sábado, 5 de diciembre de 2009

¿TORPEZA O INCAPACIDAD?

¿TORPEZA O INCAPACIDAD?



Por: José Luis Elías García
El día de ayer, con motivo de los asesinatos de catedráticos y estudiantes, así como la desaparición de jovencitas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, el Subprocurador de Justicia para la Zona Norte del Estado de Chihuahua, Alejandro Pariente, se dice que como respuesta a las manifestaciones de protesta de los universitarios encabezados por el rector de esa casa de estudios; en conferencia de prensa declaró a los medios de comunicación, que después de “exhaustivas investigaciones”, ha encontrado que muchos de estos casos están relacionados con el crimen organizado.



Este ex conductor de noticias de un medio televisivo local, que llegó a la subprocuraduría como vocero de esta dependencia, sin ninguna experiencia relacionada con la labor que está mal desempeñando, parece ser que no ha olvidado que sólo es un “dador de noticias sin sustento”, ya que su trabajo para nada ha servido.

No ha dado ningún resultado en los miles de hechos delictivos que a diario suceden en esta ciudad, ya sean del fuero común que son de su competencia, mucho menos en los del fuero federal en los que se ha entrometido.

Los casos que ha “logrado” resolver la dependencia a su cargo, él mismo ha reconocido que esto ha sido producto, no de su capacidad e inteligencia para llevar a cabo las investigaciones, sino por las denuncias anónimas, que definitivamente han sido dedos de los contrarios, porque la ciudadanía para nada confía en las autoridades para hacerlas.

En relación a los casos de los catedráticos y estudiantes de la UACJ. Si es cierto que el resultado de sus investigaciones es consecuencia de que las víctimas tuvieron nexos con la narcodelincuencia, su ineludible responsabilidad es consignarlos a la autoridad competente, no prejuzgar la conducta de las víctimas que ya no pueden defenderse.

Pero como en la mayoría de los casos de los asesinatos, las autoridades investigadoras, para ocultar su incapacidad y su falta de inteligencia para llevar a cabo las investigaciones respectivas, de inmediato lo achacan a nexos con el narcotráfico, evadiendo su responsabilidad, “tirándoles la bolita” a las autoridades del fuero federal, que tampoco los resuelven.

Tal fue el caso del asesinato de mi hijo Carlos Alberto, ocurrido el 15 de octubre del 2001.

El día que sucedió el crimen, el estúpido subprocurador en ese tiempo de nombre Manuel Ortega. Declaró a los medios de comunicación que a mi hijo lo mataron por tener nexos con narcotraficantes, por estaba relacionado con la muerte de un agente aduanal y con el fraude en otra (mi hijo trabajaba en una agencia aduanal).

Al día siguiente, en cuanto me enteré de sus declaraciones, fui a su oficina y casi lo salpiqué de saliva, cuando muy encabronado le dije: “Licenciado. Mi hijo y yo teníamos una relación muy estrecha, tanto él como yo sabíamos todo lo que hacíamos, hasta a qué horas íbamos al sanitario. Además que como usted sabe, el dinero y lo pendejo no se puede ocultar”

“Por lo que le exijo que investigue por completo la vida de mi hijo y si resulta que usted tuvo razón al hacer esas declaraciones, le pido disculpas, me meto la cola entre las patas, jamás vuelvo a escribir y me recluyo en mi casa”

El resultado de sus investigaciones, como yo estaba seguro, determinaron que mi hijo jamás tuvo que ver con los hechos de los que este idiota lo acusó.

No tengo ningún elemento para opinar en los casos de los catedráticos y estudiantes asesinados, así como en los de las jovencitas desaparecidas, pero muy bien pudiera ser que estén siendo acusados sin ninguna prueba como mi hijo Carlos Alberto.

La Procuradora de Justicia del Estado de Chihuahua Patricia González, tiene mucha responsabilidad en cuanto a las actuaciones de Alejandro Pariente, por haberlo nombrado subprocurador y porque ella misma que es muy boquifloja, pues también ha hecho muchas declaraciones en ese sentido, como fue el caso del reciente asesinato del ex procurador de justicia en tiempos de Fernando Baeza, el licenciado Miguel Etzel Maldonado, cuando apenas unas horas después de haber ocurrido, dijo que las investigaciones ya iban muy avanzadas y que en poco tiempo se detendrían a los asesinos, intelectuales y materiales.

Parafraseando a Porfirio Díaz:

“Pobre Chihuahua y más pobre Ciudad Juárez, tan cerca de los narcodelincuentes y tan lejos de autoridades competentes”

La reacción que no se hizo esperar, fue la declaración del Rector de la UACJ, Jorge Quintana Silveyra (que por cierto, sorprendentemente anda muy protagónico, pues hasta solo hace unos días, había guardado un ominoso silencio en relación a estas muertes y desapariciones. Se dice que esto es porque quiere llamar la atención, ya que quiere ser presidente municipal de Ciudad Juárez). Jorge Quintana le dijo, a través de los medios de comunicación a Alejandro Pariente, que si tiene ya la investigación sobre estos casos y tiene pruebas de la relación de las víctimas con los delincuentes, debe hacer la consignación correspondiente y no prejuzgar los casos.

Agregó que los universitarios están realizando estas manifestaciones de protesta de manera respetuosa y pacífica no para cuestionar la conducta pasada de los victimados, sino para que se resuelvan sus crímenes.

La noche del martes sucedió otro caso, el segundo en cinco días. Un joven de veinte años de edad estudiante de medicina en la UACJ, que también estaba recibiendo capacitación para fungir como paramédico en La Cruz Roja fue asesinado.

Juan Antonio Chávez Morales, fue muerto a balazos en la colonia Córdova Américas. Los padres con mucha razón, se indignaron por las estúpidas declaraciones de Alejandro Pariente, declarando, abatidos por el dolor y la gran pena sufrida, aunada a la impotencia, que su hijo no era narco

Es por eso que nosotros damos la cara por él, Aseguraron. Que el ya está muerto, que investiguen con seriedad, que no anden dando palos de ciego”

Estos son unos cuantos casos de los miles que han sucedido en los últimos dos años en Ciudad Juárez, mientras que las autoridades municipales, preocupadas más por la próxima contienda electoral, no hacen nada para prevenir la delincuencia, gastándose millones de pesos, en mantener a los miles de ineficientes elementos del Operativo Chihuahua Conjunto.

En tanto las autoridades estatales por la misma razón, no hacen nada para investigar a conciencia estos delitos, investigaciones que proporcionen resultados contundentes, que propicien que puedan ser detenidos, consignados y encarcelados los delincuentes, sin componendas entre ministerios públicos, jueces y los abogados defensores de ellos.

Ciudad Juárez, Chihuahua. Diciembre 3 del 2009. José Luis Elías García.


Fuente: Indice Político
Difusión: AMLOTV

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