martes, 2 de julio de 2013

La Alianza del Pacífico y el sueños de los inocentes


Publicado por Arturo Huerta González

El fin de semana pasada se reunieron en Colombia los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía de Colombia, Perú, Chile y México para avanzar en la instrumentación de los acuerdos que comprende la Alianza del Pacífico, ya firmada por los cuatro presidentes de dichos países. Acordaron desgravar 92 por ciento de los productos que se intercambian entre éstos (arancel cero), y que 8 por ciento restante se acordará para fines del mes de julio. Dicha Alianza está encaminada a profundizar la integración económica a través del libre comercio. Siguen confiados y esperando que el libre comercio lleve a nuestras economías al crecimiento económico y a la mayor generación de empleo. No hay diagnóstico alguno de parte de ellos en relación a lo que ha representado dicha política en sus economías. Todos ellos hoy en día tienen menos industria manufacturera de la que teníamos antes del libre comercio. Tenemos menos empleo productivo, y menos economía informal, y más miseria de la que existía antes de dichos tratados de libre comercio. En el caso nuestro, no solo tenemos menos industria, sino menos sector agrícola. Hemos perdido la autosuficiencia alimentaria, y los otros países que participan dentro de la Alianza del Pacífico tienen mejor posición competitiva en estos productos que nosotros. Pensar que México incrementará sus exportaciones de bienes manufacturados hacia tales países, es no considerar que son los productos asiáticos, sobre todo los provenientes de China los que están arrasando en todos los mercados a nivel mundial, y nosotros no tenemos competitividad frente a ellos. Las empresas que ganan en dichas alianzas son las empresas transnacionales ubicadas en tales países, que son las que tienen mayor competitividad en relación a las empresas nacionales, por lo que serán ellas las que verán incrementados sus mercados, y sus ganancias, sin que ello se traduzca en mayor desarrollo económico de la región, dado el alto componente importado con que trabajan.

Se señala en el acuerdo de dicha alianza que habrá libre movilidad de mano de obra entre estos países, y el problema es que no son economías pujantes y de alto nivel de vida que atraiga que mexicanos se puedan movilizar hacia ellos en búsqueda de trabajo. Hay muchos peruanos y colombianos que emigran hacia Brasil y otros países en búsqueda de trabajo. Los chilenos emigran a Australia y Estados Unidos (EU), por lo que no representa logro alguno dicho acuerdo, y es más probable que emigren ellos más hacia nuestro país, en la perspectiva de emigrar después hacia EU.

En dicha reunión se dijo que se abrirán los mercados de capitales de los cuatro países para inversionistas de dicha región, para alcanzar mayor liquidez en tales mercados, y lograr desarrollar nuevos instrumentos financieros. Tales acuerdos actúan a favor de los grandes inversionistas, ya que les abren espacios de inversión en tales mercados financieros, sin que ello redunde en mayor crecimiento, ni en mayor empleo, ya que las inversiones financieros no impulsan la esfera productiva.

Se mencionó que hay solicitudes de incorporación a la Alianza del Pacífico por parte de Turquía, Corea del Sur, China y EU, y el problema es que la realidad ha demostrado que no tenemos competitividad alguna frente a los países asiáticos, ni frente a EU. Si con EU tenemos superávit de comercio exterior, es por el petróleo y las exportaciones maquiladoras, las cuales tienen alto componente importado. Las empresas transnacionales que exportan a dicho mercado triangulan. Importan sus insumos de Asia, emplean mano de obra barata en México, y exportan a EU, por lo que su único valor agregado aquí, es la mano de obra. Proceder a más apertura y arancel cero a las importaciones, implica atentar sobre la poca industria manufacturera y poco sector agrícola que queda en el país. Ello evidencia que no hay proyecto de nación alguna por parte de quienes nos gobiernan. No hay preocupación alguna de tener política industrial y agrícola, ni de empleo, ni salarial, para crear bases productivas para el crecimiento y el bienestar de la población. Siguen insistiendo en el libre mercado, en más apertura comercial y financiera, sin darse cuenta que ello nos ha llevado a tener menos crecimiento económico, mayor desempleo y subempleo, mayor economía informal y más miseria. ¿Para quienes se gobierna?

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