lunes, 28 de marzo de 2011

El Cártel Español protege a los gobiernos que sirven a sus intereses: Oriol Malló


MARTÍN HERNÁNDEZ ALCÁNTARA

El Cártel Español se ha dedicado a proteger y a patrocinar los gobiernos federales que han servido a sus intereses y les entregan valiosos contratos para hacer obras, explotar recursos naturales o brindar servicios con onerosos cargos al erario, aseveró Oriol Malló Vilaplana.

El periodista catalán estuvo ayer en la sala de usos múltiples “Carlos Marx”, de la UAP, para presentar su más reciente libro, El Cártel Español, Historia Crítica de la Reconquista Económica de México y América Latina (1898–2008), ante un público conformado por académicos, estudiantes, activistas y algunos políticos.

También fungieron como presentadores el ex senador priista Manuel Bartlett Díaz, el escritor José María Espinasa, el conductor poblano Fernando Canales y el director de esta casa editorial, Aurelio Fernandez Fuentes. Como moderador estuvo Sergio Cortés Sánchez, subdirector de La Jornada de Oriente.

El acto se convirtió en una cascada avasallante de datos históricos, nombres de compañías e inversores y conexiones que Malló Vilaplana expresó y explicó a una velocidad tan vertiginosa como sorprendente, para dejar claro como la llamada reconquista española de de América Latina la han llevado a cabo capitalistas sin escrúpulos que lo mismo se han valido de la corrupción y la seducción para acaparar obras públicas, la explotación de recursos naturales, bancos, fuentes de energía, servicios turísticos, medios y hasta telecomunicaciones.

Esos monopolios han sido posibles por la sumisión de los gobiernos mexicanos –desde López Portillo hasta Calderón–, que no tienen empacho en firmar contratos leoninos que empeñan el patrimonio de los mexicanos y el futuro de sus generaciones venideras. La empresa ha sido posible por la empatía cultural que naturalmente hay entre México y España, pero los dividendos reales del saqueo no van a parar a las bóvedas ibéricas, sino a EU, Inglaterra, Alemania y Francia, que son los verdaderos patrones de los capitalistas peninsulares.

Oriol Malló explicó en varias ocasiones que en Europa y el resto de los países industrializados a España se le observa como un “imperio enano”, pero en América Latina se presenta como un país progresista, que pudo hacer una exitosa transición democrática después de haber sufrido el franquismo.

El principal operador de la nueva campaña para robar al continente es nada menos que el ex presidente socialista Felipe González, quien ha trabajado con cobertura política y financiera de Estados Unidos, apuntó.

A los gobernantes que han osado expropiar los bienes nacionales al Cártel Español o que han pretendido elevarle los impuestos, los capitalistas les han armado golpes de Estado, a veces fallidos, como el que sufrió el presidente venezolano Hugo Chávez en 2002, y en otras ocasiones exitosos, como el que derrocó en Honduras a José Manuel Zelaya Rosales en 2009.

Agregó que el Cártel Español –conformado entre otros por transnacionales como Iberdrola, Endesa, Repsol, YPF, PRISA, Telefónica, BBVA y el Grupo Santander– ha promovido campañas dentro y fuera de México contra movimientos sociales nacionalistas, como el que desde 2006 encabeza Andrés Manuel López Obrador, y lo acusa de populistas y riesgosos, pues temen que si un personaje como el tabasqueño asume la presidencia de la República, sus prebendas terminarán, advirtió

Los miedos del Cártel no carecen de fundamento, señaló, pues siendo jefe del Gobierno del Distrito Federal, el tabasqueño no firmó contratos con ninguna empresa ibérica, porque prefirió entregar obras y servicios a compañías mexicanas, y hasta inició procesos legales contra una empresa peninsular incumplida.

Es por eso, indicó Oriol Malló Vilaplana, que resultaba un tanto ingenuo que los izquierdistas mexicanos se decepcionaran cuando el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero no apoyó la lucha de López Obrador contra el fraude electoral del que fue víctima, pues como conspicuo militante del partido Socialista Obrero Español no hizo sino actuar como un empleado de EU.

Un libro revelador

Por su parte, el ex gobernador poblano Manuel Bartlett Díaz destacó que El Cártel Español, Historia Crítica de la Reconquista Económica de México y América Latina (1898–2008) describe a la perfección la psicología política mexicana que supuso tener en los capitalistas ibéricos una suerte de equilibrio frente a los estadunidenses e ingleses, aunque al cabo de poco tiempo se descubrió que los primeros simplemente son testaferros de los segundos.

Asentando que la obra “tiene un cúmulo impresionante de información. Tengo marcado todo el libro y subrayado casi todo”, Bartlett dijo que ha sido testigo y en ocasiones actor contrario a las escaramuzas que representantes del Cártel han hecho para apropiarse del patrimonio mexicano.

Recordó la insolencia y prepotencia de los representantes de una transnacional española que se atrevieron a decirle a él, en su calidad de Senador y por tanto, de representante popular, que su oposición a la entrega de recursos energéticos para la dotación de energía eléctrica basada en la Constitución era cosa del pasado.

El también ex senador resaltó la importancia de que el autor haya desnudado a medios como Letras Libres, que siempre han estado al servicio del capital extranjero y del poder político nacional en turno.

Aurelio Fernández Fuentes calificó la obra como “un libro intenso, un libro de economía, historia, ética y del corazón”, y recordó algunos pasajes de la actuación del Cártel Español, como el que padeció la periodista Carmen Aristegui, cuando PRISA no le renovó el contrato en W Radio debido a su cobertura informativa sobre la ley Televisa.

Refirió que incluso los desastres en México son derivados de la actuación de los capitalistas españoles, que hacen pésimas obras, como la carretera Amozoc–Perote, a cargo de OHL, o que construyen hoteles endebles como los que arrasó el huracán Vilma en Cancún.

Fernando Canales opinó que el libro “sirve para quitarnos la venda de los ojos y tira el mito de que el socialismo español es humanista y comprometido, porque parte del trabajo sucio lo hace Felipe González”.

Fuente: La Jornada de Oriente

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