viernes, 7 de marzo de 2014

Consignan a seis policías implicados en agresiones a periodistas del “Noroeste”


MÉXICO, D.F. (apro).- El gobierno de Sinaloa suspendió y puso a disposición de la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) a seis policías estatales implicados en la agresión a periodistas del diario Noroeste y en los disparos realizados al aire el pasado domingo 2, durante la última manifestación en favor de Joaquín El Chapo Guzmán que se llevó a cabo en las ciudades de Culiacán y Guamúchil.

En conferencia de prensa, el Gabinete de Seguridad estatal detalló que cinco uniformados forman parte de las policías Estatal Preventiva (PEP) y de Élite y uno más de la Policía ministerial.

Genaro García Castro, titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, reconoció que cuatro agentes a su cargo dispararon balas al aire en Culiacán, después de que supuestamente escucharon detonaciones de arma que habría accionado una mujer a bordo de una camioneta blanca, ubicada entre Avenida Álvaro Obregón y Gabriel Leyva.

Se trata de Álvaro Pompa Ortiz y Xavier Iván Meza Ibarra, agentes de la Policía de Elite, y de Rodolfo Sillas Moreno y Rosario Guadalupe García Camacho, de la PEP.

El funcionario también responsabilizó a Juan Pedro Arámburo García, de la PEP, de quitarle su celular a la videógrafa de Noroeste.

Por su parte, el comandante de la Policía Ministerial, Jesús Antonio Aguilar Iñiguez, precisó que Leonel Amador Barajas Rodríguez, agente de esa corporación, fue suspendido por confrontar al reportero que cubría la marcha en Guamúchil y quebrar el lente de la cámara fotográfica.

“Está suspendido mientras termina la investigación, por los daños al lente de la cámara”, dijo.

Respecto de las agresiones en contra de un reportero gráfico en Culiacán, las autoridades informaron que aún no hay responsables, pero la investigación continúa.

En la conferencia de prensa participaron, además García Castro y Aguilar Iñiguez, el procurador general de Justicia del estado, Marco Antonio Higuera Gómez; el coordinador general de Seguridad, Moisés Melo García, y el secretario de Gobierno, Gerardo Vargas Landeros.

Este último justificó que los agentes de las diferentes corporaciones policiales intervinieron en la última marcha a favor del líder del Cártel de Sinaloa, el pasado domingo 2, debido a que mediante una llamada anónima al 066, dijo, se reportó que había personas con armas de fuego.

“No tenemos nosotros elementos para decirlo (que el crimen organizado ha promovido las marchas). Eso era a través de las redes sociales, son a través de los famosos WhatsApp que se han estado corriendo por varios lados”.

Y subrayó:

“Hay una averiguación no nada más sobre estos temas que estamos tratando de localizar a los responsables de las diferentes corporaciones policiales, sino de averiguar qué es lo que pasó, quiénes son los que están detrás de estas marchas, qué recursos se están aplicando en estas marchas. La investigación prosigue, por supuesto”.

El también responsable del Gabinete de Seguridad dijo que la Procuraduría General de la República (PGR) inició una investigación sobre la última marcha a favor de la liberación y no extradición del narcotráficante sinaloense.

El domingo 2, cientos de personas marcharon por segunda ocasión en apoyo a El Chapo Guzmán, detenido en Mazatlán, Sinaloa, el 22 de febrero. Ese día las corporaciones policiacas detuvieron a más de 200 personas.

Cuando la marcha estaba a punto de concluir, varios policías, hoy identificados como integrantes del Grupo Élite, dispararon al aire en medio de los manifestantes.

Un reportero gráfico que tomó fotografías de los disparos y los casquillos fue agredido por elementos aún no identificados, quienes le quitaron su cámara, lo tiraron al piso, patearon y amenazaron de muerte.

El mismo día, pero en Guamúchil, donde también se realizó otra marcha a favor del capo, un reportero fue agredido por policías que rompieron su cámara