunciado que el gobierno de Estados Unidos empezará una investigación judicial contra Wikileaks. Aún está por verse hasta dónde llega ese proceso. Lo único que por el momento queda claro es que, como nunca antes en la historia contemporánea, los secretos de las agencias de inteligencia habían quedado tan expuestos en una forma tan masiva como repentina.

*Especialista en Fuerzas Armadas y seguridad nacional; egresado del Centro Hemisférico de Estudios de la Defensa, de la Universidad de la Defensa Nacional en Washington

Contralínea 212 / 12 de diciembre de 2010

Fuente: Contralínea
Difusión: AMLOTV

Cancún, Cambio Climático y WikiLeaks


Publicado el 9 de diciembre de 2010

Por Amy Goodman

Cancún, México. Esta semana, se llevan a cabo aquí en Cancún, bajo el auspicio de las Naciones Unidas, negociaciones de vital importancia para revertir el calentamiento global provocado por los seres humanos. Se trata de la primera reunión de gran importancia desde el fracaso de la Cumbre de Copenhague del año pasado y se desarrolla al término de la década más calurosa de que se tenga registro. Aunque es mucho lo que está en juego, las expectativas son muy pocas y según hemos sabido gracias a los cables diplomáticos clasificados publicados por WikiLeaks recientemente, Estados Unidos, el mayor contaminador de la historia del planeta, está involucrado en lo que un periodista ha llamado aquí “un negocio muy, muy sucio.”

Un negocio sucio de verdad. El año pasado en Copenhague, apenas arribó a la ciudad, el Presidente Barak Obama logró aislar del resto de la cumbre a un grupo selecto de países, al que sólo se podía acceder con invitación, para negociar lo que se dio a conocer como el “Acuerdo de Copenhague.” Este acuerdo esboza un plan para que los países “se comprometan” públicamente a reducir las emisiones de carbono, al tiempo que aceptan comprometerse a algún tipo de proceso de verificación. También, según este acuerdo, los países ricos y desarrollados se comprometerían a pagar miles de millones de dólares a países pobres en vías de desarrollo para ayudarlos a adaptarse al cambio climático y para que tengan economías basadas en energías ecológicas en su camino hacia el desarrollo. Puede que esto suene bien, pero en realidad el acuerdo fue diseñado para reemplazar al Protocolo de Kyoto, un tratado vinculante a nivel mundial que cuenta con más de ciento noventa países signatarios. Llama la atención que Estados Unidos nunca lo haya firmado.

Los cables del Departamento de Estado estadounidense publicados por WikiLeaks ayudan a esclarecer lo que sucedió. Uno de los principales críticos de los países desarrollados en la etapa previa a la cumbre de Copenhague fue el Presidente Mohamed Nasheed de la República de Maldivas, un país formado por pequeñas islas en el Océano Índico, quien finalmente suscribió el Acuerdo de Copenhague. Un memorando secreto del Departamento de Estado de EE.UU. filtrado a través de WikiLeaks, fechado 10 de febrero de 2010, resume las consultas que hizo el entonces recientemente nombrado embajador de Maldivas en Estados Unidos, Abdul Ghafoor Mohamed. El memorando informa que durante su encuentro con el enviado especial adjunto de Estados Unidos para el cambio climático Jonathan Pershing, el embajador dijo:

“A Maldivas le gustaría que los países pequeños como Maldivas que están en la primera línea del debate sobre el cambio climático, reciban una ayuda concreta por parte de las economías mayores. De esa manera, otros países se darían cuenta de que pueden obtener ventajas a partir de su expresión de conformidad”. Mohamed pidió cincuenta millones de dólares para desarrollar proyectos tendientes a proteger Maldivas del aumento del nivel del mar.

Pershing figura en un memorando relacionado al de Maldivas, y fechado una semana después, que refiere a una reunión que tuvo con Connie Hedegaard, Comisaria Europea de Acción por el Clima que desempeñó un papel clave en Copenhague, al igual que ahora en Cancún. Según el memorando “Hedegaard sugirió que los países de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por sus silgas en inglés) ‘podrían ser nuestros mejores aliados’ ya que necesitan financiamiento.” En otro memorando, fechado 17 de febrero de 2010, se informó que “HEDEGAARD respondió que debemos hacer algo respecto a los países que no cooperan, como Venezuela o Bolivia.” Las declaraciones provenían de una reunión con el Asesor Adjunto de Seguridad Nacional para Asuntos Económicos Internacionales Michael Froman. El memorando continúa diciendo: “Froman estuvo de acuerdo en que necesitamos neutralizar, cooptar o marginar a estos y otros países como Nicaragua, Cuba o Ecuador.”

El mensaje es claro: Si juegan con Estados Unidos, recibirán ayuda. Si se oponen, recibirán castigo.

Aquí, en Cancún, pregunté a Jonathan Pershing y al principal negociador estadounidense y enviado especial para el cambio climático Todd Stern acerca de los memorandos y acerca de si el papel de Estados Unidos equivalía a soborno o democracia: “Se discute mucho aquí, dentro y fuera de la cumbre, acerca de la coerción que se ejerce tanto para que los países firmen el acuerdo como para castigar a aquellos que no lo firman, como Bolivia y Ecuador. La pregunta que va y viene es: ‘¿Esto es soborno o democracia?’ ¿Qué podemos esperar de esto? ¿Cuáles son sus comentarios acerca de las publicaciones de WikiLeaks?”

Stern respondió: “Acerca de las publicaciones de WikiLeaks, en sí mismas, no tengo comentarios, es la postura del gobierno de Estados Unidos. En relación a su pregunta más amplia, le contaré una breve anécdota. Ha de recordarse una de las intervenciones más enérgicas, elocuentes y fuertes de la noche final de la Cumbre de Copenhague del año pasado, cuando el ministro de Noruega, Eric Solheim, se puso de pie tras haber sido acusado directamente de que Noruega incurría en soborno por ser tan generosos en sus contribuciones de asistencia para paliar los efectos del cambio climático. Solheim se puso de pie y dejó sin argumentos a quien había sugerido tal cosa, al decirle que no podía, por un lado, pedir ayuda y exponer una sólida causa legítima de necesidad de asistencia por el cambio climático; y por otro lado darnos la espalda y acusarnos de soborno. Si desean acusarnos de soborno, eliminemos entonces la causa de cualquier acusación de soborno, eliminemos el dinero. Estuve completamente de acuerdo con él en ese momento y lo sigo estando ahora.”

Le pregunté: “Entonces ¿qué sucede con los países que fueron castigados? Bolivia y Ecuador...”

Y Stern dijo: “Pasemos a la próxima pregunta.”

El moderador dijo: “Creo que pasaremos a la próxima pregunta, por este otro lado de la sala...”

Sí, esta pregunta se refería a los países a los que Estados Unidos retiró el dinero de asistencia destinado a minimizar los efectos climáticos, como Ecuador y Bolivia, por oponerse al Acuerdo de Copenhague. Tanto él, como Pershing, como el moderador ignoraron la pregunta.

Sin embargo, Pablo Solón, embajador de Bolivia para las Naciones Unidas, sí tiene una respuesta. Solón dijo que los hechos hablan por sí mismos: “Sólo puedo referirme a los hechos, porque una cosa que puedo decir respecto a las publicaciones de WikiLeaks es que no contienen hechos, por tanto no quiero juzgar a ningún país en base a eso, pero lo que les puedo asegurar es que han cortado la asistencia a Bolivia y Ecuador. Eso es un hecho. Además lo dijeron muy claramente: ‘Vamos a cortarla porque ustedes no apoyan el Acuerdo de Copenhague.’ Y eso es chantaje.” El Embajador Solón no se muestra optimista respecto al resultado de las negociaciones que se desarrollan en Cancún.

Solón dijo: “Los compromisos que se plantean en este momento implican un aumento de la temperatura de cuatro grados Celsius. Eso es una catástrofe para la vida humana y para la Madre Tierra”.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2010 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Fernanda Gerpe, Gabriela Díaz Cortez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 650 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 250 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Fuente: Democracy Now

Bolivia denuncia que texto de Cancún es copia de Copenhague


El jefe de la delegación de Bolivia en la XVI Cumbre sobre cambio climático que se está realizando en Cancún (COP16), Pablo Solón, denunció este viernes que el texto emitido por los países industrializados para la resolución de la conferencia, “es prácticamente una copia del texto emitido en Copenhague”, en el que no se llegaron a cuerdos puntuales.

Solón declaró que existe "confusión y preocupación" tras una larga noche de negociaciones para tratar de cerrar la reunión con un acuerdo en las próximas horas, pero que después de haber tenido este texto en sus manos, está aún más intranquilo en relación al futuro del ecosistema.

“El texto de los países desarrollados es prácticamente el mismo que presentó Estados Unidos (EE.UU) la cumbre de Copenhague (...) se presenta de forma más elaborada pero es prácticamente lo mismo”, señaló en una rueda de prensa.

Recalcó que el texto "hizo que aumentara la confusión entre las delegaciones que hay aquí", puesto que no se tomaron en cuenta la mayoría de las observaciones realizadas por los países en desarrollo como Bolivia y Venezuela.

La corresponsal de teleSUR en México, Aissa García, señaló que Solón afirmó que no se habían considerado ni las emisiones de gases producidas por las guerras y el armamentismo, ni tampoco se especificó en cuanto a los acuerdos de transferencia de tecnología.

“A Bolivia no se le dio la oportunidad de participar en la reunión informal (…) no se le concedió el derecho de palabra”, agregó García.

Horas antes, se dio a conocer que en la cumbre se había acordado la creación de un Fondo Verde para países en desarrollo, no obstante, García reiteró que las delegaciones aún no han especificado cómo será el proceso de fideicomiso ni el Consejo Administrativo del mismo, por lo que continúa en estatus de debate.

Por otro lado, en la conferencia de prensa Solón también subrayó que su país no abandonó en ningún momento las negociaciones en torno al tema de deforestación y que aún sostiene la posición en pro de la preservación de bosques.

"No sé de dónde corre ese rumor, no nos hemos retirado", reiteró.

En caso de que la posición de los países industrializados sea la misma que la del año pasado, el protocolo de Kyoto, firmado en 1997, se vencería el próximo 2012 y no contaría con una extensión de vigencia.

El Protocolo de Kyoto, que Estados Unidos, el mayor emisor de gases nocivos a la atmósfera, resiste suscribir, demanda la reducción de emisiones de gases venenosos hasta que la temperatura global se reduzca en un grado centígrado, cuya fecha tope sería el 2020.

Los países en desarrollo buscan en la COP 16 que las reducciones de gases de efecto invernadero, que causan el calentamiento global, sean obligatorias, luego de que en el “acuerdo” de Copenhague se le permitió a los países desarrollados ofertar reducciones insuficientes de gases de efecto invernadero.

Esas metas, basadas en compromisos voluntarios e individuales, violan la integridad ambiental de la Tierra y conducen al planeta a un aumento de alrededor de 4 grados centígrados.

Fuente: TeleSur

Jyri Jakkola y Alberta Cariño crimen impune




Los defensores de derechos humanos Jyri Jakkola y Alberta Cariño fueron asesinados el 27 de abril de 2010 en una emboscada contra la caravana humanitaria que se dirigía a San Juan Copala, Oaxaca, México. El objetivo de los activistas era llevar alimentos y medicinas al pueblo triqui sitiado por grupos paramilitares. El ataque ocurrió en las inmediaciones de la comunidad La Sabana, controlada por el grupo armado Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort).

No maten al mensajero por revelar verdades incómodas*



Julian Assange**

En 1958, el joven Rupert Murdoch, para entonces propietario y editor del australiano The News de Adelaide, escribió: “En la carrera entre el secreto y la verdad, parece inevitable que la verdad siempre triunfará”.


Su observación quizás reflejaba la revelación de su padre, Keith Murdoch, de que tropas australianas estaban siendo sacrificadas innecesariamente por incompetentes comandantes británicos en las playas de Galípoli. Los británicos trataron de callarlo, pero Keith Murdoch no fue silenciado y sus esfuerzos pusieron fin a la desastrosa campaña de Galípoli.

Casi un siglo más tarde, Wikileaks también publica sin miedo hechos que deben ser revelados.

Crecí en una ciudad rural de Queensland, donde la gente decía su opinión sin rodeos. Se desconfiaba de los grandes gobiernos, como de algo que podría ser corrompido si no se le observaba cuidadosamente. Los días oscuros de la corrupción en el gobierno de Queensland antes de la investigación de Fitzgerald son testimonio de lo que sucede cuando los políticos amordazan los medios que informan la verdad.

Estos recuerdos se han quedado conmigo. Wikileaks fue creada en torno a estos valores fundamentales. La idea, concebida en Australia, era utilizar las tecnologías de internet como nuevas formas de informar la verdad.

Wikileaks acuñó un nuevo tipo de periodismo: el científico. Trabajamos con otros medios de comunicación para traer las noticias a la gente, pero también para demostrar que son veraces. El periodismo científico le permite leer una noticia, luego hacer click en línea para ver el documento original en el que se basa. De esa manera, usted puede juzgar por sí mismo: ¿es verdadera la historia? ¿El periodista reportó con precisión?

Las sociedades democráticas necesitan medios de comunicación fuertes y Wikileaks es parte de dichos medios. Los medios de comunicación ayudan a mantener la honestidad de los gobiernos. Wikileaks ha revelado algunas verdades sobre las guerras de Irak y Afganistán, y ha publicado primicias sobre la corrupción corporativa.

La gente ha dicho que soy antiguerra: para que quede claro, no lo soy. A veces, las naciones necesitan ir a la guerra, y hay guerras justas. Pero no hay nada más equivocado que un gobierno que miente a su población acerca de las guerras; a continuación pide a esos mismos ciudadanos poner sus vidas y sus impuestos para costear esas mentiras. Si la guerra está justificada, entonces digan la verdad y el pueblo decidirá si la apoya.

Si usted ha leído en alguno de los diarios las notas de la guerra en Afganistán o en Irak, alguno de los cables de diplomáticos de Estados Unidos o cualquiera de las historias sobre las que Wikileaks ha informado, considere lo importante que es para todos los medios de comunicación poder informar sobre estos temas libremente.

Wikileaks no es la única publicación que ha revelado los cables diplomáticos estadunidenses. Otros medios de comunicación, incluyendo The Guardian, The New York Times, El País y Der Spiegel, también lo han hecho.

Sin embargo, es Wikileaks, como coordinador de estos otros grupos, la que ha recibido los ataques y acusaciones más violentos del gobierno estadunidense y sus acólitos. He sido acusado de traición a la patria, a pesar de que soy un australiano, no un ciudadano de Estados Unidos. Ha habido decenas de llamadas serias en ese país para que yo sea “liquidado” por las fuerzas especiales estadunidenses. Sarah Palin dice que debo ser cazado como Osama bin Laden; un proyecto de ley republicano, que espera en el Senado de Estados Unidos, pretende declararme una “amenaza trasnacional” y que se me trate en consecuencia. Un asesor de la oficina del primer ministro canadiense ha pedido en la televisión nacional que yo sea asesinado. Un bloguero estadunidense ha pedido que mi hijo de 20 años de edad, aquí en Australia, sea secuestrado y herido nada más y nada menos que para llegar a mí.

Y los australianos deben observar, sin ningún orgullo, la vergonzosa complacencia hacia estas expresiones por parte de la primera ministra de Australia, Julia Gillard, y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, quienes no han manifestado ni una palabra de crítica en contra de los otros medios de comunicación. Esto se debe a que The Guardian, The New York Times y Der Spiegel son antiguos y grandes, mientras que Wikileaks es aún joven y pequeña.

Somos los de abajo (underdogs). El gobierno de Gillard está tratando de matar al mensajero porque no quiere que la verdad sea revelada, incluyendo información sobre sus propias relaciones diplomáticas y políticas.

¿Ha habido alguna respuesta por parte del gobierno australiano a las numerosas amenazas públicas de violencia contra mí y el personal de Wikileaks? Uno podría haber pensado que un primer ministro de Australia estaría defendiendo a sus ciudadanos contra semejantes cosas, pero sólo ha habido afirmaciones de ilegalidad totalmente sin fundamento. La primera ministra y, especialmente, el fiscal general están obligados a cumplir sus funciones con dignidad y por encima de la refriega. Tenga por seguro que estos dos quieren salvar sus propios pellejos. No lo lograrán.

Cada vez que Wikileaks publica la verdad sobre los abusos cometidos por las agencias de Estados Unidos, los políticos australianos cantan un coro demostrablemente falso, acompañando al Departamento de Estado: “¡Pondrás en riesgo vidas! ¡Seguridad nacional! ¡Se pondrán en peligro las tropas!”. Luego dicen que no hay nada de importancia en lo que Wikileaks publica. No pueden ser ciertas ambas cosas. ¿Cuál es?

No es ninguna. Wikileaks tiene una historia editorial de cuatro años. Durante ese tiempo, hemos cambiado gobiernos enteros, pero ni una sola persona, que se sepa, ha sido dañada. Sin embargo, Estados Unidos, con la complicidad del gobierno australiano, ha matado a miles de personas tan sólo en los últimos meses.

El secretario de Defensa estadunidense, Robert Gates, admitió, en una carta al Congreso, que ninguna fuente de inteligencia o métodos importantes habían sido comprometidos por la publicación de los diarios de la guerra en Afganistán. El Pentágono afirmó que no había evidencia de que los reportes de Wikileaks hubieran causado daño a nadie en Afganistán. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Kabul dijo a CNN que no pudo encontrar una sola persona que necesitara protección. El Departamento de Defensa australiano dijo lo mismo. Ningún soldado ni fuente australianas han sido perjudicados por todo lo que hemos publicado.

Nuestras publicaciones están lejos de ser insignificantes. Los cables de diplomáticos estadunidenses revelan algunos datos alarmantes:

Estados Unidos ha pedido a sus diplomáticos robar material y datos personales e información de funcionarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de grupos de derechos humanos, incluyendo el ADN, huellas digitales, escaneos de iris, números de tarjetas de crédito, contraseñas de internet y fotos de carné, en violación de tratados internacionales. Presumiblemente, los diplomáticos australianos en la ONU podrían ser objeto también de este espionaje.

El rey Abdullah de Arabia Saudita pidió a los funcionarios de Estados Unidos en Jordania y Bahréin que el programa nuclear iraní sea detenido por cualquier medio disponible.

La investigación británica sobre la guerra en Irak fue amañada para proteger “los intereses de Estados Unidos”.

Suecia es un miembro encubierto de la OTAN; el intercambio de inteligencia que hace con Estados Unidos se le oculta al Parlamento.

Estados Unidos está presionando para hacer que otros países reciban a los liberados de la prisión de Bahía de Guantánamo. Barack Obama aceptó reunirse con el presidente de Eslovenia, sólo si Eslovenia recibía un prisionero. A nuestro vecino del Pacífico, Kiribati, se le ofrecieron millones de dólares para aceptar detenidos.

En su histórico fallo en el caso de los papeles del Pentágono, la Corte Suprema de Estados Unidos dijo que sólo una prensa libre y sin restricciones puede exponer efectivamente los engaños del gobierno. La tormenta desatada alrededor de Wikileaks hoy refuerza la necesidad de defender el derecho de todos los medios de comunicación a revelar la verdad.

*Publicado por The Australian el 7 de diciembre de 2010

**Periodista, programador y activista por el derecho a la información; director de Wikileaks

Fuente: Contralínea
Difusión: AMLOTV