viernes, 29 de noviembre de 2013

Continúa marcada desigualdad para indígenas en México: Miguel Concha


Por Alma E. Muñoz
El ex rector de la UNAM, Pablo González Casanova y el sacerdote dominico Miguel Concha Malo, al participar en el curso de investigación-docencia sobre desarrollo autosostenible. Foto Víctor Camacho

México, DF. Las condiciones de pobreza y marginación a las que se somete a los pueblos indígenas en México "siguen estando marcadas por la desigualdad, reflejada en la falta de acceso a la salud, la alimentación y la educación, aseguró el sacerdote dominico Miguel Concha Malo.

Al participar en el curso de investigación-docencia sobre desarrollo autosostenible, coordinado por el ex rector de la UNAM, Pablo González Casanova, dijo que las luchas por la autonomía "han costado en los pueblos violencia extrema, con la complicidad del Estado mexicano".

Ante ello, planteó que debe garantizarse el respeto y pleno ejercicio de los derechos a la libre determinación y la autonomía de los pueblos indígenas para preservar y determinar sus formas de gobierno, sus sistemas normativos y sus prioridades de desarrollo económico, social, cultural y ambiental".

En un análisis sobre los problemas a que se enfrentan los pueblos indígenas "en un sistema económico y político que no reconoce su capacidad para autodeterminarse", lamentó que recursos aplicados en las políticas y programas públicos en México continúan "siendo utilizados como mecanismos clientelares y asistencialistas".

Subrayó que "una grave situación es también la persistencia de límites al acceso a la justicia de los pueblos indígenas, pues continúa la falta de una defensa adecuada, la ausencia de intérpretes durante todo el proceso penal, la falta de garantía de libertad asequible bajo fianza y el abuso del plazo legal para ser juzgado".

Apuntó que en la búsqueda del "crecimiento económico desmedido, los Estados coloniales y modernos construyen el desarrollo predominante sobre la reafirmación de un paradigma concretado en el último siglo".

Concha Malo manifestó que ese desarrollo está concebido como "el mero crecimiento económico sin límites, donde la acumulación del capital determina la mejora o no de los países" y los Estados "deniegan ampliamente a los pueblos indígenas su derecho al disfrute y gestión de sus bienes naturales".

Advirtió que los pueblos indígenas son "sin duda alguna una confrontación y una posibilidad para no repetir errores que nos han llevado a la crisis civilizatoria en la que nos encontramos, la cual, de seguir así, ocasionará daños irreversibles al planeta y a la humanidad".