miércoles, 22 de enero de 2014

La violencia


En concreto
Laura Itzel Castillo

México está viviendo una espiral de violencia que pareciera no tener fin. En Michoacán los grupos de autodefensa han reiterado que no van a deponer las armas, si el gobierno federal no aprehende a las principales cabezas de Los Caballeros Templarios.

El mismo día que se llevaba a cabo la firma entre el gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se reportaron en la noche los enfrentamientos entre las autodefensas y el Ejército mexicano.

En la página de Facebook Valor por Michoacán se transmitieron rápidamente los videos donde militares le disparan a la población civil.

Recordemos que a principios del sexenio, ante la incapacidad, corrupción y colusión del gobierno con la delincuencia organizada, surgieron públicamente los grupos de autodefensa cuyo objetivo era combatir a los cárteles y proteger a la población civil. Vemos como día con día el crimen organizado se diversifica y amplía sus acciones delictivas; se han dividido y multiplicado, a la vez que también se han internacionalizado.

Mientras que por un lado están las autodefensas con la participación de la sociedad civil, por otro los empresarios contratan seguridad privada.

De acuerdo con el investigador Eduardo Buscaglia, hay en la actualidad más de 160 grupos con esas características. Todo bajo la tolerancia del gobierno federal. Es decir, nos encontramos frente a un proceso de paramilitarización del país, a causa de un Estado que se encuentra colapsado.

En medio de este panorama, ahora estamos en un proceso de reformitis exacerbado, donde no termina de cuajar una, cuando ya están horneando la siguiente. Nuestro petróleo es privatizado y gustosos los funcionarios y ex funcionarios gubernamentales, socios de las petroleras poderosas, lo entregan a las empresas trasnacionales.

Nos enteramos por la prensa que John Kerry, secretario de Estado de nuestro vecino del norte, “está preocupado” por la situación violenta que se está viviendo en nuestro territorio y que además “está preparado para tratar de ser útil en lo posible”. ¡Ay nanita!