lunes, 9 de noviembre de 2009

Boy scouts: la infiltración derechista




La Organización Nacional del Yunque y otros grupos católicos, que son brazos políticos del clero, se han infiltrado en organizaciones juveniles, dedicadas a los deportes o a la convivencia, para reclutar adeptos, alimentar un activismo contrario a la libertad y al Estado laico, y apoyar a la derecha en el poder.





Entre esos grupos, que nacieron con finalidades sanas, se cuenta el movimiento scout de niños y jóvenes exploradores, cuyo fundador fue el militar inglés Robert Baden Powell (1857-1941), quien a fines del siglo XIX participó en la guerra contra los bóers, colonos holandeses instalados en Sudáfrica.


Además de esa experiencia militar, la nueva asociación se inspiró en El libro de las Tierras Vírgenes, de Rudyard Kipling, amigo de Baden Powell y reconocido miembro de la masonería, a la cual se dice que perteneció también este último.


Como quiera que sea, en la organización fundada por Powell se plasmaron ideales masónicos de laicismo, libertad, igualdad y fraternidad. Por ello, es lamentable que en México el escultismo haya sido infiltrado por grupos y personajes de la extrema derecha que han tratado de inducir a los scouts hacia el proselitismo religioso y la persecución de quienes no adoptan las normas católicas.


La infiltración clerical en el escultismo es una historia larga, que para algunos comienza cuando personajes de los Caballeros de Colón empezaron a tener injerencia en esa organización. Ya en la década de 1960 había grupos de scouts en escuelas confesionales de la ciudad de México. El 8 de septiembre de 1968, algunos scouts participaron junto con el MURO (Movimiento Universitario de Renovadora Orientación) y organizaciones de ultraderecha, en una manifestación de “desagravio”, donde unas 10 mil personas desfilaron de la Plaza México a la Basílica de Guadalupe contra el movimiento estudiantil.


En los archivos de la extinta Dirección Federal de Seguridad hay constancia de que en 1971 en León, Guanajuato, en el Colegio la Salle y en el Grupo 3 de boy scouts, se reclutaban para el Yunque a jóvenes que recibían entrenamiento de resistencia a la tortura, manejo de armas, defensa personal y adoctrinamiento católico, anticomunista, antimasónico y antisemita. De hecho, al menos dos políticos panistas, dirigentes del Yunque, han sido también boy scouts. Uno de ellos es Emilio Goicochea Luna, quien fuera dirigente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo y secretario particular de Fox, para fungir luego como embajador en Canadá. Ha sido presidente nacional de los scouts, movimiento al que ingresó en 1958, en el Grupo 1 del Instituto Cultural de Occidente, en Mazatlán, una escuela privada y católica que tiene como prioridad inculcar a sus alumnos una “visión cristiana el mundo y de la historia”.


Es significativo que bajo la gestión de Goicochea, la revista Scouts foro joven –publicación interna de ese movimiento– incorporó materiales tendenciosos para desacreditar a figuras de la Revolución Mexicana, elogiar a Benedicto XVI y cuestionar las raíces ideológicas de Baden Powell. Asimismo, la revista contaba con espacios de publicidad de dependencias federales.



A su vez, los boy scouts repartían la criticada Guía de Padres, que como parte de sus proyectos personales promovía en ese tiempo Martha Sahagún.


En 2004, se comentó en algunos medios que luego de ser nombrado secretario particular de Fox, Goicoechea Luna gestionó apoyos especiales a la Asociación de Scouts de México, AC, que en ese tiempo obtuvo un financiamiento del Instituto Mexicano de la Juventud, que estaba dirigido por el panista Christian Castaño Contreras, exboy scout y exdirigente juvenil del Partido Acción Nacional (PAN) en Monterrey.


Otro panista yunquista que ha militado en el escultismo es Manuel Espino Barrientos, el polémico expresidente del PAN y todavía dirigente de la Organización Demócrata Cristiana de América, quien perteneció al equipo nacional de adiestramiento de los scouts.


Cabe añadir que el Yunque, al que pertenecen ambos panistas, exige a sus miembros lealtad por encima de cualquier otro compromiso institucional, así sea con los boy scouts.


En la década de 1990, en Michoacán, algunos grupos de scouts participaron en protestas contra la educación sexual, y el cura Thomas Euteneuer, que dirige en Miami el grupo antiabortista Vida Humana Internacional, del cual es filial la organización Provida de Serrano Limón, lista como uno de sus logros personales haber participado en los boy scouts, donde fue premiado en 1979.


En los últimos años, en Puebla y en otras entidades se ha registrado la presencia de grupos de boy scouts en el activismo de la Iglesia Católica, tendiente a encarcelar a las mujeres que aborten.


En marzo de 2008, se denunció la presencia de algunos boy scouts en una agresión contra los jóvenes denominados emos, en la glorieta del metro Insurgentes, en la ciudad de México, lo cual viene a ser una nueva evidencia de la infiltración derechista en el escultismo (lamparadediogenes.blogspot.com/…/entre-emos-infiltrados-yboyscouts.html).


Los scouts, que en algunos de sus grupos se declaran “guadalupanos”, y cuya sede nacional está en la calle de Córdoba 57, casi enfrente del Arzobispado, han participado como cuerpos de seguridad en peregrinaciones a la Basílica.


El 12 de diciembre de 2008, más de 400 jóvenes de la Asociación de Scouts de México estaban desempeñando esas funciones en la peregrinación guadalupana.


Omar Lugo Aguirre, sucesor de Goicochea al frente de los scouts, ha continuado la política de subordinación al gobierno panista, al grado de establecer un convenio (“Fiscout”) con la Secretaria de Hacienda para que los scouts le ayuden en la recaudación.


También ha proseguido el idilio con la jerarquía católica. En marzo de 2009, luego de la última misa dominical del obispo Rosendo Huesca, de Puebla, 200 scouts rindieron homenaje al prelado, y a nombre de Lugo Aguirre lo condecoraron con la máxima presea scout.


Fuente: Contralínea
Difusión: AMLOTV