
Autor: Nancy Flores 
El esquema empresarial que Pemex mantiene en el extranjero le permite tener sociedades instrumentales en paraísos fiscales, evadir impuestos y reportar pérdidas millonarias, revela la Auditoría Superior de la Federación. El auditor González de Aragón declara que la paraestatal busca “extinguir” 25 compañías “privadas” de su propiedad y reestructurar otras 20 inversiones en sociedades anónimas, que implican recursos públicos por más de 70 mil millones de pesos
La administración de Jesús Reyes Heroles en Petróleos Mexicanos (Pemex) busca extinguir 25 empresas “privadas” constituidas con recursos públicos y reestructurar inversiones accionarias en otras 20 compañías –entre ellas la participación en la trasnacional Repsol YPF–, indica el auditor superior de la federación, Arturo González de Aragón.
Dicho esquema, creado desde finales de la década de 1980 y aún vigente, permite a la paraestatal evadir impuestos, reportar pérdidas y mantener inversiones accionarias al margen de la ley mexicana por más de 70 mil millones de pesos, revela información de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y de la propia paraestatal.
Se trata de 45 inversiones en acciones de empresas privadas, confirma el Informe de resultados de la revisión y fiscalización de la cuenta pública 2007 –entregado por la ASF a la Cámara de Diputados el pasado 12 de marzo– y las relaciones de inversión que Contralínea obtuvo por medio de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental.
Estas participaciones de la petrolera del Estado y de sus subsidiarias –Pemex Exploración y Producción, Pemex Refinación y Pemex Gas y Petroquímica Básica– se mantienen en cinco monedas: peso mexicano, dólar estadunidense, euro, franco suizo y libra esterlina.
Las empresas
Aunque no son consideradas paraestatales, de las 45 empresas privadas, 25 son propiedad directa o indirecta de Pemex; de éstas, 20 operan sin empleados ni oficinas y reciben servicios administrativos, comerciales y “otros” por “partes relacionadas”; 12 de ellas están radicadas en el extranjero, en territorios considerados paraísos fiscales, y tienen carácter de international bussines corporation (sociedades instrumentales o fantasmas), según se desprende de los datos que proporcionó la paraestatal a la ASF el 18 de diciembre de 2008.
Entonces, la Gerencia de Control de Gestión de Pemex Corporativo indicó que, por su naturaleza, algunas de las empresas son “sociedades unimembres y meramente instrumentales”. A éstas, las describió con características jurídicas que les permiten carecer de personal y de oficinas establecidas.
Respecto de su no paraestatalidad, la gerencia encabezada por Hilda Guadalupe Delgado Anzaldua precisó: “Las empresas no fueron creadas con el objeto de auxiliar al Ejecutivo en el desarrollo de las áreas prioritarias a que se refiere el artículo 30 de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, en relación con el artículo 6 del propio ordenamiento, pues la mera tenencia de acciones no podría calificarse como área prioritaria del desarrollo nacional”.
En el oficio DCO-GCG-5226/08 citado por el informe de la ASF, también justificó que, “como parte de su estrategia comercial y de negocios, Petróleos Mexicanos ha constituido diversas empresas filiales no paraestatales que realizan en forma preponderante actividades comerciales. Las filiales constituidas en el extranjero adoptan la figura de la legislación del lugar donde se constituyen. Son personas morales de derecho privado extranjero y, por ende, no están sujetas a las disposiciones legales nacionales”.
Omitió decir que hasta antes de 1988, año en que comenzó la estructuración de este esquema empresarial “privado”, Pemex contaba con oficinas de representación en Londres, Inglaterra; Madrid, España; Nueva York y Houston, Estados Unidos. Éstas dependían de la entonces Coordinación Ejecutiva de Comercio Internacional de la paraestatal, que actuaba como enlace con clientes y proveedores de petróleo crudo y derivados del energético.
Las ciudades donde se tenían oficinas de representación son ahora las sedes de las empresas “privadas” de Pemex, junto con entidades que destacan por su laxitud fiscal: Islas Caimán, Las Bahamas, Países Bajos, Luxemburgo, Irlanda, Suiza y Delaware (Estados Unidos).
El máximo órgano de fiscalización indica en su informe que la paraestatal también mantiene vigentes cinco vehículos financieros, tres de ellos radicados en paraísos fiscales. A pesar de que éstos contratan deuda en nombre de Pemex, dos no son de su propiedad: Pemex Finance, Ltd (Islas Caimán), y Fideicomiso F/163 (México); mientras que otro –RepCon Lux, Luxemburgo– fue creado en sociedad con una tenedora de acciones luxemburguesa de nombre TMF Corporate Services.
Supuesta evasión de impuestos
El esquema empresarial que Pemex busca extinguir le habría permitido evadir impuestos, descubre la propia comunicación de la Gerencia de Control de Gestión, citada por el informe de la ASF.
“La autorización [otorgada en la década de 1990 por la entonces Secretaría de Programación y Presupuesto] para que Pemex aportara recursos para la constitución de esas empresas se dio atendiendo a la necesidad de que Pemex adquiriera acciones en sociedades extranjeras y así contar con un mercado asegurado para su petróleo crudo, sin la excesiva carga fiscal que implicaría su participación directa (sic).” Dicha declaración tiene como contexto la lista de argumentos que la paraestatal dio a la Secretaría de Programación y Presupuesto, para que ésta autorizara las inversiones. Como lo ha documentado Contralínea (número 122), dichas autorizaciones involucraron a los expresidentes de México Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo.
A pesar del argumento relacionado con la excesiva carga fiscal, en tres años, Pemex erogó a nombre de sus “subsidiarias privadas” 13 mil 729 millones de pesos por impuestos en el extranjero, monto que equivale a la construcción de al menos una refinería.
En el Reporte anual que se presenta de acuerdo con las disposiciones de carácter general aplicables a las emisoras de valores y otros participantes del mercado para el año terminado el 31 de diciembre de 2007, la paraestatal admite que “cuenta con un número de compañías subsidiarias extranjeras que pueden estar sujetas a gravámenes en la jurisdicción de su residencia”.
Sin aclarar cuáles son las empresas que pagan cargas impositivas y cuáles no, asegura que “los impuestos pagados por las compañías subsidiarias sumaron 6 mil 53 millones de pesos en 2005, 4 mil 274 millones en 2006 y 3 mil 402 millones en 2007”.
Pérdidas financieras evitan reportar ganancias
La auditoría identificada con el número 07-1-18T4I2-02-0244, que tuvo por objetivo fiscalizar la gestión de la inversión accionaria de Pemex en México y en el extranjero, también descubre que algunas empresas reportan pérdidas millonarias para evitar dar ganancias a la paraestatal.
Tal es el caso de PMI Holdings Petróleos España, SL, que en 2007 tuvo dividendos a cuenta de utilidades por 424 mil 600 euros. La ASF indica que “se observó que el importe de dividendos decretados a cuenta de utilidades de 2006 es el mismo que se decretó en 2007; sin embargo, los estados financieros de 2006 reportaron una pérdida de 331.5 miles de euros, por lo que se determinó la devolución del dividendo pagado”.
Agrega que “en el acuerdo quinto del acta de la junta general ordinaria y universal de socios se autorizó un anticipo de dividendo para el ejercicio 2007 por 424.6 mil euros, que al tipo cambio de 15.8766 para el cierre contable al 31 de diciembre de 2007 equivalen a 6 millones 741 mil pesos, debido a que la empresa presentó exceso de liquidez”.
Otro ejemplo es la refinería Deer Park, constituida en sociedad entre PMI Norteamérica, SA de CV –una de las 20 empresas privadas de Pemex–, y la trasnacional Shell. De acuerdo con el informe, Pemex no ha recibido dividendos en 2006 y 2007, pese a que en el papel las propietarias sí han reportado ganancias por 9 mil 214 millones 900 mil pesos.
Ello porque –según justificó la paraestatal ante la ASF– en 2007 PMI Norteamérica pagó 2 mil 300 millones de pesos de impuestos federales y estatales a Estados Unidos; más de 1 mil 200 millones de pesos quedaron invertidos como capital de trabajo en esa “filial” privada, y otros 63 millones 100 mil pesos supuestamente se utilizaron para pagar impuestos en México. La Auditoría Superior de la Federación acusa que Pemex “no proporcionó evidencia documental al respecto”.
“Extinción” de empresas
En breve, el Consejo de Administración de Pemex –presidido por la secretaria de Energía, Georgina Kessel– podría autorizar la extinción de las 25 empresas “privadas” que posee Pemex.
Al finalizar su comparecencia ante la Cámara de Diputados, el pasado 12 de marzo, el auditor superior Arturo González de Aragón aseguró: “Pemex ya inició un camino para empezar a liquidar este tipo de empresas”.
Agregó que la paraestatal “tiene una estrategia, que ya nos fue presentada, para transparentar todas aquellas (empresas en las) que tiene responsabilidad, de acuerdo con la ley que le aplica”.
Respecto de las inversiones minoritarias –como la participación del 4.9 por ciento en el capital de la trasnacional Repsol YPF, que involucra recursos públicos por 1 mil 459 millones 982 mil 964 euros (27 mil 447 millones 679 mil 723 pesos)–, el auditor señaló que Pemex “está haciendo una propuesta con el fin de asumir una política de carácter corporativo que le dé la máxima transparencia posible a este tipo de inversiones que tiene a través de empresas subsidiarias”.
González de Aragón justificó las acciones de la petrolera del Estado: “Yo diría que hay un beneficio: ya cuando menos se creó conciencia del problema y Petróleos Mexicanos está intentando, a través de ciertas propuestas, resolver este asunto.
Obviamente tiene que pasar por sus instancias de gobierno (el Consejo de Administración) y que éstas le aprueben esta política en relación con sus inversiones que tiene en las subsidiarias”.
No obstante, en su dictamen concluye que “cumplió con las disposiciones normativas aplicables a las empresas filiales de Pemex respecto de las operaciones examinadas”.
De inmediato acota que el cumplimiento se dio con excepción del “régimen legal que corresponde a las empresas filiales en las que Pemex tiene una participación mayoritaria directa y/o indirecta, denominadas como ‘no paraestatales’, (pues) no se sujeta a los esquemas de control, fiscalización, transparencia, acceso a la información pública y rendición de cuentas a la Cámara de Diputados”.
También observa que “Pemex carece de un adecuado sistema de control de gestión que administre las inversiones accionarias que tienen el Corporativo, los organismos subsidiarios y las empresas filiales; no tiene establecida una política de dividendos; y no reveló el monto de la inversión de Repsol YPF, SA, por 1 mil 459 millones 982.9 mil euros”.
Para la elaboración de este trabajo se solicitó una entrevista con Jesús Reyes Heroles. Hasta el cierre de edición no hubo respuesta.
lunes, 13 de abril de 2009
Extinguirá Pemex sus empresas
OPINION Y VARIAS DEL POR ESTO!!!
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domingo, 12 de abril de 2009
PSD presenta denuncia vs Calderón por presunto proselitismo
PSD presenta denuncia vs Calderón por presunto proselitismo

Ciudad de México, 12 de Abril.- El Partido Socialdemócrata (PSD) presentó una queja ante el Instituto Federal Electoral (IFE) en contra del presidente Felipe Calderón, por haber incurrido presuntamente en acciones de proselitismo electoral a favor de la ex secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota.
El presidente del PSD, Jorge Díaz Cuervo, espera que el IFE inicie un proceso especial sancionador contra el titular del Poder Ejecutivo, ya que en cadena nacional destacó que hacen falta diputados como Vázquez Mota, quien contendrá por un cargo de elección popular en los comicios de julio próximo.
Después de presentar la queja respectiva, en conferencia de medios, Jorge Carlos Díaz Cuervo anunció que el este lunes enviará una carta a los dirigentes de las otras siete fuerzas políticas, para que suscriban un exhorto y soliciten al presidente Calderón que se mantenga al margen de la contienda electoral.
Luego de que la Secretaría de Gobernación emitió un comunicado en el que asegura que el titular del Poder Ejecutivo no ha incurrido en activismo político, manifestó que esta situación no se arreglará con boletines de prensa, sino en el seno del Consejo General del IFE.
El dirigente partidista recordó que el pasado 4 de abril, en el salón Adolfo López Mateos, de la residencia oficial de Los Pinos, el titular del Poder Ejecutivo presentó a Josefina Vázquez Mota como aspirante a diputada federal, por lo que Díaz Cuervo argumentó que se utilizó la infraestructura de que dispone el presidente Felipe Calderón, e insistió en que hizo “trampa”, y debe ser sancionado.
La información presentada ante el IFE, corresponde a los videos que se difundieron en diversos medios de comunicación electrónica del acto referido.
Panistas provocadores, priístas chillones
l espectáculo que panistas y priístas están dando al país ha divertido a propios y a extraños y nos ha hecho ver cuál es el verdadero calibre del trato entre las fuerzas políticas dominantes entre nosotros. No es algo sólo para la anécdota, porque se trata de un partido que está gobernando y de otro que nos gobernó durante más de setenta años. Se supone que son pesos completos y las diatribas y los diretes entre ellos nos muestran su real catadura, aparte de enseñarnos a qué nivel nos encontramos en materia de debate político nacional y de seriedad en el análisis.
En una alianza estratégica que lleva ya un tiempo, los panistas han aprendido mucho acerca de las debilidades de los priístas y, curiosamente, los priístas parecen haber aprendido a temer la fuerza disuasiva de los panistas. Pareciera tratarse de un auténtico trastocamiento de la historia y, en efecto, de eso se trata. Para explicárselo no hay más remedio que recurrir, justamente, a la historia. No hace mucho, Manuel Bartlett afirmaba que Salinas tuvo la gran oportunidad de llevar a cabo grandes reformas estructurales que dieran al país un nuevo rumbo; en lugar de eso, dijo, prefirió aliarse con los panistas.
Entre el PRI y el PAN ha habido desde entonces una alianza estratégica que, evidentemente, fue planteada e instrumentada por Salinas. El virtual desastre en el que estuvo a punto de caer el poder priísta en las elecciones de 1988 le hizo pensar que ya no era posible ejercer el poder en exclusiva y tendría que compartirlo con quien o quienes estuvieran más cercanos a su proyecto político, que era privatizador y globalizador. El PAN era esa fuerza y la propuesta se hizo formalmente. El ascenso de ese partido en la ruta hacia el poder del Estado fue, desde entonces, en auge. Su líder, Luis H. Álvarez, lo postuló en los editoriales de La Nación.De partido de oposición, decía, el PAN pasaba a ser un partido con una responsabilidad de poder público, un partido gobernante
.
Fue un misterio lo que el panista quería decir. De pronto, la gubernatura de un estado como Baja California que el oficialismo priísta había mantenido como un coto cerrado de poder y, además, emblemático, pasó a manos delblanquiazul. Las votaciones del PAN se dispararon y la influencia política de ese partido subió como la espuma. Muchos pensaron que en las elecciones presidenciales de 1994 el candidato panista podía triunfar. Pero fue en esa ocasión cuando pudo verse funcionar en pleno la nueva alianza histórica. En la recta final, Fernández de Cevallos se hizo el occiso y dejó de aparecer en público. Muchos panistas se pasmaron.
En el 2000 tal vez una inmensa mayoría de priístas no entendió cómo se había dado la arrolladora victoria del PAN en las elecciones presidenciales y la tranquilidad con la que Zedillo, su presidente, entregaba el poder a Fox. Muchos se dijeron traicionados y entonces pudo verse también que los priístas enterados del contenido de la alianza entre el viejo partido dominante y el nuevo partido hegemónico eran muy pocos, sólo una cúpula que entendía qué había que hacer, cuál era el acuerdo, cuál su nuevo status en el círculo central del poder y, desde luego, sus derechos en el seno de esa alianza. Desde entonces empezaron a perfilarse nombres señeros: Beltrones, Gamboa (hasta entonces un politiquillo de segunda) y unos cuántos más, a los que luego se les irían agregando los nuevos valores del viejo partido, los gobernadores.
De repente, el PAN se encontró dominando sin oposición la política nacional. Pudo verse, siendo nueva su dominación, que alrededor suyo proliferaba una enorme constelación de intereses de lo más disímbolo, políticos, empresariales, eclesiásticos, regionales y que todos aparecían en un bloque compacto que permitía al más estúpido de los presidentes que hemos tenido, gobernar a sus anchas, sin que nadie le pudiera impedir llevar a cabo sus más ridículas determinaciones. Era la nueva Alianza, dentro de la cual, lo descubrieron los priístas, ellos eran sólo una más de las fuerzas dominantes. En eso, Salinas fue previsor: ya no habría fuerzas partidarias aliadas en el gobierno de la nación, sino las fuerzas que de verdad cuentan, las que poseen el poder económico.
Los priístas, desde 2000, no han hecho otra cosa que negociar y renegociar reacomodos en las esferas de poder. Sus gobernadores fueron los primeros beneficiarios, pero su nuevo poder los fue haciendo crecientemente autónomos y autosuficientes, al grado de que ahora ellos se alían con quien mejor les parece y, a veces, en contra de su misma dirigencia nacional. De tal suerte que el viejo partido, lejos de mantener su antigua cohesión, se ha venido debilitando como fuerza nacional y hoy aparece sólo como una confederación de poderes feudales, a los que los gobiernos panistas, por su lado, alimentan muy convenientemente.
Aun cuando han sido mayoría en las cámaras del Congreso, los priístas, desde 2000, sólo han sido comparsas en el ejercicio del poder de la derecha que hoy tiene su emblema en el PAN. Los panistas se han vuelto más reaccionarios y conservadores y los priístas, para no perder totalmente el poder, se han convertido en desvergonzados derechistas que ya ni de lejos se identifican con sus antiguos idearios. Están en retirada y sus posibles triunfos electorales son meros espejismos que han llamado a los panistas a apretarles las tuercas, posiblemente, para que no se crean tanto. Los panistas saben que en los más recientes debates nacionales los priístas no han sido tan solidarios como se esperaba y, desde el poder, les están advirtiendo que ahora son sólo oposición.
Casi no tienen importancia los pleitos que hoy se dan entre ambos aliados. Los panistas tal vez saben que los priístas, por mucho que se digan ofendidos, volverán al redil y seguirán comportándose como lo que ahora son, unos derechistas que no tienen ya para dónde hacerse. Los priístas se engallaron con las encuestas electorales. Los panistas les están diciendo que tienen una alianza a la que deben fidelidad y, además, que ellos son los que hoy tienen el poder del Estado nacional y que, además, pueden muy bien maicear a sus gobernadores y hacerlos coincidir con el poder de la derecha. Admitir, como lo hizo Beltrones, que les están haciendo lo que le hicieron a López Obrador en 2006, es una confesión de su contubernio en la gran intriga de ese año y en el fraude en el que naufragó nuestra endeble democracia. Si no han aprendido a gobernar, los panistas hoy saben para qué sirve el poder del Estado.
Datos adicionales muestran el derroche en Chicontepec
l derroche de Chicontepec no empieza ahora con la reforma
, ya venía de antes. En una fuente de información (escrita en inglés) los contratos de Chicontepec están clasificados –a diferencia, por ejemplo, de los de Cantarell– como contratos de servicios múltiples. Éste fue el nombre usado cuando se repartió el terreno de la cuenca de Burgos para explotar el gas de la misma entre seis trasnacionales. Cada empresa tiene su
territorio. A principios de año hubo anuncios, sobre todo del director de Pemex Exploración y Producción, de que se había dividido Chicontepec, para su explotación, en ocho sectores, áreas o tramos, según la fuente de información que leyéramos.
El primero de estos grandes contratos –en la fuente en inglés– fue el llamado Chicontepec II; se adjudicó a Dowell Schlumberger y le están pagando mil 395 millones de dólares. Como esta cantidad es aproximadamente igual a la suma de los dos siguientes contratos, de 500 pozos cada uno, se puede suponer que en éste se perforarían aproximadamente mil pozos petroleros. El fallo en su favor fue el 13 de junio de 2007 y el plazo para completar el trabajo es de cuatro años.
El Chicontepec III ya es reciente. También se adjudicó, el pasado 10 de marzo, a la Schlumberger; cubría, como dijimos, 500 pozos, y tiene un costo de 687 millones de dólares. El plazo de ejecución es de mil 187 días, para terminar el 30 de junio de 2012.
El Chicontepec IV fue adjudicado días después, el 27 de marzo, a Weatherford, también con 500 pozos, con un costo para Pemex de 646 millones de dólares. Se inicia la obra el 15 de abril y deberá terminarse el 14 de julio de 2012. El Chicontepec V está en proceso de licitación, el fallo deberá emitirse el 9 de junio.
Complementamos esto con datos de otra fuente. Chicontepec es ahora llamada oficialmente Aceite Terciario del Golfo (ATG). Weatherford recibió hace unos meses otros dos contratos, ATG1 y ATG2, cada uno por 300 pozos. El Chicontepec IV aquí se llama ATG4, y el ATG3 es el Chicontepec III de Schlumberger. En este caso no se menciona al Chicontepec II, de fecha anterior. El conjunto de ambas fuentes nos da 2 mil 600 pozos ya contratados con estas dos empresas.
Vamos a ver por qué decimos que este dineral es un derroche.
Nos vamos a basar en el documento de Pemex: Reservas de hidrocarburos al 1º de enero de 2009, fechado el 20 de marzo de este año, que forma parte de la información que debió hacerse pública en 18 de marzo, y que la otra no lo fue. Las reservas probadas de crudo en esa fecha, en Chicontepec, son 5 por ciento del total. Nos hablan con cifras astronómicas, pero no son probadas, tienen cierta probabilidad de existir, según el caso, y si existieran se tomarían años poder explotar comercialmente ese petróleo. Por ejemplo, las reservasposibles de crudo en esta zona son 11 veces mayores que las probadas; pero existe 10 por ciento de probabilidades de que existan, según publica el propio Pemex. Así que no se vale sumarlas ni revolverlas en el llamado 3P.
Como comparación, el litoral de Tabasco, en la región marina suroeste, tiene reservas probadas de 6 por ciento del total; Bejota-Jujo, 9, y Samaria-Luna, 12 por ciento, estas dos últimas en la región sur, terrestre. Entre las tres suman 27 por ciento de las reservas probadas totales del país, más de cinco veces que las de Chicontepec.
El contraste es todavía mayor con los nuevos campos descubiertos en 2008. En estos casos, las reservas probadas de petróleo crudo son de 224.8 miles de millones de barriles en el sureste, y ya. Es el ciento por ciento del total nacional, o sea que la participación de Chicontepec es de cero por ciento.
Vamos a ver la producción de crudo durante 2008. Chicontepec, uno por ciento del total. Y las otras tres regiones mencionadas, litoral de Tabasco y las dos del sur, tuvieron una producción de 6 por ciento cada una. Las tres juntas, obviamente, produjeron 18 por ciento del total nacional.
Completamos esto con datos de laMemoria de Labores 2007, dado que la de 2008 no ha sido publicada. Los pozos de desarrollo terminados en la región Poza Rica-Altamira, que incluye Chicontepec, con la absoluta mayoría de los pozos, fueron 80 en 2006 y 168 en 2007. En los mismos dos años, en el litoral de Tabasco se perforaron 16 y seis pozos. En Bellota-Jujo, nueve y nueve pozos, y en Samaria-Luna, 19 y 20 pozos.
La suma de las tres áreas fue de 44 pozos en 2006, poco más de la mitad de los 80 de la zona que incluye Chicontepec. Y esa misma suma, para 2007, fue de 35 pozos, frente a 268 del área donde está Chicontepec, en este caso siete veces más pozos que en la suma de los yacimientos mencionados del sur y sureste. Pero, como vimos, en estos tres sitios la producción en 2008 fue de 18 por ciento del total nacional y en Chicontepec sólo de uno por ciento.
Por si fuera poco, veamos la calidad del petróleo en ambos casos. El crudo pesado es el de menor calidad. De la producción de la región marina suroeste, la de crudo pesado fue de cero por ciento: no hay. De la región sur, en 2006 fue de 2.9 y en 2007 de 2.4 por ciento. En cambio, en la región norte, donde está Chicontepec, la de crudo pesado fue de 67 en 2006 y de 61 por ciento en 2007. Además, en la región sur, 22 por ciento de la producción fue de crudo extraligero en 2007, del cual no se produjo ni una gota en la región norte ni, por tanto, en Chicontepec.
Preguntas: ¿Por qué se va toda la gran inversión a Chicontepec, donde la cantidad y la calidad del crudo son peores? ¿Por qué se perforan miles de pozos en el área de donde el año recién terminado salió sólo uno por ciento de la producción nacional? O, por lo menos, eso es lo que nos dicen los pocos datos oficiales que se publicaron el 20 de marzo.



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Los indicadores y comentarios de entidades internacionales expresan lo ya sabido y difícilmente reconocido: México está retrasadísimo en aspectos cruciales para un desarrollo económico sostenido como son la educación, el Estado de Derecho y a nivel tecnológico. “México está relegándose tras otros países de la OCDE” (OCDE, Reynolds), y de acuerdo con el índice de disponibilidad de red (Networked Readiness Index, el “NRI”) del World Economic Forum, México está en el lugar 67 de 134 países. Parecería no estar tan mala la situación mexicana, salvo cuando se observan detenidamente los componentes del NRI. Veamos.
El Poder Judicial había permanecido fuera del escrutinio público. Se pensaba que para cumplir su cometido debía tener una autonomía absoluta; es decir, dotarle de recursos económicos y atribuciones y no preguntar más. No es posible creer en el poder Judicial como si de un acto de fe se tratase. Es necesario ejercer un escrutinio social amplio y riguroso. Me queda claro que no es una tarea fácil; antes bien, sinuosa y complicada porque buena parte de los investigadores del derecho –mal pagados y ricos en sueños— llevan a un ministro de la Suprema Corte de Justicia en sus ilusiones. Sería, por tanto, un suicidio político hacer un estudio de rendición de cuentas y transparencia sobre el poder Judicial.
Si bien restar significa no consumir en aras de lograr como meta “el buen vivir”, como nos lo hacía ver ayer Boff en nuestro diario, restar también lleva implícito el buscar alternativas que, de a poco, diversos grupos sociales empiezan a construir.

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