viernes, 24 de octubre de 2008

"... Si se entiende ¿verdad?"

De la Lámpara de Diógenes:

Eran las seis de la mañana, el Hemiciclo a Juárez parecía un solitario y gran témpano de hielo. A esa hora soplaba un viento frío que se clavaba como agujitas en la cara y manos. Un hombre llegó y se instaló en el centro del monumento y esperó. Quince minutos después llegaba la primera brigada, que se desplazó el miércoles pasado desde, lo que ellos llaman ahora "Yunqueland", o sea León, Guanajuato a la Ciudad de México -"Puro panista hay allá"- me dice Yazmín una de sus más aguerridas integrantes. El tiempo pasó y la hora acordada para la cita llegó, eran las siete de la mañana y de las casi doce mil personas que votaron a favor de la movilización, ahí mismo apenas unas horas antes, sólo se presentaron poco más de cuatro mil. Andrés Manuel López Obrador llegó a las siete con treinta y cinco minutos y no se dirigió a los presentes.




Claudia Sheinbaum tomó el micrófono para decir -"Pues vámonos, que las brigadas vayan a los puntos donde se ubicaron hace seis meses" y preguntó "¿se acuerdan dónde era?"- algunos dijeron sí, otros ni contestaron porque no sabían. Y así en medio de una espectacular desorganización los ciudadanos, con el firme compromiso adquirido una noche antes, encaminaron sus pasos para cercar el Senado de la República.





Una vez ubicados en los puntos estratégicos, López Obrador se instaló lo más cerca a la vieja casona de Xicoténcatl a esperar que le otorgaran audiencia. Eso nunca sucedió.



Poco a poco las columnas de ciudadanos en resistencia civil pacífica comenzaron a engrosarse porque más de sus integrantes llegaron en el transcurso del día. El frío matutino se había disipado y el sol calentaba rápidamente el ambiente, por lo que las chamarras, sueters y bufandas eran reemplazadas por sombreros, cachuchas y sombrillas.




Andrés Manuel seguía rodeado de docenas de reporteros y camarógrafos de todos los medios de comunicación, hasta las "estrellitas marineras" del periódico La Jornada se encontraban ahí como el omnipresente Jaime Avilés y el muy bien peinado Julio Hernández López.





De repente una pequeña columna de mujeres brigadistas salió hacia la Torre del Caballito, donde se ubican las oficinas del Senado, para apoyar a la también reducida brigada comandada por Claudia Sheinbaum, la misma que fue golpeada y removida en abril pasado para que Senadores del PRI y PAN pudieran acceder a la sede alterna. En esta ocasión sucedió lo mismo, después de que un par de camiones de lujo cargado de Senadores y escoltados por diez "pick ups" llenas de Policia Federal Preventiva (PFP) que estuvieron dando vueltas por las inmediaciones del Senado sin lograr entrar por el fuerte cerco ciudadano apostado en las bocacalles principales que rodean el callejón de Xicoténcatl, los escoltados senadores se dirigieron a la Torre Caballito que se encontraba resguardada por miles de elementos de la PFP y por el mismo secretario de Seguridad Pública Federal Genaro García Luna, que con su fuerza, toletes y escudos lograron remover en un santiamén a las pocas personas que se encontraban bloqueando los accesos de entrada y así fue como legisladores del PRI y PAN lograron introducirse a sesionar.




Eran cerca de las doce del día cuando se tomó la decisión de marchar hacia las oficinas ubicadas en Reforma número 10. A esa hora la gran columna de más de diez mil personas encabezadas por el presidente legítimo se dirigió hacia allá.






La Sesión había dado inicio y una vez arribadas todas las brigadas sólo le quedaba esperar. De un camión sacaron unas enormes bocinas donde se escuchaba la votación de los Senadores y miles se reunieron alrededor del camión a escuchar, otros pocos prefirieron escuchar a la Jarana que Jesusa Rodríguez había subido al templete móvil para "entretener" a los menos.



Eran momentos decisivos, los siete dictámenes que integran la reforma energética fueron aprobados en lo general y en lo particular con el voto en contra de sólo cuatro senadores perredistas –Ricardo Monreal, Yeidckol Polevnsky, Salomón Jara y Rosalinda López– y dos del PT –Rosario Ibarra y Francisco Javier Obregón. Los demás, incluidos Dante Delgado y Pablo Gómez quien días antes en asamblea dijo -"Nosotros no nos representamos a nosotros mismos, los representamos a ustedes, el pueblo de México."- no estuvieron a la altura y se comportaron como cualquier politico que defiende sólo los intereses de su partido. Inmediatamente unas personas improvisaron dos pancartas en una se leía "Pablo Gómez, NI (Nueva Izquierda) y ADN (Asamblea Democrática Nacional) son traidores" y en la otra simplemente decía "Pablo Gómez chingas a tu madre". Sólo en dos de los dictámenes que se refieren a la ley reglamentaria del 27 constitucional y la nueva ley de Pemex Dante Delgado, Gabino Cué y Luis Maldonado de convergencia votaron en contra.



En una sesión inédita, por celebrarse fuera de la ley y con la presencia de cientos de elementos de la PFP en el interior del recinto alterno, en menos de cuatro horas se aprobaron, con dispensa de trámites y lo más rápido posible, la reforma de Pemex. La frustración llegó cuando se consumó la traición, la rendija para la privatización quedó abierta porque se permitió aun con la "insistencia" de algunos perredistas de que se estableciera con precisión y claridad en la legislación que Petróleos Mexicanos y se incluyeran estas "doce" (más bien dieciocho) palabritas: "No se suscribirán contratos de exploración o producción que contemplen el otorgamiento de bloques o de áreas exclusivas", a lo que la mayoría rechazó, al igual que la propuesta de eliminar los llamados bonos ciudadanos.



Las calles fueron tomadas por la gente sin fuero pero así no lo fue la tribuna porque, dicen que, la PFP amenazaba con pegarles a los Senadores que lo intentaran. Los valerosos ciudadanos golpeados en su dignidad permanecieron inamovibles y una vez terminada la sesión los legisladores salieron y bajaron a la calle donde miles les abucheaban y les gritaban traidores. Cerca de las cuatro de la tarde Andrés Manuel López Obrador subió al templete y en un improvisado discurso agradeció la presencia de todos los que ahí se encontraban recordando que la decisión ayer tomada fue sabia y dijo que se obtuvo un triunfo al poner al descubierto la "trampa para entregar parte de nuestro territorio, aguas y tierras a empresas extranjeras que se encargan de la exploración y explotación del petróleo" refiriéndose a la negativa de los legistas de parlamentar los dictámenes en cuestión. Por eso, sostuvo, -"Vamos hacia adelante. Es muy importante lo que se ganó hoy, es un verdadero triunfo."- Convocó a los integrantes de la resistencia civil pacífica citándolos nuevamente este domingo a las once de la mañana en el Monumento a la Revolución.


Muchas más fotografías de las acciones de las brigadas del MNDP en la Lámpara de Diógenes.

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