lunes, 10 de febrero de 2014

“Ya no más cuotas ni más sobornos en Apatzingán”: Estanislao Beltrán


JOSÉ GIL OLMOS

APATZINGÁN, Mich. (apro).- Un día después de que un grupo de autodefensas ingresó sin armas y con playeras blancas a esta localidad, elementos del Ejército y la Policía Federal continúan las acciones de vigilancia y los helicópteros no dejan de sobrevolar la zona.

La ciudad, cuyo 30% de los habitantes simpatiza con los templarios, según el padre Gregorio Goyo López, vicario de la catedral, luce tranquila, con los negocios abiertos y clases en todas las escuelas.

Sólo se sabe que el alcalde priista, Uriel Chávez Mendoza, se ausentó después de que el vicario lo señaló como familiar de Nazario Moreno, El Chayo, fundador del grupo criminal y a quien el gobierno de Felipe Calderón dio por muerto.

La mañana de este lunes el equipo antibombas montó un operativo en la Catedral –que ha sido sede de reuniones entre los grupos de autodefensas y el padre Goyo–, luego de que se recibió una llamada con amenazas, pero los policías no encontraron ningún artefacto explosivo.

Horas más tarde, al filo del mediodía el padre Goyo y el vocero de las autodefensas, Estanislao Beltrán, Papá Pitufo, se dieron cita en el tianguis de los limones, donde pidieron a los productores dejar el miedo y participar en la “limpia” de la ciudad.

Por primera vez en muchos años, este lunes los productores establecieron en 21 pesos el kilo del cítrico, ya sin la imposición que hacían los templarios, grupo al que, según uno de los agricultores, pagaban hasta 100 mil pesos diarios en cuotas.

“Nos cobraban un centavo por kilo y al día vendíamos mil toneladas, nos quitaban mucho dinero”, explicó el campesino del Valle de Apatzingán, donde se cultivan 75 mil hectáreas de limón nacional y 20 mil tipo persa, que se comercializan en el mercado mexicano y en el extranjero.

En asamblea encabezada por Estanislao Beltrán y el Comandante Cinco, los productores acordaron renovar la mesa directiva y realizar una auditoría a la organización de limoneros del valle de Apatzingán, que abarca ocho municipios.

“Ya no nos vamos a ir, es el momento de tener confianza, ya no más cuotas, ya no más sobornos, eso es lo que pedimos”, dijo Papa Pitufo frente a una decena de productores.

Asimismo, les pidió vencer el miedo y aprovechar que el gobierno federal tiene su atención en la zona, para exigir apoyos en maquinaria y sistemas de riego.

El padre Goyo, por su parte, les pidió creer que se puede limpiar la ciudad de criminales, “porque la historia no la hacen los ángeles, sino la hacen los hombres”.

Añadió:

“Nunca he usado un pasamontañas, hay que dar la cara. Hay gente que está infiltrada, gente corrompida. Es la hora de creer que podemos salir adelante. Si no estamos unidos no saldrá lo que está podrido. Vamos a darle para adelante, no nos matarán a todos si estamos unidos”, exclamó el sacerdote entre aplausos.

Mientras tanto, los helicópteros y camionetas con policías artillados continúan realizando rondines de vigilancia en esta localidad, fundamental en la historia de las reformas constitucionales.