viernes, 15 de noviembre de 2013

Lleva el Cecop su queja a la ONU por violación al derecho a la alimentación


HÉCTOR BRISEÑO

Integrantes del Consejo Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop) presentaron este jueves una queja ante el relator de las Organización de las Naciones Unidas (ONU) presente en México, Olivier De Schutter, por violación al Derecho a la Alimentación, garantía que no ha sido respetada por autoridades en perjuicio de habitantes de 47 comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, asentadas en las inmediaciones del río Papagayo, en la zona rural de Acapulco.

Representantes del Cecop explicaron que la situación de hambre se ha agravado tras el paso de la tormenta Manuel, pues el agua provocó pérdida masiva de cosechas y viviendas por la crecida del río Papagayo, de lo que responsabilizan a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por el mal manejo de la presa hidroeléctrica de la presa de La Venta.

Por medio de un comunicado dirigido a la ONU, opositores a la presa La Parota señalan que en los últimos 10 años, debido a la presión de la CFE por edificar dicho proyecto hidroeléctrico, “han ocurrido enfrentamientos, amenazas, encarcelamientos y el asesinato de cuatro compañeros”.

El documento refiere que la tensión ha sido constante pues el proyecto no ha sido cancelado de manera definitiva.

Señala que “está presente permanentemente la amenaza de desplazamiento en franca violación a nuestros derechos económicos, sociales y culturales. Los derechos a la alimentación, a la vivienda y a la salud han sido permanentemente afectados”.

Comuneros de Cacahuatepec que se oponen a la presa La Parota recalcaron que “el paso de la tormenta Manuel y el huracán Ingrid vinieron a empeorar la situación para los campesinos. La irresponsabilidad de la CFE y el mal manejo de la presa La Venta ubicada en la parte alta del río Papagayo hicieron que se rompieran las compuertas, lo que ocasionó la devastación de más de 14 comunidades de los bienes comunales”.

El Cecop detalla que más de 200 casas fueron arrasadas y más de 300 quedaron cubiertas de arena y lodo; además se perdieron cosechas, animales y la reserva de maíz.

Agrega: “El único recurso fue la ayuda entre familias y vecinos; la vida comunitaria se fortaleció y renació la solidaridad que muchas organizaciones han manifestado siempre con el Cecop”.

El comunicado señala que “en una actitud totalmente irresponsable y criminal, en vez de cumplir con la ayuda en alimentos, reposición de cosechas perdidas y otros servicios, (el gobierno) trató de aprovecharse del hambre y el desconcierto de la gente y amenazó a los campesinos con la reubicación forzosa”.

La misiva concluye con el mensaje: “ante usted, relator de la ONU por el Derecho a la Alimentación, denunciamos la flagrante violación al derecho a la alimentación por parte del gobierno mexicano a los campesinos de los bienes comunales indígenas de cacahuatepec, afectados por los desastres causados por el paso del huracán”.

El Cecop, a través de uno de sus representantes, Rodolfo Chávez Galindo, manifestó que “ante la amenaza de reubicación forzosa, tenemos una alternativa desde los pueblos: la reconstrucción comunitaria y defensa de la tierra, el territorio, el agua y la vida”.