jueves, 17 de septiembre de 2009

En 2010 ¿nacerá el Presidente narco?



En 2010 ¿nacerá el Presidente narco?

El calendario electoral del año próximo, todo un océano de posibilidades

En política, todo lo que parece es.
Máxima incontrovertible

En oferta, jarritos para la baba



abraham1
Vamos a procurar cuadrarla de esta manera: El presidente designado Felipe Calderón Hinojosa, como es su inveterada costumbre, en su vistoso, viscoso y muy apantallante show en Palacio Nacional del 2 de septiembre, después de su fallido madruguete a la naciente LXI Legislatura federal -show de cuyo libreto ciertos participantes en aquelarre televisivo de media noche calificaron el mismo miércoles de valiente, genuino, auténtico, autocrítico, propositivo, etcétera. Dejó el balón en la cancha de los bellacos integrantes del Congreso, dijo tercamente uno de los vociferantes-, asestó a los indefensos compatriotas una enésima tabla mosaica de “salvación nacional”, después de otras tantas frustradas.

Muy al último colocó, casi como de contrabando “legalizado”, lo que algunos medios impresos cabecearon como “política electoral”. Según esto, el declamador diría que la más reciente reforma dejó algunas prácticas indebidas. Quiere, según el catálogo de buenas intenciones (que invariablemente pavimentan el camino al infierno), que se revisen las reglas electorales para que la política sea sinónimo de ciudadanía, lo mismo que el sistema político mexicano, para que no sea instrumento de conflicto y parálisis, sino de rendición de cuentas y generación de acuerdos. Hasta el momento de procesar esta entrega, no se conocía una iniciativa concreta del Poder Ejecutivo, “casualmente” emanado de aquellas “prácticas indebidas” en esa materia.

Primera consideración: Alguna vez, Calderón Hinojosa fue jefe nacional de su partido, el de “Acción” Nacional. Cuando el inolvidable presidente suplente Ernesto Zedillo Ponce de León promovió la sexenal reforma político-electoral, ese jefe nacional del PAN pretendió chantajear al “demócrata” proponente, exigiéndole se concediera a un candidato azul a la alcaldía del importante municipio de Huejotzingo, Puebla -cuya mayor aportación a la cultura etílica nacional es la sidra-, el triunfo electoral. La reforma light, que había pasado ya por el filtro constitucional como pírrica victoria de malogrado mexiquense, llegó a código secundario, a pesar de un remolón y esquivo PAN.


Abraham2
Segunda consideración: De mayor alcance fue la iniciativa de Reforma del Estado en el sexenio pasado, para la que el extraviado vidente Vicente Fox autorizó la creación de una comisión específica. Si bien el boicoteo de los trabajos de esa comisión se atribuyó al secretario de Gobernación del gabinetazo, Santiago Creel Miranda, que ya se sentía sucesor natural del loco de San Cristóbal, lo cierto es que el PAN la hizo de francotirador y reventador del promisorio proyecto, en el que participó más de medio centenar de prestigiados académicos, con dominio acreditado en las materias agendadas.

Tercera consideración: La frustrada Reforma del Estado -que, dicho sea de paso, no tuvo como quid una urgente reforma del gobierno-, fue retomada, ya en el espuriato, por el muchas veces glorioso Senado de la República. Eminentes inteligencias convocadas a participar en ese proceso aportaron sus valiosas proposiciones, muchas de las cuales se quedaron en eso: en meras proposiciones, y no por culpa de sus gestores. El Poder Ejecutivo federal calderoniano se propuso estar ausente en ese debate, porque es más cómodo y rentable sacar rendimientos mezquinos y patrimonialistas de la añosa y perversa estructura jurídica en la que se sustenta el ejercicio de un poder sin autoridad, construida por el priismo para su eventual y casi segura resurrección pinolera. Los patriotas senadores se resignaron, en tiempos de crisis del erario público y de miseria popular, a seguir construyendo su costoso Palacio en los caros lotes de la avenida de la Reforma y la calle de París. Ay, los mecanismos compensatorios a la frustración de la buena y solidaria voluntad reformadora. ¡Salud! su señoría, príncipe don Giuseppe Tomasi de Lampedusa y su ejemplar e instructivo Gatopardo. ¡Que todo cambie, para que todo siga peor!

Debo aceptar -perdón por usar como pocas veces la primera persona- que he perdido espacio en inanes anécdotas sobre Felipe El brevísimo -Alfredo Jalife-Rahme dixit-, pero uno sucumbe ante el poder de convencimiento tan eficaz de los sovietizados medios electrónicos que, arrancando el mes de la Patria, nos avasallaron con el poster, y el audio calderoniano que nos hace olvidar, para siempre, el vital y seductor acento de don Manuel Bernal, del que el vate Ricardo López Méndez, ante su nicho en la rotonda mexiquense de los hombres ilustres, dijo: Campesino de estrellas/ hiciste del barbecho/ semillero de cantos/ para la eternidad. Esto es cursilería de almas párvulas: Poesía -lo que es poesía-, se la debemos al declamador del Canal de las Estrellas, Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa, que acapara casi 48 por ciento del tiempo-aire reservado por ley al Poder Ejecutivo federal. No se diga más, dato confirmado el anochecer del 6 de septiembre en el que el susodicho superó la jornada matinal del gran Chabelo.

No hubo bono democrático pero la trácala se devaluó

Y, ahora, ensayemos algo más frívolo. Como ustedes saben, después de 2006, en que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación designó Presidente a Felipe Calderón Hinojosa con precarias fracciones (¿facciones?) porcentuales del total de la votación, resulta que el PAN, que ha echado todos los huevos a la canasta con la maltrecha imagen presidencial, entre aquella aciaga fecha y 2009, vio derrumbado su registro electoral: De sospechosos 13.7 millones de votos hace tres años, en julio pasado sólo obtuvo 9.5 millones. ¿Quién pierde, en tan corto tiempo, cuatro millones 200 mil sufragios populares? Quien no es capaz, de manera tangible, de demostrar que hace buen gobierno.


Abraham3
De esa suerte, no habiendo iniciativas concretas para la nueva reforma del régimen electoral, el enunciado del 2 de septiembre suena y resuena como mero golpe mediático con miras a procurar ganancias en el calendario comicial para 2010, en el que están programados cambios de diez gobernadores, 451 diputados locales y mil 481 gobiernos municipales. Suculento banquete para la rapaz e insaciable partidocracia. La historia de la premodernidad priista nos informa que el cuarto año del sexenio presidencial, una vez constituida la Legislatura federal, era estratégico para que el jefe del Poder Ejecutivo en turno consolidara su dominio político a fin de planchar sin contratiempos una sucesión que le garantizara el retiro impune en el cambio de guardia en Palacio Nacional o en Los Pinos.

Son 13 las entidades en las que habrá elecciones el año próximo, entre ellas la de diez virreyes estatales. Por orden alfabético: Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas. El PAN iría, al menos, por conservar Aguascalientes y Tlaxcala. El PRI por revalidar su permanencia en siete estados y el PRD por retener Zacatecas.


Abraham4
El PAN, un bizcochito a paladear en 2010

Partido nominalmente en el poder presidencial, el PAN es el bizcochito a saborear. En 2009 perdió las gobernaciones de Querétaro y San Luis Potosí, 63 diputaciones federales (bajó de 206, mayoría relativa, a 143) y algunos municipios estratégicos desde el punto de vista demográfico y económico.

En Aguascalientes (Kramer contra Kramer) se enfrenta el PAN al cacicazgo de cuello azul de Luis Armando Reynoso Femat, quien, para empezar, está en la mira de la Comisión Nacional de Derechos Humanos por denuncias de acoso y hostigamiento a periodistas, un hándicap vulnerable en tiempos electorales. Eso sería lo de menos, según la soberbia arraigada en los palacios de gobierno. Pero en el interior del panismo está en colisión con el ex gobernador y actual senador Felipe González Gonzáles y con el nuevamente diputado Alfredo El Mosco Reyes Velázquez, éste en disputa por segunda ocasión por la candidatura a la sucesión. No contenta a los panistas aguascalentenses que Reynoso Femat haya hecho alarde de nepotismo, colocando a una hermana en una diputación federal.

Pero Aguascalientes, si desde los tiempos de Rodolfo El Güero Landeros en la gubernatura fue inscrito en el mapa de los intereses del narco, en 2001 se prestó como santuario al fugitivo Joaquín El Chapo Guzmán Loera, si bien, desde antes de su sospechosa evasión del penal de Puente Grande, en la capital ya se percibía la presencia del cártel de los Arellano Félix. Es previsible, pues, que las elecciones del año próximo no escapen de la influencia de ese poder fáctico.

Nadie es profetiza en su tierra: Tlaxcala

En Tlaxcala, el PAN tiene en la gobernación a un priista prestado: Héctor Israel Ortiz Ortiz. A más de que el panismo carece en ese estado de figuras relevantes, está la amenaza esférica y monumental de la dirigente del PRI y flamante diputada federal Beatriz Paredes Rangel, embalada por la trepidante recuperación regional y nacional del tricolor durante su gestión, a costa, principalmente, del PAN. Si, como se especula, la tlaxcalteca pretende ser la primera mujer en la Presidencia de México (segunda, si se otorga mérito a Marta Sahagún Jiménez), flacas expectativas tendría para 2012 si no logra rescatar su estado natal.

El PRD, que “controla” Zacatecas, se verá impactado por el pleito entre las familias García Medina y Monreal Ávila. El ex gobernador y actual senador Ricardo Monreal está ahora en el PT, pero puja por restaurar fueros en su estado. El dilema de la gobernadora Amalia García Medina está entre ser buena madre o buena competidora de Paredes Rangel en la abrupta pero ansiada ruta de género hacia Los Pinos. Buena madre, decimos, porque es del dominio público que su hija, la senadora Claudia Sorichi García, está que se le queman las habas por suceder a la autora de sus días.

En la prospectiva 2010-2012, apartado especial amerita el PRI. Este partido está actualmente en posesión de las gobernaciones de Chihuahua, Durango, Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Tamaulipas y Veracruz. No se agrega nada nuevo si se dice que por lo menos en tres de esas entidades están los enclaves más poderosos del sindicato del crimen vinculado al narcotráfico. Dos de ellos han sido señalados por Washington como territorios fuera de control del Estado fallido. ¡Ojo! Si se acepta al menos como verosímil la eventualidad de que un narco pudiera llegar a la Presidencia de México, según las esclarecedoras revelaciones en el extranjero del abstemio y lúcido secretario de Economía. Gerardo Ruiz Mateos, ese prospecto podría surgir de uno de dichos estados. (De hecho, por lo menos como tentativa, Tamaulipas pretendió cumplir en 2000 esa macabra posibilidad). De ser, así, como así puede ser, 2010 es probablemente el número clave de ese emocionante acertijo.

Cuando “la maestra” enrocó a sus pupilos

Antes de hacer algunas anotaciones a ese respecto, vale plantear dos que tres observaciones. De varios de aquellos estados ahora en tesitura de relevos, según testimonio aleatorio del ex jefe nacional del PAN, Manuel Espino Barrientos, los gobernadores priistas se confabularon en 2006 con la cacique “magisterial” Elba Esther Gordillo para forzar el voto “duro” a favor del candidato del PAN a la Presidencia de la República, un tal Felipe Calderón (¿O no, Eugenio Hernández Flores). En otras y nuevas circunstancias, en los comicios del pasado julio varios de esos gobernadores dejaron zapato al PAN. Si en el proyecto de 2012 se juegan destinos personales, no es lo mismo Juan Domínguez que… no me chingues.

Y de eso se trata: viendo que en el potrero priista la caballada está muy flaca (exceptuando algún cubil de la caballeriza de Insurgente Norte, donde de plano “se pasan”), los gobernadores priistas salientes están cotizando su indispensabilidad a muy alto costo. El valor agregado para 2012 lo significa el rodamiento de la aplanadora para que en 2010 ninguna duda llegue al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, esa insospechable dignidad sujeta a los ciclos lunares, en los que tan acertadamente lee El loco de San Cristóbal, quien acaba de diplomar a su primer grupo de despistados.


Abraham5
Ahora bien: Los que leen los sinos a pechuga abierta de ciertas aves marinas (pueden ser pelícanos, zarapicos o gaviotas), ya vaticinan para 2012 sucesor de Adolfo El joven López Mateos, después de que el 82 constitucional privó a México del encanto del maese Carlos Hank González, y de la ternura del hermano que nunca tuve Alfredo del Mazo. Es lamentable que las bocas de ganso del duopolio televisivo y de la Gaceta Renana (re-enana) de la calle de Morelos no logren convencer a Juanito de que no posponga su postulación a la Presidencia de México hasta 2018. Es preciso que “la busque” en 2012. Con ese sólo gesto de Juanito se exorcizaría la ingobernabilidad y puede que hasta las elecciones resulten innecesarias. Televisa haría el más grande servicio a la Patria.

(Permítasenos un breve reposo en este agreste camino para anunciar una noticia que nadie ha dado: En menos de 60 días, el presidente designado sufrió otra afrentosa derrota después de la del primer domingo de julio pasado. El preciso condenó al difuntito Maikel Jackson por pacheco, y les dijo a los jóvenes mexicanos necesitados de un guía espiritual que aquello les pasa a los que no creen en Dios y se refugian en las droga (para olvidar la droga pública externa e interna). Es el caso que, 48 horas antes de su informe, un fenómeno psicosocial nubló la propaganda calderoniana en las pantallas televisas del trascendente documento que envió a San Lázaro, en que diría que se conservaron 500 mil empleos en 2009: Movido por perversos conspiradores internacionales el lumpen defeño dedicó sábado y domingo finales de agosto a rendir tributo al negrito bailarín que en esas horas cumpliría 51 años. Tan multitudinario y abrumador fue el éxito que los conductores de televisión se arrodillaron ante ese histórico espectáculo, se olvidaron de los huracanes, y reclamaron a Guinness el reconocimiento -y dólares acompañantes- a los heroicos batos que pusieron sus esqueletos en riesgo de dislocaciones y fracturas. Niños héroes, pues, que no merecieron la presencia de un verificador de Guinness, que luego anda premiando la rosca más grande del mundo.)

Dicho lo cual, continuamos:

¿Todos somos Marcos o todos somos narcos?


Declaró, en París, el preclaro secretario de Economía Ruiz Mateos que podría haber un narco en el futuro de Los Pinos, seguramente consternado porque ya hay uno en la lista Forbes. ¿Ya está a la expectativa en los directorios de las cúpulas oligárquicas actuales o emanará de los procesos electorales de 2010? No conocemos a los precandidatos a las gobernaciones, por ejemplo, de Tamaulipas o Chihuahua. Podríamos, sin embargo, intentar un contacto del tercer tipo maussaneano en Sinaloa. Dícese que el PRI tiene en su agenda la postulación de un afamado alcalde a la sucesión de Jesús Aguilar Padilla. Por voluntad y millones de dólares no vamos a parar. Pero no adelantemos vísperas: No cuesta nada esperar a entre febrero o marzo próximos.

Lo que sí resulta juicioso advertir desde ya, para bien de la Patria y de los encandilados priistas que revolotean con alas marinas entre los calientes para 2012, es que hay un célebre grupo denominado chilorio’ power que francamente tiene mal fario. Descarrilaron a Alfredo del Mazo, atestiguaron las muertes de Luis Donaldo Colosio Murrieta y de José Francisco Ruiz Massieu. Acompañaron en su campaña a Francisco Labastida Ochoa. Ahora andan por las cercanías del sistema Cutzamala, tratando de humedecer su esperanza de reinsertarse en el presupuesto público, expuesto a tremenda y prolongada sequía por el cambio climático panista. Mejor la dejamos de este tamaño. Que la paz de los sepulcros está con ustedes, queridos hermanos.

Calderón ignora rechazo a su plan económico y disfruta en familia el desfile militar




Calderón ignora rechazo a su plan económico y disfruta en familia el desfile militar
DANIEL LIZáRRAGA

MÉXICO, D.F., 16 de septiembre (apro).- El presidente Felipe Calderón y su gabinete disfrutaron este día, junto con sus familias, el desfile militar conmemorativo del 199 aniversario del inicio de la Independencia de México, y dejaron a un lado la defensa de la propuesta económica presentada en San Lázaro, donde los diputados opositores rechazaron ayer el aumento a los impuestos al consumo.

En la residencia oficial de Los Pinos y en el palacio de Bucareli, sede de la Secretaría de Gobernación, sus ocupantes se despertaron esta mañana con la novedad de que el PRI, PRD, PT, Convergencia y Nueva Alianza encararon el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, para asegurarle que no aprobarán nuevos gravámenes ni recortes en salud, educación y participaciones a estados y municipios.

Hoy, en la ceremonia previa al desfile militar, que se realizó en el Ángel de la Independencia, Calderón designó al secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, como único orador.

En su discurso, Gómez Mont no hizo referencia alguna al revés propinado al gobierno por la mayoría de legisladores en la Cámara de Diputados, pero convocó a "encontrar coincidencias" y a "asumir los costos que implica la transformación del país".

A la ceremonia de este miércoles, así como a la fiesta del Grito de Independencia en el Zócalo, la noche de ayer, no asistió uno solo de los diputados ni coordinadores legislativos que detuvieron en seco la intención del gobierno federal de aumentar 2% a los impuestos al consumo y servicios.

En cambio, en la mesa de honor estuvieron el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Guillermo Ortiz Mayagoitia; el presidente de la Mesa Directiva en San Lázaro, el panista Francisco Ramírez Acuña, y el presidente de la Mesa Directiva en el Senado, el perredista, Carlos Navarrete.

Frente a ellos, Gómez Mont dijo que este es el momento de "ser congruentes" con la responsabilidad de seguir el futuro y así "llegar a acuerdos que nos permitan tomar acciones necesarias para la consolidación de prosperidad, de equidad y de oportunidad para todos". Sobre el naufragio de la propuesta económica del gobierno, ni una sola palabra.

Cuando Gómez Mont terminó su discurso, Felipe Calderón y su gabinete montaron una guardia de honor en el Ángel de la Independencia, en medio de un silencio tan frío como sepulcral, pues a lo lejos no hubo ciudadanos que saludaran o gritaran vivas a los miembros del gobierno calderonista.

Ya instalados en Palacio Nacional, el Estado Mayor Presidencial giró órdenes para que los reporteros de la fuente presidencial no tuvieran acceso a los pasillos ni a los balcones, donde Calderón y su gabinete se acomodaron para disfrutar el desfile militar.

Los reporteros, en tanto, fueron llevados a una nueva sala de prensa con pantallas de televisión, desde donde atestiguaron el paso de los soldados y marinos. El acceso a los pasillos de Palacio Nacional fue imposible.

Mientras, en el balcón principal de Palacio Nacional, con el pecho levantado y saludando a los cadetes con la mano izquierda, Felipe Calderón entonaba, a todo pulmón, el himno del Colegio Militar. Lo mismo hizo el secretario de la Defensa, Guillermo Galván.

Al término del desfile, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, fue sacado sin ser visto para evadir a los reporteros apostados en la escalera principal de Palacio Nacional. Nadie pudo conocer la respuesta del secretario en torno del naufragio del plan económico.

Decir verdad




Decir verdad



El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, acudió el martes pasado a la Cámara de Diputados para defender el paquete económico del gobierno federal para 2010. Le fue mal, aunque él creyó que le podía ir peor. PRI, PRD, PT, Convergencia y Nueva Alianza reprobaron, con diversos matices, la propuesta tributaria. Hubo quien la consideró “regresiva”, pero todos coincidieron en juzgarla como “dañina”.



Durante más de cinco horas, el funcionario escuchó críticas y descalificaciones de casi todos, excepto de los mercenarios verdes, al servicio del mejor postor. La parte más difícil le correspondió al PAN, obligado a apoyar. Pero fue una defensa sin argumentos que lindó en el cinismo, pues el legislador encargado del posicionamiento exhortó a “todos los niveles de gobierno” a adoptar normas de austeridad, como si ignorara que el panismo ha hecho crecer la burocracia y el gasto corriente de manera desmesurada durante las dos administraciones federales.

La enorme manta contra el impuesto del 2% al consumo, que desplegaron en la sala de sesiones un grupo de diputados perredistas, no fue lo que más molestó al rebaño blanquiazul. Tampoco las pancartas de los legisladores obradoristas. Lo que más irritó a los panistas fue la intervención del priista Sebastián Lerdo de Tejada, quien leyó parte de un discurso pronunciado en ese mismo recinto catorce años atrás. Aquel enjundioso orador sostuvo que aumentar impuestos muy por encima de los incrementos salariales indica que el gobierno optó por sacrificar a los contribuyentes y los trabajadores. Después de su lectura, el priista aclaró el nombre del diputado que lo dijo en 1995: Felipe Calderón Hinojosa.

Carstens escuchó casi de todo. Hubo hasta metáforas beisboleras como aquélla en la que le dijeron que como pitcher no llega la pelota al home. También le recordaron su poca fiabilidad como doctor, pues lo que en principio diagnosticó como gripa leve, al poco tiempo se convirtió en influenza económica por errores del propio gobierno.

Lo más importante de la comparecencia del secretario de Hacienda, empero, fue que por primera vez un funcionario se vio obligado a informar del estado que guarda la administración pública en su respectivo ramo, bajo protesta de decir verdad, tal como lo establece el artículo 93, segundo párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Ello fue posible porque en la sesión del 10 de septiembre, la diputada Laura Itzel Castillo propuso, y fue aprobado por el pleno, que se agregara al acuerdo de la Junta de Coordinación Política que ese día se sometía a votación, un octavo punto al apartado de “considerandos”, que dio como resultado la obligatoriedad de la protesta de decir verdad.

¿Por qué es tan importante este punto? Porque la reciente reforma al artículo 93 constitucional tuvo por objeto que el Poder Legislativo adquiriera un mayor control del ejercicio administrativo gubernamental, a través de la rendición de cuentas y del manejo transparente de la información. Pero faltaba que la modificación se hiciera efectiva en el Congreso para que la prohibición de mentir tuviera consecuencias.

A partir de Carstens, si el funcionario incurre en falsedad de declaraciones puede y debe ser sancionado, como ocurre en otros países, en donde este mecanismo forma parte de una añeja tradición republicana. Cierto que México es el país de la impunidad y de ello se aprovecha la clase gobernante, pero al menos hoy existe, legalmente, la posibilidad de que los secretarios mentirosos sean destituido del cargo y, en su caso, juzgados en los tribunales competentes en caso de que haya lugar a ilícitos. De ese tamaño es la contribución que hizo la legisladora Castillo. Quizá por eso, Carstens, formado académica y políticamente en Estados Unidos, donde el perjurio es penadísimo, intentó evadir la protesta de ley, sin éxito. A la tercera fue la vencida.

Pierden $200 mil millones


Someten a jóvenes


Pierden $200 mil millones

Marco Antonio Durán

Es necesario que los estados y municipios también se comprometan a generar ingreso mediante el cobro de impuestos cómo el predial, usos de suelo en mercados y mejorar la recaudación por el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos), advirtió el secretario de Hacienda, Agustín Carstens.

Ante las severas críticas por los despidos que hará y que recibió de la Cámara de Diputados al comparecer en la glosa del tercer informe de gobierno, el funcionario dijo a legisladores que el gobierno federal no puede vivir en la ficción de que se le exija una reducción de su gasto, sin que haya pérdida de empleo.

Carstens insistió que es necesario adelgazar al gobierno y reducir el gasto, porque ahora, con la caída en la producción de petróleo de casi 800 mil barriles, no se pueden garantizar los ingresos del gobierno, y expuso la caída petrolera representará para el país una pérdida de 200 mil millones de pesos.

La situación, precisó, es complicada y señaló que el gasto de 2010 no debe ser financiado con mayor déficit.

Sería irresponsable recurrir al endeudamiento, máxime ahora que México tiene menos recursos de donde echar mano. Y que los países que van por mayor déficit, el próximo año, lo harán porque tienen caídas temporales de sus ingreso, este no es el caso nuestro, insistió.

Ante la falta de recursos, el secretario de Hacienda planteó a las entidades federativas alcanzar acuerdos con los municipios para generar sus ingresos tributarios propios, principalmente por el impuesto predial.

El potencial recaudatorio del impuesto predial es muy alto y en la actualidad no se explota, dijo el funcionario.

Por el lado de los desempleados, dijo a los diputados que lamenta mucho la salida de burócratas, pero algunos podrían ser reubicados.

“Supondrá las medidas de austeridad la reducción de cerca de 10 mil plazas en las estructuras administrativas, es algo que lamento mucho, al igual que cuando hay despidos en el sector privado, pero no podemos pretender vivir en una ficción en la que se le exija al gobierno reducir su tamaño sin que haya pérdida de empleos".

El dato

Impuestos que pueden recaudar los estados: predial, uso de suelos en vías públicas, y Repecos.

200 mil millones de pesos dejará de recibir el Gobierno en 2010 por la caída en los ingresos petroleros.

El gobierno calderonista despedirá el año próximo al menos a 10 mil burócratas.

A UN AÑO….




A UN AÑO….

Hace un año se lanzaron tres granadas en plena ceremonia del grito de independencia en Morelia. Fue un hecho inédito que le vino a cambiar la cara y los ánimos a todo el estado. De la confusión y el caos se paso a la indignación. Fueron largas horas de histeria. Las explosiones fueron confundidas en un primer momento con cohetes lo que produjo que no se concentrara la atención plena en el jardín donde detonaron los explosivos; a un lado de Catedral y casi frente a donde estaba el gobernador en plena ceremonia. A las explosiones se vinieron otras calles adelante. Ante lo inédito nadie sabía qué hacer. La policía trato de organizar el caos y los ciudadanos entendieron que se tenían que hacer a un lado. El problema para ellos es que para donde se movieran los rumores sobre nuevas explosiones producían más miedo en medio de una pesadilla interminable. Lo que vino después fue el silencio. El de las autoridades y el de los ciudadanos, los cuales tardaron semanas en regresar a sus calles. El desfile del 16 obviamente se canceló. La relación entre el gobierno federal y el del estado empezó a partir de este hecho a descomponerse. Atrás quedaron los días en que Leonel Godoy había asumido establecer relaciones con Los Pinos, a pesar de la fuertes críticas que recibía de los sectores duros del PRD. Las investigaciones han creado más caos del que ya existía. Como a los dos meses se informó que tres personas estaban en una casa de seguridad y que eran los responsables de las explosiones. Las autoridades confirmaron que efectivamente estaban 3 personas las cuales se encontraban amarradas. De la noche a la mañana se convirtieron en culpables de todo lo que se pueda imaginar. La fuente informativa, por cierto, fue la misma delincuencia organizada. Conversamos hace meses con las esposas y amigos de los tres. Al menos 2 de ellos estaban en sus casa con base a los testimonios obtenidos la dolorosa noche del 15. Una año y estamos donde empezamos.

México hundido en espantosa crisis



AGONIZA LA ECONOMÍA INTERNA


Sin fórmula de salvación nacional
México hundido en espantosa crisis


MANUEL MAGAÑA CONTRERAS
(Exclusivo para Voces del Periodista)

DESPUÉS DE LAS ELECCIONES y del tercer informe de Gobierno del autollamado “presidente del empleo”, Felipe Calderón, México está sin fórmula de salvación nacional, ante la más espantosa crisis que haya sufrido nuestro país en su vida independiente.


De la nueva diputación, en vez de proponer puntos concretos para el rescate de nuestra economía interna, sus palabras se han reducido a manifestar su servilismo al Ejecutivo federal, lo que pone de relieve que la oposición ha dejado de existir en México.

Sin planta productiva propia que nos salve de la galopante devaluación del peso frente al dólar, con una corrupción y un dispendio extremos en la administración pública que gozan de impunidad, con el desastre agrícola de miles de hectáreas de siembras perdidas por la sequía en varios estados de la República, con un endeudamiento de más de 4.5 billones de pesos, la falta de voluntad política para rectificar errores y señalar caminos de rescate se manifiesta una vez más en la verborrea de una clase política que, de acuerdo a los antecedentes de las últimas décadas neoliberales, llega únicamente para enriquecerse con lo que aumenta el saqueo de las arcas nacionales.

Después de las elecciones de julio pasado y del informe de Calderón, sigue el mismo lenguaje engañoso que nos ha conducido al camino de la dependencia internacional, del empobrecimiento de la población, la acumulación de riqueza de unos cuantos, en el marco de una creciente crisis de inseguridad y de desempleo, porque el aparato productivo de México fue perpetuado para someternos a las directrices de la globalización económica, en un mundo de amos y esclavos auspiciado por el Fondo Monetario internacional (FMI), y el Banco mundial (BM),

Llegan para enriquecerse



magana1
De Vicente Fox a la fecha, durante los dos gobiernos panistas que ha padecido y padece la nación mexicana, se han conducido los asuntos del país como si se tratara de doblegarlo para beneficio de los intereses extranjeros. Como si se tratara de reducir a México a la condición de “Estado fallido” y, consiguientemente, a su desaparición, como en el caso de Yugoslavia, tal como ya lo dijo el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Los propios datos oficiales señalan que los compromisos totales de deuda del gobierno federal alcanzan los 4 billones 515 mil 380 millones de pesos. Suma que prácticamente duplica la corresondiente a la del año 2000, al inicio de los gobiernos de Acción Nacional. Como si fuera poco tan exorbitante crecimiento del endeudamiento nacional a través de la Federación, se enfatiza “la posibilidad de contraer más endeudamiento”, para salir de la crisis actual que es la más espantosa sufrida hasta ahora en territorio mexicano.

El problema lo agrava el hecho de que los nuevos diputados parecen no enterarse de esta grave situación del endeudamiento federal, lo que es causa de que se anuncie ya el alza de impuestos como salida a la recesión que ha incrementado el número de pobres en México a 55 millones de mexicanos, según datos de El Colegio de México, donde laboran los investigadores más capacitados y de mayor prestigio nacional.

Más bien, los nuevos legisladores, llegan con planes preconcebidos para aumentar sus fortunas y por tanto, con cálculos para continuar su carrera política, lo que supone someterse a intereses inconfesables, antes que legislar por el bien de los mexicanos.

Tenemos ya el caso de Francisco Rojas, públicamente conocido por sus lazos con Carlos Salinas de Gortari, quien asistió ya, como si fuese diputado del PAN, a ponerse a las órdenes en Los Pinos, con FCH, el autollamado presidente del empleo.

Nada concreto en productividad

Con una economía nacional destrozada como lo revela la existencia de más de 2.8 millones de personas que han perdido su empleo, con la pobreza que agobia especialmente a la población rural, una inflación de más del seis por ciento anual en promedio. En contraste con el insuficiente ingreso de los trabajadores, los nuevos legisladores -del PRI y el PAN, con el agravante de que los “chuchos” del PRD se han sumado al equipo-, igual que Calderón, nada han mencionado dentro de sus planes “para salvar al país”, en materia de productividad.

Sabido es que si no tenemos planta productiva propia, no podremos aspirar al bienestar nacional ni a nuestra soberanía como nación independiente.

La producción en México está en manos extranjeras, en forma aplastante. Los salarios que vienen a pagar los macro-economistas a México, son para morir de hambre, lo que da como consecuencia que no haya capacidad de consumo entre la población y que el desarrollo auténticamente nacional. No pueda mejorar.

El presidente Calderón tampoco menciona en lo dicho con motivo de su informe, algo concreto que permita avizorar que hay voluntad política para que recuperemos la productividad nacional que es tan indispensable para que un país pueda progresar y ser soberano e independiente, en verdad.

Necesitamos trabajo productivo que genere bienes y servicios para respaldo del peso, cuya devaluación se debe precisamente a que carece de apoyo para competir ante otras monedas en el ámbito internacional de la economía.

El comercio ambulante, sin lugar a dudas, es un salvavidas, durante la presente recesión económica, pero ello sólo es una forma de subsistir, en lo personal, sin que ello signifique progreso para la nación, en contraste con el proceso productivo que se ha entregado a los extranjeros.

El desastre en el campo

El campo mexicano está a las puertas de la muerte por falta de apoyos del gobierno federal. Pese a ser uno de las causas de la presente crisis económica y social en territorio mexicano, a partir del salinato los campesinos empezaron a sufrir la marginación del poder federal. No obstante, los nuevos legisladores y el jefe del Ejecutivo tampoco han señalado algo concreto para iniciar la recuperación del agro mexicano.

Ello es injustificable porque independientemente de las dificultades puestas por los gobiernos neoliberales para abatir la productividad agropecuaria mexicana que nos ha hecho dependientes del extranjero, al grado de importar durante la administración calderonista más de 39 mil millones de dólares en víveres, los campesinos mexicanos sufren ahora desastres económicos por la sequía.

Alberto Cárdenas Jiménez, ex secretario de Agricultura, catalogado como hombre inepto en el desempeño de sus funciones, reconoció antes de se cesado que en el agro mexicano se han perdido, a consecuencias de la sequía, más de medio millón de hectáreas sembradas de maíz y frijol. Además, tan sólo en el estado de Guanajuato, los agricultores solicitan que se declare zona de desastre 185 mil hectáreas sembradas igualmente de maíz y frijol, en base a la denuncia realizada por la Confederación nacional Campesina.

De estos problemas graves nada se dio a conocer en el informe de Calderón, el autollamado presidente del empleo y los nuevos legisladores dan la impresión de qe ni idea tienen de estas emergencias en el país, puesto que en sus propuestas sobre agenda legislativas, para nada se menciona tan cuantiosas pérdidas.

Consecuentemente, agoniza la economía interna y, como está dicho, ni los resultados de las elecciones de julio pasado, ni el informe presidencial se mantienen al margen de una fórmula de salvación nacional.

En quiebra, productores de leche

¿Podrá evitar el país llegar a la condición de “Estado fallido” en caso de que continúe la indiferencia de los miembros de los poderes ejecutivo y legislativo, con el agravante de la ausencia de un estado de derecho en la práctica por la corrupción en los medios judiciales?

Llegan a la Cámara nuevos diputados y no se nota el cambio, pese a que han declarado, como se hace cada tres años que “atenderemos de inmediato los problemas apremiantes del pueblo” , sin que las palabras correspondan a las acciones.

Existe un problema que demanda la inmediata atención de legisladores y poder ejecutivo. Se trata del tema de la quiebra de los ganaderos productores de leche, quienes se quejan de que se carece de una política lechera que regule en el país de la cual ha carecido en los sexenios panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón.

Se requiere, de políticas claras en materia de importaciones lácteas y el establecimiento de precios de garantía a los productores.

Por carecerse de normas para la producción lechera en México, tan sólo en lo que va del año han quebrado cerca de 30 mil productores de leche en el estado de Veracruz, según refiere Álvaro González Muñoz, presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche.

Fuertemente subsidiados por los gobiernos de sus países de origen, son introducidos diariamente a México más de 15 millones de litros de leche, lo que representa una competencia desleal para nuestros productores. El dirigente de los ganaderos lecheros informa que por falta de apoyos y lo bajo del precio a que compra LICONSA, durante los últimos doce años en las administraciones de Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, han sufrido la quiebra en sus actividades, más de 200 ganaderos.

Con legisladores que llegan a las curules para hacer “grilla”, acatar consignas y enriquecerse, mientras ignoran y soslayan los problemas nacionales ¿el país podrá entrar en un rumbo real de reconstrucción nacional de México?

Los ganaderos son sólo uno de los gremios que aguardan que los nuevos legisladores cumplan sus promesas de trabajar por la recuperación de la economía en el campo, porque ya no es posible que se continúe por el camino del abandono en que se ha tenido al campesinado mexicano, especialmente durante los últimos 9 años.

PRI-PAN y el desastre en México

Al llegar los nuevos diputados al Congreso de la Unión, los signos no son alentadores, porque la política, entendida como “ciencia del engaño”, la han practicados ambos partidos al establecer su alianza a partir de diciembre de 1988. De todas las desgracias que le han ocurrido a México desde entonces, los miembros de ambas siglas son absolutamente responsables ambos organismos políticos.

Dicho esto, a sabiendas del agravante que consiste en que los “chuchos” del PRD, previa traición a los postulados del PRD, que es partido catalogado de izquierda, se han convertido en “colaboracionistas” de los legisladores blanquiazules, con lo cual, de hecho deja de haber oposición en México,. sin que se haya declarado explícita y claramente, sobre el rumbo que han seleccionado para el país.

Son demasiados los problemas que tiene México en estos momentos, en contraste con la clase política exente de solidaridad social y nacional. Las alianzas partidarias, sin saber exactamente para que son, porque no se lo dicen al pueblo, son motivos de inseguridad para la ciudadanía.

“Mucho canto y nada de ópera”, mucho diálogo sin que se hable en concreto, en momentos graves para el país, sobre la forma en que se proyecta la solución a las demandas sociales apremiantes. El fenómeno de la traición de los “chuchos” para acoplarse a los intereses del partido en el poder, viene a confirmar que en el ámbito de la política en México, las convicciones no existen y con gente que incurre en traiciones, no es posible confiar.

Mayores impuestos al pueblo



magana2
Otro de los gravísimos problemas que afectan a los mexicanos es el del “boquete fiscal” por 380 mil millones de pesos correspondiente al ejercicio del presente año que se pretende “resolver” con mayores impuestos al pueblo, entre ellos, la aplicación del IVA a medicinas y alimentos, el incremento a los gravámenes fiscales a la gasolina y el gas. ¿De donde van a sacar más impuestos con el creciente deséemelo? ¿De donde se van extraer mayores recursos impositivos y el cierre de empresas está a la orden del día? ¿No se da cuenta el secretario de Hacienda, Agustín Carstens Carstens que por su desplome deliberado, la economía mexicana ya entró en un círculo vicioso?

¿No se da cuenta Carstens Carstens que lo que se necesita en nuestro país es impulsar el proceso productivo, en vez de aplastarlo, con impuestos como el IETU, al las diversas cámaras de empresarios califican de elemento responsable del cierre de muchos centros de trabajo y de impedimento para que surjan nuevas fuentes de empleo? ¿Qué impuestos puede pagar una persona que no tiene trabajo? ¿Qué cargas fiscales puede crear una negociación que cierra sus puertas?

El mexicano, con un salario mínimo de miseria ¿qué contribución puede dar en materia fiscal si lo que se le paga ni le alcanza ara satisfacer las más apremiantes necesidades?

Los legisladores que acaban de llegar a la Cámara de Diputados deberían saber, a estas alturas, el camino que se debería de tomar para enmendar tantos errores en materia impositiva que funcionan como “camisa e fuerza” que aprisiona al desarrollo nacional.

Los responsables de las cúpulas de mando en estos momentos de grave recesión económica que aun no toca fondo, no deben olvidar que el único camino de la recuperación económica es el del rescate de nuestra planta productiva auténticamente nacional, punto en el que es obligado ser reiterativo.

Los “juanitos” el BM y del FMI

La salvación nacional de México requiere que los puestos de mando de las cúpulas que nos gobiernan, estén en manos de compatriotas que tengan una formación nacionalista, porque sólo así será posible defender nuestros patrimonio y nuestros derechos, ante los globalizadores que paulatinamente se han adueñado de las riquezas de los países menos favorecidos por la fortuna.

Lo primero que debemos emprender, en un proceso de rescate nacional que tanto urge para evitar el naufragio de la nación mexicana, es la economía nacional. ¿Podrá lograrse esto con la generación de “juanitos” que propiamente dicho son peleles del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional? Desprovistos de sentido de nacional por su formación académica en universidades de los Estados Unidos, preferentemente?

La gravedad de la crisis que sufrimos como consecuencias de una globalización económica ladrona e injusta socialmente, nos obliga a obrar con rapidez y acierto. Todas las argucias de quienes tienen puestos de mando, o aspiran a ellos, ya son harto conocidas por la población, por las experiencias sufridas desde el salinato, ya se sabe cómo está lo relativo a la entrega de México a los intereses extranjeros, lo cual parece que está a punto de consumarse. Los conocedores señalan que para el año 2010, se puede presentar una situación todavía más crítica que ahora, por los muchos y variados elementos ominosos que están a la vista.

Hay que actuar con justicia dentro del derecho y con deseos de incorporar a los mexicanos de godas las categorías sociales, al proceso de rescate de México que no debe tardar mucho, para evitar que país concluya en “estado fallido”, lo cual no desea ningún mexicano que ame a nuestro país.

mmc.informacion@yahoo.com .mx

Jacinta, una mujer incómoda para la justicia





Jacinta, una mujer incómoda para la justicia
JOSé GIL OLMOS

MÉXICO, D.F., 16 de septiembre (apro).- Jacinta era una mujer incómoda para la justicia mexicana. Se había convertido en el ejemplo más claro de la sinrazón de las autoridades que imparten las leyes en el país.

Con argumentos falsos, la Procuraduría General de la República (PGR) la mandó a la cárcel por 21 años, acusada de secuestrar a seis agentes federales. Tres años estuvo presa Jacinta, hasta que en una reposición del juicio, amañado en primera instancia, fue puesta en libertad la madrugada de este miércoles.

Eran tan claras las inconsistencias en el caso de la indígena otomí Jacinta Francisco Maciel, así como de Teresa González y Alberta Alcántara, que no pudieron mantenerse.

Pese a ello, la PGR insistió que las tres indígenas, junto con 200 personas más del mercado de Santiago Mexquititlán, Querétaro, secuestraron a los seis policías de la desaparecida Agencia Federal de Investigación (AFI).

El 26 de marzo de 2006, los agentes llegaron al mercado para decomisar mercancía importada ilegalmente. Horas después, éstos declararon que Jacinta motivó a la gente para que los secuestraran y luego pidieran un rescate por 80 mil pesos. Y ellos aceptaron las condiciones, supuestamente porque sentían que sus vidas estaban en riesgo.

Los comerciantes dieron otra versión: que los policías llegaron con prepotencia, sin identificarse, y destruyeron la mercancía pirata que estaba en los puestos, lo que originó el descontento de la gente que los identificó como ladrones y los obligó a reparar el daño.

Ninguna de las declaraciones testimoniales de los pobladores fue tomada en cuenta. Además, se cometieron graves irregularidades en el juicio, como la falta de un traductor, la concesión de carácter de prueba otorgada a la fotografía de un diario local –cuyo fotógrafo desestimó un posible secuestro y ello no fue considerado– y la contradicción de las declaraciones entre los supuestos secuestrados.

Así, sin pruebas contundentes, mediante un proceso plagado de irregularidades, con pruebas sin peso ni definición legal, la indígena otomí Jacinta, así como Teresa y Alberta, fueron enjuiciadas y sentenciadas a 21 años de cárcel, y luego recluidas en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Querétaro, por un delito que no cometieron.

Pese a que se trataba de un ejemplo claro de injusticia, en su momento el caso no llamó la atención de las organizaciones que se han dedicado a encabezar campañas contra la inseguridad y la injusticia. Tampoco llamó la atención de escritores como Héctor Aguilar Camin, quien junto con un grupo de investigadores del CIDE sí retomaron el caso de los indígenas evangélicos acusados de la matanza de Acteal.

Bernardo Romero Vázquez, presidente del Centro de Derechos Humanos "Fray Jacobo Daciano", y el Centro de Derechos Humanos "Agustín Pro Juárez", se encargaron directamente de la defensa de Jacinta y lograron que este año se repusiera el juicio.

En ese nuevo juicio, Norma Patricia Valdés Argüelles, delegada estatal de la PGR, sostuvo que los agentes actuaron conforme lo marca su reglamento y, en consecuencia, les brindó todo su apoyo.

El gobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón, no quiso meterse en el asunto, y sólo después de tres años los diputados del PAN emitieron una posición condenando la injusticia.

A destiempo, es decir, en agosto pasado, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación en la que concluyó que la PGR acusó a las indígenas Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio con base en testigos falsos y en testimonios "de oídas".

Entre las irregularidades detectadas, la CNDH mencionó que tres de los seis agentes federales que dijeron haber sido retenidos por las indígenas tuvieron a su cargo la investigación del caso, lo que "impide una búsqueda imparcial de la verdad histórica y jurídica de los hechos".

Para entonces, el caso de Jacinta ya había traspasado fronteras. El representante en México del la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), Alberto Brunori, hizo una visita a la indígena y emitió un comunicado en el que pidió la pronta excarcelación y la eventual reparación del daño por las irregularidades del proceso.

Amnistía Internacional (AI), en tanto, calificó a Jacinta como "presa de conciencia" y reclamó su inmediata liberación ante las irregularidades detectadas durante el proceso.

En un comunicado emitido desde su sede en Londres, la organización defensora de los derechos humanos sostuvo que Jacinta Francisco estaba encarcelada "únicamente por su situación social marginal y pobre", lo que limitó su capacidad de responder ante la justicia sobre los hechos que se le imputaban.

Frente a la defensa de organizaciones nacionales e internacionales, la PGR comenzó a trastabillar. Uno de los agentes acusadores no fue localizado, otro más murió, y sólo cuatro ratificaron su testimonio.

Y ante la imposibilidad de mantener el caso, Jacinta, Alberta y Teresa, las tres indígenas acusadas de secuestro, fueron puestas en libertad este miércoles.

En un comunicado, la PGR declaró que "por duda razonada, el fiscal presentó pruebas no acusatorias".

Sin embargo, el caso evidenció, una vez más, que se trató de una más de las injusticias que se cometen en el sistema judicial mexicano, tan cuestionado por su porosidad ante los diversos grupos de poder que hacen que la balanza se incline hacia donde más les conviene.

En el suelo donde se sembró semilla verde olivo, Calderón cosecha verde fangoso


Fuente: La Jornada de Michoacán

CARLOS F. MÁRQUEZ

15 de septiembre: silencio… o sólo murmullos de lo que antes fuimos, antes de que el país comenzara a poblarse de ausencias, después de que la violencia desbordara su caudal sobre los de abajo: los de a pie, los que caminan sin escolta, los que parecen no tener otra alternativa. Sin embargo, aquí estamos, ya no reímos de la muerte con el mismo humor negro porque ahora se siente muy cerca, y tampoco gritamos “viva México cabrones” con la misma convicción. Pero parece, en el fondo de las tristezas y los rencores, que algo nos queda, y si la gente sale nuevamente a las calles es porque la necesidad de pertenecer es casi tan fuerte como el miedo a dejar de ser; entonces emerge otra lucha: la sociedad en busca de recuperar la ciudadanía.

I

El megalómano labra una tierra ingrata que no le da frutos, pero ensoberbecido, no se da cuenta que el problema no es la tierra, sino la semilla. Felipe Calderón no logró cosechar nada en su tierra, ni la presidencia de partido, ni una diputación, menos la gubernatura. Entonces resulta una ironía aquello de que “a Michoacán le va a ir bien, muy bien”. El Operativo Conjunto empezó en Michoacán con la andanada de más de 4 mil soldados. Así cayó en este suelo la semilla verde olivo y el presidente sólo cosecha verde empantanado y presagios de muerte.

En los retenes militares instalados entre la Sierra y la Costa se pueden ver soldados que tienen la mirada centelleante como de niños, sus facciones son las de alguien que apenas rebasa la edad necesaria para salir al frente de una lucha asimétrica, sin un combatiente visible, pues éste opera desde el anonimato que lo hace más peligroso. Sus gruesos rasgos, su piel morena, el pelo lacio y erizado con el corte de casquete no desmienten su origen indígena, podría decirse que vienen del sur, de Oaxaca o Chiapas, algunos también de Guerrero.

Ellos quisieran ser niños, pero eligieron ser soldados. Muchos de ellos no tanto por la convicción de servicio o amor a la patria infundados en las clases de educación cívica, sino animados más por el techo, la comida y el trabajo seguro. Pareciera que la leva sigue rondando los pueblos indígenas, sólo que ahora lo hace bajo el disfraz del hambre, la ignorancia y el destino incierto. No obstante, en la “guerra” de Calderón contra el crimen organizado también hay policías federales que se manifiestan por falta de pago. Aunque se jueguen la vida, también hay salarios caídos.

Una jovencita preparatoriana conversa con su amiga en un transporte suburbano: “El Chino mandó preguntarme con su amigo si él me gustaba y qué le digo: me gusta que sean más grandes que yo, que tengan el pelo chiquitito y la raya de la texana marcada en la cabeza. A mí me gustan los narcos”. En las comunidades marginales, con mayor incidencia en las regiones costeras, es casi una convención que las mujeres no se preocupen por continuar sus estudios más allá de la secundaria, pues la expectativa de vida es casarse con alguien de afuera, con un migrante o ser “robadas” por un narco.

“No podemos decir que el recurso humano del narco ha crecido partiendo nada más de la idea de los puritanismos y pensar que el narco es malo por naturaleza. Esa es la idea que nos venden los medios de comunicación, pero nadie observa el contexto social y económico en que ocurre la decisión de una persona al emplearse en ese tipo de actividades, que son empleos límite. El imaginario de una sociedad es ver a este tipo de personajes como si tuvieran una esencia de maldad, nadie hace un análisis de su contexto”, comenta Hiram Maldonado Hernández, psicólogo social y profesor en la Facultad de Psicología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Soldados y narcotraficantes parecen provenir de orígenes no muy distantes entre sí, sólo que unos eligen el camino de la legitimidad y otros el de la criminalización, diferencia que los enfrenta y los asemeja en un escenario de excesos: decapitaciones, levantones y tortura, por un lado, y en la contraparte, los soldados, en su arrebato, irrumpen en casas, amagan con pistolas a las familias y hieren a quien no la debe. Michoacán está en su peor crisis de derechos humanos y el pacto social comienza a erosionarse.

II

Alfredo Sánchez trabajó muchos años como mensajero, hasta que el corazón comenzó a agotarse, a cortarle el aliento. El doctor le recomendó no hacer muchos esfuerzos, así que dejó el ir y venir del humilde trabajo, pero el reposo no era lo suyo, así que laboró un tiempo en la herrería, oficio que le exigía mayores esfuerzos. En la pintura de caballete encontró el sosiego que el corazón le exigía; además, logró que sus pinturas sobre tela se convirtieran en una fuente de ingreso económico para su esposa y sus hijos.

Alfredo, en su modesta pero cálida casa de interés social, hizo sentir el control del padre exigente con sus hijos, aunque fuera de ella era bailador y alegre, “el alma de las fiestas”, como lo define su esposa Margarita Castillo.

No acostumbraba ir con su familia a la verbena popular del Grito de Independencia, pues este festejo patriotero se ganó durante unos años la fama de escandaloso, sólo porque algunos jóvenes que venían de colonias marginales se manifestaban lanzando gatos sobre las cabezas de la muchedumbre y aquello terminaba en desgarriate con algunos rasguños como saldo más grave. El año pasado, Alfredo insistió en asistir al Grito en el centro de Morelia. “Estaba muy necio que quería ir”, recuerda su hija Lorena. Él sólo quería ver cómo estallaba en fuegos artificiales el castillo.

Lorena prefirió ir a un restaurante con sus amigos, aprovechando que el padre estaba de buenas y le dio permiso. Esa noche el tráfico estaba imposible, así que Lorena y su padre bajaron del vehículo en el templo de La Merced para llegar caminando hasta el restaurante en la calle Corregidora, mientras su esposa, su hija y su novio buscaban dónde estacionar el coche, después reencontrarían a Alfredo en la esquina de Madero y Quintana Roo.

Margarita y su hija tardaron más de lo esperado y mientras se dirigían al encuentro con Alfredo escucharon un estruendo, pero no había luces en el cielo, aún así pensaron que había comenzado la quema del castillo y aceleraron el paso, pues el deseo del esposo era ver el espectáculo de juegos pirotécnicos.

Al llegar al templo de La Merced sólo vieron un carro de bomberos y un policía las invitó a retirarse por su propia seguridad. Había estallado una granada en ese lugar. “¡Mi papá, mi papá”, gritaba la hija de Alfredo y su mamá trataba de tranquilizarla: “No m’ija, tu papá es muy listo, vas a ver que corrió para salvarse de cualquier peligro”. La familia vio gente caída, pero Alfredo no estaba.

Regresaron al restaurante por Lorena para buscarlo todos juntos, pero de vuelta al lugar del estallido fue imposible acercase más, los soldados acordonaron la zona y los policías les recomendaron ir al hospital del Seguro Social. El hospital estaba lleno de gente y no obtuvieron nada. Lorena y su madre regresaron a casa con la esperanza de encontrar a su padre ahí; al llegar, la vecina les dijo que encendieran el televisor, pues los noticieros locales estaban transmitiendo las consecuencias del atentado que tuvo una réplica en la plaza Melchor Ocampo.

“Mi hija gritó y dijo: ‘es mi papá, salió en la tele, está tirado mi papá’. Ella estaba llorando muy impactada, yo me negaba a creerlo, hasta que lo vi en la televisión; le pasaban la cámara una y otra vez, muchas veces. ¡Ya no se movía!”, recuerda Margarita la noche en que el tiempo se detuvo para ellas.

III

El tiempo se detuvo en el breve instante del shock, pero después se desató en una vertiginosa sucesión de consecuencias: las veladoras se encendieron para atenuar el desánimo; sin embargo, la incertidumbre abrazó a la ciudad y ésa fue la imagen que el mundo conoció de nosotros. Las amenazas de bomba se extendieron por todas partes los días subsecuentes; mientras, el gobernador Leonel Godoy Rangel, reunido con todo su gabinete, trataba de dar una imagen de fortaleza ante medios nacionales e internacionales que hicieron de Morelia su centro de operaciones. Pero vendrían tiempos electorales.

El 16 de septiembre, tres jóvenes sufren un accidente automovilístico en Zacatecas. Un día antes celebraban las fiestas patrias en Sahuayo, pero de un día para otro se convierten en sospechosos y son aprehendidos como presuntos autores materiales del atentado en Morelia. Las pruebas no son contundentes y la desesperación cunde en el aparato de justicia. El 21 y 23 de septiembre son “secuestrados” en Lázaro Cárdenas, Julio César Mondragón y Alfredo Rosas, quienes permanecen en calidad de convictos en Puente Grande, ahora sí, por su presunta responsabilidad en el atentado del 15-S.

La eficacia en la ubicación de los sospechosos no resulta creíble. Margarita Castillo, aunque deseosa de que haya justicia, no apresura juicios y expresa: “no creo que los culpables hayan sido los que agarraron. Desde que los presentaron en televisión yo los vi todos golpeados y la verdad no son”.

Un día antes de la próxima reunión masiva para celebrar el natalicio de José María Morelos, el 30 de septiembre, Felipe Calderón visita Morelia acompañado por los príncipes de Asturias que vienen a dar un paseo. El centro de la ciudad es una trinchera, con detectores de metal en todas partes y francotiradores apostados en las azoteas. Ahí va el Presidente, sonriente como niño deslumbrado ante la nobleza. En su idilio con el poder, parece no tocar este suelo de Michoacán que se cimbra.

IV

Días después del atentado, las calles permanecen solas, los rumores sobre nuevos ataques se dispersan como pólvora. Aunque los jóvenes quieren resistir en su libertad de transitar el espacio público, la soledad en las calles es la elocuencia del miedo, el corazón de la ciudad ha estallado.

Se viven días de toque de queda no decretados y así comienza a desmoronarse el pacto social, pues a decir de Hiram Maldonado: “lo que nos hace ser sujetos es la interacción y no se da sólo en los espacios privados, sobre todo se da en el espacio púbico, que tiene que ver con una recomposición intersubjetiva de la cultura. Hay una necesidad de pertenecer y sólo se logra con la interacción en los espacios públicos”.

Un año después, a pocos días del primer año sin Alfredo, su viuda, Margarita, no logra reconciliarse con sus pasados placeres de caminar sin temores, sin que se agolpe el recuerdo en el corazón. “La verdad, sí nos da miedo, quedamos atemorizados. Lo que nos pasó a nosotros fue una experiencia muy dura, ya nos detenemos para salir. Vamos a una kermés al templo y sentimos temor, pasamos por el centro y nos da miedo, más en la noche, porque se nos viene todo a la mente y más cuando hay patrullas con las torretas prendidas, como que vuelvo a vivir aquella noche”.

Con la contingencia sanitaria por el brote de influenza en mayo pasado, el gobierno federal promueve un nuevo repliegue de la sociedad, mitiga las reuniones públicas y volvemos a ser entes aislados, temerosos. Además, se precipitan los efectos de la crisis al colapsarse la industria turística y de entretenimiento. “De repente se apuesta mucho a la desestructuración del vínculo social, no sé con qué fin, pero hay teorías que hablan de la violencia preventiva, que es la que prefiere tener a todos en un encono entre grupos a que se unan y generen colectivos o sociedades, porque se ha visto en la historia el impacto que pueden tener las masas en los poderes; entonces, una forma de regular la masa es la vieja consigna del divide y vencerás”, advierte Hiram.

Raúl Ernesto García, también psicólogo social y profesor en la Facultad de Psicología de la UMSNH, reflexiona: “una merma en el espacio público impactaría, de algún modo, en los procesos de convertirse en ciudadano; la ciudadanía se logra en la interacción de lo público. Esa imposibilidad del ejercicio de amalgamarnos como sociedad y como ciudadanos en lo público es otra de las cosas que revelan la serie de descomposiciones por las que atraviesa el país, a pesar de que existe resistencia de la gente en el sentido de que aún así se reúnen, aún así reivindican espacios como pueden, pero es un problema de control social. Cuando es preciso mantener las cosas en orden, no conviene que los espacios públicos sean reivindicados”.

Desde la perspectiva de Hiram Maldonado, no existe actualmente el interés de promover los espacios públicos de interacción, “a menos que sea en la forma administrada de los negocios, los antros”, pero esta forma de socialización ya obedece a otros fines más allá de la convivencia, tal como lo señala Raúl García: “es una forma de escisión y de administración de la ciudadanía, de la vida pública y tiene que ver con procedimientos sofisticados de control social, no necesariamente concientizados, pero sí son aspectos que tienen que ver con la reproducibilidad de relaciones de poder”.

“Afortunadamente, la gente resiste a unos embates y a otros como puede: abriéndose espacios de convivencia, transitando por las calles a pesar de los pesares, yendo a eventuales festejos o actividades públicas. Y creo que eso tendría que ampliarse en la medida de lo posible, a pesar de todo. Al menos está este instante y no todo está perdido, pero no por la inteligencia de nuestros gobernantes, ni por las políticas sociales, sino porque la gente recrea los mundos también como puede y resiste”.

La única gran victoria en el combate al narcotráfico no es del Estado, sino de la sociedad que logró vencer el miedo y asistió al desfile del 30 de septiembre de 2008. Si esta noche concurren en la celebración del Grito de Independencia, quedará de manifiesto que existe una tercera lucha, no es la que sostienen los cárteles de la droga ni la del Estado contra el crimen organizado, sino la lucha de la gente por recuperar la ciudadanía, por reunirse masivamente y decir: “aquí estamos y no tenemos miedo”.

V

Se aproximan las elecciones intermedias para renovar la Legislatura en la Cámara Baja y las piezas del ajedrez político se moverán en el territorio de la lucha al crimen organizado. Legisladores panistas en el Congreso del Estado dejan ver la estrategia a seguir al declarar que existen en Michoacán alcaldes y funcionarios estatales coludidos con el narcotráfico. Los oponentes no alcanzan a ver las líneas que seguirá la campaña del blanquiazul, que ahora no atizará el proceso electoral desde los medios de comunicación, pues la reforma electoral ha cancelado parcialmente esa posibilidad. La consigna, al parecer, estaba trazada desde la propia Presidencia, pues el ex secretario de Felipe Calderón, César Nava, ya como candidato a diputado federal, declaró el primero de junio que Michoacán se había convertido en un narcoestado.

Días antes de la declaración, el 26 de mayo, la PGR detuvo en Michoacán a 10 alcaldes y 18 funcionarios estatales. La estructura del Estado fue utilizada por el partido en el poder como engranaje electoral y el gobierno federal usaba como argumento la declaración de testigos protegidos, mejor dicho: narcotestigos para combatir un narcoestado. Calderón juega con las piezas negras del ajedrez político y ya no es el crimen organizado el único que opera desde el anonimato en esta lucha.

Todo mundo es culpable hasta que no se demuestre lo contrario, es así que un día cualquiera se puede despertar siendo culpable, así se fragmentó la existencia de los presuntos responsables de los atentados del 15-S, la de los funcionarios detenidos en el michoacanazo y podríamos agregar en la lista de los que purgan la condena de haber estado en el lugar equivocado a los jovencitos acusados de asesinar al candidato a diputado en Tabasco. Una vez más, la realidad supera la ficción y el Estado se especializa en montajes como aquel del avión secuestrado por un falso Mesías de la alienación social.

Vivir bajo sospecha, en el foso de un encarcelamiento sin justicia, como sujetos indefinidos que no son culpables, pero tampoco inocentes, eternos sospechosos privados del derecho de un proceso judicial. ¿Y cómo explicar a los hijos, a los hermanos y los padres que la vida se va tras la sospecha?

VI

Cárteles contrarios sostienen un intenso tiroteo en la colonia Chapultepec, a raíz del cual es aprehendido el 10 de julio Arnoldo Rueda Medina La Minsa, uno de los principales líderes del grupo La Familia. En respuesta, el estado convulsiona en una andanada de ataques orquestados por Servando Gómez La Tuta contra instalaciones de la Policía Federal, emboscadas a policías y ejecuciones que durante días consecutivos se efectúan en el mismo sitio de la autopista Morelia-Lázaro Cárdenas.

Felipe Calderón se enfunda el traje de militar, pero no sale al frente, manda a Michoacán 5 mil 500 elementos de la Policía Federal y soldados. La ciudad está nuevamente en estado de sitio: los helicópteros sobrevuelan en círculos las torres de catedral, los tanques y camiones circulan por la avenida principal a plena luz del día, apuntando con sus armas a la ciudadanía.

Hiram Maldonado aprecia en el despliegue militar una ambigüedad del mensaje que el Estado emite: “no sabes si el despliegue de toda la fuerza y la visibilidad del ejercito en la ciudad es un mensaje hacia el narco o hacia los ciudadanos. Yo, la presencia del Ejército en la ciudad sí la viví con mucho temor, no en la forma del protegido, sino del amagado. Más que sentirse en un ámbito de seguridad, me siento en un ámbito de vigilancia”.

En el combate al crimen organizado la violencia se ha despojado de fines prácticos y de la certeza de lo irremediable para volverse un acto pasional, un impulso privado de toda racionalidad. La muerte cabalga sobre la venganza.

El hombre en la silla presidencial también fragua revanchas a distintos niveles: si Michoacán no le dio carrera política, entonces fractura la política en Michoacán; si la ciudadanía dio la espalda al PAN negándole la mayoría en el Congreso, el Presidente propone nuevos impuestos. La marea del rencor va y viene, pero la presión aumenta y amenaza con reventar los diques que ponen freno al malestar social.

VII

El viejo aborda el transporte colectivo con muchas dificultades y, para colmo, le toca viajar de pie. El camión lo maltrata con su andar atrabancado de la hora pico. Una mujer joven observa al viejo y le cede su asiento sin saber que su cordialidad le salvará la vida en unos pocos minutos. Unas cuadras más adelante se escuchan unas ráfagas. El subsecretario de Protección Ciudadana, José Manuel Revuelta, es emboscado y muere junto con sus escoltas a plena luz del día. Una bala perdida le roba el aliento al anciano en el camión. Los restos del funcionario son depositados con honores en el Monumento al Policía Caído, donde también se pueden leer los nombres de César Ignacio Bautista Jiménez y Rogelio Zarazúa. Los restos del anciano descansan en algún otro lugar.

Todas las mañanas, un oficial asignado a la policía turística, que no da su nombre por no comprometer el voto de silencio impuesto por la corporación, deja a su esposa e hijo con el alma en vilo, pues ellos han visto a muchos compañeros caer en esta lucha y no saben en qué momento la fortuna puede darles un revés.

“Todos tenemos temor”, ha declarado el titular de Tránsito estatal hace unos días y el policía turístico reconoce que él, así como sus compañeros, se sienten inseguros, pues por el simple hecho de ser policías “somos objeto de las represalias”. Pero éste es su trabajo, a algunos les gusta y es la manera en que llevan el sustento a su familia.

“No tenemos garantías, estamos en desventaja porque la delincuencia ya rebasó las armas que traen los federales, incluso las del Ejército”, platica quien sólo trae un radio para defenderse, aún así no trabaja con miedo, pero sabe que hay que “traer las pilas puestas”, estar atento y enfrentar cualquier situación.

Cada fin de jornada laboral y de regreso a casa, es recibido con gusto por su esposa e hijo. Las pesadillas llegan incluso antes de dormir, pero él da gracias a Dios por haber librado una jornada más, y es que “antes de ser funcionario público, soy humano”.

VIII

“La gente tiene una noción de inseguridad ante la posibilidad de verse, en determinado momento, en medio de un enfrentamiento o abordados por las autoridades. Pero esa noción de inseguridad no solamente ocurre en cuanto a este contexto; es decir, la gente vive insegura por su situación laboral, por su situación económica y no sabe si mañana tendrá trabajo o si lo conseguirá y eso le hace vivir el momento. Su único recurso es la inmediatez de su realidad”, refiere Hiram Maldonado.

El único recurso entonces es el presente y al no existir el mañana es posible correr riesgos, jugársela en busca de un mejor porvenir, si es que lo hay. Este pensamiento comienza a trocar el miedo en malestar social, pues la gente se siente afrentada, sobajada y engañada, pero esa perspectiva de vida puede ser una bomba de tiempo, más si se toma en cuenta que en algunas comunidades existe una cierta empatía o subordinación al narco. “Hay en la vida cotidiana una especie de personajes que, mal que bien, pueden derivar en una especie de justiciero”, advierte Hiram Maldonado.

“Sí sentimos coraje, porque si traen problemillas entre el gobierno y los narcos, o quienes hayan sido (los responsables de los atentados del 15 de septiembre) porque nosotros no podemos decir que fueron estas personas, que los arreglen entre ellos. Ya es bastante violencia, tanta inseguridad. Creo que deberían pararle tantito. Me da coraje porque, ¿por qué llevarse gente inocente? Uno nada tiene que ver en los problemas que tuviesen ellos”, expresa la viuda Margarita Castillo.

IX

Desde que Felipe Calderón sacó el Ejército a las calles para legitimar su gobierno con la lucha contra el narco, suman ya más de 14 milejecutados. El país se va poblando de ausencias, pero detrás de los ausentes están los vivos, e Hiram Maldonado advierte: “es cierto que dentro de los imaginarios colectivos, en la percepción de la gente, se genera una especie de odio o rencor al grado de que son capaces de votar por la pena de muerte y eso es un indicio claro”.

El psicólogo social se esfuerza en conservar la certeza de que en la sociedad contemporánea la violencia no sea una moneda de cambio, “pese a la desilusión del orden social porque vivimos casi en un Estado fallido y difícilmente creemos en una promesa política, difícilmente se puede tener confianza porque vivimos con dudas, con incertidumbres”.

Raúl Ernesto García apuesta por la recuperación del espacio público como una forma de conjurar la violencia del Estado y el narco, de lo contrario, “podría haber todo tipo de depauperación de orden ético o moral al calor de este aspecto específico, que es la muerte que se da de familiares cercanos o gente allegada, y eso hará más daño y tendrá otras posibles consecuencias añadidas si no hay un planteamiento de reinvención de la sociedad y de la composición política en los gobiernos que tenemos. Resentimientos los hay y los habrá, pero la única cura posible no es el castigo a esos que quieran tomar represalias, sino la implementación de otro tipo de acciones a nivel social con un pensamiento de Estado diferente”.

La memoria de los caídos perdura en la existencia de los afectados y de ello da cuenta Margarita Castillo, que se esfuerza por mantener la fortaleza ante sus hijos después de la muerte del padre, pero lo irremediable termina por resquebrajarla: “yo me siento más desprotegida porque se me hace difícil sacar a mis hijas en edad adolescente. Yo soy padre y madre a la vez, pero hace falta la mano dura del padre. El gobierno ha prometido pensiones vitalicias, el dinero sí es necesario porque lo saca a uno de apuros, pero la verdad yo preferiría… cambiar la ayuda por mi esposo. ¡El dinero no es la vida!”

Lorena, quien sólo conserva de su padre una fotografía, expresa sin borrar su transparente sonrisa involuntaria: “me hace falta todo, desde los regaños a los consejos, porque el papá siempre va a ser muy importante. Tardas mucho tiempo en darte cuenta de las cosas, en asimilarlas y sí, me hace falta mucho, muchísimo”.

Felipe Calderón tiene una deuda con los muertos de su guerra, que no sabe cómo va a saldar, pero no será con sangre, no con nuestra vida.

Calderón: nuevo rol de una presidencia fallida




Calderón: nuevo rol de una presidencia fallida
ALÁN ARIAS MARÍN

UNA PARTE del discurso del presidente Calderón, pegoste tardío del absurdo y reiterado triunfalismo de logros y valentía dominante, acierta a describir la dura realidad inercial del país. No se trata, en rigor, de un diagnóstico, mucho menos un ensayo de autocrítica. La incómoda pretensión de enunciar un esbozo tardío de agenda pública deriva en la reiteración de los viejos y grandes problemas nacionales, sabidos como cambios necesarios y perentorios desde hace décadas. Reconocimiento de lo no hecho. Confesión elíptica de culpas, malamente endosadas a los otros y a la fatalidad de aztecoides plagas bíblicas. Pareciera, más bien, un relámpago testimonial autoculposo de una presidencia (y una apuesta partidista) fallidas; y que apunta a ser -temor generalizado- un acto político fallido, anuncio premonitorio de un simbólico final prematuro del sexenio.


alan
Un presidente con abruptas y ostensibles limitaciones para gobernar, asumiendo un nuevo rol de agitación y propaganda: predicar en el desierto de las ineptitudes, los intereses cortos y las desconfianzas de la clase política, de la cual es parte, cómplice y socio minoritario pese a ocupar la cúspide del poder. Habría que ser bobo o cínico para no percatarse de lo monumental de los lugares comunes planteados con pretensiones propagandísticas de punto de inflexión. De la obvia intención (las reformas deseables son responsabilidad mayor del Congreso) de culpabilizar a la mayoría de las fuerzas políticas de oposición -en particular al PRI y al movimiento biplanar (institucional y de masas) de AMLO- del muy probable fracaso de esta súbita vocación por cambios de fondo que desechen el exitoso posibilismo reformista de sus logros de apenas antier.

Era prudente y necesario un diagnóstico de la situación nacional a la mitad del gobierno, razonable y esperada (wishful thinking) la autocrítica, dada la ostensible crisis multidimensional -sistémica- del país y lo avaro de los resultados de la gestión. La mayoría de la opinión pública ilustrada, sobre todo la que incide en los grandes medios electrónicos de comunicación de masas, editorializaron sus propias ganas de oír lo que, en rigor, no se dijo y de ver lo que no ocurre. No hay diagnóstico y mucho menos autocrítica. La debilidad de la cultura teórica de la opinión ilustrada deviene en una trivialización del análisis; se quiere impostar una realidad opuesta a lo que sucede: el discurso de un presidente en acción, si ya no gobernando, al menos en una (obligadamente efímera) campaña de agitación y propaganda.

En el discurso de Calderón no hay lógica que soporte la existencia de un diagnóstico que auspicie la autocrítica. La construcción argumental no está encaminada a la corrección del comportamiento del gobierno, ni tiene la estamina necesaria para plantear con claridad (honradez, se ha dicho) lo que el gobierno del Presidente quiere respecto de los temas enunciados.

El discurso del post-Informe no concuerda con el texto del Informe, su parte final contradice el sentido manifiesto de la inmisericorde espotiza asestada a inermes ciudadanos. Es esquizoide y de minimalista y anómala lucidez; los grandes y añejos problemas nacionales los conocen y padecen bien millones de mexicanos, lo que mueve a escándalo es lo anacrónico del pronunciamiento y que haya sido el Presidente, el adalid de los avances y los éxitos, en patente quiebre conceptual y emocional, el emisor insólito.

No hay diagnóstico ni autocrítica puesto que, por un lado, sólo hay enunciación, descripción nominal, de los 10 temas planteados; no surgen inferidos de una explicación de su carácter problemático, ni relacionados con omisiones o errores políticos; tampoco aparecen jerarquizados u orientados respecto de alguna intención política expresa en su abordaje o reforma. Puede haber algo de interés si se piensa en relación con el sujeto del discurso, al Presidente, respecto del cual se constata su renuncia a ejercer una conducción política y –acaso- su nueva voluntad de portavoz de las viejas y malas nuevas; un ilustre agitador y propagandista, un resignado ante el fracaso de su (la) política, un converso ante la evidencia dura de su derrota electoral.

El decálogo de virtuales reformas, añadido tardío al discurso prosopopéyico de los logros alcanzados y de lo mucho que falta por hacer (lo que es retórica vacía ajena a la autocrítica), no indica plausibilidad alguna de prioridades reordenadas. La “guerra” al crimen, ubicada en noveno lugar de la lista, le mereció 20 minutos al orador, en tanto que el combate a la pobreza y la salud ocuparon cuatro minutos y la educación de calidad dos; a los derechos humanos les dedicó 0 segundos. ¿Cambios de fondo? ¿Orientación alguna? Quien tenga oídos para oír que oiga.

FCPyS-UNAM. Cenadeh.

alan.arias@usa.net

Sirven las campesinas como “amortiguadores de la crisis”

Por Guadalupe Cruz Jaimes en CIMAC noticias.

México, DF, 15 sep. 09 (CIMAC).- Por su posición “desventajosa”, la crisis económica está “pegando” más a las mujeres rurales debido a la falta de una política dirigida al campo y a la ausencia de alternativas económicas para este sector, aseveró Hilda Salazar, economista integrante de la Red Género y Medio Ambiente.

Según la especialista, la política social no contempla las necesidades de las productoras pobres del país, pues excluye a las mujeres campesinas, quienes desde la producción de bienes y servicios que no entran al mercado “juegan” como amortiguadores de la crisis.

En su rol de productoras, la crisis afecta a las campesinas de distintas formas: el alza del precio de frijol y del maíz no las beneficia porque se trata de productos que son principalmente de autoconsumo. En cambio, el alza de costos de los fertilizantes, que de 2006 a la fecha es seis veces más caro, las perjudica porque les representa un mayor gasto para el cultivo de productos que pueden vender.

Frente a la recesión económica, como en otros momentos de crisis, las campesinas vuelven al “traspatio”, a sembrar lo que no pueden comprar para poder alimentarse, comentó Salazar; ésta ha sido siempre una alternativa de las mujeres para enriquecer la dieta de la familia.

Hoy en día, ante la amenaza del hambre en las zonas rurales, la economía que se vive en el traspatio debe apoyarse con recursos y políticas públicas, con el propósito de responder a las necesidades sociales de las familias campesinas y no a “puras expectativas de ganancia”.

De acuerdo con el documento “Mujeres Rurales y Crisis Agroalimentaria”, elaborado a partir del Seminario de mujer rural y soberanía alimentaria de la campaña Sin Maíz no hay País, en 2008 las campesinas e indígenas fueron quienes procuraron la alimentación, salud y bienestar de la familia, sin pago y sin pensar siquiera en obtener una ganancia económica.

Esta situación ha colocado a las mujeres en un lugar “desventajoso”, pues la mayoría no sabe leer ni escribir, son monolingües y presentan mayores niveles de desnutrición. Además, son “subordinadas o excluidas” en el acceso a la tenencia de la tierra, la toma de decisiones en su comunidad y familia, así como a programas oficiales de crédito y fomento productivo, refiere el documento de la campaña Sin Maíz no hay País.

El deterioro de vida de las mujeres campesinas se agudiza en momentos de crisis económica y agroalimentaria, ya que el trabajo doméstico aumenta, sumándosele también a sus actividades las que realizaban los varones migrantes.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dados a conocer ayer, la población rural registró una mayor migración internacional que la urbana. Entre 2006 y 2008 la tasa de emigración internacional fue de 13 por cada 100 habitantes en localidades rurales.

El Inegi señala que las comunidades urbanas aportan la proporción más alta del monto total de emigrantes del país; sin embargo, el fenómeno tiene mayor intensidad en el contexto rural.

Dada la cuestión migratoria, el campo tiende a feminizarse, existen pueblos en el país habitados sólo por mujeres, niños y ancianos, pues los varones en edad productiva se han ido o se están yendo, por lo que las políticas sociales y agrícolas deben considerar a las mujeres del campo no nada más como responsables de la familia, sino como productoras activas.

Para cumplir con lo anterior se necesita rediseñar las repuestas ante la crisis económica y agroalimentaria, lo que implica reconocer la potencialidad y los aportes de las mujeres rurales, sin aprovechar su preocupación por los otros para que carguen la crisis a costa de su propio bienestar, concluyó la economista.