viernes, 8 de noviembre de 2013

La detención del líder de la Crac, una advertencia para la lucha social: ONG


HERCILIA CASTRO (Corresponsal)

Zihuatanejo, 7 de noviembre. Activistas de organizaciones consideraron la detención de Gonzalo Molina González, promotor de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (Crac) en Tixtla, como una advertencia del gobierno estatal hacia los movimientos sociales.

El líder de la Unión Campesina Democrática en la Costa Grande (UCD), Bernardo Solís Radilla, opinó que “es una pena que a los activistas se les criminalice, y una tristeza que el gobierno no cumpla las demandas”.

Condenó que se sigan dando la desaparición, detención, persecución y asesinatos, como el caso de Rocío Mesino Mesino, líder de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) en Atoyac.

“El hecho que organices a las personas no significa que eres un terrorista”, dijo Solís Radilla.

Recalcó que la detención de Molina es “algo que le pega a la sociedad y una situación terrible tratar de conspiración y terrorismo a las organizaciones, yo creo que no es justo”.

Solís Radilla hizo hincapié en que la Crac debe ser respetada, sobre todo por la defensa de los pueblos originarios.

Por su parte, el dirigente ecologista de Defensores de los Bosques de Tepetixtla, Francisco Rodríguez Luna, señaló que hay una tendencia a la represión del gobierno estatal y federal contra las organizaciones y “la gente que está contra las mañas del sistema”.

Recordó que a raíz de la entrada del presidente Enrique Peña Nieto “se puede ver la tendencia, ahí tenemos la represión a los maestros en el Zócalo (capitalino) y ahí se ve la tendencia, el autoritarismo de siempre, de los partidos”.

Insistió en que las organizaciones de la entidad deben reorganizarse y agruparse en un solo frente, aunque aceptó como una desventaja que se siguen manteniendo aisladas las diversas luchas sociales.

“Definitivamente es tiempo de que las organizaciones demos a conocer a otro nivel, que se está reprimiendo a los luchadores sociales, a un plano internacional y gritar lo que está sucediendo en Guerrero, en todo el país”, dijo.

Coincidió en que sí es una advertencia la detención de Molina, ya que el gobierno teme a que los pueblos se organicen.