jueves, 20 de febrero de 2014

Duarte designa como vocero a exedil que encarceló a reporteros


NOÉ ZAVALETA

XALAPA, Ver., (proceso.com.mx).- Transcurrida la mitad de su sexenio, el gobernador priista Javier Duarte de Ochoa nombró a Alberto Silva Ramos, exalcalde de Tuxpan y exdelegado de Sedesol, como nuevo vocero y coordinador general de Comunicación Social.

En su primer año como alcalde, Silva Ramos demandó penalmente a cuatro periodistas por intento de extorsión. Los reporteros tuvieron que pasar varios meses en la cárcel.

Entre los cambios anunciados este día, Duarte designó a Jorge Carvallo Delfín, exlíder estatal del PRI y exsecretario particular del exgobernador Fidel Herrera como titular de la Secretaria de Desarrollo Social. Cabe recordar que hace dos años este personaje fue el responsable de los programas electorales del PRI.

En tanto, Gina Domínguez Colio hoy dejó de ser la vocera del gobernador y la coordinadora de Comunicación Social. El gobernador la compensó con la titularidad de la recién creada “Secretaria Técnica de la oficina del gobernador”.

Juan Manuel del Castillo, exsecretario particular de Duarte en la Secretaria de Finanzas y Planeación en el sexenio pasado, regresa a ocupar este cargo en el que anteriormente se desempeñaba.

Apenas ayer, Luis Ángel Bravo Contreras, expresidente del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI), tomó protesta como nuevo Procurador General de Justicia de Veracruz (PGJE), pese a que tiene a cuestas dos averiguaciones previas en la Fiscalía del Estado por los probables delitos de “cohecho” y “lesiones” en contra de un agente del Ministerio Público.

En el caso de Silva Ramos, en mayo de 2011 acusó de intento de extorsión a Alejandro de la O, locutor radiofónico; Jorge Ricardez Manríquez, reportero de medios digitales y Telenews, a Isaias Armenta, empresario de Alianza Empresarial y a Carlos Antonio Ortiz productor de una radiodifusora por intento de extorsión. Ricardez Manríquez estuvo varios meses preso.

El exedil priista acusó a dichos reporteros de pretender extorsionarlo con una “cantidad millonaria” o de lo contrario revelarían fotografías personales y un reportaje que pondría en peligro su vida privada.