jueves, 27 de marzo de 2014

El Cader de Temascalapa IV


En concreto
Laura Itzel Castillo

En mis colaboraciones anteriores he escrito de la situación en San Juan Teacalco del municipio de Temascalapa, estado de México, con relación al Centro de Almacenamiento de Desechos Radioactivos (Cader), que se ubicó “provisionalmente” en 1984.

El 30 de abril de 1999, en la 57 Legislatura de la Cámara de Diputados, se presentó al pleno una serie de recomendaciones que ni el gobierno federal ni el estatal han escuchado y que salieron en la Gaceta Parlamentaria, año II, número 257, del 4 de mayo de 1999, que a continuación reproduzco:

“1. Que se prevea el cambio de este centro a un lugar adecuado y definitivo para máxima tranquilidad de los habitantes, ya que es provisional, debiéndose realizar estudios para localizarlo, con la participación de autoridades municipales, estatales y federales, así como tramitar y obtener las autorizaciones de la Manifestación de Impacto Ambiental y el Estudio de Riesgo respectivo, ante las autoridades de Semarnap y las correspondientes ante la Secretaría de Energía (ININ, Conasenusa).

“2. Que así como se causó un daño a la imagen de estas poblaciones y a la salud mental de sus habitantes, se construya una imagen positiva, creando confianza fundada en ellos de que no corren peligro debido a la correcta operación del Cader.

“3. Que se conmine al ININ para que gestione ayuda económica a la población por los daños morales, patrimoniales y psicológicos que surgieron a raíz de la instalación del centro de desechos radiactivos y el confinamiento de la varilla contaminada, sin informar a la población.

“4. Que los gobiernos federal y estatal realicen obras de pavimentación, alcantarillado, introducción de agua y alumbrado público, para darle mejor aspecto al lugar y los residentes y visitantes noten un cambio hacia el progreso y el orden, que contribuya a borrar la imagen negativa actual.

“5. Solicitar un estudio a expertos de la UNAM que exonere de la contaminación psíquica y física a que se tiene sometida a la población, e indique que las actividades del Cader no emiten contaminaciones radiactivas al aire, agua y suelo de la región, el cual deberá darse a conocer a la opinión pública”.

Han pasado más de 14 años de estas recomendaciones y las cosas están peor que entonces. ¿Hasta cuándo?