sábado, 30 de noviembre de 2013

Amurallan Senado ante discusión de las reformas política y energética


“Esa mayoría amurallada no representa a la mayoría del país”: senador Manuel Bartlett

Por Andrea Becerril

Vallas metálicas de dos metros y medio fueron levantadas alrededor del edificio del Senado, en Reforma e Insurgentes, para evitar manifestaciones contra las reformas política y energética, cuya aprobación se prevé ocurra la próxima semana. Foto Francisco Olvera

México, DF. Senadores del PRD y PT lamentaron que la sede del Senado de la República haya amanecido hoy “amurallada”, rodeada por un fuerte dispositivo policíaco, en vísperas de que se comiencen a discutir las reformas política y energética.

El perredista Alejandro Encinas y el petista Manuel Bartlett consideraron que esa decisión no significa más que el aislamiento del Congreso, que se encierra para legislar en contra de la voluntad de los mexicanos.

“Esa mayoría amurallada no representa a la mayoría del país”, recalcó Bartlett. Agregó que es una vergüenza que la mesa directiva del Senado, que preside Raúl Cervantes, de manera unilateral haya solicitado ese cerco policíaco para poder aprobar la privatización de Pemex resguardados por policías.

“Ya nada más falta -agregó- que a cada senador nos den un casco, un chaleco y una macana para entrar la legislar”.

Por su parte, el senador Encinas dijo que afortunadamente ninguna muralla va a impedir que los ciudadanos expresen su rechazo a la reforma constitucional que PRI y PAN negocian fuera del Congreso y que tiene la clara intensión de entregar la renta petrolera a trasnacionales.

Por separado el vicepresidente de la mesa directiva del Senado, el panista José Rosas Aispuro, sostuvo que Cervantes solo pidió al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, que se diera la seguridad para que los 128 legisladores pudieran ingresar al recinto y cumplir con sus responsabilidades.

“Nosotros no pedimos que amurallaran la sede de Reforma e Insurgentes, sólo solicitamos garantías, fue decisión del gobierno capitalino cómo ponerlas en marcha”, recalcó.

En esta ocasión las medidas de seguridad son aún mayores que cuando se dictaminaron otras reformas controvertidas, como la laboral o la educativa, toda vez que el cerco abarca más calles adyacentes. Las vallas metálicas de dos metros y medio que se levantaron en la madrugada de hoy en Reforma van más allá de la calle París, y por lo menos una cuadra más, abarcan dos restaurantes y un hotel. Están también cercadas Madrid y Antonio Caso, incluido el local del Sindicato Mexicano de Electricistas.

Se sabe que la intensión es prolongar aún más el cerco en los días siguientes, para aislar completamente al recinto cuando se discuta la reforma energética.