jueves, 14 de noviembre de 2013

Los pueblos indígenas y la reforma


En concreto Laura Itzel Castillo

El proyecto privatizador de reforma energética del PRI y el PAN suprime de la Constitución el carácter estratégico de la explotación del petróleo e hidrocarburos y la generación de energía eléctrica.

En entrevista para el medio electrónico Boca de polen, el maestro en desarrollo rural, abogado y especialista en derechos indígenas, Francisco López Bárcenas, señala que de aprobarse dicha propuesta, se trastocarían los derechos fundamentales de los pueblos originarios.

La Constitución es un documento jurídico-político de carácter social y parte fundamental de este carácter es la propiedad de las tierras y los recursos naturales, y de acuerdo con el artículo 27, corresponden a la nación.

El maestro señala que el objetivo planteado hoy en la Carta Magna es que se “cumplan los propósitos de la propia Constitución: primero, que se exploten y que el producto de esa explotación se distribuya equitativamente entre los mexicanos para que obtengan un mínimo de bienestar; segundo, para que se usen de manera sustentable para no comprometer el beneficio de generaciones futuras”.

Si bien es cierto que la discusión en torno a la reforma se ha basado en el petróleo crudo, también abarca cualquier forma de generación de energía, como la eólica o la solar.

Hoy la Constitución reconoce la existencia de los pueblos y comunidades indígenas y establece el derecho preferente para acceder al usufructo de los recursos que se encuentran en su territorio.

Sin embargo la generación de energía, a pesar de ser una actividad reservada al Estado, es producida por empresas trasnacionales, en medio de la ilegalidad, principalmente en territorios indígenas, a través de la figura de los productores independientes de energía.

Por esto el maestro señala: “Con esta reforma ya podrían, los particulares, sin ningún problema de tipo legal, irse estableciendo. ¿Qué va a suceder? Ahorita por operar de manera ilegal algunos pueblos se han podido defender y los tribunales les han dado la razón. El día que esta reforma se lleve a cabo las empresas eólicas van a tener el campo libre para entrar. Los pueblos indígenas están muy molestos con esta situación. Lo que va a producir esta reforma es una inconformidad social mucho mayor de la que tenemos”. El abogado concluyó que: “Hay que apelar a la organización de los pueblos y a su movilización”.