miércoles, 8 de enero de 2014

No acaban los atentados; diez periodistas asesinados en el país


Dulce Maya

CUERNAVACA. Durante el 2013, fueron 10, los periodistas asesinados con violencia en el país. En consecuencia, desde 2000 a la fecha ahora suman 129 homicidios, atentatorios todos contra las libertades de Prensa y Expresión y el Derecho a la Información: 106 periodistas, 10 trabajadores de la prensa, nueve familiares y tres amigos de comunicadores, y un civil; asimismo, aumentaron a 21 las desapariciones forzadas, pendientes de aclarar.

Lo anterior, según un documento conformado por la Federación Latinoamericana de Periodistas, Felap; Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, Fapermex, y Club Primera Plana. Ahí, las organizaciones nacionales de periodistas, reiteran a las autoridades, “nuestra exigencia de que termine esta ola de violencia contra periodistas e instalaciones de medios de comunicación y responda al clamor de justicia del gremio organizado”.

El documento detalla que en este 2013, hubo dos periodos de tensa calma en el agredido gremio periodístico, el primero se prolongó por casi seis meses y el segundo de cuatro, “en lo que no tuvimos que lamentar ningún asesinato, por desgracia un colega más fue muerto antes de que terminará el 2013”.

Dan cuenta que el 4 de noviembre pasado, un grupo armado asesinó a mansalva al reportero sonorense de deportes, Alberto Angulo Gerardo en una carretera cercana a Angostura, Sinaloa.

También, en este mismo periodo, se registraron tres desapariciones forzadas: dos humildes trabajadores de prensa y la del colega radiofónico de Coahuila, Gerardo Padilla Blanquet, ocurrida el 30 de abril pasado.

“Afortunadamente la reportera del portal de noticias Línea Informativa, de Zacatecas, Zacatecas, Zoila Márquez Chiu, reportada como desaparecida el 7 de diciembre pasado, quince días después regreso a su hogar. La familia se reservó la información respectiva” “Por desgracia no cesan los atentados contra periodistas; trabajadores de la prensa; familiares y amigos de comunicadores y sus medios, después de que en los dos gobiernos anteriores se disparó el fenómeno por la impunidad prevaleciente”, narran.