martes, 21 de enero de 2014

Autodefensas, mal necesario ante inoperancia del gobierno para combatir el crimen: Sicilia



El fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, consideró que la existencia de los movimientos de autodefensa en el estado de Michoacán “es un mal necesario” ante la inoperancia de un gobierno que “armado hasta los dientes” y con un gasto multimillonario en materia de seguridad, se mostró incapaz de combatir al crimen organizado en dicha entidad.

Entrevistado luego de participar en la presentación del informe “No Más Armas” elaborado de manera conjunta por Global Exchange y el Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), el poeta y escritor agregó que las policías comunitarias encabezadas por José Manuel Mireles e Hipólito Mora han sido más eficientes que las autoridades federales, estatales y municipales en los últimos siete años, ya que lograron acorralar a los delincuentes en unos cuantos meses.

En este sentido, hizo un llamado al gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto para que no intente desarmar a las autodefensas, ya que el monopolio del estado sobre la violencia no ha funcionado y la única salida que encontró la población para lograr la paz en sus comunidades, es recurrir a las mismas armas que utilizan los grupos criminales.

“Ellos tienen que seguir soportando que les sigan violando a sus hijos, que le sigan matando a sus hijos y que los sigan extorsionando, resulta paradójicamente que las autodefensas han sido mucho más eficientes que todo el Estado y todo lo que se ha invertido en armas en este país, el problema de las autodefensas es un mal necesario”, puntualizó.

Javier Sicilia añadió que durante los últimos siete años, los gobiernos de México se han caracterizado por la corrupción y la indolencia ante el tráfico de armas y el narcotráfico, por lo que no se castiga a los servidores públicos ni a los empresarios que cometen delitos, provocando el desamparo del resto de la población.

Dijo que desde la Caravana del Sur que se realizó a finales del año 2011, él percibió a gente que estaba dispuesta a defenderse a sí misma, ya que el estado claudicó ante los grupos criminales de nuestro país mientras la gente padecía el horror en sus propias comunidades.

“Hace dos años mientras se realizaba la Caravana del Sur se los advertimos al gobierno, es el último movimiento pacífico que va a tener el país, me preguntaron si me iba a radicalizar, pero yo les respondí que ´no´, pero que si no atendían las demandas de la gente, simplemente le estaban enviando el mensaje a las personas de que tenían que organizarse de otra manera”, concluyó.