lunes, 22 de noviembre de 2010

EU-México: entre la cooperación y la injerencia




El trabajo de la Comisión Binacional Estados Unidos-México y el conjunto de mecanismos de cooperación en temas fronterizos, sanitarios, ambientalistas y de alcance educativo salen a la luz por la información que hace pública la propia sede diplomática de aquel país en México

La Comisión Binacional Estados Unidos-México (BNC, por sus siglas en inglés) administra la amplia agenda gubernamental entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, comercial, financiera, migratoria, medio ambiente fronterizo, educación y salud. Esa instancia, establecida en 1981, también cobija la presencia y actuación de agentes estadunidenses de distintos niveles y agencias en territorio mexicano.

De acuerdo con la información pública de la embajada estadunidense, la BNC reúne a funcionarios de nivel ministerial y a ejecutivos de otras agencias en “discusiones intensas” de uno o dos días. La prioridad de la BNC son los asuntos sin resolver que dividen a ambos países, y en su seno se discuten posibles soluciones.

Esa fuente cita que tales reuniones conducen a resoluciones y ocasionan “lluvia de ideas” para encabezar programas innovadores, diseñados con el fin de administrar los asuntos en un margen muy amplio de temas fronterizos. Actualmente, describe, la BNC tiene 13 grupos y subgrupos de trabajo. Éstos “reflejan los asuntos políticos, económicos, de aplicación de la ley, sociales y ambientales” que conforman el tejido de las relaciones entre Estados Unidos y México.

Respecto de la forma como opera la Comisión Binacional, el embajador mexicano Benito Andion, representante de la Subsecretaría de Relaciones Exteriores para América del Norte y también responsable de coordinar la Iniciativa Mérida desde la cancillería, precisó que esa instancia “no es un nido de espías”.

El diplomático aludió así a la crítica sobre la falta de información, permanente y clara, sobre los trabajos que coordina ese órgano. Esa precisión tuvo lugar en la participación de Andión en el Seminario Internacional de Seguridad Nacional, Relaciones Cívico Militares y Combate al Crimen Organizado, celebrado en octubre pasado.

En materia de cooperación antidrogas, el gobierno estadunidense afirma, desde su sede en México, que ambos países “continúan trabajando activamente en una variedad de frentes antinarcóticos”. Agrega que un grupo de contacto de alto nivel se reúne, al menos dos veces por año, para supervisar la puesta en marcha de la Estrategia Bilateral de Drogas. Conduce las discusiones en curso el Grupo Plenario de Oficiales Sénior de Aplicación de la Ley.

Destaca que Estados Unidos lleva a cabo “más investigaciones sobre lavado de dinero con México que con cualquier otro país”. Refiere que la cooperación entre la Marina mexicana y la Guardia Costera de Estados Unidos ha resultado en decomisos de “multitoneladas” de narcóticos.

Esto es producto de las acciones del Grupo de Trabajo sobre Intercepciones, establecido en 2000 para intercambiar información sobre drogas. Según la visión estadunidense, sus medidas han “mejorado las comunicaciones y la cooperación”.

Desde 1998, se celebran anualmente conferencias que exigen la reducción en la demanda de narcóticos ilegales entre los ciudadanos estadunidenses. La información que difunde la embajada estadunidense en México sobre mecanismos bilaterales antidrogas afirma que ambos países “han progresado considerablemente” en su cooperación para reducir la demanda.

Existen proyectos financiados por ese gobierno que se destinan a la ciudad de México para “ayudar a los estudiantes universitarios y a los niños de la calle, para evitar la adicción a las drogas” a través de la educación y capacitación. Esa cooperación se formalizó en 1990 a través del Memorándum de entendimiento sobre educación.

La complejidad de la relación bilateral en la frontera promovió que se creara, en 1980, la Conferencia de Gobernadores Fronterizos, que convoca a los ejecutivos de 10 estados fronterizos.

Según la embajada estadunidense, la agenda de discusión de la Conferencia aborda temas de agricultura, cruces fronterizos, desarrollo económico, educación, medio ambiente, turismo y salud. No esclarece si se abordan, y a qué nivel, los temas sobre tráfico de drogas, armas, personas ni lavado de dinero.

Un mapa para la frontera

El “mapa de los mecanismos e iniciativas bilaterales transfronterizas”, como denomina la representación diplomática estadunidense a ese conjunto de medidas, es un amplio conjunto de rubros temáticos que involucran la participación de diversos actores.

De acuerdo con la versión oficial estadunidense (www.usembassy-mexico.gov/eng/eborder_mechs.html#-),la región fronteriza entre ambos países vincula a no menos de 12 millones de ciudadanos que viven de uno y otro lado de la “línea”, que mantienen una “compleja y vibrante” red de relaciones.

Esos contactos se desarrollan en condados, municipios y ciudades que van desde el Océano Pacífico hasta el Golfo de México. También cruzan legalmente esa frontera no menos de 250 millones de personas. Dada esa estrecha vecindad, en años recientes se ha desarrollado una amplia variedad de mecanismos “formales e informales” para administrar los asuntos fronterizos.

Los agentes institucionales de los niveles local, estatal y federal prácticamente conviven todos los días en su trabajo común de “construir la infraestructura necesaria que sostenga el desarrollo del comercio” en ese espacio, además de resolver, en conjunto, los problemas relacionados con la inmigración indocumentada, contrabando de drogas, degradación ambiental y su impacto en la salud y bienestar de los ciudadanos fronterizos.

Los cimientos para “expandir” esa cooperación se construyeron en la primera reunión oficial de los entonces presidentes George Walker Bush y Vicente Fox Quesada en México, en febrero de 2001. El objetivo fue “construir una auténtica sociedad para la prosperidad y trabajar para el desarrollo económico y social de nuestras comunidades fronterizas”.

El mapa de mecanismos bilaterales describe la llamada “cooperación a lo largo de la línea”. Tras el aumento del comercio bilateral, fue necesario construir instalaciones fronterizas: caminos, puentes, cruces de ferrocarril, oficinas de aduanas y migratorias. La información de la embajada afirma que la cooperación binacional es “esencial” y se mantiene por contactos regulares entre agentes de Aduanas y Migración de ambos países. Así se integra la Junta de Trabajo del Comité de Transporte e Infraestructura que sesiona anualmente en el Grupo Binacional sobre Puentes y Cruces Fronterizos.

Se construyeron nuevos puentes sobre el Río Bravo (ellos lo denominan Río Grande) en cuatro locaciones. El más reciente une a los dos Laredos: en Tamaulipas, México, y en Texas, Estados Unidos; el costo se comparte entre ambos países. Se establecieron nuevos puertos de entrada a lo largo de la frontera entre California y Baja California que reducen el tiempo de viaje para los usuarios a través del sistema automático de varios carriles en los cruces más concurridos.

Un grupo de trabajo evalúa la creación de nuevos puertos de ingreso multicarriles cerca de San Diego. Ese grupo, creado bajo los auspicios de la Comisión Binacional México-Estados Unidos, identifica los pasos específicos que cada país debe emprender para mejorar la eficiencia en las operaciones fronterizas.

Los Mecanismos de Enlace Fronterizos (BLM, por sus siglas en inglés) se desarrollaron para atender los asuntos transfronterizos de carácter local y existen en cada una de las 10 “ciudades hermanas” a lo largo de la frontera.

Los cónsules generales de México y de Estados Unidos dirigen cada reunión de los BLM; a ellas asisten funcionarios federales, estatales y locales. También se les unen empresarios y organizaciones no gubernamentales. Esos mecanismos alimentan una amplia red de relaciones personales entre los funcionarios y agentes locales que les permite atender “crisis de corto plazo” y ayudan a resolver temas de largo plazo.

Según la visión estadunidense, los BLM contribuyen a “calmar la tensión que se relaciona con la migración ilegal”. Agrega la información que, como parte de las ideas que surgen en esas reuniones, los funcionarios federales de ambos países “han ampliado los programas para hacer esa región más segura para los migrantes, residentes y los agentes responsables para protegerlos”.

Los mecanismos bilaterales en materia migratoria son operados a través del grupo de trabajo sobre migración y asuntos laborales que acordaron, en febrero de 2001, los entonces presidentes Bush y Fox. Ese grupo lo dirige el secretario de Estado y su contraparte mexicana, y su tarea consiste en “buscar acercamientos comunes para atender constructivamente” los temas de migración y trabajo.

Sin citar la fecha, la información de la embajada estadunidense indica que México duplicó la dotación de personal de los Grupos Beta del Instituto Nacional de Migración en las zonas “más peligrosas a lo largo de la frontera”, para atender a los migrantes con equipos de vigilancia, búsqueda y rescate.

Refiere que el Servicio Estadunidense de Inmigración y Naturalización también desplegó a “personal adicional y recursos” del lado de su territorio. Afirma que la información pública de campañas que se despliega en la zona fronteriza pone énfasis en los peligros de los cruces ilegales y que se extiende “en el Sur de México y Centroamérica”.

Como la migración ilegal, el problema de la degradación ambiental exige cercana cooperación bilateral, expresa la sede diplomática. El rápido crecimiento y la industrialización de la zona fronteriza acompañan la “seria polución del agua, aire y suelo”. La calidad de vida en las zonas urbanas transfronterizas ha sufrido deterioro y pone en duda la habilidad de la región para sostener un desarrollo futuro.

Pese a tal riesgo, la información que brinda la embajada estadunidense recuerda que la tradición de cooperación transfronteriza en administración ambiental se remonta a más de 50 años y que, en las décadas recientes, ha visto una proliferación de instituciones binacionales.

Ahí se describe el trabajo de la Comisión Internacional Fronteriza y de Agua, establecida por el Tratado de Agua de 1944, que es responsable de la demarcación de los límites territoriales en zonas de agua; también se ha involucrado ampliamente en la planeación y desarrollo de plantas para tratar aguas residuales.

En 1999, la Comisión construyó la planta de tratamiento de aguas en San Diego para las aguas residuales que se originan en Tijuana (diariamente filtra más de 25 millones de galones: 92.5 millones de litros). Informa que comenzó negociaciones para construir una segunda planta en Tijuana.

El Acuerdo de La Paz –firmado en 1983 entre los presidentes Ronald Reagan y Miguel de la Madrid, que incluye el programa de la Frontera del Siglo XXI– estableció un marco de cooperación en temas ambientales que han mantenido los subsecuentes gobiernos de ambos países.

La Agencia de Protección Ambiental estadunidense y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales buscan soluciones para los problemas de contaminación del aire, agua y tierra en la frontera.

El compromiso en el Acuerdo de la Paz lanzó la iniciativa multianual Programa Fronterizo XXI. Su propósito es que todas las entidades federales, estatales y locales de ambos países sean responsables de la administración del medio ambiente y los recursos naturales de la frontera.

El programa pone énfasis en los aportes públicos, la “descentralización de la administración ambiental” y la “mejorada comunicación y cooperación entre funcionarios de todos niveles”.

Agrega el documento que una “innovación particular” fue el esfuerzo por involucrar a las autoridades “tribales” –que representan a los pueblos indios cuyas tierras cruzan la frontera– en el proceso de toma de decisiones.

La Frontera XXI, “que ha alimentado y mejorado el diálogo entre gobiernos y ciudadanos”, se acerca al fin del término de los cinco años que se propuso. El gobierno estadunidense, a través de su embajada en México, afirma que, en ese periodo, se logró desarrollar mecanismos para compartir información sobre sitios potenciales de desechos peligrosos o radioactivos.

Destaca el establecimiento de la Junta del Comité Asesor de Calidad del Aire para remediar la polución del aire relacionada con problemas en la cuenca El Paso-Ciudad Juárez-Condado Doña Ana. Por último, cita el desarrollo de redes de monitoreo de contaminación ambiental en Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez.
La cooperación transfronteriza en materia ambiental ha logrado el compromiso de ambos gobiernos al “mayor nivel”. La versión pública de este mapa de mecanismos bilaterales hace notar que la planeación por un programa que siga ese camino “está en curso”.

Otro mecanismo ambiental transfronterizo en curso es la Oficina Ambiental del Buen Vecino, que creó la iniciativa para la Ley de las Américas de 1992 y que asesora al Ejecutivo de Estados Unidos en materia ambiental, así como de las necesidades en infraestructura en los estados fronterizos.

En esa Oficina están representadas las agencias estadunidenses estatales fronterizas ambientales y de salud, así como organizaciones del sector privado y no gubernamental. Funciona como una sede de información, análisis e innovación sobre temas fronterizos ambientales, de salud e infraestructura.

Uno de sus principales objetivos es proveer con “tecnologías ambientales” a las agencias mexicanas (que no se describen) y alternativas de recursos para los proyectos ambientales fronterizos. De acuerdo con la embajada estadunidense, esa Oficina trabaja “muy cerca” con el Consejo Nacional Mexicano para el Desarrollo Sostenible.

El aspecto ambiental se contempla igualmente en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte a través del paralelo Acuerdo de América del Norte para la Cooperación Ambiental, que a su vez estableció la Comisión para la Cooperación Ambiental. En 1993, se establecieron dos instituciones más: la Comisión Fronteriza de Cooperación Ambiental y el Banco para el Desarrollo de América del Norte, limitado a tratar cuestiones de alcantarillado y no de desarrollo.





Fuente: Contralínea
Difusión: AMLOTV

INCONSCIENCIA TURÍSTICA

INCONSCIENCIA TURÍSTICA


Por: Claudia Rodríguez
Si hubiera leído antes las cifras de que la inseguridad en las carreteras del país se disparó 245% durante la presente administración federal o lo que es lo mismo, en la del señor Felipe Calderón, como cuando me enteré de que los asaltos en las carreteras colindantes a la Ciudad de México están a la orden del día, tal vez mi cerebro me hubiera mandado una alerta para evitar transitar por las misma



El inconsciente empero, asociado tanto a las ideas, como en este caso un tanto a la irresponsabilidad, me dejó viajar el sábado por la carísima autopista México-Toluca, en donde la principal psicosis materna, la provocaron el aspecto amenazante de las patrullas de la policía de tránsito de Toluca y Metepec.

Si el inconsciente es sustantivo del conjunto de procesos mentales que no dependen de una prioridad o de una información relevante para su desarrollo, en ese caso, viajé hasta Metepec desde la Ciudad de México sin conectar lo peligroso que es transitar por las carreteras y autopistas del país de acuerdo a los reportes de las mismas autoridades que revelan la inseguridad.

Mas si el inconsciente es relativo a los actos no pensados, entonces mi aventura sabatina fuera de la ciudad en donde habito, fue un acto irresponsable.

El sábado 20 de noviembre teníamos que cumplimentar como familia, una tarea escolar con la visita a un zoológico, y al pensar que el de Chapultepec en el Distrito Federal no tendría acceso por los festejos del Centenario de la Revolución, decidí emprender el camino hacia el zoológico de Zacango en Metepec, Estado de México.

Con la idea firme de que llegar hasta Metepec, sería tan fácil como llegar a la capital del Estado de México y de ahí me guiaría con las indicaciones de tránsito, emprendí el recorrido con mi familia a bordo del automóvil.

Sin embargo, al llegar a Metepec, las indicaciones para arribar al zoológico eran inexistentes y mi angustia comenzó a gestarse.

Mi primer intentó de orientación fue con un transeúnte que me dio indicaciones con nombres de calles, referencias de inmuebles, negocios y marcas y que de tan explícito, resultó una confusión para quien hace mucho tiempo no circulaba por Toluca y Metepec.

El siguiente paso fue recurrir a la instrucción de un policía a bordo de una patrulla, pero al momento de preguntarle, tal vez el temor que el inconsciente carga al ver una autoridad, se reflejó en mi rostro y los dos nos tributamos mucha desconfianza.

Con la indicación de que la Av. Tecnológico me llevaría de forma cercana a mi destino, por ahí enfilé pero decidida a no preguntar más a una autoridad, ni pensar en detenerla pues todas y cada una de las patrullas que encontraba en mi camino portaban vidrios ultra polarizados, casi negros.

Fue total inconsciencia turística lo que desarrollé el sábado anterior con mi familia a bordo del vehículo. Todas las decisiones de viaje fueron no acertadas, aunque al final de saldo positivo.

Ese es nuestro México, en donde un simple recorrido de convivencia familiar, se convierte en una rutina de estrategia de guerra.

Acta Divina… El reporte de la Oficina del Comisionado General de la Policía Federal (PF), estima que la creciente ola de asaltos carreteros en diversas zonas del país asciende año con año y para este 2010 suman ya 709.

actapublica@gmail.com


Fuente: Indice Político
Difusión: AMLOTV

La sonrisa de La Barbie



La sonrisa de La Barbie
Jorge Carrasco Araizaga


MÉXICO, D.F., 21 de noviembre (Apro).- Edgar Valdez Villarreal, La Barbie, es uno de los hombres que más sabe cómo y quiénes desde la política, las fuerzas de seguridad –civiles y militares– y los negocios protegen y fomentan el narcotráfico en México.

Por eso se reía cuando los hombres del superpolicía Genaro García Luna lo presentaron a la prensa como uno de los “grandes golpes” del gobierno mexicano
contra el crimen organizado.

Sabía que en ese momento era parte del juego propagandístico del gobierno de Felipe Calderón y que tarde o temprano estaría de regreso a su país, Estados Unidos, en donde la corte federal del Distrito Este de Louisiana le sigue un proceso por tráfico de drogas.

El narcotraficante, de origen texano, acaba de ser encarcelado el sábado 20 en el penal federal de máxima seguridad del Altiplano, en el estado de México, al concluir su arraigo. El gobierno estadunidense ya solicitó su extradición y es altamente probable que allá se acoja al programa de testigos protegidos, como lo han hecho por años decenas de narcotraficantes colombianos y mexicanos.

En las horas posteriores a su detención, el 30 de agosto pasado, las versiones sobre su captura fueron no sólo contradictorias, sino poco creíbles. García Luna y sus funcionarios de la secretaría de Seguridad Pública y la Policía Federal no hallaban cómo explicar, siquiera con algo de verosimilitud, la manera en que “cayó” La Barbie.

Desde una infracción de tránsito hasta la más sofisticada y prolongada labor de inteligencia intentaron como argumentos de una detención inevitable, no sólo por la presión e información de los Estados Unidos, sino por la condición de aislamiento en que se encontraba en el mapa del narcotráfico mexicano.

La ejecución de Arturo Beltrán Leyva, El Barbas, en diciembre pasado en Cuernavaca, a manos de infantes de la Armada de México, marcó también su derrumbe. En su conflicto con Héctor Beltrán Leyva, El H, por el control de la organización, La Barbie se fue quedando solo, sin la protección de otros cárteles.

Tal vez apostó al todo o nada porque ya tenía lo que ahora es su gran carta de negociación: la historia de protección política, militar y policial al narcotráfico
en México y la de los “empresarios” prestanombres encargados de lavar dinero.

Su paso por prácticamente todas las organizaciones importantes del narcotráfico en el país le proveyó de esa información que muy probablemente le dará a Estados Unidos a cambio de la reducción de su pena, además de que pagará algunos de los millones de dólares que durante años obtuvo, en especial del trasiego de droga y dinero entre Colombia y México.

Conoce, sobre todo, la protección que ha tenido el cartel de Sinaloa, en particular Joaquín El Chapo Guzmán en los gobiernos del PAN. En el gobierno de Vicente Fox, cuando el capo sinaloense se escapó de Puente Grande, Jalisco, los hermanos Beltrán Leyva y La Barbie formaban parte de esa organización.

Eran los encargados de las negociaciones con los narcotraficantes en Colombia, según declaraciones de testigos protegidos de ese país en Miami. También estaban a cargo de la compra de funcionarios de la Procuraduría General de la República, tanto en el sexenio de Vicente Fox como en el de Felipe Calderón.

Valdez Villareal pasó también por el cartel del Golfo, con Osiel Cárdenas Guillén, y de su entonces brazo armado, Los Zetas. Sabe muy bien la historia de la protección oficial que recibieron esas organizaciones en los estados del Golfo, empezando por Tamaulipas, siguiendo en Veracruz y bajando a Tabasco.

La expansión del cartel del Golfo le permitió, con el apoyo de los militares desertores que formaron Los Zetas, llegar a estados como Colima y Michoacán. La
Barbie vio de cerca el surgimiento de La Familia Michoacana, y la red de protección que tuvo desde que se hacía llamar La Empresa, cuando sus sicarios recibieron entrenamiento de Los Zetas.

Valdez Villarreal tiene mucha información de la protección que los gobiernos –federal y estatales– del PAN, el PRI y el PRD le han dado al narcotráfico. No sólo
en el sexenio pasado, sino en el actual.

Cuando el juez Octavo de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal resuelva la solicitud de extradición hecha por Estados Unidos, la Casa
Blanca y el Capitolio le seguirán dando a Calderón “todos los juguetes contra el narcotráfico”.

Pero la información sobre la corrupción y la protección oficial del narcotráfico en México durante las presidencias del PAN se guardará bajo reserva en Estados Unidos.

Los implicados del foxismo y el calderonismo estarán a salvo. La Barbie seguirá sonriendo.


jcarrasco@proceso.com.mx

Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

DF: CORRUPCIÓN POLICIACA


Por: Francisco Rodríguez
SE ACABÓ LA fiesta. La mayoría de los alcaldes invitados por el jefe de gobierno del Distrito Federal han partido de regreso a sus ciudades. Es hora ya de que Marcelo Ebrard retome las tareas de gobernabilidad de la capital nacional… si es que sus nuevas “responsabilidades” como precandidato presidencial le dejan un espacio libre.



Porque en la Secretaría de Seguridad Pública del DF está a punto de estallarle una bomba de corrupción que podría dejar muy lastimadas las endebles estructuras sobre las que el propio Ebrard coloca ahora su efigie, en aras de que algún partido político le coloque una placa de aspirante formal a la sucesión de 2012.

Sucede esto justo cuando desde Los Pinos se empuja la iniciativa para crear un mando único policiaco –evidentemente, para el controvertido Genaro García--, al tiempo que se evidencia una crisis en la que concurren múltiples factores. Desde problemas de visión estratégica, mando, operación y corrupción, cuya responsabilidad se pretende descargar exclusivamente en la debilidad de las policías municipales y, en este caso, sobre la citadina.

Así, en la SSP del DF, Manuel Mondragón y Kalb, el secretario de Seguridad del gobierno de Ebrard, está convertido en un auténtico peligro para la Ciudad de México. Ya chochea. En las reuniones con los mandos policiacos a todos les grita. Para él todo son corruptos… aunque soslaya que la gran corrupción la maneja directamente él a través de su oficial mayor y del mando denominado Júpiter, coordinador de asesores, aquel al que supuestamente iba dirigida la bomba que estalló frente a las instalaciones de la dependencia.

Este Júpiter es el encargado de recibir el famoso entre que tienen que reportar los mandos.

La oficialía mayor trafica con los seguros de los policías, los talleres mecánicos en donde se arreglan las patrullas.

También en el rubro de las adquisiciones. Vea usted:

Recientemente realizó un contrato para la adquirir “en renta”, mil motocicletas. Evidentemente, se trata de un contrato millonario que dejará una buena tajada mensualmente. Eso pese a que no tienen mil motociclistas a disposición.
Diariamente, Mondragón insulta a los mandos y los amenaza con correrlos. Presume que tiene todo el apoyo de Marcelo Ebrard, quien en realidad lo ha visto desde hace años cual una suerte de padre putativo. De ahí que en la oficialía mayor haya montones de contratos no muy claros por realizar.

Recientemente renunció, el subsecretario de Inteligencia, José Chapela Castañares. Mondragón dice que lo corrió. Chapela afirma que le renunció porque ya no aguantaba sus desplantes: cuando le presentaba los informes de inteligencia, los tiraba a la basura.

El secretario particular de Mondragón, Pedro Escamilla tiene un taller mecánico en donde obligadamente se reparan 5 patrullas cada día. Estén o no descompuestas.

Otro de los colaboradores del titular de la SSP, Julio César Clares, presume sus nuevas riquezas. Se transporta en un BMW y recientemente compró un departamento en Polanco en 6 millones de pesos –quizá aprovechando las gangas que por ahí consigue el panista César Nava--, inmueble que pagó de riguroso contado.

Elementos de la Policía Auxiliar presentaron hace unos días un documento, en el que detallan las corruptelas del secretario Mondragón, del que sus allegados dicen que no tiene necesidad de robar, porque su fortuna asciende a mil 500 millones de pesos.

Mandos policiacos y corrupción son sinónimos.

Edgardo Buscaglia señala que 81% de los municipios están penetrados por la delincuencia organizada. Pero el problema es mayor, y si bien la corrupción es profunda en el ámbito municipal, ésta se extiende en las corporaciones estatales y federales, las cuales, a diferencia de las municipales, tienen capacidad operativa y recursos, y son el eslabón más importante en la cadena que ha penetrado la delincuencia para su operación.

Los cuerpos policiacos, pues, albergan delincuentes. Principalmente en los mandos.

Índice Flamígero: Me aclara un lector, quien solicita el anonimato. Con respecto a la colaboración intitulada “El Zeta Collins” (10/11/2010), que el ingreso anual de la Central de Abasto del DF es de 9 mil millones de dólares, dicho por el mismo “Z” Collins. Que al inicio de su administración despojó a locatarios de sus bodegas y las vendió en 20 millones de pesos. Que el despojo fue con el pretexto de que no estaban al corriente de sus cuotas.

www.indicepolitico.com / pacorodriguez@journalist.com




Fuente: Indice Político
Difusión: AMLOTV

Focos rojos en Sedena ante posible intervención de EU




Militares en activo, generales y coroneles –que ocupan cargos operativos en el Ejército Mexicano– manifiestan su preocupación ante la posible intervención militar de Estados Unidos en México. Se muestran frustrados por la política de Felipe Calderón, obsequiosa ante los duros del Pentágono, y advierten que se construye el “escenario” para el ingreso de tropas estadunidenses a territorio nacional. Señalan que una parte del caos y la violencia en ciudades mexicanas es inducida desde el exterior con la anuencia del gobierno federal. Especialistas en seguridad nacional coinciden en que se generan las condiciones que justifiquen una “cooperación más estrecha” en el plano militar entre ambos países




El pasado 18 de junio, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificó como “superpotencia” a las bandas del narcotráfico que operan en México. El hecho apenas mereció unas líneas en páginas interiores de algunos medios impresos. Pero militares de la Segunda Sección del Ejército Mexicano (encargada de las labores de inteligencia) terminaron por desesperarse: observan como inminente la llegada de tropas estadunidenses al país, una demanda de los sectores castrenses más duros de la Defensa Nacional de Estados Unidos.

“Institucionales”, acostumbrados a callar sus diferencias con los civiles y renuentes a comentar las discrepancias al interior de las Fuerzas Armadas, esta vez los militares prefieren hablar. Señalan que parte de la violencia que se ha desatado en las últimas semanas podría ser “inducida”. Y acusan al gobierno de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa de preparar el “escenario” para una intervención estadunidense abierta.

Aseguran contar con información de que los atentados con carros bomba (uno realizado en Ciudad Juárez, Chihuahua, el 16 de julio, y dos más en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el 26 de agosto de 2010) pudieron no ser obra de las bandas de narcotraficantes. Incluso, es probable que no hayan sido realizados por mexicanos.

“No es el modus operandi de los cárteles ni de los grupos armados con reivindicaciones políticas”, dice uno de los divisionarios que solicita mantener bajo reserva su identidad. Agrega que en círculos castrenses existe inquietud ante la desestabilización del país y las acciones del gobierno federal que, más que contenerla, parecen propiciarla.

Las declaraciones a Contralínea de militares en activo del Ejército son válvulas de escape y señales de lo que ocurre en el ámbito castrense. A decir de Guillermo Garduño –especialista en Fuerzas Armadas e investigador adscrito a la Universidad Autónoma Metropolitana y conferencista en el Colegio de la Defensa Nacional–, los militares están desesperados porque los comanda un grupo de civiles que “ni idea tiene de lo que son las Fuerzas Armadas”. México no ha creado una elite civil que conozca al Ejército Mexicano, a la Marina Armada de México ni a la Fuerza Aérea.

De acuerdo con los generales y coroneles que solicitan no revelar sus nombres, la supuesta “estrategia” para permitir el ingreso de tropas estadunidenses a territorio mexicano con los menores costos sociales contaría con dos vertientes: al interior, donde se buscaría que la propia sociedad mexicana demande más “seguridad” sin importar el origen de la “ayuda”; y al exterior, en el que los países consideren que la intervención sería “humanitaria”, ante bandas criminales que han superado al Estado mexicano.


Las presiones, en ascenso
En el estudio La globalización del delito: evaluación de la amenaza del crimen organizado trasnacional, presentado el pasado 18 de julio, la Oficina de la Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito señala que la “superpotencia” mundial de criminales organizados “ha generado una guerra por territorios y nuevas rutas entre bandas de traficantes, particularmente en México”.

Ya antes, el informe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, aprobado para su publicación el 25 de noviembre de 2008 y dado a conocer en enero de 2009, Joint Operating Environment. Challenges and implications for the future Joint Force (JOE) –título cuya traducción sería Contexto de la Operación Conjunta. Desafíos e implicaciones para el futuro de las operaciones de las Fuerzas Conjuntas– advirtió que el Estado mexicano podría ser incapaz de mantener la estabilidad en los próximos años. Y colocó al país como un Estado fallido con características similares a Afganistán. En el mismo documento, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos “recuerda” que “un México inestable podría representar un problema de seguridad de enormes proporciones” para ese país.

Las presiones estadunidenses fueron subiendo de tono y de número. El 10 de marzo de 2009, el director de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Dennis Blair, señaló que México no controlaba todo su territorio. Para julio de ese mismo año, el informe La narcoinsurgencia de México y la política antidrogas de Estados Unidos –del Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército, dependiente del Pentágono– planteó que México vivía “una transición del gangsterismo tradicional de asesinos a sueldo a terrorismo paramilitar con tácticas de guerrilla”. Además, el 17 de ese mes Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, declaró que el Ejército Mexicano había fracasado en su lucha contra el narcotráfico en la fronteriza Ciudad Juárez.

Sin embargo, a partir de la segunda mitad de este 2010, el discurso de las autoridades estadunidenses y de la ONU ha sido cada vez más contundente: México es incapaz de controlar a las bandas del narcotráfico y su ineficiencia es una amenaza a la seguridad de varias regiones del mundo, incluyendo Estados Unidos.

“Todo se va acomodando”
El embajador Henry A Crumpton, exoficial de operaciones clandestinas de la Agencia Central de Inteligencia y excoordinador de la lucha contra el terrorismo en el Departamento de Estado, aseguró que México vive una “narcoinsurgencia”. A principios de septiembre pasado, en una entrevista con Wall Street Journal, Crumpton reconoció que ese concepto es “particularmente incendiario” para los mexicanos por su temor histórico a que el ejército de Estados Unidos se ponga al frente de la lucha antinarcóticos.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, retomó el concepto vertido por Crumpton y, el 8 de septiembre, agregó que México “se está pareciendo más a como se veía Colombia hace 20 años”. En esa misma declaración, defendió el Plan Colombia, del que, aseguró, sí dio resultados en la lucha contra el narcotráfico.

“Todo se va acomodando”, dice a Contralínea un general que solicita mantener bajo reserva su nombre. Llamar “superpotencia” al narcotráfico es considerar que las Fuerzas Armadas de México no son suficientes para combatir a una “amenaza mundial”. El “peligro” de una intervención es real, agrega.

En efecto, oficiales estadunidenses consultados por Wall Street Journal explicaron que “el gobierno mexicano parece estar cada vez más abierto a una mayor cooperación, debido a que la situación de seguridad está empeorando”. En declaraciones publicadas el mismo 10 de septiembre, el embajador mexicano en Washington, Arturo Sarukhán, dijo: “Hemos alentado a Estados Unidos a mejorar y profundizar la cooperación con México”.

A los agentes de la Oficina Binacional de Inteligencia –establecida en agosto pasado y anunciada en marzo de este año, luego de las reuniones de “alto nivel” celebradas en México entre la plana mayor de seguridad nacional de Estados Unidos y sus pares mexicanos– se suman los “Cuerpos de Paz”.

Tan sólo durante la semana del 7 de noviembre llegaron 39 “voluntarios”, como informó la embajada estadunidense en México. Estos nuevos voluntarios se integran a trabajos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional de Áreas Protegidas.

Previamente, a lo largo del año, habían llegado 33, que estarían integrados a la propia Semarnat en programas de manejo de áreas protegidas, ecoturismo, educación ambiental y desarrollo de negocios sostenibles; y 12 más, en los programas del Conacyt en transferencia tecnológica, tecnologías de la información, desarrollo de negocios y organizaciones y enseñanza del idioma inglés.


La intervención blanda
Especialistas consideran que, como nunca desde la Revolución Mexicana, el país se encuentra al borde de una intervención militar estadunidense. Coinciden en que mientras más desestabilizado se encuentre el país, mayores serán las posibilidades de que marines “colaboren” en territorio mexicano.

“Ése [el de la intervención] es el tema en los círculos de la inteligencia en México”, señala Abelardo Rodríguez Sumano, investigador del Centro de Estudios sobre América del Norte de la Universidad de Guadalajara.

El especialista en temas de seguridad nacional de México y Estados Unidos señala que la intervención estadunidense tendría como origen el “vacío” que han dejado las autoridades mexicanas.

“No hay un consenso en el sistema de seguridad nacional en cuanto a la relación con Estados Unidos. Estamos desarticulados en el aspecto de la ‘colaboración’. Hay sectores, como el de la Marina [Armada de México], que la quieren. Y otros, como el del Ejército [Mexicano], que se resisten. Y mientras no haya acuerdo y se generen estos vacíos estratégicos, los estadunidenses los van a ocupar. Ellos sí tienen claro qué quieren respecto de nosotros.”

Para el doctor Guillermo Garduño Valero, la intervención no es un hecho del futuro inmediato: “Ya está ocurriendo”. Agrega que los propios estadunidenses consideran que no son necesarias en este momento las tropas de ellos en el país.

“Se trata de una guerra de ellos; pero que la libran, como la mayoría de ellas, a lo largo de su historia, fuera de su territorio. Ellos ya están aquí. Ya intervienen, pero los que ponen las vidas son los mexicanos”, asegura.

Al final, concede: “Cuando las instituciones mexicanas se agoten, entonces sí tendrán que responder ellos directamente… Y va a ocurrir”.

Para Jorge Luis Sierra, especialista en seguridad nacional y Fuerzas Armadas, la preocupación de los sectores militares mer
xicanos ante una posible intervención estadunidense no es nueva. El egresado del Centro de Estudios de la Defensa Nacional, de la Universidad de la Defensa Nacional en Washington, explica que después del ataque a las torres gemelas en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, la inteligencia militar mexicana advirtió que Estados Unidos querría instalar bases militares en México.

La advertencia habría quedado plasmada en un documento elaborado en 2003: la minuta de la reunión de las dos generaciones de maestría en seguridad nacional que las Fuerzas Armadas mexicanas imparten. Se trataría de la elite castrense egresada del Colegio de la Defensa Nacional (a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional) y la del Centro de Estudios Superiores Navales (a cargo de la Secretaría de Marina).

Para el senador René Arce, integrante de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional, Estados Unidos “siempre ha intervenido en México en cuestiones de inteligencia”. Arce cuestiona: “Ahora sí nos quieren parecer muy patriotas y marcar su línea, cuando lo que les ha molestado [a las Fuerzas Armadas mexicanas] es que les digan que violan los derechos humanos; ése es el problema. La presencia de militares y gente de inteligencia sí existe, pero es discreta”.

Abelardo Rodríguez señala que incluso para el sector militar más duro de Estados Unidos, el Departamento de Defensa, los marines debieron desplegarse en México desde hace meses.

“Pero históricamente está visto que una vez que Estados Unidos se instala en algún país, es muy difícil que salga”, advierte.

EPR, también en alerta ante posible intervención

La posible intervención estadunidense en México no sólo ha sido advertida por las Fuerzas Armadas Mexicanas, sino también por los grupos guerrilleros. El Ejército Popular Revolucionario (EPR), considerada la guerrilla con mayor capacidad de fuego en México, señaló que cuando Estados Unidos utiliza los conceptos narcoinsurgencia y narcoguerrilla, está señalando que intervendrá militarmente.

En su órgano de difusión El Insurgente, correspondiente a septiembre y octubre de 2010, el EPR y su organización política, el Partido Democrático Popular Revolucionario, señalan que el “gendarme del mundo” es el que acuña los términos narcoinsurgencia, narcoguerrilla y narcoterrorismo con el fin de intervenir en México, y también con el de relacionar a la lucha de reivindicaciones políticas y sociales con el crimen organizado.

El EPR rechaza que la delincuencia organizada, principalmente los cárteles del narcotráfico, sea “insurgencia”. Equipararlos equivaldría a criminalizar la pobreza. Se trata, asegura, de un ardid de la guerra de baja intensidad diseñada por los militares estadunidenses.

El narcotráfico es una empresa capitalista; nada tiene que ver con la guerrilla en México, concluye el EPR.

Fuente: Contralínea
Difusión: AMLOTV

Victoriano Huerta, el traidor sobreviviente



Victoriano Huerta, el traidor sobreviviente
Miguel Ángel Granados Chapa


MÉXICO, D.F., 22 de noviembre.- Si Victoriano Huerta y su red de secuaces pensaron que la historia los absolvería, se equivocaron. Sus nombres han sido y seguirán ligados a la más baja actitud en el espectro cristiano de la existencia: la traición.”

Tal dijo Enrique Krauze –Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010 en el campo de la historia– hace 17 años, con motivo del octogésimo aniversario del asesinato de Madero, a manos de los esbirros de la fiera de Colotlán. Asombrado, he visto cómo el equivocado fue Krauze. Huerta es admirado, “mucho” o “algo”, por 41% de los entrevistados en una encuesta levantada en vísperas de celebrar el centenario del comienzo de la Revolución.

El Grupo Reforma –que publica el diario de ese nombre en la Ciudad de México, así como El Norte, en Monterrey, y Mural en Guadalajara– realizó ese sondeo por el 5 y 6 de noviembre. “Los resultados son representativos de los adultos que tienen una línea telefónica en su domicilio”, se explica en la nota metodológica. No sorprende que los protagonistas de la Revolución más admirados sean Zapata y Villa, por encima de Madero. Me dejó estupefacto, en cambio, que un porcentaje tan alto –cuatro de cada 10– admiren al traidor de febrero de 1913, si bien esa cifra es menor que la de los encuestados que lo execran, que llega al 46%.

Quizá aferrado en exceso a mi subjetividad, me parece que es necesario explicarnos lo que juzgo una anomalía, que lo es no condenar de modo unánime a ese chacal. Ese error moral puede deberse a ignorancia, es decir, a no saber quién fue Huerta, qué hizo y a quién. También podría ocurrir que ese resultado sea producto de la confusión, y que la gente que dijo admirar a Victoriano Huerta haya creído opinar en favor de Adolfo de la Huerta, el sonorense que rompió con Obregón, su amigo y jefe, 10 años después de la felonía del jalisciense.

Sería más sorprendente, sin embargo, que la admiración por Huerta proviniera de la información de que dispone el grueso de la sociedad, una información que trate con lenidad al asesino de Madero. En refuerzo de esa hipótesis recuerdo la normalidad con que el secretario de Gobernación Carlos Abascal ordenó incluir al traidor en la galería de sus antecesores, como si hubiera ocupado ese cargo en circunstancias normales, que no fueran producto de un forzamiento militar. En esa misma línea de la interpretación panista de la historia, encuentro natural el modo benevolente en que la página oficial del centenario de la Revolución, el sitio del gobierno de la República presenta la ficha biográfica de Huerta.

Afirma que participó “en la pacificación de Yucatán en 1901”. Ese es el modo porfirista de referirse a la gran matanza de indios mayas ordenada desde el centro y ejecutada con gran brutalidad por Huerta, que con la experiencia de ese lance también incurrió en genocidio contra el pueblo yaqui. Es peor, sin embargo, el perdón que la historia oficial del presente extiende a Huerta. Lo llama “presidente interino”, en vez de llamarlo sencillamente “espurio”, pues si bien el Congreso le extendió el nombramiento, lo hizo forzado por el peso del Ejército al que Huerta había vuelto contra su jefe legítimo.

Taimado, Huerta había transitado de su condición de alto comandante del Ejército federal a ganar la confianza de Madero. Cuando el 9 de febrero de 1913 se inició lo que pretendía ser la contrarrevolución, la restauración del antiguo régimen con Bernardo Reyes a la cabeza, en el ataque de un batallón de la escuela de aspirantes al Palacio Nacional el defensor del baluarte, el fiel general Lauro Villar, fue herido, por lo que se hizo necesario reemplazarlo. Para ello, según refiere Vasconcelos en su Ulises criollo, Madero aprovechó “el ofrecimiento que en ese instante hizo de su espada el general Victoriano Huerta. De momento se había convertido así en el jefe militar del país”.

Impedidos de tomar la sede del gobierno, a la que llegó Madero para simbolizar que estaba en pleno ejercicio del poder, los rebeldes encabezados por el sobrino de su tío, Félix Díaz, y por el también traidor general Manuel Mondragón, se hicieron fuertes en la Ciudadela. Desde allí atacaron el Palacio Nacional. Huerta no combatió con toda su fuerza a los alzados: “Aun para los que no estaban acostumbrados a observar el desarrollo de una acción militar –reflexionó el después general Francisco L. Urquizo–, la batalla por la recuperación de la Ciudadela ya estaba resultando un tanto rara, extraña, fuera de lo que era natural que de ella se esperara, sobre todo si se tomaban en cuenta las declaraciones que reiteradamente había hecho el comandante militar de la plaza y jefe de las operaciones en la ciudad, general Victoriano Huerta, quien había asegurado una y otra vez, ante quien quiso oírlo, que tomar posesión de la Ciudadela y acabar con sus defensores era una operación sumamente sencilla y que no entrañaba ningún peligro de fracaso”.

Semejante extrañeza manifestó Vasconcelos mientras los sucesos ocurrían: “¿Por qué, pregunté dirigiéndome al ministro de Guerra tras uno de esos disparos, por qué los sublevados tienen tan buena puntería y en cambio los nuestros nunca le pegan a la Ciudadela? ¿Por qué no asaltan y acaban en dos horas con ese manojo de ratas?, insistí. Es una vergüenza que 400 hombres tengan en jaque a toda la nación que está en paz y apoya al gobierno”.

Era que la traición estaba en curso. El historiador Stanley R. Ross fija su consumación a pocas horas después de iniciada la Decena Trágica, como se llamó al tenso e intenso periodo del 9 al 22 de febrero: “El martes 11, a las 10.30 de la mañana, escasamente 15 minutos después de que empezó la ofensiva federal, el general Huerta y Félix Díaz conferenciaban (…) El primer fruto del pacto se produjo en las horas avanzadas de la tarde, cuando a un destacamento de las fuerzas rurales se le ordenó avanzar al descubierto sobre la calle de Balderas. Las ametralladoras de los rebeldes de la Ciudadela (…) hicieron pedazos la cerrada formación de los rurales”.

Alfonso Taracena retrata, como si hubiera estado presente, la dimensión del fingimiento del traidor ya en obra: “Un armisticio concertado al amanecer es roto a las 2.00 de la tarde, debido a que no se llega a un acuerdo para la introducción de víveres en la Ciudadela, si bien Huerta dice a Madero que debían enviar a los sublevados hasta mujeres y licores para que cuando la fortaleza caiga no quede uno de ellos en toda la ciudad. Y levanta al presidente diciéndole: ‘Está usted en brazos del general Victoriano Huerta’”.

El 18 de febrero se precipitan los acontecimientos. Huerta se descara y arresta personalmente a Gustavo A. Madero, hermano del presidente, conocido por su influencia sobre don Francisco, y a éste mismo, en el Palacio Nacional. Para garantizar la paz según su modo de entenderla, el embajador estadunidense Henry Lane Wilson reúne en su oficina al rebelde Díaz y al infidente Huerta. El acuerdo entre ambos estaba siendo puntualmente cumplido, pero el diplomático metiche quiso ser parte y beneficiario del convenio. Allí se firmó el Pacto de la Embajada, según el cual Huerta asumiría la Presidencia y convocaría a elecciones que ganaría el sobrino del dictador huido a Francia; los intereses estadunidenses quedarían bien preservados en uno y otro caso.

El 19 de febrero Madero y el vicepresidente Pino Suárez, prisioneros en Palacio, son obligados a renunciar. Una Cámara entre timorata y temerosa acepta las dimisiones. El secretario de Gobernación, Pedro Lascuráin, suple a los renunciantes durante 45 minutos, suficientes para nombrar secretario de Gobernación a Huerta, que ha urdido toda la trama. Lascuráin se retira y Huerta es presidente. Que los reaccionarios en 1913 y en 2010 lo llamen “interino” no lo libra de su verdadero carácter de espurio.

Su felonía irá aún más lejos. Huerta mismo y el embajador de Washington engañan al cuerpo diplomático y a la familia de Madero, a quienes aseguran que el expresidente podrá salir al exilio. En vez de eso, Huerta ordena el traslado de sus eminentes prisioneros a Lecumberri. Y en el camino, los matones Cárdenas y Pimienta, a las órdenes de Aureliano Blanquet, un feroz traidor casi a la altura de Huerta y acatando instrucciones del espurio, asesinan al presidente y al vicepresidente. Como ocurre en 2010, se simula un tiroteo, y se informa que Madero y Pino Suárez fueron víctimas del fuego cruzado entre sus custodios y una banda que pretendió rescatarlos. Un daño lateral, pues.

Huerta se rodea de gente “decente” que no vacila en servir a un asesino, a quien en vez de vituperar se ensalza por haber salvado a México del peligro que era Madero para el país. En los siguientes meses, el espurio se portó como quien era: “En la persecución a los opositores a su gobierno destacó el asesinato del senador Belisario Domínguez y de los diputados Serapio Rendón y Adolfo Gorrión, así como el encarcelamiento de los integrantes de la legislatura, con el fin de elegir otra que aprobara todas sus medidas”, escribe el doctor Álvaro Matute en la muy sintética visión de esta época aparecida en la Historia de México, un volumen coordinado por la doctora Gisela von Wobeser, directora de la Academia Mexicana de la Historia con que el gobierno de Calderón festejó los centenarios.

“Huerta –continúa– se enfrentó al problema de que a pocos días de tomar el poder hubo cambio en el gobierno de Estados Unidos. El nuevo presidente Wodrow Wilson no aprobó la manera mediante la cual Huerta había llegado al poder y no le otorgó reconocimiento diplomático. Más adelante, ya en 1914, un incidente naval en Tampico, donde fue atacado un barco de Estados Unidos, propició el desembarco de tropas de ese país en Veracruz. Así, el gobierno de Huerta tenía que atacar varios frentes: la intervención, el Ejército Constitucionalista que avanzaba del norte al centro del país, y los zapatistas en el sur.”

Tras sucesivas derrotas militares, Huerta tuvo que renunciar el 15 de julio de 1914 y huyó del país. Pretendió volver año y medio después, y se radicó en El Paso, en una finca de su propiedad. Pero por burlar la ley migratoria (y hacer un guiño de buena voluntad al triunfante carrancismo) fue llevado preso a Fort Bliss. Allí murió víctima de cirrosis hepática. El salvaje bebedor que fue sucumbió al alcohol el 13 de enero de 1916.

En noviembre de 2010, vísperas del centenario de la Revolución que combatió, su recuerdo sobrevive, no sólo para su mal, pues sorprendentemente hay mexicanos que lo admiran.

Qué le vamos a hacer.

Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

Respeto a los derechos humanos, cero corrupción y atender a la gente pobre y humilde, pide López Obrador a Cué Monteagudo



Respeto a los derechos humanos, cero corrupción y atender a la gente pobre y humilde, pide López Obrador a Cué Monteagudo
Oaxaca, Oaxaca
Domingo 21 de noviembre de 2010





* Se debe acabar con el nuevo gobierno la historia de represión que ha caracterizado a Oaxaca, señala

*Tacha de ofrecido y lambiscón al gobernador Ulises Ruiz, por declarar que ganaría Peña si hoy fuesen las elecciones presidenciales

*Por decisión del Movimiento que encabeza, la senadora Polevnsky es candidata al gobierno del estado de México, aclara

A unos días de que tome protesta como gobernador del estado, Gabino Cué, Andrés Manuel López Obrador le sugirió tres planteamientos que respete los derechos humanos de los oaxaqueños; que no haya corrupción en su mandato y que atienda a la gente humilde y pobre.

Al encabezar la reunión estatal de evaluación con los coordinadores estatales, municipales y territoriales del Gobierno Legítimo, el presidente legítimo de México dejó en claro que Oaxaca ha tenido muy malos gobiernos, tiene un pueblo de primera, con gobiernos de quinta.

Puntualizó que Gabino Cué deberá respetar los derechos humanos para que se acabe con la historia de represión que ha padecido por siglos Oaxaca.”Debe de garantizar las libertades y los derechos de todos los oaxaqueños”.

Otra acción que debe de atender, señaló, es que lleve a cabo un gobierno honrado, que no haya corrupción entre los funcionarios de su gabinete, “porque eso es lo que ha afectado mucho a Oaxaca”.


Expuso que con un gobierno sin corrupción, podrían utilizar los recursos del presupuesto para distribuirlos con justicia.

Y en tercer lugar, detalló, el nuevo gobernador debe atender a la gente humilde y a la gente pobre hasta donde se pueda. “Que el presupuesto se oriente de manera preferencial a atender las necesidades de los más humildes y de los más pobres de Oaxaca”

Subrayó que Gabino Cué tiene la gran oportunidad de iniciar una nueva etapa en lo que tiene que ver con el gobierno de Oaxaca. “Tengo confianza de que no va a haber represión, creo que debemos todos esperar y tener confianza en Gabino”.

Adelantó que no podrá estar en la toma de protesta del próximo gobernador de Oaxaca, pero dijo “desde aquí le mando un abrazo y un saludo respetuoso a Gabino”.

En otro tema, López Obrador indicó que el movimiento de transformación de México es incluyente, plural y nada sectorista, y explicó que se le abren las puertas a las mujeres y hombres a esta organización, porque queremos que haya un poder ciudadano, social y popular capaz de cambiar de fondo la vida pública de México.

Anunció que el movimiento que encabeza tiene una estrategia que es la organización del pueblo de México, que es lo mero principal, para derrotar a la mafia del poder y del dinero, de manera pacífica y por la vía electoral.

Pidió a los coordinadores del Gobierno Legítimo en Oaxaca que sigan inscribiendo a más comités, a más representantes del Gobierno Legítimo y continuar con la distribución del periódico ¨Regeneración” para despertar las conciencias.

Al término del evento, López Obrador tomó protesta a los nuevos coordinadores del Gobierno Legítimo y además se pidió un minuto de silencio por todos los líderes sociales que han perdido la vida en el estado.


Al conceder una entrevista a los reporteros, el presidente legítimo de México deseo lo mejor al gobernador electo, Gabino Cué en su nueva tarea y “yo espero que Oaxaca tenga un gobernante a la altura de su pueblo y creo que Gabino va a ser un buen trabajo, al menos no va a haber la represión que ha habido en Oaxaca”.

Aseguró que se van a respetar los derechos humanos y con eso es bastante, porque ha habido muchas arbitrariedades, mucho autoritarismo en Oaxaca y si a parte de eso hay programas sociales y se ayuda a la gente humilde, podremos hablar de que Oaxaca tendrá un buen gobierno.

Al preguntar su opinión de que si se había equivocado de elegir a Yeidckol Polevnsky como candidata para contender en las elecciones en el estado de México, el presidente legítimo de México manifestó que fue una decisión que tomaron integrantes del movimiento que encabeza.

Consideró como buena decisión que la senadora Yeidckol vaya a contender para ganar las elecciones mexiquenses, “pero no le gustó a Salinas, a Peña Nieto, a la mafia del poder y tampoco a los que quieren que llevemos a cabo una alianza con el PAN”.

Hizo énfasis que el movimiento de transformación no quiere más de lo mismo, no queremos el continuimos, ni PRI, ni PAN son opción, el país no va a salir adelante si sigue el PRI y el PAN que son partidos de la mafia.

Ante el comentario del gobernador oaxaqueño, Ulises Ruiz de que si hoy fuesen las elecciones presidenciales ganaría, el priista Enrique Peña, el presidente legítimo de los mexicanos indicó que Ulises Ruiz anda de ofrecido, anda de lambiscón.

Rechazó que con la candidatura de la senadora Yeidckol le vaya abrir el camino al PRI y adelantó: “le vamos a ganar en el estado de México al PRI y al PAN, le vamos a ganar a Salinas que es el jefe de la mafia, a Peña Nieto que es el candidato de los potentados, junto a Elba Esther Gordillo que es su aliada y le vamos a ganar al PAN”.

Por la tarde, López Obrador se reunirá con los coordinadores distritales, municipales y territoriales en la capital del Puebla.



Fuente: Gobierno Legítimo
Difusión AMLOTV

Hacia "Mexicanita de Aviación"




Hacia "Mexicanita de Aviación"
Rosalía Vergara


El tiempo se acaba para Mexicana de Aviación y los sindicatos del ramo aeronáutico están entrampados en la discusión de cuál de las tres financiadoras que compiten por la aerolínea es la más viable. Si el próximo mes Mexicana no vuelve a volar perderá, entre otras cosas, las rutas al extranjero; se volvería una compañía doméstica… una “Mexicanita de Aviación”.

MÉXICO, D.F., 20 de noviembre (Proceso).- La discusión sobre cuál financiadora es la más viable para relanzar a Mexicana de Aviación metió a los sindicatos de pilotos, sobrecargos y trabajadores de tierra en un conflicto que podría dar al traste con la operación de la aerolínea, pues cada sector apoya proyectos distintos.

Si Mexicana no vuelve a volar a mediados de diciembre se le terminarán los permisos para los slots (los horarios de uso de pista) y las rutas a Estados Unidos. De ser así, dicen representantes de los sindicatos, la empresa podría viajar sólo dentro del país y se convertiría en una “Mexicanita de Aviación”.

Las financiadoras que concursan por el control de la aerolínea más antigua de México son PC Capital, TG Group y BMC. Todas presentaron planes de negocios para echar a volar la aerolínea, pero para Gerardo Badín Cherit y Javier Christlieb, conciliador y administrador del concurso mercantil respectivamente, la primera de esas empresas es la mejor opción.

Actualmente Mexicana, del Nuevo Grupo Aeronáutico (NGA), pertenece a Tenedora K, empresa que asumió la pérdida de su primera inversión luego de comprobar la inviabilidad de operación de la aerolínea.

NGA tiene 99.98% del capital de la Compañía Mexicana de Aviación, Aerovías Caribe (Click), Mexicana Inter (Link) y Mexicana MRO, entre otras. Posee 62 aeronaves de las que las arrendadoras solicitaron la devolución en tanto no haya un plan de negocios viable. Sus pasivos suman alrededor de 17 mil millones de pesos.

Al 13 de octubre de 2010 se le retuvieron a Mexicana de Aviación 1 millón 175 mil 263 pesos por deudas con Banorte, el Banco Mexicano de Comercio Exterior (Bancomext) y otras instituciones crediticias. Además tiene mil 42 millones 614 mil 48 pesos de adeudos con el gobierno federal por concepto de impuestos y cuotas al IMSS.

El pasado 2 de agosto Mexicana de Aviación presentó una solicitud de concurso mercantil para reestructurar sus pasivos y adecuar su estructura de costos laborales. Un juez aceptó la solicitud el 7 de septiembre.

Luego notas de prensa difundieron que Grupo Ixe, dirigido por Enrique Castillo Sánchez Mejorada, sería un eventual comprador, aunque en realidad fungiría como banco de inversión. Esta propuesta se realizó con la asesoría del exsecretario de Comunicaciones y Transportes Carlos Ruiz Sacristán.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1777 de la revista Proceso, ya en circulación.





Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

La entraña del embate de Televisa contra Cofepris




La entraña del embate de Televisa contra Cofepris
Jenaro Villamil


Las causas del escándalo que detonó Televisa sobre las licitaciones de medicamentos en el IMSS se han ido armando como un rompecabezas: intereses familiares y empresariales del vicepresidente de la televisora, Bernardo Gómez; ambiciones de la propia empresa dirigidas al multimillonario mercado farmacéutico y a una próxima licitación de telecomunicaciones que, por unos 2 mil 200 millones de pesos, hará el propio Seguro Social. A ello hay que agregar el cabildeo del exprocurador Antonio Lozano Gracia en Los Pinos…

Detrás del conflicto entre el laboratorio Landsteiner y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) se encuentra no sólo el interés familiar y empresarial del vicepresidente de Televisa, Bernardo Gómez, sino también la asesoría jurídica y el cabildeo en Los Pinos de Antonio Lozano Gracia, exprocurador general de la República, cuyo despacho defiende a la empresa presidida por Miguel Granados Cervera.

La disputa entre la autoridad regulatoria y el laboratorio mexicano alcanzó nivel de escándalo mediático desde que el 9 de noviembre pasado Televisa difundió en todos sus segmentos informativos de televisión y radio unas llamadas telefónicas entre dos funcionarios de empresas farmacéuticas –Stendhal y Novartis–, quienes presuntamente se ponían de acuerdo para participar en una licitación de medicamentos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El golpe mediático sacó a relucir los intereses de Televisa en el mercado farmacéutico, tal como lo documentó Proceso en su edición 1766, pero también una red de asesoría jurídica que llega hasta el despacho de Antonio Lozano Gracia, socio de Diego Fernández de Cevallos y exjefe y padrino político del actual procurador general de la República, Arturo Chávez Chávez.

Desde junio de este año, una demanda de hechos presentada por Cofepris en contra de Landsteiner “está archivada”, según confirmaron a este semanario fuentes de la Procuraduría General de la República (PGR). El número de expediente de la demanda es PGR/DDF/SPE/XXVII/2822/10-06, por presunta falsificación y violación a la propiedad industrial de un medicamento inmunodepresor.

Landsteiner solicitó a Cofepris en 2009 la autorización para la venta del medicamento Renacept como genérico intercambiable del fármaco Rapamune, fabricado entonces por Wyeth, laboratorio que fue adquirido por la trasnacional Pfizer.

En Wyeth trabajó Carlos Abelleyra, exdirigente de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIF) y una de las dos personas interceptadas en la llamada telefónica, cuya grabación se hizo llegar a Televisa de manera “anónima”. En un principio, Televisa se refirió a Abelleyra como “funcionario no identificado” del Seguro Social.



Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

Calderón en su búnker



El Despertar
Calderón en su búnker
José Agustín Ortiz Pinchetti

Calderón ha hecho construir en algún lugar de la ciudad de México un búnker subterráneo con alta tecnología donde, según dijo, va a dirigir la guerra contra el narco. Reveló este hecho a un noticiario estadunidense, y también manifestó que se había inspirado en un programa de televisión de la Fox, muy popular en Estados Unidos. Este hecho refleja algunas características políticas de Felipe Calderón.

Ha sido un pésimo presidente y un conductor político mediocre, pero no carece de talentos y de recursos para la insidia política. Frente a la sucesión no pretende mejorar la economía o requilibrar la cuestión social, depende de la oligarquía y tendrá su apoyo. Lo que se propone, utilizando cualquier medio lícito o ilícito es imponer a su sucesor en las elecciones de 2012. No puede tolerar la idea de entregar al PRI (al que odia como al pecado) la Presidencia y mucho menos a AMLO, su peor pesadilla.

En su búnker se atrinchera y le servirá para espiar e incluso para reprimir a sus adversarios. Mientras afuera del búnker las matanzas de una guerra sin objetivos y el hambre se están extendiendo en México. Hacen contraste con las ganancias, que rompen todos los récords, de los bancos y los monopolios.

Si creemos que Calderón es un hombre que se autocontrolará en aras de sus viejos ideales democráticos, somos unos ingenuos. El PRI cometió un error insigne al centrarse en Enrique Peña Nieto, un personaje insustancial. Calderón reconquistará al consorcio televisivo con inmensas concesiones y podrá destruir a Peña con sólo revelar algunos expedientes negros del personaje. Además podrá exhibir los vínculos de varios gobernadores priístas con el narcotráfico.

A la izquierda se propone dividirla. Casi es imposible que Ebrard se vuelva candidato del PRD y del PAN, pero la actual directiva perredista puede manipular una candidatura de otro personaje contra AMLO que se inflaría con centenares de millones. La división en dos o más candidaturas de la izquierda sería fatídica.

Si colapsa Peña Nieto y se fragmenta la izquierda, Calderón puede imponer a su propio candidato. No nos hagamos ilusiones respecto de Calderón, está lleno de rencor y es hábil para la maniobra, es poderoso, artero, dotado de malicia, y tiene su oportunidad.

jaorpin@hotmail.com


Fuente: La jornada
Difusión AMLOTV

En la guerra contra el narco "olvidan que la vida es sagrada"




En la guerra contra el narco "olvidan que la vida es sagrada"
Jenaro Villamil


Cuando se habla de la colombianización de México suele olvidarse la experiencia de Antanas Mockus, dos veces alcalde de Bogotá y candidato derrotado a la Presidencia de Colombia hace unos meses, que en sus dos periodos de administración logró abatir los índices de criminalidad fomentando una cultura ciudadana de rechazo a la violencia y revaloración de la vida. Justamente lo contrario a la confrontación del crimen en sus propios términos y al margen de cualquier valor social.



MÉXICO, D.F., 20 de noviembre (Proceso).- La violencia y la criminalidad hay que combatirlas “hasta por amor a la vida del asaltante o del narcotraficante”, dice Antanas Mockus, el dos veces alcalde de la capital colombiana que logró reducir de 11 a siete el número de muertes violentas diarias y disminuir en 10% anual el número de delitos de mayor impacto.

El político, que fue candidato a la vicepresidencia (1998) y a la presidencia de su país (2006 y 2010), visitó México a comienzos de octubre pasado para impartir una conferencia sobre transporte urbano sustentable y cultura ciudadana. En entrevista con Proceso plantea que, de acuerdo con estudios que ha realizado en el Distrito Federal y en Monterrey, “la causa más frecuente para justificar la ilegalidad es la familia”.

Explica: “Cerca de la mitad de los ciudadanos de estas ciudades dice estar de acuerdo con la motivación familiar para violar la ley; algunos científicos sociales denominan a esta disposición ‘familismo amoral’.

“La idea más común es preocuparse sólo por los más cercanos para desatender globalmente la noción de comunidad, despreocupándonos por los derechos y la integridad de los desconocidos. También hay una disposición alta a usar la violencia por cuestiones de honor y esto puede ser un insumo sensible para riñas y conflictos entre ciudadanos”, explica el también filósofo y matemático, exrector general de la Universidad Nacional de Colombia.

–Usted plantea que muchos cambios en la percepción ciudadana se logran mediante el discurso, al darle un nuevo enfoque al combate contra el crimen organizado. Ciudad Juárez y Tijuana han sido muy castigadas recientemente por masacres en apariencia irracionales. Frente a esto, el silencio o la incapacidad de las autoridades municipales ha sido una constante. ¿Qué haría usted si fuera alcalde de estas ciudades? –se le pregunta.

–El discurso es central, sobre todo cuando se viven momentos de deterioro de la vida humana. Un buen ejemplo fue cuando en Bogotá, durante la primera alcaldía, dijimos que la muerte de toda persona era grave. No sólo debe dolernos la vida de los “buenos”.

“Una de las evidencias de que tenemos problemas graves es cuando observamos que cunden argumentos como ‘los criminales se matan entre ellos’. En el primer Consejo de Seguridad, cuando pregunté cuántas personas habían muerto en Bogotá el año pasado, una persona se levantó y dijo: ‘3 mil 600, alcalde’. Hice cara de preocupado y alguien dijo: ‘Tranquilo, que más de la mitad de las muertes son de criminales matando a criminales’. Le respondí: ‘Las autoridades estamos para proteger la vida de todo ciudadano’.

Extracto de la entrevista que se publica en la edición 1777 de la revista Proceso, ya en circulación.



Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

El Centro Histórico y su red eléctrica



El Centro Histórico y su red eléctrica
Antonio Gershenson

Desde principios del sexenio pasado se empezó a trabajar en la renovación de las calles del Centro Histórico y la infraestructura que hay bajo ella. Se trataba de que los efectos de la renovación tuvieran una duración muy larga. La capa de la calle era en total de 40 centímetros de espesor. La primera mitad era una mezcla más suave, la de arriba es de concreto hidráulico, muy resistente. La idea era que esta combinación resistiera los hundimientos desiguales que se han dado en esa parte de la ciudad. Se calculó que las obras durarían 50 años.

También los conductos –de agua, drenaje, electricidad para el alumbrado público y cables para los teléfonos y los que alimentan la energía eléctrica en general– tenían esa resistencia. Por ejemplo, los aislantes de los diversos cables son de un material muy resistente, pero también flexible, con la misma idea: un hundimiento desigual no iba a romper el cable ni su aislamiento. En el caso de la red eléctrica, la de alta tensión se instalaba, lógicamente, a mayor profundidad que la de tensión media. También se renovaron de manera similar las banquetas. La mayoría de las calles situadas entre el Eje Central, el Zócalo y 20 de Noviembre fue transformada, y algunas más.

Menciono esta experiencia –me tocó no sólo trabajar en estas obras, sino participar en reuniones preparatorias de las mismas– porque se habla de que las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro en el Centro Histórico simplemente son obsoletas, y buena parte de éstas no lo son, ni mucho menos.

No sólo hay que recordar esto. El Centro Histórico, como otras partes de la ciudad, tiene red de distribución eléctrica subterránea. Transformadores, cables y otros componentes están bajo tierra, en bóvedas o en ductos. Y no sólo eso, sino que tiene red subterránea automática. Esto quiere decir que hay un sistema computarizado que si detecta, por ejemplo, insuficiente energía en un área, si detecta bajo voltaje, envía a la zona del problema más energía de otras partes, y el voltaje se recupera, queda igual que el de éstas.

Es cierto, además de lo dicho, que hay zonas importantes de la red que ya son viejas. Pero para el personal que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la mayoría de quienes recibieron esa red para su atención, que son de empresas privadas de otras ciudades, más que encontrar chatarra, encontraron equipos demasiado avanzados para su experiencia anterior, en ciudades que no tienen nada de esto.

Entre los numerosos hechos similares, el 11 de noviembre pasado estallaron varias bóvedas subterráneas del Centro Histórico, con numerosos heridos y varias horas de suspensión de la energía eléctrica.

Me voy a referir a datos publicados hace unos días en estas páginas, provenientes de la Secretaría de Protección Civil del DF. En 2007, con una buena parte del Centro Histórico recién renovada, el número total de incidentes con la red eléctrica –explosiones, cortos, incendios y otros hechos– fue de sólo siete; en 2008 fueron 30. Seguía habiendo obras en el centro, pero ya en partes más marginales y posiblemente con menor consumo eléctrico que el de las áreas principales. Ya en 2009, año en que durante casi tres meses la zona de que hablamos fue atendida por CFE y las empresas que contrató, fueron 74 los incidentes.

Y en lo que va de 2010, los percances eléctricos fueron 152. ¿Qué mantenimiento podían dar a esta red la CFE y las empresas que contrató? ¿Qué sabían de la red subterránea automática? ¿Qué mantenimiento sabían que había que darle, y cómo? ¿Y esas bóvedas con un gran transformador? ¿Por dónde llega la alta tensión? ¿O incluso, por dónde sale la tensión media, que de todos modos son 23 mil volts? No es casual que se hayan accidentado empleados de algunas de esas empresas privadas.

Todo esto nos da una idea de la gran irresponsabilidad implicada en destruir todo un dispositivo que construyó y dio mantenimiento durante décadas a esta red eléctrica, y ponerlo en manos de la CFE, que no conocía esta red, sino también de empresas privadas que menos la conocían.

Ahora se anuncia una nueva red. El director general de la paraestatal prometió que durante las obras no habría ningún apagón (¿puede cumplirlo, después de los 152 eventos de este año?). El encargado de este proyecto por parte de la CFE dijo que no se trata de reparar la red existente, debido a los elevados riesgos que implica. No aclara nada sobre las amplias áreas arregladas en años recientes, como parte de la renovación general, ni en qué medida los riesgos son por la ignorancia del personal de CFE y sus contratistas. Tampoco aclara por qué antes no había esos elevados riesgos, por ejemplo en 2007, cuando hubo sólo siete incidentes, frente a los 152 de lo que va de este año.

También dice el funcionario que sólo en algunos sitios se tendrá que abrir zanjas en el pavimento y que se usarían topos. ¿Y los 50 años de duración de las obras relativamente recientes? ¿Seguro que deben cambiarse esas amplias áreas renovadas, incluyendo la red eléctrica, a partir del sexenio pasado? ¿Qué tanto de las nuevas instalaciones subterráneas, como ductos y cables, va a ser destruido por los topos?

Ya sé que lo que sigue les va a doler mucho y que nunca lo van a reconocer, pero miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas, como ingenieros, técnicos y trabajadores de Luz y Fuerza del Centro, fueron parte activa de estas obras. Y deberían ser parte de la solución. También, por lo menos, deben participar algunos de los que se desempeñaron en la transformación del Centro Histórico en general, antes que de empiecen a destruir una obra tan importante en esa zona de la ciudad.

antonio.gershenson@gmail.com


Fuente: La jornada
Difusión AMLOTV

El Grande, hasta con Calderón convivió



El Grande, hasta con Calderón convivió
Ricardo Ravelo


Todo indicaba que, tras su detención, la carrera delictiva de Sergio Villarreal, El Grande, llegaba a su fin, pero el capo supo negociar y hoy es un singular testigo protegido de la PGR. En sus declaraciones ministeriales embarró a cuanto mando pudo, lo que permitió afianzar la Operación Limpieza, estrategia mediante la cual la dependencia intenta terminar con sus agentes corruptos. Lo que se ignora es por qué la titular de la SIEDO, Marisela Morales, se negó a consignar en el expediente los pasajes en los cuales el detenido alude a sus contactos con Felipe Calderón, con otros funcionarios federales y con el senador panista Guillermo Anaya, quien, por cierto, tiene demandado a un reportero de Proceso por “daño moral”.

MÉXICO, D.F., 20 de noviembre (Proceso).- Tras su detención el 12 de septiembre pasado en un fraccionamiento de Puebla, Sergio Villarreal Barragán, El Grande, el antiguo amo del narcotráfico en la Comarca Lagunera, debuta ahora como testigo estelar de la Procuraduría General de la República (PGR).

Desde su arresto, la dependencia le dio un trato preferencial. Una orden presuntamente girada por el procurador Arturo Chávez sentó a Villarreal Barragán en la mesa de negociaciones con la titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), Marisela Morales Ibáñez.

Hoy, El Grande goza de privilegios. Además de tener un sueldo mensual generoso, las autoridades se comprometieron a cancelar varias de las averiguaciones previas en su contra y a no decomisarle ninguno de los bienes que adquirió cuando fue operador de la célula de los hermanos Beltrán Leyva.

A cambio de ello, él debía declarar todo lo que sabe sobre las redes de corrupción en las corporaciones policiacas y proporcionar los nombres de los presuntos funcionarios y agentes vinculados con las organizaciones criminales.

A la PGR le urgía incorporar a El Grande al programa de testigos luego de que el 29 de octubre último un tribunal de alzada concedió la libertad a Jorge Alberto Zavala Segovia, un exagente federal de la SIEDO que estuvo dos años de prisión. El fallo puso en riesgo la Operación Limpieza, encaminada a sanear a la procuraduría.

Para evitar que esa investigación fracasara y que otros coacusados fueran liberados por falta de pruebas, El Grande aportó datos que comprometían a Zavala Segovia, por lo que el exagente fue reaprehendido. En su testimonio, El Grande aseguró que vio a Zavala Segovia con maletas repletas de billetes de 100 dólares con los que presuntamente “salpicaba” a funcionarios de la SIEDO para que brindaran protección a su jefe Arturo Beltrán Leyva.

Extracto del reportaje principal que se publica en la edición 1777 de la revista Proceso, ya en circulación.





Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV