El teatro del bien y el mal, por Eduardo Galeano.
El teatro del Bien y el Mal
Eduardo Galeano
27.Sep.09 :: LatinoAméricAhora
En la lucha del bien contra el mal, siempre es el pueblo quien pone los muertos. Los terroristas han matado a trabajadores de cincuenta países, en Nueva York y en Washington, en nombre del Bien contra el Mal. Y en nombre del Bien contra el Mal el presidente Bush jura venganza: ‘Vamos a eliminar el Mal de este mundo’, anuncia. ¿Eliminar el Mal? ¿Qué sería del Bien sin el Mal? No sólo los fanáticos religiosos necesitan enemigos para justificar su locura. También necesitan enemigos, para justificar su existencia, la industria de armamentos y el gigantesco aparato militar de Estados Unidos. Buenos y malos, malos y buenos: los actores cambian de máscaras, los héroes pasan a ser monstruos y los monstruos héroes, según exigen los que escriben el drama.
En la lucha del bien contra el mal, siempre es el pueblo quien pone los muertos.
Los terroristas han matado a trabajadores de cincuenta países, en Nueva York y en Washington, en nombre del Bien contra el Mal. Y en nombre del Bien contra el Mal el presidente Bush jura venganza: ‘Vamos a eliminar el Mal de este mundo’, anuncia.
¿Eliminar el Mal? ¿Qué sería del Bien sin el Mal? No sólo los fanáticos religiosos necesitan enemigos para justificar su locura. También necesitan enemigos, para justificar su existencia, la industria de armamentos y el gigantesco aparato militar de Estados Unidos. Buenos y malos, malos y buenos: los actores cambian de máscaras, los héroes pasan a ser monstruos y los monstruos héroes, según exigen los que escriben el drama.
Eso no tiene nada de nuevo. El científico alemán Werner von Braun fue malo cuando inventó los cohetes V-2, que Hitler descargó sobre Londres, pero se convirtió en bueno el día en que puso su talento al servicio de Estados Unidos. Stalin fue bueno durante la Segunda Guerra Mundial y malo después, cuando pasó a dirigir el Imperio del Mal. En los años de la guerra fría escribió John Steinbeck: «Quizá todo el mundo necesita rusos. Apuesto a que también en Rusia necesitan rusos. Quizá ellos los llaman americanos.» Después, los rusos se abuenaron. Ahora, también Putin dice: «El Mal debe ser castigado.»
Saddam Hussein era bueno, y buenas eran las armas químicas que empleó contra los iraníes y los kurdos. Después, se amaló. Ya se llamaba Satán Hussein cuando los Estados Unidos, que venían de invadir Panamá, invadieron Irak porque Irak había invadido Kuwait. Bush Padre tuvo a su cargo esta guerra contra el Mal. Con el espíritu humanitario y compasivo que caracteriza a su familia, mató a más de cien mil iraquíes, civiles en su gran mayoría.
Satán Hussein sigue estando donde estaba, pero este enemigo número uno de la humanidad ha caído a la categoría de enemigo número dos. El flagelo del mundo se llama ahora Osama Bin Laden. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) le había enseñado todo lo que sabe en materia de terrorismo: Bin Laden, amado y armado por el gobierno de Estados Unidos, era uno de los principales «guerreros de la libertad» contra el comunismo en Afganistán. Bush Padre ocupaba la vicepresidencia cuando el presidente Reagan dijo que estos héroes eran «el equivalente moral de los Padres Fundadores de América». Hollywood estaba de acuerdo con la Casa Blanca. “El desprecio por la voluntad popular es una de las muchas coincidencias entre el terrorismo de Estado y el terrorismo privado”. En estos tiempos, se filmó Rambo 3: los afganos musulmanes eran los buenos. Ahora son malos malísimos, en tiempos de Bush Hijo, trece años después.
Henry Kissinger fue de los primeros en reaccionar ante la reciente tragedia. «Tan culpable como los terroristas son quienes les brindan apoyo, financiación e inspiración», sentenció, con palabras que el presidente Bush repitió horas después.
Si eso es así, habría que empezar por bombardear a Kissinger. El resultaría culpable de muchos más crímenes que los cometidos por Bin Laden y por todos los terroristas que en el mundo son. Y en muchos más países: actuando al servicio de varios gobiernos estadunidenses, brindó «apoyo, financiación e inspiración» al terror de Estado en Indonesia, Camboya, Chipre, Irán, Africa del Sur, Bangladesh y en los países sudamericanos que sufrieron la guerra sucia del Plan Cóndor.
El 11 de septiembre de 1973, exactamente 28 años antes de los fuegos de ahora, había ardido el palacio presidencial en Chile. Kissinger había anticipado el epitafio de Salvador Allende y de la democracia chilena, al comentar el resultado de las elecciones: «No tenemos por qué aceptar que un país se haga marxista por la irresponsabilidad de su pueblo.»
El desprecio por la voluntad popular es una de las muchas coincidencias entre el terrorismo de Estado y el terrorismo privado. Por poner un ejemplo, la ETA, que mata gente en nombre de la independencia del País Vasco, dice a través de uno de sus voceros: «Los derechos no tienen nada que ver con mayorías y minorías.»
Mucho se parecen entre sí el terrorismo artesanal y el de alto nivel tecnológico, el de los fundamentalistas religiosos y el de los fundamentalistas del mercado, el de los desesperados y el de los poderosos, el de los locos sueltos y el de los profesionales de uniforme. Todos comparten el mismo desprecio por la vida humana: los asesinos de los cinco mil quinientos ciudadanos triturados bajo los escombros de las Torres Gemelas, que se desplomaron como castillos de arena seca, y los asesinos de los doscientos mil guatemaltecos, en su mayoría indígenas, que han sido exterminados sin que jamás la tele ni los diarios del mundo les prestaran la menor atención. Ellos, los guatemaltecos, no fueron sacrificados por ningún fanático musulmán, sino por los militares terroristas que recibieron «apoyo, financiación e inspiración» de los sucesivos gobiernos de Estados Unidos.
Todos los enamorados de la muerte coinciden también en su obsesión por reducir a términos militares las contradicciones sociales, culturales y nacionales. En nombre del Bien contra el Mal, en nombre de la Unica Verdad, todos resuelven todo matando primero y preguntando después. Y por ese camino, terminan alimentando al enemigo que combaten. Fueron las atrocidades de Sendero Luminoso las que en gran medida incubaron al presidente Fujimori, que con considerable apoyo popular implantó un régimen de terror y vendió el Perú a precio de banana. Fueron las atrocidades de Estados Unidos en Medio Oriente las que en gran medida incubaron la guerra santa del terrorismo de Alá.
Aunque ahora el líder de la Civilización esté exhortando a una nueva Cruzada, Alá es inocente de los crímenes que se cometen en su nombre. Al fin y al cabo, Dios no ordenó el holocausto nazi contra los fieles de Jehová, y no fue Jehová quien dictó la matanza de Sabra y Chatila ni quien mandó expulsar a los palestinos de su tierra. ¿Acaso Jehová, Alá y Dios a secas no son tres nombres de una misma divinidad?
Una tragedia de equívocos: ya no se sabe quién es quién. El humo de las explosiones forma parte de una mucho más enorme cortina de humo que nos impide ver. De venganza en venganza, los terrorismos nos obligan a caminar a los tumbos. Veo una foto, publicada recientemente: en una pared de Nueva York alguna mano escribió: «Ojo por ojo deja al mundo ciego».
La espiral de la violencia engendra violencia y también confusión: dolor, miedo, intolerancia, odio, locura. En Porto Alegre, a comienzos de este año, el argelino Ahmed Ben Bella advirtió: «Este sistema, que ya enloqueció a las vacas, está enloqueciendo a la gente.» Y los locos, locos de odio, actúan igual que el poder que los genera.
Un niño de tres años, llamado Luca, comentó en estos días: «El mundo no sabe dónde está su casa.» El estaba mirando un mapa. Podía haber estado mirando un noticiero.
http://www.dariovive.org/?p=257
viernes, 2 de octubre de 2009
El teatro del bien y el mal, por Eduardo Galeano.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Eduardo Galeano: úselo y tírelo.
Eduardo Galeano: úselo y tírelo.
Lo que está en juego en el mundo es la vida. El modo de producción de este planeta que tenemos por hogar hace más pobres a los pobres. No sólo están muriendo las aguas y los árboles, sino el ser humano. Parece que nos hemos empeñado en destruirnos, en avanzar indetenibles y raudos hacia la nada. Para salvar y salvarnos no basta con pintar los carros de verde y usar gasolina verde y productos verdes, y hacer caridad, se trata más bien de tener conciencia de que es el modelo que Occidente ha impuesto a sangre y fuego el que nos borrará de la historia humana, porque no habrá historia que contar ni quién la cuente.
Y ese es precisamente el cuento que cuenta Eduardo Galeano en Úselo y tírelo, El mundo visto desde una ecología latinoamericana, publicado en su cuarta edición por Booket, en 2008, un libro que reúne textos desde Las venas abiertas de América Latina hasta Las palabras andantes, sumados a otros que fueron especialmente escritos para esta edición.
Galeano recoge la denuncia, muestra el dolor y llora las tristezas de todos, en estas páginas levanta los estandartes del mundo que necesariamente debe ser, ese que se merecen las hijas y los hijos por venir.
“Llevamos quinientos años aprendiendo a odiarnos entre nosotros y a trabajar con alma y vida por nuestra propia perdición, y en eso estamos; pero todavía no hemos podido corregir nuestra porfiada costumbre de abrazos, nuestra manía de andar soñando despiertos y chocándonos con todo y cierta tendencia a la resurrección inexplicable”.
Los más que menos tienen viven tratando de sobrevivir y los pocos que mucho ostentan viven para consumir más. Es el mundo patas arriba, absurdo, y cínico, injusto e inhumano, tanto que nos condena a la soledad. Mientras seguimos convencidos de comprar lo que las pantallas venden y el sistema abona, nos volvemos cada vez más indiferentes al dolor del otro, a su hambre y a su miseria de siglos y de penas.
“El precario equilibrio del mundo, que rueda al borde del abismo, depende de la perpetuación de la injusticia. Es necesaria la miseria de muchos para que sea posible el derroche de pocos. Para que pocos sigan consumiendo de más, muchos deben seguir consumiendo de menos. Y para evitar que nadie se pase de la raya, el sistema multiplica las armas de guerra”. (Ser como ellos, fragmento)
Así, Galeano va narrando lo que nos pasa, lo que hemos dejado que nos pase, porque diciendo y reconociendo nuestros miedos damos el primer paso hacia el futuro irrevocable, ese que hay que construir a punta de cantos, de sueños, de manos y de abrazos. Porque para ser tendremos necesariamente que soñar juntos el mismo sueño, esa es la utopía realizable, la que nacerá de los vientres de los pueblos.
“Los usurpadores se irán a los confines del agua… Ya no habrá devoradores de hombres… Al terminar la codicia, se desatará la cara, se desatarán las manos, se desatarán los pies del mundo”. (Se desatará la cara del mundo, fragmento)
La farsa de este principio de siglo se pinta de verde, pero no aquel “verde que te quiero verde” del poeta español, sino este color que ha engendrado el comercio, el de las plantas de plástico, las aguas estancadas y los billetes del norte. Promueven la ecología quienes cometen los ecocidios y después nos culpan a todos y nos venden desodorantes que no afectan la capa de ozono y transgénicos. Y sí, nos venden productos verdes, especies verdes, pero no firman protocolos ambientales, y prefieren mudar las fábricas donde la mano de obra es más barata y la tierra se muere de sed.
“Este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo. Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido todo un éxito, pero el paciente se está muriendo”. (Cinco frases que hacen crecer la nariz de Pinocho, fragmento)
lunes, 23 de marzo de 2009
EDUARDO GALEANO, ERNESTO CARDENAL, CARLOS MONTEMAYOR Y JOSÉ EMILIO PACHECO ESTA SEMANA EN XALAPA
LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA QUE DIRIGE EL DR. RAÚL ARIAS LOVILLO, OTORGARÁ AL PADRE ERNESTO CARDENAL Y AL ESCRITOR EDUARDO GALEANO DOCTORADOS HONORIS CAUSA ESTE JUEVES 26 DE MARZO EN LAS INSTALACIONES DE LA BIBLIOTECA CENTRAL (USBI) DE ESA UNIVERSIDAD CON SEDE EN XALAPA, VERACRUZ.
EN EL MARCO DEL ENCUENTRO "ESCRITORES POR LA TIERRA" QUE INICIÓ EL MIÉRCOLES 19 DE MARZO, EL CONSEJO UNIVERSITARIO DE LA UV DISTINGUIRÁ A EMBLEMÁTICOS ESCRITORES DE LA IZQUIERDA LATINOAMERICANA CON EL GRADO MÁXIMO ACADÉMICO QUE ESTA INSTITUCIÓN OTORGA.
ERNESTO CARDENAL, REVISIONISTA DEL SANDINISMO EN NICARAGUA QUE LUCHÓ IDEOLÓGICAMENTE AL LADO DEL FRENTE SANDINISTA PARA LA LIBERACIÓN NACIONAL (FSLN, HOY EN EL ACTUAL GOBIERNO) CONTRA LA DICTADURA DERECHISTA DE ANASTASIO ZOMOZA EN NICARAGUA, Y NOMINADO A PREMIO NOBEL DE LITERATURA, ES AUTOR DE VARIOS POEMAS Y HA ASISTIDO A ENCUENTROS CONVOCADOS POR EL EZLN.
QUIZÁ LA OBRA MÁS CONOCIDA DE EDUARDO GALEANO ES LA OBRA "LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA", UNA INVESTIGACIÓN PROFUNDA QUE DENUNCIA LA DEVASTADORA EXPLOTACIÓN DE LOS PAÍSES COLONIALISTAS Y NEOCOLONIALISTAS SOBRE LATINOAMÉRICA.
A continuación se detalla el calendario de actividades del Encuentro de Escritores por la Tierra a partir de mañana martes:
Martes 24 de marzo: 19:00 horas, Eduardo Galeano lee y conversa. Lectura y posterior diálogo con el público sobre su último libro Espejos,
Auditorio Jesús Morales Fernández, Unidad de Humanidades.
Miércoles 25 de marzo: 19:00 horas, Concierto de bienvenida “Por la Tierra”, por la OSX de la UV; Adrián Goizueta; Grupo 5 +; Luis Enrique Mejía Godoy; Carmina Cannavino; Tlen Huicani, Coro de la UV y los percusionistas de Javier Cabrera y Miguel Cruz, lago central de la USBI.
Jueves 26 de marzo: 10:00 horas, presentación del libro El triunfo de la palabra, del periodista español Juan Carlos Ruiz, incluye fotografías de Pedro Meyer y Sandra Eleta sobre la vida y obra de Ernesto Cardenal, Museo de Antropología. 11:00, presentación del disco de Inés Fonseca, compositora e intérprete española que ha musicalizado los poemas más emblemáticos de Ernesto Cardenal, Museo de Antropología. 12:00, inauguración de la exposición fotográfica de Pedro Meyer sobre Ernesto Cardenal y Nicaragua entre 1978 y 1984, Museo de Antropología. 12:00, lectura de poesía por parte de Saúl Ibargoyen, Rodolfo Dada, Eduardo Langagne y Elba Macías, Auditorio Jesús Morales Fernández, Unidad de Humanidades.
Por la tarde, a las 17:00, sesión solemne del Honorable Consejo Universitario de la UV para la entrega del Doctorado Honoris Causa a Ernesto Cardenal y a Eduardo Galeano, pabellón central de la USBI. 20:00, recital de poesía y música con Inés Fonseca, Carmina Cannavino, Luís Enrique Mejía Godoy, Adrián Goizueta, Grupo 5 +, sala grande del Teatro del Estado.
Viernes 27 de marzo: 9:00 horas, sesión de trabajo sobre “Agua y biodiversidad”, con la participación abierta de todos los asistentes, Museo de Antropología. 11:00, breve panorama de la narrativa actual y posterior diálogo con el público con Carlos Montemayor, Laura Esquivel, Mario Muñoz y Eraclio Zepeda, Auditorio del Museo de Antropología. 12:30, lectura de poemas de la mano de Ernesto Cardenal, Thelma Nava, Jorge Boccanera, Luis Alberto Ambroggio, Mayra Jiménez, José Luis Rivas y José Emilio Pacheco, sala Emilio Carballido del Teatro del Estado.
Por la tarde, a las 19:30 horas, presentación de Tlan Huicani y actuación de Carlos Mejía Godoy y Los de Palacagüina, sala Emilio Carballido del Teatro del Estado. 20:30, lectura de la Declaración de Veracruz, sala Emilio Carballido del Teatro del Estado. 20:00, actuación de Adrián Goizueta y Luis Enrique Mejía Godoy con el Grupo 5 +, lago de la USBI-Veracruz.
Para mayor información, consulte la página: http://www.escritoresporlatierra.org/
EL CAMBIO ESTA EN TI Y EN MI...
EL SENDERO DE VERACRUZ ROMPIENDO EL CERCO INFORMATIVO.
http://elsenderodeveracruz.blogspot.com/

