martes, 17 de diciembre de 2013

Entre protestas y triquiñuelas, el Congreso de BC aprueba la reforma energética


ANTONIO HERAS

MEXICALI, BC., (apro).- Con 12 votos a favor, siete en contra y una abstención, el Congreso de Baja California aprobó la madrugada de este martes la reforma energética, pese a que el documento que circuló era ‘patito’ porque carecía de los sellos del Congreso de la Unión, amén de que tampoco se distribuyó entre los legisladores para su lectura.

En contra de la reforma energética se expresaron los diputados Armando Reyes y Julio César Vázquez, del PT; Roberto Dávalos, del PRD; Juan Manuel Molina y Alcibíades García Lizardi, de Movimiento Ciudadano (MC), y Francisco Barraza Chiquete y Felipe de Jesús Mayoral, del Partido Estatal de Baja California.

La abstención fue de la diputada Mónica Bedoya Serna, del PAN, quien de esa manera demostró su inconformidad por la forma en que se realizó la votación.

El voto de aprobación fue de los legisladores Miriam Ayón, Gustavo Sánchez, Rosa Isela Peralta, Cuauhtémoc Cardona y Rosalba López, del PAN; Antonio Novelo, René Mendívil, María del Carmen Frías, David Ruvalcaba y Nereida Fuentes, del PRI; Rodolfo Hernández, del Partido Encuentro Social, y Fausto Gallardo del PVEM.

En su intervención, el petista Armando Reyes Ledezma pidió a los diputados votar en contra de la reforma energética para frenar la entrega de los recursos del subsuelo de México a empresas trasnacionales y evitar un robo al pueblo.

Por su parte, Barraza Chiquete dijo que en congruencia con el resultado del sondeo realizado entre los ciudadanos de su distrito, donde 58% mostró su desacuerdo con la modificación constitucional, no podía más que dar un voto en contra.

Roberto Dávalos, del PRD, calificó la reforma como “una traición al pueblo de Baja California y a México”, porque el expresidente Lázaro Cárdenas, dijo, expropió los hidrocarburos cuando eran explotados por compañías extranjeras, pero ahora campeó la irresponsabilidad, como cuando Ernesto Zedillo cedió la Cuenca de Burgos a Estados Unidos, subrayó.

En su turno, Nereida Fuentes señaló que la minuta enviada por el Congreso de la Unión contenía una modificación legal que permitiría bajar los costos de la gasolina, la luz y el gas, lo cual daría un liderazgo y competitividad mundial a México en el sector energético.

Gallardo García, del PVEM, secundó a la priista al señalar que la reforma energética garantizaba la soberanía y el desarrollo sustentable.

El panista Novelo Osuna explicó que durante su campaña electoral escuchó el reclamo de la gente por lo caro de la gasolina, luz y gas, aunado a que los mexicanos no tienen el capital ni la tecnología para extraer el petróleo de aguas profundas, por lo que la reforma energética era más que necesaria, dijo, para abaratar costos de los energéticos en beneficio de la gente más desfavorecida.

Mientras tanto, afuera del Congreso de Baja California, decenas de manifestantes bloquearon el acceso para exigir a los diputados que echaran para atrás la reforma.

La sesión nocturna inició con 14 diputados –del PRI, PAN, PVEM y Nueva Alianza–, pero como la aprobación de la reforma sólo es posible con mayoría calificada, en este caso 17 de 25, se abrió un receso para esperar la llegada del resto de legisladores.