miércoles, 4 de agosto de 2010

TLCAN/Capítulo 11: La fábrica de juicios


Ante un TLCAN que para muchos expertos está caduco, los Estados se han convertido en víctimas de los resquicios supralegales del acuerdo comercial, utilizados por muchos corporativos como medida de presión para garantizar sus inversiones o bien, para embolsarse millonarias ganancias del erario mediante juicios de conciliación internacional

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La alta incidencia de demandas en su contra, bajo el Capítulo 11 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ha llevado a los gobiernos de Estados Unidos y Canadá a una revisión al interior de sus Congresos, del acuerdo comercial que, para muchos expertos economistas y analistas, a 16 años de su entrada en vigor, ya caducó.
“Los parlamentarios están reconociendo los abusos de las empresas y su negativo impacto económico y social”, explica Rick Arnold, de la organización Common Frontiers, una de las primeras que en la década de 1990 alertó en Canadá de la inequidad en los acuerdos comerciales con Estados Unidos.
El Capítulo 11 del TLCAN, relacionado con la inversión, dispone la obligación de los países de otorgar a los inversionistas un trato acorde, justo y equitativo, así como protección y seguridad plena a las partes. Establece, también, que ninguna de las partes podrá nacionalizar o expropiar, directa o indirectamente, una inversión de algún socio en su territorio ni adoptar una medida equivalente a la expropiación o nacionalización de la inversión, salvo que sea por causa de utilidad pública, sobre bases no discriminatorias, con apego a la legalidad y mediante indemnización y la aceptación de las controversias que se susciten entre los países firmantes, que serán resueltas por un laudo internacional.
A pie de letra, el apartado del acuerdo comercial parecería encaminado a un intercambio comercial justo, que garantizará a los inversionistas el buen destino de su capital en cualquier de los países firmantes; en la práctica ha significado privilegios a corporativos que han ejercido un fuerte dumping que ha hecho quebrar o desaparecer a miles de sus competidores nacionales, monopolizando diversos sectores productivos, como el caso del maíz o el impacto a la producción de caña de azúcar por los edulcorantes.
El Capítulo 11 se convirtió en una camisa de fuerza para todos los países firmantes, pues, ante su abdicación para ejercer su derecho nacional e internacional, ante el mínimo intento de aplicar las leyes locales a los inversionistas extranjeros, pueden ser llevados a los tribunales del Banco Mundial (BM) o de la Organización
Mundial de Comercio (OMC), donde se les obligar a pagar estratosféricas sumas por concepto de indemnización sobre supuestas pérdidas, además de los gastos y costas de litigios que pueden durar más de siete años, como ha ocurrido en los asuntos contra México.
Desde la entrada en vigor del TLCAN, el Centro Internacional de Arreglo de Diferendos Relativos a Inversiones (Ciadi) _del Banco Mundial_, y el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) _de la OMC_, los dos tribunales donde se juzga a los Estados por supuestas violaciones o incumplimientos a los acuerdos comerciales internacionales, han recibido numerosas demandas contra los Estados involucrados en el TLCAN por parte de corporaciones, en su mayoría de origen estadunidense y algunas canadienses.
Cada querella es revisada por un comité arbitral integrado por tres o cinco árbitros. Según el Ciadi, los litigios tardan en promedio tres años; sin embargo, a México le ha tocado enfrentar procesos que han durando más de siete años, con las implicaciones económicas que supone el que de fallarse el laudo en su contra, pagará a la empresa las millonarias indemnizaciones más los intereses acumulados.
En ambos tribunales, las directrices se superponen al Estado, al gobierno y a las leyes locales. Los casos se resuelven bajo criterios estrictamente comerciales, por lo que la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (Rmalc) los define como “tribunales corporativos”. Además de que, en efecto, la mayoría de los árbitros están vinculados al sector empresarial, lo que supone un conflicto de intereses que se refleja en los criterios emitidos en los casos juzgados hasta ahora, de los cuales Fortuna hizo una revisión exhaustiva. En ninguno de ellos se han considerado las implicaciones sociales de las operaciones o negocios no concretados, sólo las supuestas afectaciones económicas a las compañías.
El doctor Alejandro Villamar, del Consejo Ejecutivo de la Rmalc, dice que el Ciadi y el OSD son tribunales supranacionales “que actúan bajo mecanismos poco transparentes y casi secretos”. Especialista en el procedimiento arbitral de la OMC y el BM, Villamar explica que para los países, ser juzgados en este tipo de tribunales “es un grave retroceso, pues los criterios están plagados de absurdos, por ejemplo: el inversionista no solamente puede argumentar violaciones a sus derechos de inversión y a la seguridad de su inversión, sino, bajo un terrible privilegio, puede demandar sus supuestas futuras ganancias, lo que en términos legales resulta un verdadero absurdo”.
En 16 años de vigencia del TLCAN, el Capítulo 11 es uno de los que han generado mayores discusiones. La reevaluación, que en el seno de sus congresos hacen Canadá y Estados Unidos, es para las organizaciones no gubernamentales de la región una muestra del negativo impacto que el Tratado ha tenido incluso para los países que supuestamente resultarían menos afectados con sus disposiciones. Tan sólo en sus primeros tres años de vigencia, el TLCAN tenía a los tres países enfrentando juicios por casi 13 mil millones de dólares, lo que encendió las alertas.
A excepción de México, las partes han tomado una serie de medidas que en esencia están encaminadas a la revisión del Capítulo 11. Aunque esto va en sentido contrario al discurso tradicional de los gobiernos de que el TLCAN no se podía revisar, en los hechos se ha revisado. “La cuestión es muy importante porque los gobiernos se han visto presionados crecientemente por las compañías y se han dado cuenta que el principio de ‘trato igual’ en tres países desiguales ha llevado a un perjuicio del Estado más débil, que en este caso es el mexicano, aunque aquí hay un desinterés del Legislativo por revisar el tema, como si lo hacen sus pares norteamericanos”, explica Alejandro Villamar, participante en las mesas de discusión del TLCAN y asesor del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.


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México, el principal enjuiciado

Los disímiles efectos negativos del TLCAN se perciben también en los juicios ante el Ciadi contra los países firmantes. Con argumentos como los descritos por Villamar, México ha sido llevado al banquillo de los acusados en unas 13 ocasiones, amén de las incontables quejas e intentos de laudo declarados improcedentes.
Estados Unidos ha enfrentado tres litigios promovidos por corporaciones canadienses: el ICSID No. ARB (AF)/98/3, promovido por el gigante de los servicios funerarios The Loewen Group, Inc, y Raymond L Loewen; el ICSID No. ARB (AF)/99/2, que presentó el corporativo de bienes raíces Mondev International Ltd; y el ICSID No. ARB (AF)/00/1, promovido por el gigante del acero Adf Group, Inc. Canadá actualmente enfrente el litigo ICSID NO. ARB (AF)/07/4, promovido por las petroleras Mobil Investments Canada, Inc, y Murphy Oil Corporation.
Los casos contra México los han promovido los corporativos Metalclad Corporation; Desechos Sólidos de Naucalpan (a través de sus accionistas Robert Azinian, Kenneth Davitian y Ellen Baca); Waste Management,
Inc (que promovió el caso en dos ocasiones); Corporación de Exportaciones Mexicanas, SA de CV; CEMSA (a través de su accionista Marvin Roy Feldman Karpa); Técnicas Medioambientales (Tecmed); Archer Daniels Midland Company y Tate & Lyle Ingredients Americas; Fireman’s Fund Insurance Company; Corn Products International, Inc; Gemplus, SA SLP, SA; y Gemplus Industrial, SA de CV; Talsud SA; Bayview Irrigation District and Others; y Cargill Incorporated, entre otros. Actualmente en Washington, sede del Ciadi, las firmas Abengoa y Compañía Española de Financiación del Desarrollo (Cofides) enjuician a México ante el fracaso de su proyecto para operar una planta de residuos peligrosos _a través de su filial Befesa_ en el municipio hidalguense de Zimapán.
En el juicio arbitral ICSID No. ARB (AF)/09/2, acusan a México de “violar el acuerdo para la promoción y protección recíproca de inversiones”. Abengoa y Cofides reclaman 96 millones de dólares, es decir, unos 1 mil 200 millones de pesos, más los intereses que se generen en el tiempo que dure el juicio. Los argumentos de Abengoa son similares a los de las compañías Metalclad Corporations y Tecmed, que recibieron el laudo a favor por parte de los paneles arbitrales que obligó al Estado mexicano a indemnizarlas por no poder explotar sus negocios tóxicos.
Juicios y pérdidas

El juicio del consorcio estadunidense Metalclad Corporations en contra México es para los analistas un paradigma de la manera en que se litigan los juicios en el Ciadi.
El caso derivó del fallido intento de la compañía de instalar en Guadalcazar, San Luis Potosí, un confinamiento de residuos peligrosos.
La compañía había obtenido, de las autoridades medioambientales del gobierno federal, las autorizaciones y permisos para confinar los residuos en la comunidad huasteca.
Sin embargo, el ayuntamiento le negó el permiso local de construcción, ante la inconformidad de los lugareños sobre los negativos efectos ambientales.
Si bien para las comunidades, ambientalistas y organizaciones sociales significó un triunfo, para el Estado fue enfrentar una demanda ante el Ciadi, en el caso ICSID No. ARB (AF)/97/01, que inició en enero de 1997 y concluyó en octubre de 2001, con la imposición de una “indemnización” a Metalclad por 16 millones 685 mil dólares. El monto lo ubicó como el conflicto más costoso pagado por el gobierno federal por su política de autorizar confinamientos de residuos peligrosos, que ahora sería multiplicado significativamente si el panel arbitral del Ciadi decide fallar a favor de Abengoa.
En su juicio, Metalclad aludió a los artículos 1105 y 1110 del TLCAN. El primero, que obliga
a las partes a otorgar “a las inversiones de inversionistas de otra parte, trato acorde con el derecho internacional, incluido trato justo y equitativo, así como protección y seguridad plenas”;
y el artículo 1110, que señala que “ninguna de las partes podrá nacionalizar ni expropiar, directa o
indirectamente, una inversión de un inversionista de otra parte en su territorio ni adoptar ninguna medida equivalente a la expropiación o nacionalización de esa inversión (expropiación), salvo que sea: (a) por causa de utilidad pública; (b) sobre bases no discriminatorias; (c) con apego al principio de legalidad”. La indemnización calificada por el doctor Pedro Medellín Milán, coordinador de la Agenda Ambiental de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, como “inmerecida” se argumentó con base en el artículo 1117 del
TLCAN que contempla la reclamación del inversionista promoviente del laudo. ni adoptar ninguna medida equivalente a la expropiación o nacionalización de esa inversión (expropiación), salvo que sea: (a) por causa de utilidad pública; (b) sobre bases no discriminatorias; (c) con apego al principio de legalidad”.
La indemnización calificada por el doctor Pedro Medellín Milán, coordinador de la Agenda Ambiental de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, como “inmerecida” se argumentó con base en el artículo 1117 del
TLCAN que contempla la reclamación del inversionista promoviente del laudo. Medellín, profesor de los posgrados en Ingeniería Química, Ciencias Ambientales, Hidrosistemas y Arquitectura de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, y uno de los principales opositores al tóxico confinamiento, refiere que, en el proyecto de negocios de Metacland, hubo siempre la intensión de aplicarle a México el Capítulo 11 del TLCAN, que ubica como una práctica recurrente entre el empresariado de Estados Unidos desde tiempos de Ronald Reagan.
En defensa del Estado, los abogados de la Consultoría Jurídica de Negociaciones de la Secretaría de Economía reconocieron lo que los críticos del TLCAN advertían desde antes de su firma y entrada en vigor: que el acuerdo comercial desconocía la potestad de las autoridades mexicanas, y, en caso de conflicto, se le obligaba a ser juzgado en paneles internacionales que desconocían la soberanía del país:
Bajo el argumento de que “el Estado privó a la compañía de sus derechos de uso y goce de los bienes muebles e inmuebles de confinamiento”, y que las autoridades actuaron con “dolo” al negar a la compañía su renovación para el confinamiento de residuos peligrosos, el 23 de mayo de 2003 el Ciadi ordenó un pago de 5 millones 533 mil 17 dólares a favor de la compañía, más un interés compuesto, capitalizable anualmente, a devengarse sobre dicha suma a partir del 25 de noviembre de 1998 a una tasa de 6 por ciento anual hasta la fecha del pago íntegro. Para el abogado Arturo Pérez, doctor en ciencias sociales por la Universidad Autónoma Metropolitana, “los efectos en una resolución de este tipo ponen en entredicho la soberanía nacional y el carácter de socio comercial, toda vez que un árbitro internacional, por medio de un laudo, se convierte en un poder superior a todas las instancias jurídicas nacionales”.
El caso Cytar resultaría mucho más costoso para México, pues el gobierno federal y estatal debieron invertir en el traslado de un pasivo ambiental de 2 mil 300 toneladas de desechos que yacían al aire libre.
Al amparo del TLCAN ante el Ciadi, se han llevado casos lesivos para las finanzas públicas que sientan un mal precedente. Uno de ellos es el juicio ICSID No. ARB(AF)/99/01, promovido en mayo de 1999 por Marvin Roy Feldman Karpa, dueño de CEMSA, quien alegó supuestas violaciones en su contra por la negativa de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de devolverle el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) por la exportación de cigarros. El 16 de junio de 2005, México fue condenado a pagarle 18 millones 653 mil 101 pesos. Aún en los laudos no favorables a los quejosos, México ha debido asumir los gastos del litigio, como el juicio ICSID No. ARB (AF)/02/01, en el que la compañía de seguros Fireman’s Fund Insurace Company acusó al Estado de expropiarle su inversión en el Grupo Financiero BanCrecer, demandándole una indemnización de 50 millones de dólares.
O el caso Bayview Irrigation District contra el Estado mexicano, integrado en el expediente ICSID No. ARB(AF)/05/1, donde unos 40 agricultores y distritos de riego de Texas denunciaron que fueron afectados por la supuesta deuda de agua de México a Estados Unidos al retener agua de los afluentes del Río Bravo. Ello, argumentaron los promovientes, significaba la violación al TLCAN y al llamado Tratado Bilateral de Aguas entre México y Estados Unidos (relativo al aprovechamiento de las aguas de los ríos Colorado y Tijuana y del Río Bravo desde Fort Quitman, Texas, hasta el Golfo de México).
Demandaban 668 millones de dólares. Después de ocho años y recursos y abogados, costeados por la Consultoría Jurídica de la Subsecretaría de Negociaciones Comerciales Internacionales de la Secretaría de Economía, el Ciadi declaró que los quejosos no tenían legitimidad procesal para un juicio arbitral conforme al TLCAN, “pues no son inversionistas”.
Otras polémicas y cuestionadas como Talsud, SA, Gemplus SA, SLP, SA, y Gemplus Industrial,
SA de CV, representadas en México por el militar argentino Ricardo Miguel Cavallo, alias Marcelo o Sérpico, también han llevado a México ante el Ciadi.
Este caso, integrado en sendos juicios identificados con los números ARB (AF)/04/3 y ARB
(AF)/04/4, deriva de la concesión que el 27 de agosto de 1999 la Secretaría de Economía otorgó a la sociedad entre Talsud (de origen argentino) y Gemplus (la francesa líder mundial en fabricación de microchips para tarjetas inteligentes) para el Registro Nacional de Vehículos (Renave).
Tras la adjudicación, las dos empresas constituyeron la compañía Servicio Público e Operación del Registro, quedando Cavallo al frente de la concesión.
Cuando se hizo pública la concesión, la prensa ventiló el negro pasado del argentino, a quien se le atribuyen cientos de muertes y tortura durante la dictadura militar en su país.
El escándalo llevó a la Secretaría de Economía a realizar una intervención técnica al Renave el 28 de agosto de 2001.
En octubre, las concesionarias le notificaron al secretario de Economía, Fernando Canales Clarion, que demandarían a México ante el Ciadi por un “trato injusto”.
Los argumentos litigiosos de Talsud y Gemplus son que las intervenciones, la requisa, y la revocación de la concesión, llevadas a cabo por el gobierno federal a través de la Secretaría de Economía, “constituyen una violación a los principios de trato justo y equitativo, trato nacional, trato de la nación más favorecida y expropiación establecidos en los Acuerdos de Protección y Promoción Recíproca de Inversiones”. Las empresas reclaman el pago de daños por el equivalente, conforme al porcentaje de su participación social, de las ganancias que concesionaria Renave hubiera tenido durante los 10 años de la concesión más intereses y gastos de defensa y arbitraje. El caso se fallará en los próximos días.


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El amargo edulcorante

Entre los casos más perniciosos contra México se ubican los promovidos por los productores de edulcorantes, que desde la entrada en vigor del TLCAN no sólo han impactado significativamente la industria de la producción de azúcar de caña en el país, sino que además México ha sido obligado por el tribunal del Banco Mundial a pagarles millonarias “indemnizaciones”. En todos los juicios, el Ciadi ha dado la razón a las trasnacionales, aunque abiertamente éstas ejercen un dumping al amparo del TLCAN, denunciado incluso en Estados Unidos.
La pugna inició por el acceso del azúcar mexicana al mercado estadunidense y el acceso del jarabe de maíz de alta fructosa al mercado mexicano. En materia de comercio de azúcar, el TLCAN establecía para México un arancel que se desgravaría progresivamente en 15 años, es decir, al 1 de enero de 2008, fecha en que el azúcar mexicana entraría a Estados Unidos libre de arancel. La fructosa estaría sujeta a una desgravación también paulatina durante 10 años.
El acuerdo establecía que mientras se efectuaba la desgravación arancelaria, Estados Unidos daría acceso a todo el excedente de producción de azúcar, siempre y cuando México tuviese un superávit en dicha producción. Sin embargo, al poco tiempo Estados Unidos argumentó “modificaciones” a la disposición que supuestamente le impedían aceptar los excedentes de producción de azúcar mexicana. En respuesta, en 1997 los azucareros solicitaron una investigación antidumping encaminada a frenar las importaciones de fructosa proveniente de Estados Unidos.
Como resultado, a principios de 1998 México comenzó a aplicar medidas antidumping, lo que generó un conflicto entre los dos países.
El 1 de enero de 2002, entró en vigor el IEPS que establecía el pago de un impuesto del 20 por ciento para las bebidas o refrescos con edulcorantes distintos de la azúcar de caña y el pago de un impuesto del 20 por ciento sobre servicios específicos relacionados con la venta o distribución de cualquier refresco o bebida con edulcorantes.
Estados Unidos promovió entonces una demanda contra México ante la OMC por supuestas violaciones al Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles.
Los corporativos, cada uno por su parte, iniciaron su embestida ante el Ciadi. En enero de 2003, la Corn Products International, Inc, entabló el juicio arbitral ICSID No. ARB(AF)/04/01. Dueña de CP Ingredientes,
SA de CV (antes Arancia Corn Products, SA de CV), estableció en San Juan del Río, Querétaro, una planta productora de fructosa. Ante el Ciadi, argumentó que el IEPS del 20 por ciento a los refrescos endulzados con edulcorantes distintos del azúcar de caña decretado por el Legislativo en 2001 “le impidió” vender fructosa al sector refresquero, su principal mercado. Reclamó que tal impuesto violaba el artículo 1102 (Trato nacional) “porque discrimina en contra de la fructosa”; 1106 (Requisitos de desempeño), “porque las embotelladoras están obligadas a utilizar insumos nacionales (azúcar)”; y 1110 (expropiación), porque el impuesto supuestamente destruyó el valor de su inversión. Demandaba un pago de 325 millones de dólares.
En octubre de 2008, el Ciadi sentenció a México a pagarle a Corn 53 millones de dólares. En un boletín oficial fechado en agosto de 2009, la compañía señalaque para esos momentos aún no sabe si reclamarán otros derechos “que prevé la legislación aplicable”.
Nueve meses después del juicio de Corn, en octubre de 2003, Ciadi radicó el de las compañías Archer Daniels Midland, Co, y Tate & Lyle Ingredients Americas, Inc, dueñas en México de la productora de fructosa
Almex, SA de CV.
Al amparo del capítulo XI del TLCAN, acusaron la supuesta violación a los artículos 1102 (Trato nacional), 1106 (Requisitos de desempeño) y 1110 (Expropiación y compensación), argumentando que las medidas adoptadas por el gobierno de México _de fijar cuotas compensatorias en contra de las importaciones de fructosa provenientes de Estados Unidos, la limitación al acceso de la cuota TLCAN de maíz amarillo para producir fructosa, y particularmente la adopción del IEPS del 20 por ciento_ “violaban” sus derechos.
En el juicio ICSID No. ARB (AF)/04/5, demandaron una indemnización de 100 millones de dólares. El 21 de noviembre de 2007, Ciadi ordenó a México a pagarles 33 millones 510 mil 091 dólares más intereses.
El dinero de las arcas públicas mexicanas fue a parar a los bolsillos de una compañía acusada en Estados Unidos de prácticas monopólicas, por las cuales, incluso, en 1996, el gobierno estadunidense obligó a la Archer- Daniels-Midland, Co, a pagar una multa récord de 10 millones de dólares.
En el amargo caso de la fructosa estadunidense, la Cargill Incorporated también demandó su “indemnización”. En su juicio ICSID No. ARB (AF)/ 02/05, que inició en septiembre de 2004, cinco años después, el 18 de septiembre de 2009, el tribunal le ordenó a México pagarle 77 millones 300 mil dólares por supuestos daños y perjuicios, más intereses y costas. Cargill acusó que México “adoptó impuestos y otras medidas que favorecieron a los productores de azúcar nacional por encima de los estadunidenses productores de jarabe de maíz alto en fructosa”.
Ante tales resultados y el mutismo oficial del gobierno federal, mineras, siderúrgicas e industriales de todo tipo amenazan públicamente con enjuiciar a México. La minera canadiense Blackfire Exploration, Ltd, por ejemplo, ha dicho que llevará al Estado mexicano al Ciadi por la clausura de su mina de barita, ubicada en el municipio de Chicomuselo, Chiapas. En diciembre de 2009, las autoridades del gobierno de Chiapas clausuraron la mina por las probadas afectaciones ambientales.
El corporativo minero dice que demandará una indemnización de 800 millones de dólares. Son las organizaciones y grupos ambientalistas de su país sede, Canadá, las que han respondido a sus amenazas, condenando la pretensión de la compañía, a la que además se le atribuye la autoría intelectual del asesinato del ambientalista Mariano Abarca Roblero y las lesiones en contra de Orlando Velázquez Rodríguez –en noviembre de 2009_, ambos integrantes de la Red Mexicana de Afectados por la Minería.
Janet Eaton, de la organización Sierra Club de Canadá y encargada de la campaña sobre acuerdos comerciales, dice que las pretensiones de la Blackfire Exploration son una muestra más de que “el Capítulo 11 del TLCAN sólo ofrece privilegios a los inversionistas extranjeros y su aplicación de manera confidencial, en tribunales comerciales no democráticos, fuera del sistema judicial nacional, debe ser eliminada y considerada como práctica comercial desleal”.
“Si alguna vez hubo una oportunidad más clara para que los gobiernos de Canadá, México y Estados Unidos eliminen el Capítulo 11 del TLCAN, debe ser en estos momentos”, dice Janet Eaton.

Fuente: Revista Fortuna
Difusión: AMLOTV

Hallan supuesto explosivo en puente internacional de Ciudad Juárez



Hallan supuesto explosivo en puente internacional de Ciudad Juárez
La Redacción


MÉXICO, D.F., 3 de agosto (apro).- Uno de los cuatro puentes internacionales que unen a México con Estados Unidos en Ciudad Juárez, Chihuahua, fue cerrado hoy durante más de dos horas debido al hallazgo de un presunto explosivo.

La localización del artefacto provocó la movilización de diferentes corporaciones policíacas en ambos lados de la frontera que de inmediato cerraron el puente a la circulación de vehículos y personas, así como varias avenidas de Ciudad Juárez.

El artefacto fue localizado en medio del puente Lerdo alrededor de las 8 de la mañana y fue detonado en el lado mexicano por elementos del Ejército Mexicano.

Dos horas después se restableció el tráfico en el puente Lerdo, uno de los cuatro que une a El Paso, Texas, con Ciudad Juárez, Chihuahua.

Este fue el segundo artefacto colocado en un puente internacional. El primero, el pasado 31 de julio, en uno de los cruces de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Unas dos horas antes, en la fronteriza ciudad de Reynosa, fue arrojado un artefacto explosivo en tianguis ubicado frente a un centro comercial.

Alrededor de las seis horas de este martes fue lanzado el artefacto en el tianguis Solidaridad. La explosión del artefacto sólo provocó daños materiales

Tras la detonación las autoridades municipales recomendaron a los automovilistas conducir con precaución en el área o utilizar vías alternas debido a la afectación vial.


Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

Cuenta individual: La diferenciación entre las Afores


El sistema de pensiones se ha sofisticado en uno de los aspectos más importantes de la conformación de los fondos para el retiro, que es la inversión. Esto significa que para los trabajadores, propietarios de las cuentas individuales, será necesaria una mayor observación de los resultados que obtenga en el futuro la compañía que administra sus recursos, dado que se está gestando un proceso que tiende a hacer menos homogéneos los resultados que ofrecen las Afores.
Tres aspectos concentran la mayor relevancia en la conformación de los fondos de pensión: el primero son las contribuciones que como fracción de las percepciones se aportan a la cuenta de los trabajadores; el segundo es el tiempo de aportación durante el trayecto de la vida laboral, y el tercero es la inversión, donde a partir de una relación rendimiento-riesgo se capitalizan los recursos.
La inversión, que es nuestro tema de hoy, es el gran factor que apoya la formación del fondo de pensión. Una vez que las aportaciones de los trabajadores se realizan llegan a la entidad encargada de colocar los recursos en mercados financieros con el fin de obtener rentas que ejerzan un efecto multiplicador para el fondo.
Sin embargo, la inversión sólo puede ser una actividad ejercida con extrema prudencia. Las operaciones financieras que se realicen con los fondos de pensión de los trabajadores no estarán ajenas al riesgo, en este caso el propio de los mercados financieros.
La relevancia de la inversión crece en la medida en que a 13 años de funcionamiento del sistema de pensiones, al menos para la mayor parte de los trabajadores que participan, las aportaciones son muy reducidas, si se toman en cuenta las expectativas de vida una vez pensionados.
El otro factor relevante en la formación de los fondos de pensión, también suele ser débil, dado que el sistema supone la permanencia de los afiliados a las Afores en la actividad laboral formal. En el aspecto financiero la prudencia de las inversiones pudo ser incluso excesiva en los primeros años de operación del sistema.
Eso dio lugar a una inversión altamente concentrada en títulos de deuda gubernamental cuyo nivel de riesgo es muy reducido, por lo tanto el rendimiento esperado también es muy limitado.
Paulatinamente se ha venido permitiendo la inversión en instrumentos de más riesgo, como son las acciones, sin embargo no existe un mercado suficientemente amplio para aprovechar el potencial que tiene el sistema de pensiones, que acumula recursos totales por 1.2 billones de pesos. En 2008 se dieron cambios a las reglas de inversión para los fondos de pensión que significan otro paso importante en la diversificación de los nichos donde colocar los crecientes volúmenes del ahorro de los trabajadores. La diversificación representa el clásico principio de “no poner todos huevos en una misma canasta”, en el que poco se ha avanzado, pues pese a disponer el sistema de una suficiente gama de alternativas, los mayores volúmenes permanecen en deuda gubernamental.
De esa forma, el potencial de capitalización de los recursos se encuentra aún limitado y en una situación que a nadie conviene que se mantenga, de ahí que de manera permanente todos los involucrados en el sistema tengan en el tema una atención permanente. Lo que se espera ver es que las Afores continúen con su modelo conservador de inversiones, de ahí la importancia de la diversificación prudencial.
Hasta ahora las diferencias de las inversiones entre las Afores son poco notables para los trabajadores, sin embargo en lo sucesivo es previsible que se empiece a observar una separación más marcada entre cada una.
La manera en que los trabajadores la apreciarán es en el rendimiento, comparado con las demás. Aunque este fenómeno no aplicará para los afiliados que están en edades cercanas al retiro.
Este efecto será resultado de la inversión en instrumentos estructurados, que aún teniendo una limitada posibilidad de destinar recursos, los rendimientos que ofrecen son notablemente mayores que otro tipo de títulos. Por consecuencia el riesgo es mayor, de ahí que sólo se pueda exponer un bajo porcentaje del total de los recursos de los trabajadores que no están cerca de la edad de retiro. Tenemos la certeza de que entre las Afores hay muchas diferencias y que cada vez serán más notables.
gustavosilva@revistafortuna.com.mx

Fuente: Revista Fortuna
Difusión: AMLOTV

El golpe devastador de 1995


El golpe devastador de 1995
Jesús Cantú


MÉXICO, D.F., 3 de agosto.- Hace poco más de dos meses, el 26 de mayo de este año, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación decretó la reducción de 60% a las pensiones máximas que paga el Instituto Mexicano del Seguro Social a los mexicanos; así, en una sesión privada, redujo sus ingresos a menos de la mitad.

En la Ley del Seguro Social de 1973 se establecía como tope máximo de cotización para los seguros de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, 10 salarios mínimos generales del Distrito Federal, y de la lectura sistemática de la misma legislación puede inferirse que ese mismo tope regía para el pago de las pensiones; también se indicaba que un requisito para tener ese derecho era haber cotizado un mínimo de 500 semanas, es decir, bastaba con haber estado inscrito en el IMSS durante nueve años y poco más de siete meses.

La Ley del Seguro Social de 1995, que entró en vigor el 1 de julio de 1997, modificó ambas disposiciones: fijó como tope máximo de cotización 25 salarios mínimos generales del Distrito Federal y, por ende, puede inferirse –de la misma manera que se hacía en el caso anterior– que ese mismo tope rige para el pago de pensiones; pero también elevó el número de semanas cotizadas para tener derecho a dicho beneficio a mil 250, es decir, a partir de ese año se tendría que estar inscrito en el IMSS al menos durante 24 años y dos semanas.

Dicha ley también derogó la obligación del gobierno de sufragar las pensiones y la derivó al Sistema de Ahorro para el Retiro, las Afores, mediante las cuales la pensión del derechohabiente estará en función de lo que haya logrado ahorrar a lo largo de su vida productiva. Pero estableció dos excepciones. Una, en un transitorio: aquellos asegurados (o sus beneficiarios) que hayan estado inscritos en el Seguro Social antes de la entrada en vigor de la nueva legislación; y, de forma permanente, aquellos trabajadores que a pesar de haber estado cotizando por más de 24 años no lograron los ahorros suficientes para que los rendimientos que éstos les generen fuesen, al menos, el equivalente a un salario mínimo.

Para dar una idea de lo que ese golpe significó a las pensiones de los mexicanos basta la siguiente ilustración: quien haya empezado a cotizar en junio de 1997 –es decir, unos días antes de la entrada en vigor de la nueva legislación–, ganaba en esos momentos 25 salarios mínimos y, por lo tanto, de inmediato empezó a recibir en su cuenta individualizada para el retiro el tope máximo de las aportaciones, una vez que cumplió las 500 semanas de cotización tendría un ahorro suficiente para recibir, a las tasas de interés actuales, un ingreso equivalente a 1.25 salarios mínimos, es decir, escasamente un salario mínimo y una cuarta parte adicional.

Por supuesto que ese derechohabiente optó por acogerse al antiguo régimen de pensiones y su ingreso se incrementó, de acuerdo con la interpretación que adopta hasta hoy el IMSS (pues todavía no se aplica el criterio emitido por la Sala Segunda de la Corte), 20 veces. Aun con la interpretación de la Corte, su ingreso se multiplicaría por ocho.

Si el tope de 10 salarios mínimos se establece indiscriminadamente, por supuesto que se comete una gran injusticia, porque los trabajadores que cotizaron durante los últimos 13 años (el tiempo que lleva en vigor esta ley) lo correspondiente a 25 salarios mínimos y tenían, previo a la entrada en vigor, el equivalente a otros 11 años de cotización, es decir, cotizaron en el IMSS durante las mil 250 semanas requeridas con la nueva disposición, tienen derecho a una pensión equivalente al tope máximo con el que cotizaron durante los últimos cinco años (250 semanas), que son los 25 salarios mínimos.

Sin embargo, hay que reconocer que aquellos asegurados que únicamente alcanzan las 500 semanas cotizadas (que establecía la ley de 1973), de las cuales cotizaron las últimas 250 al tope máximo, no pueden recibir el mismo trato: la diferencia es ni más ni menos que 14 años de cotizaciones y trabajo.

Lo justo en este caso sería que quien cumpla los requisitos de 24 años y dos semanas de cotización y, por lo tanto, cumpla con el requisito establecido en la nueva ley, pueda aspirar a recibir la pensión máxima de 25 salarios mínimos; en cambio, quien únicamente cumple con los nueve años y ocho meses (requisito establecido en la ley de 1973) aspire a una pensión máxima de 10 salarios mínimos. Aquí el problema surge entre los que se encuentran en un punto intermedio, lo cual en plena justicia debía ser atendido con una tabla de equivalencias; así, por ejemplo, los que tengan 15 años, pueden aspirar a una pensión máxima de 15 salarios mínimos.

Hasta hoy la Corte no ha hecho distinción alguna y por lo mismo afectaría, de acuerdo con diversas publicaciones, a más de un millón 200 mil trabajadores que actualmente reciben más de 10 salarios mínimos; pero incluso también existe la posibilidad de reducir la pensión a quienes hoy no reciben más de 10 salarios mínimos.

Sin embargo, el verdadero golpe a los trabajadores se perpetró en diciembre de 1995, cuando se aprobó la actual legislación, ya que en ese momento se decretó que la pensión máxima, producto de los rendimientos financieros que les generen los ahorros, para un trabajador que cotiza durante 24 años (y aquí es cotizar durante los 24 años, no únicamente los últimos cinco) a su Afore con el tope máximo, es decir, el equivalente a 25 salarios mínimos, será cuando mucho de cuatro salarios mínimos generales del Distrito Federal.

Cuando se acabe la posibilidad de optar por el régimen anterior, el ingreso de los pensionados que cotizaron con el tope máximo de 25 salarios mínimos se reducirá escasamente a 15% de lo que recibían, es decir, ese trabajador recibirá apenas 40% de lo que obtendrá el trabajador pensionado con el viejo régimen, incluso si se aplica la nueva interpretación de la Corte.


Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

Tiendas de autoservicio: Quién paga la guerra



Las estrategias de las grandes tiendas de autoservicio por ganar mercado, en medio del escaso crecimiento de muchos sectores, podrían poner en riesgo a sus proveedores quienes sostienen una buena parte de la nueva edición de la guerra de precios en el sector de las ventas al menudeo. Ellos y, por supuesto, los consumidores están dispuestos a correr el riesgo.
Claudia Villegas y Gustavo Silva
Fue en octubre de 2008, al darse a conocer que la Controladora Comercial Mexicana – el tercer jugador del mercado de tiendas de autoservicio – estaba prácticamente en quiebra técnica, cuando el Consejo de Nacional Financiera (Nafin) – tomó una decisión que generaría un gran controversia entre los jugadores del mercado de las ventas al menudeo: autorizar a la cadena fundada por la familia González Nova una línea de crédito por 3,000 millones de pesos para cumplir con el pago a proveedores.
Para lograr ese financiamiento, la familia González Nova comprometió y dejó en garantía con Nafin una gran parte de sus activos inmobiliarios. No tenía otra opción. Aquel préstamo hizo la diferencia entre una empresa que prácticamente se encontraba en quiebra técnica, en grave riesgo de cerrar sus operaciones, y una compañía que pudo mantener sus operaciones en medio de intensas negociaciones con sus acreedores y proveedores. El dinero de Nafin fue oxígeno puro en ese momento.
Tras dos años de pláticas, rompimientos y hasta demandas por parte de sus acreedores y proveedores, Comerci – la clave de pizarra de esta cadena en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) – logró una serie de acuerdos para mantener sus operaciones y seguir en el mercado.
Ahora, gracias a que demandó y obtuvo la orden de un juez para declararse en concurso mercantil para reestructurar su deuda por 1,500 millones de dólares, situación jurídica que buscará concluir en menos de seis meses, mantiene su presencia en el mercado mientras contribuye a fortalecer la competencia en un mercado en donde resulta innegable la presencia dominante de la cadena estadounidense Wal-Mart.
Sin embargo, fue el grupo estadounidense con ventas a nivel mundial por 405,000 millones de dólares y más de dos millones de empleados, el que hace casi una década cambió la dinámica de un sector en el que los pactos de no agresión –evitando las campañas comparativas de precios – mantenían sin grandes cambios los precios de productos que se vendían entre competidores.
Fue así como en una economía dominada por los oligopolios y los acuerdos de mercado, la llegada de Wal-Mart aceleró la competencia y benefició al consumidor, asegura un funcionario del Banco de México que forma parte del equipo que aún mide el comportamiento de los precios a través de encuestas en todo el país. Pero no es gratuito el impacto en la inflación que registra la economía: las tiendas de autoservicio representan las ventas del 20% de la producción de frutas y hortalizas mientras que el 35% de la producción de los alimentos procesados también se comercializa en sus estantes.
La oferta de “Precios bajos todos los días” se convirtió en el pilar de las ofertas comerciales de Wal-Mart desde su lanzamiento en 1997 y su relanzamiento 1999. Dicho enfoque, dicen los analistas de Banamex-Citibank, ha sido determinante para las ganancias consistentes que ha observado la empresa y para el desempeño superior al de sus competidores en términos de Ventas Mismas Tiendas. Además, en los últimos años, Walmex ha complementado dicha oferta con elementos estrategicos adaptados a cada uno de sus seis formatos de autoservicios en México.
“El objetivo es diferenciarse de sus competidores y al menos seguir estando un paso delante de estos, dado que sus competidores también han trabajado duro para demostrar su competitividad”, dicen los analistas de Banamex.
Si bien las expectativas de recuperación se encuentran limitadas, principalmente en niveles de empleo, la productividad presenta ahora una mejoría y el sector del retail es un claro ejemplo. Pero es un hecho que bajo las actuales condiciones, los proveedores no tienen opción frente a las cadenas minoristas, dijo Miguel Ángel Medrano, analista de Scotiabank.
En 2009 el sector de autoservicios fue uno de los menos afectados aunque el crédito al consumo no se ha recuperado. En medio de la crisis logró mantener crecimientos, abrir nuevos establecimientos y aumentar incluso sus ventas, en tiendas totales. De ahí que su rentabilidad, al menos hasta ahora se encuentre garantizada.
Justo ahora cuando se desarrolla con alta intensidad la campaña de comparación de tickets y llega Julio Regalado de Comerci, las fallas en el mercado se manifiestan. Es tan fuerte la presencia de tres jugadores, indica Medrano, que estos competidores van a tener cierto poder para fijar los precios frente a sus proveedores aunque ello beneficie al consumidor.
Lo que se debe tener en cuenta, explica el experto, es la parte del beneficio. El que gana es el consumidor, que accede a más productos. Son millones los que están siendo beneficiados por las campañas de precios. Éste fenómeno se confirma con la creciente expansión de los establecimientos de las cadenas comerciales en todo el país.
“Se han empezado a expandir a zonas rurales donde el cambio que llevan es drástico, con beneficio social, porque están llegan con precios de una tercera parte de lo que se estaba pagando”, dice.
Si bien se trata de un mercado oligopólico, en el cual el tercer jugador aún está a mucha distancia del segundo, lo que vemos es una competencia real entre los dos principales. Entonces las pugnas que se observan para mejorar los precios y el impacto a nivel general de la economía seguirán siendo positivas hasta cierto grado.
El riesgo se encuentra, sin duda, en la cartera vencida que podría generarse ante consumos inducidos y excesivos que se están financiando con créditos de los bancos que operan las propias cadenas de autoservicio y por parte de las sofomes que operan como intermediarios para aquellas que aún no cuentan con participación en el mercado del crédito al consumo.
La importancia de la competencia

Por esta razón, la participación de nuevos jugadores o la eventual salida del mercado de algún competidor ante problemas de rentabilidad resulta relevante para el consumidor y los participantes en el mercado.
Más allá de la salida de competidores extranjeros que sucumbieron ante Wal-Mart, Comerci también estuvo en serio riesgo de dejar el camino a sus competidores. Las inversiones en títulos derivados, atados a operaciones cambiarias, le dejaron a Comerci pérdidas por más de 2,000 millones de dólares que colocaron a la cadena en una difícil situación que hizo pensar a algunos que desaparecería de la contienda.
Con el crédito por 3,000 millones de pesos, el gobierno federal, a través de Nafin, buscó evitar la quiebra de Comerci y con ello impedir que el mercado de valores registrara un riesgo sistémico que pusiera en peligro a todo el sector financiero nacional. Pero además, reconocen fuentes cercanas a la negociación de ese financiamiento, también se buscó preservar la competencia y el equilibrio de fuerzas en el sector no sólo para los consumidores sino también para miles de proveedores que dependen del sector de autoservicios.
El préstamo que obtuvo Comerci con Nafin molestó a sus competidores, en especial a Wal-Mart, que reclamó a los funcionarios del banco de desarrollo la autorización de recursos que se uso como flujo de efectivo destinado al pago de proveedores que son revolventes a través del esquema de cadenas productivas del banco de desarrollo. Los intereses que generó dicho crédito se calculó con base en la TIIE más cinco puntos y eran pagaderos mensualmente. La línea de crédito vence en noviembre de 2010.
Wal-Mart consideró que esa operación crediticia con Nafin constituía un trato desigual para los competidores en esta industria, por lo que hizo llegar su inconformidad al banco de desarrollo.
La única respuesta de los funcionarios de Nafin era que Wal-Mart también podría obtener un financiamiento para sus proveedores bajo las mismas condiciones que incluiría, por supuesto el mismo tipo de garantías. Comerci administró ese crédito a través de la constitución del “Fideicomiso AAA Tiendas Comercial Mexicana, así que los recursos sólo pudieron destinarse a los proveedores que registraban cuentas por cobrar con la cadena. La petición nunca se formalizó porque Wal-Mart y su nivel de generación de efectivo se encuentran fuera de la mira de cualquier banco, privado o de desarrollo para un crédito directo. Paradójicamente la cadena estadounidense no desaira los mecanismos de factoraje que ofrece Nafin.
Así de importantes son los proveedores para las cadenas de tiendas de autoservicios y son ellos los que, en medio del lento crecimiento de la economía, están contribuyendo de manera determinante a financiar las promociones con las que durante todo el año los conglomerados como Wal-Mart, Comerci, Soriana y Chedraui buscan ganar puntos en un mercado con altos niveles de competencia.
A principios de junio, Wal-Mart comenzó una campaña de comparación directa de precios contra Soriana llamada “El reto de los tickets”, en la que analizó y exhibió directamente más de 1,300 tickets a través de una campaña de publicidad masiva. Soriana respondió al reto aumentando a 1,000 el número de productos que ofrece semanalmente en descuento.
Hasta hace poco Soriana prefería ofrecer a sus clientes tarjetas de lealtad y reforzar las llamadas propuestas de valor, sin embargo su administracion decidió modificar su estrategia al cambiarla por una campaña de “precios baratísimos” con “precios extremadamente bajos”. El efecto de este cambio han sido una inmediata mejoría en sus resultados financieros.
Para Eduardo Estrada, analista de Citibank-Banamex, un elemento revelador en la reciente etapa de esta guerra de precios será conocer en qué medida han sido los proveedores quienes han sostenido la estrategia para ganar mercado, lo que explicará cómo han alcanzado las cadenas su nivel de rentabilidad.
En este sentido, los números de estas cadenas que cotizan en el mercado valores revelan que, al menos, en el caso de las tiendas de autoservicio, son las compañías que les venden miles de productos a los gigantes del retail, las que mantienen las mayores cuentas por cobrar que engrosan sus pasivos. (Ver cuadro: “A quien le debe el retail”.
En el caso de Wal-Mart, por ejemplo, al primer trimestre de 2010 las deudas con sus proveedores representaron el 47.4% de sus pasivos totales. Comerci, derivado de sus problemas de liquidez, tiene una relación menos agresiva pero sus proveedores aportaron, en el mismo periodo, el 15.9% de las deudas, casi la misma proporción que representan los créditos bancarios con 17.5% de los pasivos totales. En el caso de la regiomontana Soriana, también al primer trimestre de 2010, sus proveedores representan el 37.9% mientras que para Chedraui significan el 41.4 de sus deudas.
Así, la administración de las cuentas por pagar a proveedores e inventarios se ha consolidado en una importante fuente de financiamiento. El excedente, por ejemplo, en el número promedio de días en cuentas por pagar sobre el número promedio de días de inventarios fue de cuatro días para 2009 y cinco días para 2008, en el caso de Comerci.
Los términos de pago a los proveedores dependen de cada conglomerado de tiendas. Comerci no releva a sus inversionistas las condiciones puntuales pero asegura: “Los negocios que realiza con sus proveedores se llevan a cabo en términos no menos favorables que los que imperan en la industria. Los proveedores nacionales reciben sus pagos en pesos y en condiciones que varían según el producto comprado”.
Por ello, el negocio de las tiendas de autoservicio no sólo se encuentra en la venta de productos sino también en el terreno financiero. Con este incentivo, Wal-Mart en México logró la única licencia para operar un banco que se le ha otorgado a nivel mundial mientras que en Estados Unidos un movimiento ciudadano, en el que también participaron sus competidores y detractores, le negó la posibilidad de incursionar en el negocio bancario.
Pero Wal-Mart no está sola en su visión del negocio. Grupo Comercial Chedraui, por ejemplo, actúa como obligado solidario respecto de las obligaciones de pago a cargo de Factoring Corporativo, su brazo financiero, consignadas en los contratos de créditos revolventes celebrados con Nafin, incluyendo todos y cada uno de los convenios que respaldan los préstamos de este tipo.
La cadena, además, ha sorprendido a los analistas al comprometerse con sus clientes a través de una gran campaña de ofertas a tener los precios más bajos en todos los productos que vende, reforzada por la comparación de precios con un objetivo muy claro en su mira: Wal-Mart. De hecho, la campaña de precios bajos la ha ubicado junto con la estadounidense en los mejores niveles de rentabilidad del sector.
La guerra de precios, de esta forma, no se detendrá en ninguno de los frentes y se aprovecharán todas las ventas de oportunidad. “En virtud de que algunos de nuestros proveedores ofrecen marcas de productos genéricos, podemos negociar mejores términos y condiciones con ellos a diferencia de los precios que se pudieran haber obtenido con proveedores de marca que, debido a su popularidad y a la gran demanda de sus nombres tienen un poder de negociación más fuerte”, reconoce Comerci en su informe anual 2009.
Comerci también habla sobre los riesgos de una excesiva y depredadora competencia de precios: “Consideramos que la competencia basada solamente en precios bajos redundará en márgenes menores y en menor lealtad de nuestros clientes”.
Y aunque en las decisiones de compra de los consumidores, el ahorro es el factor que manda, Comerci insistirá después de su campaña Julio Regalado – la decana de las promociones de precios – en “atraer y retener clientes al brindarles una mejor y más agradable medio de comprar, mejorar su experiencia general por medio de productos nuevos, modernos y exclusivos, con nuevas promociones y optimizando las técnicas de mercado”. Chedraui en sus campañas masivas se burla, sin embargo, de esta filosofía e insiste en que los consumidores sólo quieren precios bajos.
La tendencia es la que manda y las cadenas para sostener esta competencia de precios también invitan a sus proveedores a “compartir” el costo de las campañas de publicidad que se lanzan durante todo el año para coincidir con días de fiesta y otros eventos y que este año, además, se manifestaron en una nueva guerra de precios como aquella con la que Wal-Mart inauguró su presencia en el mercado.
La defensa

Pero no todo es miel sobre hojuelas y la crisis que se agudizó en 2008 así como la debilidad de la economía han congelado los esfuerzos de proveedores organizados en organismos empresariales como la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) para modificar de manera contundente los términos de la relación de los proveedores con compradores tan poderosos. Desde 2005 se buscó la aprobación de una Ley de Prácticas Comerciales que regule y equilibre el vínculo comercial de las empresas proveedoras y los dueños de las cadenas de tiendas de autoservicio.
En julio de 2009, sin embargo, la Concamin, la Canacintra y la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) acordaron que el mejor camino para solucionar esta situación sería la firma de un convenio para mejorar de manera continua las prácticas comerciales competitivas, con la idea de establecer reglas claras en las negociaciones de compra-venta de mercancía. Hasta ahora se han pactado al menos 13 prácticas comerciales para normar las relaciones comerciales en esta cadena de suministro pero sobre todo para reducir las grandes asimetrías. Muchos proveedores, no obstante, se siguen quejando de las asimetrías pero, sin duda, hasta ahora el mejor canal de ventas lo constituyen las tiendas de este sector.
Bajo cualquier escenario, se prevé que durante los próximos meses aumentará la competencia pero no sólo entre las grandes tiendas sino frente al canal informal de ventas al menudeo. Es allí en donde cadenas como OXXO, líder en el formato de tiendas de conveniencia, ha encontrado una verdadera mina de oro que la ha llevado a registrar ventas crecientes aún en momentos de crisis. En ese segmento la relación con los proveedores es muy parecida a diferencia de lo que sucede con las tiendas departamentales.
Un estudio de la casa de bolsa Citibank-Banamex define al sector de ventas al menudeo como un mercado que se compone de un segmento moderno y otro tradicional que a su vez esta compuesto por formatos bien establecidos, tiendas al publico en general y otros mercados informales.
De acuerdo con Walmex, las ventas de alimentos en México representan un monto de 180,000 millones de dólares, lo que equivale al 18% del Producto Interno Bruto (PIB). El segmento moderno representa aproximadamente el 45% de los ingresos y el segmento informal el 55%. Allí está el próximo objetivo.
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Por ahora, el rescate para algunos de Comerci y los “apoyos” de Nafin para descontar las carteras por cobrar de miles de proveedores que dependen de las tiendas de autoservicios se están convirtiendo, de manera indirecta, en mejores niveles de consumo para millones de personas aún en medio de una alicaída economía.
“Podemos ver que esa política funcionó, principalmente cuando los flujos de financiamiento tradicionales estaban interrumpidos. Aunque, al mismo tiempo, se expresen en utilidades, principalmente, para las cadenas minoristas, señala el analista de Scotiabank, Miguel Ángel Medrano.
El club de los consumidores

Los clubes de precios (Sam’s, Costco, City Club y similares) han encontrado la manera enamorar cada vez más compradores en México, así es como han llegado cautivar a 30% de los hogares, con sus casi 170 establecimientos esparcidos en las principales ciudades del país, señala un estudio de sobre los hábitos de consumo realizado por Nielsen.
Durante 2009 en el nivel socioeconómico alto alcanzaron una penetración de 80%, en el cual los perfiles denominados Fashion y Maduro exitoso son lo que identifican con este concepto de canal de comercialización como una alternativa para ciertos productos, señala Mónica Mercado, Gerente de Consumer Panel Services de la consultora.
Este segmento de consumidores ha cobrado un rango muy relevante para los clubes de precio, porque de ahí proceden cerca de 40% de sus ventas y suelen hacer visitar a estos establecimientos más de una vez por mes.
Los patrones de consumo, para todos los niveles socioeconómicos, se concentran de manera muy notable en alimentos y productos de limpieza y uso doméstico, que representan más de 74% de las ventas. Sin embargo, entre el segmento alto los alimentos llegan casi a 40% es el que adquiere más bebidas, sin incluir refrescos, con más de 13%.
Los niveles socioeconómicos medio y bajo superior adquieren en mayor medida productos de limpieza y uso doméstico con 38.3 y 39%, respectivamente. De igual manera dichos segmentos son los que consumen en los clubes de precios más artículos de limpieza con 16.4 y 17%, señala el estudio.
Por su parte, los niveles socioeconómicos medio y bajo, -que acuden con menor frecuencia- cuando realizan sus compras en este canal adquieren en mayor medida productos de limpieza. Al hacer el análisis a nivel categoría de producto, las más buscadas en este canal como común denominador para todos los niveles socioeconómicos son papel higiénico y detergentes.
Sam’s inauguró en marzo pasado su tienda número 100, mientras Costco y City Club tienen en operación una treintena cada una. (Gustavo Silva)

Fuente: Revista Fortuna
Difusión: AMLOTV

Aristegui - Fin De La Guerra En Irak (Se Va Derrotado Alfredo Jalife)



Mediocracia en El Mayab


Mediocracia en El Mayab
Jenaro Villamil


MÉXICO, D.F., 3 de agosto (apro).- Con el pretexto de rendir su “tercer informe ciudadano”, la gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco organizó con presupuesto público una gran pachanga el domingo 1 de agosto, con formato de reality show en un centro de convenciones que anteriormente fueron las instalaciones de la paraestatal Cordemex, viejo elefante blanco de la época dorada del henequén, que ahora se ha convertido en un set televisivo para el “cultivo” de la gobernante que hace tres años le ganó al PAN la gubernatura.

Al evento acudieron más de cinco mil invitados, destacándose personajes de la farándula de Televisa y de TV Azteca como la conductora Galilea Montijo; la productora teatral Carmen Salinas; la recién designada dirigente de la ANDA, Silvia Pinal, tan dócil al “canal de las estrellas”; el cantautor Juan Gabriel, y el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, a quien no le bastaron sus guardaespaldas para que la jarana organizada por su colega priista lo resguardara de la prensa, así como los mandatarios vecinos de Campeche y Quintana Roo, y hasta el recién electo de Tamaulipas.

El evento constituyó una bochornosa muestra de cómo la megalomanía mezclada con la vulgaridad mediática puede transformar un evento de interés público en un circo muy costoso.

Ataviada con un traje regional muy elegante, maquillada como si se presentara en una final de concurso de belleza, la gobernadora se apoyó en varios videoclips para demostrar la “parte sensible” de su gobierno. Lloró cuando escuchó algunos testimonios de ciudadanos que recibieron la generosa ayuda del gobierno, como si fueran escenas del Teletón; bailó la jarana yucateca e invitó a una gran comilona en la exhacienda de Chichí Suárez, en un sitio muy cercano donde hace dos años aparecieron 12 personas descabezadas, suceso que hasta ahora no se ha aclarado.

En el colmo del fervor mediático, Ivonne Ortega –la misma gobernadora que recibió una rechifla cuando quiso convertirse en protagonista de una pelea de box televisada en cadena nacional-- se enredó con las fechas históricas cuando anunció airosa que el cantante Juan Gabriel actuaría el 15 de septiembre en tierras yucatecas “para conmemorar el aniversario del Grito de la Revolución” y transformó su “corte de caja” en un clarísimo acto de campaña priista. “El triunfo electoral del 2007 ha sido ampliado y refrendado en fiestas cívicas y en ejercicios sociales impecables”, sentenció en su discurso.

No hubo ningún anuncio espectacular. No se sabe cuál es el verdadero proyecto de desarrollo para una entidad con tantas carencias como Yucatán. Tampoco hubo rendición de cuentas sobre las millonarias cantidades destinadas por su gobierno a la televisión comercial (a través de telenovelas como Sortilegio; la donación de 300 millones de pesos para un CRIT del Teletón; la producción y organización de un concurso de belleza; los conciertos en Chichén Itzá, zona arqueológica convertida en una Disneylandia virtual de la gobernadora), mucho menos sobre los grandes negocios de infraestructura urbana como el que está en marcha en el municipio de Ucú, conurbado a Mérida.

Ivonne Ortega, como dijera su correligionario veracruzano Fidel Herrera, se siente en “la cúspide de su poder” porque las televisoras transmitieron en vivo su informe (aún no se sabe cuánto le costó al erario yucateco este despilfarro), porque además estuvo apadrinada por su principal respaldo político y financiero, Enrique Peña Nieto, el iniciador de estos reality shows que son abiertos actos anticipados de campaña. Se ha convertido un deporte de la chismografía yucateca saber en qué momento Ivonne Ortega se sumará abiertamente a la campaña de Peña Nieto y quién administrará la hacienda peculiar del PRI.

La pachanga del nuevo casting de gobernadores televisivos se prolongó al día siguiente en Cancún, la zona turística a tres horas y media de Mérida. En el mismo sitio se reunieron Ortega Pacheco; el mandatario de Quintana Roo, Félix González Canto y los alcaldes de Cancún e Isla Mujeres, para celebrar al empresario radiofónico Gastón Alegre López, quien alguna vez coqueteó con la idea de transformase en un gobernador perredista.

Siguió el jaripeo, la comilona, las relaciones públicas, el intercambio de halagos mutuos y la ausencia de sociedad civil en este reality show. Lo sucedido ha escandalizado hasta a la misma vieja guardia priista. Ni a la

exgobernadora priista, Dulce María Sauri, ni a la dos veces alcaldesa panista de Mérida, Ana Rosa Payán, se les hubiera ocurrido una serie de “informes ciudadanos” de tal desmesura. ¿Qué dirían las antiguas feministas yucatecas que participaron en los gobiernos de Salvador Alvarado y Felipe Carrillo Puerto al ver convertido un gobierno de género en una degeneración del arte de gobernar?

El problema es que esta nueva generación de gobernadores priistas, cercanos al entorno de Peña Nieto, confunden la popularidad con el rating, la espectacularidad con la credibilidad, la producción televisiva con el oficio de gobernar. Eso sí, saben dónde están los grandes negocios sexenales y son muy epidérmicos a las críticas en la prensa. Quizá porque los aplausos pregrabados los han convertido en personajes de un largo Truman Show.



www.jenarovillamil.wordpress.com


Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

Acusa STPS al SME de apedrear camioneta de Lozano



Acusa STPS al SME de apedrear camioneta de Lozano
La Redacción


MÉXICO, D.F., 3 de agosto (apro).- La camioneta del secretario del Trabajo, Javier Lozano, fue apedreada y apaleada por presuntos miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), informó hoy la dependencia, que responsabilizó de los hechos al líder sindical Martín Esparza.

A través de un comunicado, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), dio a conocer que en la agresión participaron unos cien miembros del SME.

De acuerdo con la información difundida por la STPS, el ataque se registró al término de la ceremonia de entrega del Premio Nacional del Trabajo 2010 que encabezó el secretario en el Museo Tecnológico de la Comisión Federal de Electricidad ubicado en Chapultepec.

Además de la unidad en que se transportaba Lozano, los presuntos miembros del SME también lanzaron piedras y palos –según la versión de la Secretaría— contra las unidades del equipo de seguridad del funcionario.

“Resulta reprobable que Martín Esparza mande a sus seguidores a violentar un evento del secretario del Trabajo, poniendo en riesgo no sólo su seguridad, sino la de centenares de niños y madres que en la mañana acudieron a este museo para tomar cursos de verano", informó la dependencia.

La STPS aclaró que no hubo lesionados.


Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

PRD exige a la PGR investigar al gobernador de Durango



PRD exige a la PGR investigar al gobernador de Durango
La Redacción


MÉXICO, D.F., 3 de agosto (apro).- Jesús Ortega, Martínez, dirigente del PRD, informó que se solicitó a la Procuraduría General de la República (PGR) investigar al gobernador de Durango, Ismael Hernández Deras, y al secretario de Gobierno, Oliverio Reza, por los hechos ocurridos en el penal de Gómez Palacio.

Dijo que "sería penoso y vergonzoso” que la línea de investigación llegara hasta la directora del penal, Margarita Rojas Rodríguez, por permitir que reos salieran para realizar ejecuciones.

“Tenemos fundadas sospechas de que quienes se robaron urnas en la capital del estado y en Gómez Palacio, encapuchados y con armas de alto poder, eran precisamente reos del penal número dos ", afirmó.

En conferencia de prensa, Ortega dijo que, en una carta enviada al titular de la PGR, Arturo Chávez Chávez, se solicita que la línea de investigación no se detenga con la directora de ese centro penitenciario, ya que “ella está bajo las órdenes del secretario general de Gobierno, quien es sólo un secretario del Ejecutivo estatal”.

Añadió: “Se pidió por escrito y formalmente al procurador General de la República que también tome en cuenta esta línea de investigación. Lo mismo hemos hecho personalmente con el fiscal especial para delitos electorales”.

Ortega dijo que no se cuenta con los elementos suficientes para acusar directamente a las autoridades de esa entidad de estar involucradas en hechos ilícitos de carácter federal, pero afirmó que si hay elementos para que la PGR amplíe las investigaciones.

“Sería de una ingenuidad sin límites suponer que la directora del penal actuaba autónomamente. Por ello, me parece que debe continuar la investigación a las autoridades jerárquicamente superiores a ella", añadió.

Rojas Gutiérrez y tres custodios de ese penal de Durango permanecen arraigados, tras el asesinato de 17 jóvenes en un bar de Torreón, el pasado 18 de julio.


Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV

Las narcofosas ya son rutina


Las narcofosas ya son rutina
Arturo Rodríguez García


El número de cadáveres hallados en las narcofosas neoleonesas de la Hacienda Calderón sólo ha sido superado por los encontrados en Taxco, Guerrero. Decenas de cuerpos descuartizados, mutilados o incinerados constituyen el saldo de las enconadas batallas entre el cártel del Golfo y Los Zetas.

MONTERREY, NL, 3 de agosto (Proceso).- Cuerpos calcinados, acribillados, asfixiados o molidos a golpes que yacen en parajes o narcofosas son hallados en Nuevo León cada vez con más frecuencia desde que el cártel del Golfo y Los Zetas enconaron su confrontación.

En un año y medio, integrantes de las Fuerzas Armadas han localizado siete de esos sitios con restos humanos en Nuevo León y uno en Coahuila. En cuatro de esos lugares había 87 cuerpos, mientras que en los otros sólo se encontraron restos óseos cuyo grado de descomposición impidió determinar tanto el número de víctimas como su identidad.

De manera que aquí a nadie parece insólito que el 22 de julio un convoy del Ejército Mexicano haya localizado nueve pozos que, en un paraje conocido como Hacienda Calderón, aledaño al fraccionamiento Las Águilas, del municipio de Juárez, contenían cinco decenas de cuerpos humanos despidiendo olores fétidos.

Durante dos días, los peritos de la Procuraduría de Justicia del estado cavaron hasta recuperar los cadáveres, que no cupieron en la morgue. Con un camión-refrigerador, un número indeterminado de cuerpos permanecieron en el exterior, en lo que se abría espacio y se practicaba la autopsia a los primeros.

Y es que, a diferencia de otras fosas semejantes descubiertas en la región, que en lugar de cuerpos contenían restos óseos carbonizados o muy descompuestos, estos cadáveres son recientes y, por su estado, aún resultan identificables.

Sin embargo, el número de cuerpos localizados en las fosas de la Hacienda Calderón sólo ha sido superado por los 55 cadáveres que, depositados en una mina de Taxco, Guerrero, fueron descubiertos a finales de mayo pasado.

Aunque oficialmente las autoridades no han identificado a los creadores del macabro sitio en Nuevo León, policías federales afirman que tales crímenes habrían sido efectuados por sicarios del cártel del Golfo en su lucha contra Los Zetas.

Y calculan que en ese tipo de lugares de la región han sido arrojados casi un centenar de personas que en su mayoría no han sido registradas por las autoridades como desaparecidas.

La Hacienda Calderón



A través de brechas de terracería, en un laberinto flanqueado por espesa vegetación, se llegó a la zona del hallazgo tres días después del levantamiento de los cuerpos.

En el fondo de la fosa principal, de unos 100 metros de diámetro y 10 de profundidad, aún con un intenso olor a muerte, había prendas de vestir consumidas por la humedad y el tiempo que pertenecieron a quienes allí perecieron ejecutados: pantalones, camisas, zapatos y hasta una funda quemada de teléfono celular...

En el predio, nueve fosas contuvieron los cadáveres de 51 personas, entre ellas seis mujeres.

Aunque se sabe que algunos restos estaban carbonizados, los cuerpos fueron sometidos a un procedimiento forense que logró determinar sexo, evidencias de tortura y causas de muerte.

Información obtenida por Proceso revela que apenas nueve víctimas murieron por impacto de bala, en tanto que las otras 42 sufrieron una agonía lenta, pues perdieron la vida a causa de golpes o por asfixia.

Hasta el cierre de esta edición se había identificado apenas a 10% de los cuerpos, pero las causas de los decesos estaban ya establecidas: 18 murieron por contusión profunda de tórax; cinco, por golpes en tórax y abdomen; tres, por contusión de cráneo; uno, por golpes en cráneo y tórax, además de que 15 fallecieron por asfixia y nueve por lesiones de arma de fuego.

Desde el hallazgo, familias de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas han acudido en busca de algún pariente desaparecido. El viernes 30 de julio habían sido identificados siete cuerpos, cinco de los cuales fueron reconocidos por sus familiares, en tanto que la identidad de otros dos se conoció por sus huellas dactilares.

Todos ellos son originarios de la zona metropolitana de Nuevo León.

Entre los identificados están Raymundo Javier Muñoz Guerra y Vidal de Jesús Domínguez Flores, quienes tenían antecedentes penales por el delito de robo en la entidad. La libertad de Muñoz Guerra apenas duró unas semanas, pues había salido del penal de Apodaca en mayo y su muerte ocurrió a finales de junio.

Pero en el caso de Sonia Clara Villalobos Zurita, una joven de 18 años, vecina de Guadalupe, Nuevo León, no hay antecedentes penales ni se ha logrado determinar algún vínculo de ella con la delincuencia organizada.

Ahora se sabe que, el 30 de junio, Sonia Clara habló por teléfono con su madre, a quien dijo que había tenido un percance vial en la avenida Constitución. De repente la comunicación se cortó y la familia jamás volvió a saber de la joven hasta el jueves 29 de julio, cuando la reconocieron en el Servicio Médico Forense.

Como ella, las personas ahí sepultadas habrían muerto entre junio y julio de este año.

Las narcofosas



Atribuidas a Los Zetas y al cártel del Golfo –aunque no de manera oficial–, varias narcofosas localizadas a partir de febrero de 2009 en los límites de Nuevo León y Coahuila han presentado cuerpos mutilados o restos óseos que en ocasiones han sido desintegrados.

El 10 de febrero de 2009, en un paraje serrano de Arteaga, Coahuila, zona limítrofe con el sur de Nuevo León, una patrulla militar, “en un recorrido de rutina”, localizó fosas con los restos de 19 personas.

En ese paraje, conocido como San José de la Roja, sobre las fosas con cadáveres había tambos de 200 litros con residuos de diesel. De acuerdo con un informe forense obtenido por Proceso, los cuerpos fueron descuartizados empleando machetes y zapapicos.

En total, los forenses obtuvieron 514 trozos de cuerpos humanos levantados del sitio serrano, e identificaron un solo mecanismo de descuartizamiento: se producía un corte que separaba en un solo segmento cráneo, cuello y la mitad superior del tórax; otro incluía la región abdominal, la lumbar y la pelvis, además de que brazos y piernas eran desarticulados para después fracturar los huesos largos mediante el empleo de un zapapico y machetes.

Luego, en los toneles metálicos de 200 litros, a los que se hicieron orificios con el zapapico, se introdujeron los fragmentos corpóreos y se rociaron con diesel. Los orificios hechos en el tambo generan aire para la combustión y producen un efecto semejante al de un soplete.

Una vez sometidos al fuego, los restos que no lograron incinerarse fueron sepultados. Coincidentemente, como ocurrió en las narcofosas de la Hacienda Calderón, en ese lugar se localizaron nueve sitios con restos humanos.

Sólo fue posible identificar los cuerpos de cinco de las víctimas. Cuatro eran de Nuevo León, y uno, estudiante de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro de Saltillo, pero originario de Oaxaca. En 14 cuerpos, después de cinco meses de procedimientos forenses, se logró identificar la secuencia de ADN, pero nadie los reclamó. Una víctima más, por su descomposición, no conservó ni su código genético.

Tras el hallazgo de la Sierra de Arteaga, esos cementerios del narco han dejado muestras de procedimientos semejantes a lo largo de un año y medio.

En la mayoría de los lugares se han encontrado casquillos percutidos, pero al someter los cuerpos a procesos forenses, los peritos han determinado, como en las víctimas sepultadas en la Hacienda Calderón, que las muertes por arma de fuego son las menos.

El 14 de agosto de 2009, la Policía Ministerial de Nuevo León localizó una cueva en Santa Catarina donde también había restos humanos y tambos. Por la descomposición de los cuerpos, no hubo identificaciones ni datos más precisos sobre la cantidad de víctimas.

El 5 de febrero de este año, en el municipio de Galeana, el Ejército, “en un recorrido de rutina”, localizó los restos de un indeterminado número de víctimas. También en ese lugar había tambos de 200 litros.

Pero hasta el momento el municipio que acumula más cadáveres es Juárez, Nuevo León, pues además de las fosas de la Hacienda Calderón, elementos del Ejército y peritos de la Procuraduría de Justicia lograron la recuperación, el pasado 30 de junio, de 12 cuerpos sepultados en una fosa de la Quinta Los Leones, ubicada en las faldas del Cerro de la Silla, en la comunidad de Santa Ana, a unos 30 kilómetros de Monterrey.

Días después, el 14 de julio, en un yonque de Guadalupe, Nuevo León, que anteriormente servía como corralón al ayuntamiento, se localizaron al menos nueve cuerpos. Fueron también los militares quienes, “gracias a una llamada anónima”, ubicaron el sitio y, ya con los forenses ahí, encontraron los restos humanos en tambos y diferentes fosas.

Luego vino el hallazgo de la Hacienda Calderón, al que le siguió otro el miércoles 28 de julio, cuando se halló un cuerpo, plenamente identificable, sepultado en el sector conocido como Hacienda Real, también en Juárez.

Y un día más tarde, el jueves 29 de julio, otro sitio igual fue descubierto en el municipio de El Carmen, Nuevo León, donde había restos humanos calcinados y seis tambos con residuos de diesel consumido, además de que a unos 200 metros de allí se recogieron por la brecha prendas y casquillos de bala.

Los desaparecidos



Con la localización de las fosas clandestinas, el número de muertos de Nuevo León en el contexto de “la guerra” contra el narcotráfico ascendió a casi 400 en lo que va de 2010.

En tanto, la cifra de desapariciones en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas se mantiene en la opacidad, pues familiares de las víctimas prefieren en muchos casos evitar las denuncias por temor a represalias. E inclusive aquellos que se animan sufren intimidaciones, amenazas o desdén de las autoridades, según han denunciado el Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios, que preside el obispo Raúl Vera López en Coahuila, y Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, A.C., de Nuevo León (CADHAC), que coordina la religiosa Consuelo Morales Elizondo.

Sin embargo, aunque no se conoce el número de desapariciones, la parroquia de Nuestra Señora del Refugio se ha convertido en un lugar de oración para familiares de personas desaparecidas en la entidad.

Ese ritual comenzó el 22 de octubre del año pasado, con una misa a la que asistieron 10 familias. La siguiente reunión fue un mes después, el 19 de noviembre, y, entonces sí, la iglesia lució repleta: decenas de personas acudieron a orar por sus desparecidos. Y desde entonces lo hacen el tercer viernes de cada mes.

En la parroquia confluyen decenas de historias de violencia que no forman parte de las estadísticas oficiales.

“A una la amenazan las autoridades, y ni cómo hacerle. Nomás nos queda el rezo”, dice una de las madres de un desaparecido, entrevistada fuera del templo.

La coordinadora de CADHAC, Consuelo Morales Elizondo, afirma que las familias que han mantenido abiertamente su exigencia de que se den a conocer los resultados de las investigaciones reciben en general “un trato amable y cordial de las autoridades”, pero eso no ha servido para que se esclarezcan los casos de desapariciones.

“Lo que vemos es una política gubernamental que se niega a hacer investigaciones por los casos que pueden estar vinculados con la delincuencia organizada, pero, involucrados o no con el narco, los desaparecidos permanecen así, sin que se haga una investigación elemental para esclarecer los crímenes”, concluye.


Fuente: Proceso
Difusión AMLOTV