martes, 10 de diciembre de 2013

Comisiones del Senado trasladan debate energético a sesión del pleno este martes



Por Andrea Becerril y Víctor Ballinas

México, DF. La discusión de la reforma energética en las comisiones dictaminadoras se canceló esta madrugada, cuando aún faltaban por votarse 180 reservas. El debate se trasladó al pleno del Senado de la República, que está citado para hoy a las once de la mañana, en que se dará primera lectura al dictamen.

Ello debido a una maniobra de los presidentes de las comisiones de Puntos Constitucionales, Energía y Estudios Legislativos Primera, Enrique Burgos, David Penchyna, del PRI y el panista Raúl Gracia, quienes provocaron dos empates consecutivos cuando se votaban los cambios propuestos al Artículo 28 Constitucional, para así poder suspender la reunión, que se había prolongado ya por ocho horas.

Con esto atajaron la estrategia de perredistas y petistas, de alargar al máximo la discusión, con miras a frenar en definitiva esa reforma energética, ya que sólo restan cinco días al actual período ordinario de sesiones.

En ese sentido, luego de que el dictamen fue aprobado en lo general por las comisiones perredistas y petistas presentaron reservas a todos los artículos de esa reforma.

Se apuntaron 205 oradores. Ello debido a que la totalidad de los senadores del PRD y PT petistas presentes se apuntaron para argumentar en torno a los 24 artículos que conforman la reforma y a los cuatro propuestas s de adición que formularon.

La perredista Dolores Padierna dijo que tenían oradores para cuatro días. “Nosotros no tenemos prisa”, recalcó. Las propuestas de cambio a los artículos 25 y 27 constitucional, fueron desechadas por la mayoría PRI-PAN, pero cuando se votó el 28, hubo un empate en la Comisión de Estudios Legislativos Primera, ya que priísta Miguel Ángel Chico Herrera, votó junto con el PRD en dos ocasiones.

Un empate obligaría a trasladar la discusión al pleno y suspender el debate de ayer, en que las reservas eran desechadas, una a una, de forma mecánica, por una mayoría “ciega, sorda y muda”, como la definió el perredista Fernando Mayans.

Los priístas y panistas se dedicaron sólo a votar en contra todas las propuestas de cambio, sin debate alguno y fueron cuestionados, por ello y calificados como traidores y mentiros. El perredista Armando Ríos Piter reconoció que tenían derecho a tácticas dilatorias.

El priísta David Penchyna respondió que habían soportado “insultos, descalificaciones y provocaciones” y que se sumó a la propuesta de Preciado, de parar ahí el debate, que de todas formas tendrá que darse cuando se vote el dictamen ante el pleno.

Cerca de las 12 de la noche se decretó un receso y una hora después regresaron los presidentes de las comisiones dictaminadoras. Burgos canceló esa reunión y llamó a otra, un minuto después. Se volvió a votar la reserva al artículo 28 y de nuevo, el senador Chico Herrera votó con los perredistas.


Penchyna anunció entonces que la discusión, de acuerdo al reglamento, se trasladaba al pleno.

A las ocho de la noche, el pleno senatorial se había declarado en receso hasta las once de la mañana de este martes. En esa sesión se pretende dar primera lectura al dictamen y y convocar a una nueva sesión para más tarde, en que se votaría esa reforma que privatiza el petróleo y la electricidad.

El senador perredista Manuel Camacho Solís, lamentó que no se haya podido terminar el debate. Comparó esa modificación constitucional con “las reformas porfiristas, privatizadoras, que llevó a cabo su secretario de Hacienda, Limantour”, que condujeron al país a la Revolución de 1910.

Es una reforma, dijo, que va a dividir al país. Mientras, el también perredista, Luis Sánchez, reclamó que el procedimiento para cancelar el debate fue ilegal y advirtió que se reserva su derecho a presentar una acción de inconstitucionalidad.