miércoles, 4 de diciembre de 2013

Tras ocho horas, termina cerco de Morena en el Senado


ROSALÍA VERGARA

MÉXICO, D.F. (apro).- Alrededor de las 10:30 horas, el presidente nacional del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Martí Batres, declaró el inicio del cerco al Senado, el cual concluyó esta tarde aproximadamente a las 18:30 horas.

El líder dijo a los integrantes de Morena que la jornada había sido exitosa y que es necesario administrar fuerzas para los próximos días.

Por la mañana, en su arenga sobre la calle Madrid, por donde entran legisladores y trabajadores del llamado “edificio inteligente”, acompañado del hijo de Andrés Manuel López Obrador, entre otros personajes, Batres aseguró que no habría bloqueo de vialidades ni confrontaciones con los policías que cercaron con vallas de tres metros las calles aledañas desde el Paseo de la Reforma hasta la avenida Insurgentes.

“Frente al intento de robo y atraco, los senadores se atrincheran como viles ladrones, como pandilleros, malandrines. Están amurallados contra el pueblo, protegiéndose de la gente. ¡Qué vergüenza que para tomar decisiones se tengan que amurallar!”, exclamó Batres.

Recordó que en 1938, cuando el presidente Lázaro Cárdenas expropió el petróleo, miles de personas lo apoyaron. “Aquí se hace exactamente lo contrario”. Si fueran buenas decisiones, dijo, la gente los apoyaría pero se amurallan, añadió, para poder atracar.

Explicó que la corrupción tiene tres niveles. El primero es “la mordida”, el segundo el saqueo de las arcas públicas y el tercero las privatizaciones. Y en 30 años se han repartido los bienes de la nación con las privatizaciones, resaltó.

“Por eso no estamos de acuerdo. Es una contrarrevolución. Es destruir la Constitución”, destacó.

Antes, Batres anunció a los simpatizantes que permanecerán ahí los días que sean necesarios, turnándose las guardias. Además, aseguró que Lopez Obrador, a quien la madrugada del martes le dio un infarto al miocardio y debió ser intervenido quirúrgicamente, está bien de salud y pendiente de las acciones emprendidas. “Esta es la mejor forma de solidarizarnos con Andrés Manuel López Obrador”, afirmó Batres.

Los morenistas comenzaron a llegar al Senado desde las 10:00 horas. Colocaron mantas con la leyenda “La Patria no se vende” y pusieron en todas las esquinas el “Cartel de la ignominia” con las fotos de diputados y senadores del PRI, PAN, PRD y Partido Verde. “Estos son los traidores”, gritaban por el altavoz.

El cerco de la gente de Morena impidió el paso hasta al senador Manuel Bartlett. Miembros del Partido del Trabajo tuvieron que intervenir. Después, los policías tampoco lo querían dejar ingresar hasta que un comandante logró abrirle el paso.

Con gritos de “No hay paso”, intentaron bloquear la entrada de los senadores, trabajadores y reporteros. “Todos somos iguales”, se justifican. “Yo tampoco fui a trabajar por estar aquí”, afirmó un “moreno” del PT. Ahí estaban también maestros, de la Unión de Trabajadores Petroleros, electricistas, y estudiantes.

Los policías tienen la instrucción de cerrar el paso a cualquier persona, sea residente o no, cuando comience la sesión programada para las 19:00 horas. También tienen la orden de irse el sábado porque, según un uniformado, la reforma energética se aprobará hasta el viernes.

Cerco, un éxito: Andrés Manuel López Beltrán El cerco al Senado ha sido un éxito, declaró Andrés Manuel López Beltrán, hijo del convaleciente AMLO, luego de hacer un recorrido por los alrededores de la sede legislativa que se ubica en Paseo de la Reforma casi esquina con Insurgentes, uno de los cruces de mayor circulación vehicular del Distrito Federal.

López Beltrán aseguró: “Acabo de terminar un recorrido por todos los puntos, en los cuales decidimos formar un cerco y esta medida ha sido todo un éxito: logramos cercar al Senado”.

Desde un improvisado templete desplegado en Insurgentes esquina con Madrid, el hijo del excandidato presidencial arengó:

“Pronto vamos a tener de vuelta a nuestro dirigente. Vamos a mantenernos aquí, vamos a mantener el petróleo como se pueda, con lo que se pueda y hasta donde se pueda”.

Y aprovechó para pedir “licencia” y apartarse temporalmente de la protesta para visitar a su padre, quien convalece en un hospital por un infarto al miocardio que sufrió.